22.3.07

Descanso lunar

Una parada a medio camino como el poeta que deja sus versos por acabar, sin una rima con la que rematar. Tantas otras veces repitiendo actos, maneras, pero con distintos fines. Hoy he visto de cerca las gaviotas y su vuelo me ha empujado a sentirme cada segundo más libre. Hoy me han dado ganas de descalzarme y pasear por la playa notando el roce, ese ritmo del agua que ilumina la sensibilidad de los más deshonestos.

Triste aniversario, el cuarto, de la Guerra de Irak. Ella, de las guerras es la más mediática, pero, ¿y las otras olvidadas, como las de África? Para muchos el día a día es un sufrimiento insoportable del cual gran parte de Occidente somos responsables directos o indirectos. ¿Y todo por qué? ¿Acaso alguien dudaba de que Irak sería un nuevo Vietnam o de que jamás existieron armas nucleares? El país antes estaba sometido a una dictadura horrorosa y brutal, ahora está bajo el yugo del caos y la locura, el odio y la sinrazón, en lo más irracional del ser humano. La cara más lamentable del ser humano aparece en una guerra. Y es que aún mucha gente, muchos poderosos y gobernantes juegan las fichas del mundo con un miedo a la PAZ tremendo. Es una pena y un dolor intangible que el tablero esté tan manchado de odio y sangre.

Nunca será tarde para cultivar nuestros huertos de bondad y amor, nunca será tarde para reaccionar frente a la adversidad y a la incomprensión. Nunca será tarde para amanecer empapados de humanidad.

Mientrastanto, alguien se ha dado cuenta al intentar abrir el portal, que se ha olvidado las llaves dentro de casa. Un pijama a la espera de alguna alma dormida, unas babuchas que no tienen ya dueño y unas botas que ansían probar el verde césped. Y ahí, siempre implacable la Luna, que con su canto duerme a las estrellas y nos convoca a todos al encuentro con la amada noche.

A las almas perdidas que un buen día serán conducidas por los astros y la luz de la mágica divinidad.

No hay comentarios: