31.5.12

La flor


La vida está hecha de pequeños momentos. De detalles que nos hacen sonreír. Retales únicos. Para recordar. De los que guardas con mimo en algún rincón de tu alma. De los que se activan incandescentes a cada intenso latido de tu corazón. 

Fuego. Pasión. Deseos. Ilusiones. Y muchas flores. La primavera es su estación. Variopintas y singulares todas ellas. En formas y sentimientos. Miran de todos los colores y saludan al compás de un viento que nunca podrá tocar un ápice de su esplendor. Todas esas flores están en un inmenso jardín. Verde es su tacto, calmada y pueril su mirada. Todo allí parece sencillo. Y sientes el fragor de una libertad que otrora era el reflejo de tu amanecer. 

En ese jardín te encuentras con una de sus princesas en particular. Puede que no llamase la atención por exuberante sino por su naturalidad. Es preciosa. Única. Echando un vistazo a tu alrededor, cuán libre golondrina que otea el horizonte, adviertes de que nada huele de forma similar. Diferente. Quizás el destino te había llevado hacia ella. Como si buscaras unas señal mágica en todo ello. Tiene una voz melódica que se derrite dentro de tu cuerpo. No puedes dejar de mirar esa flor. Desprende un aroma tan... Especial. Pasa el tiempo demasiado rápido a su lado, como si la noche tuviera prisa en llegar. Se esconde un poco, tímida y coqueta, mientras la van cortejando y agasajando, paulatinamente, las estrellas. Ellas también son conscientes de que es diferente al resto. 

Y puede que sea el momento ya de irse. La resplandeciente Luna guía el camino a seguir hacia los sueños. Otro mundo. Hasta que vuelvas a ese bello jardín en busca de aquella flor. Aunque, como bien te dirá el destino, estas cosas no se buscan. Se encuentran, y de forma inesperada. Siempre. 

24.5.12

Un recuerdo


Un día. Siempre comienza un día. No sabes cómo. Pero te levantas. Asumes tus rutinas con indiferencia. Piloto automático. Cierras con llave. Todas las cerraduras. Compruebas táctilmente que llevas encima tu vida. Esto es: smartphone y cartera. Ahí reside tu identidad.

Tus pasos son firmes, seguros. Pero al mismo tiempo no sientes el pavimento que pisas. Ni la brisa que procede alegremente de unos cuantos barrios más al sur. Ni hueles el aroma de las flores que justo atraviesas antes de dirigirte al metro. Apenas te fijas en los detalles que te rodean. Eres tú y tu esfera. Solos. Nada más.

Hasta que algo te sacude por dentro. Será su mirada aterciopelada... La sonrisa que dibujan esos finos labios. O la camisa de cuello cerrado. Sus pequeños pasos mientras baila pausadamente hacia su destino. Bello, seguramente. Como ella misma. 

De pronto... Se gira. Y enrojeces sin tiempo alguno para sonreír como en las películas para aparentar normalidad donde solo brillaba la imaginación. Sigue su curso cuando tú ya llevas un buen rato parado. Sin reaccionar. Se aleja. El horizonte. Ya le has perdido de vista. Aunque sus huellas aparecen imborrables en tu memoria. No sabes ni quién es ni a dónde va. Pero sí que te gustaría volver a verla de nuevo.

Así, al día siguiente, sientes cada paso en las calles como si fuera lo último que te regalase la vida. La brisa marina es tu respiración y las flores son tu mirada que busca el sentido en cada segundo. Como si fuera entonces posible tocar la armonía de la Naturaleza con los dedos. 

Y puede que no vuelva a ocurrir. Que nunca más la encuentres. Pero tendrás un recuerdo sobre el que seguir viviendo. Y escribir. Una imagen sobre la que algún día convertir un sueño en realidad.

¿Por qué no?

20.5.12


¿Crees en el destino?

No lo sé. Puede que sí. Según el día. La esperanza es un estimulante vital muy superior a la suerte, que diría aquél. Creo en la fuerza de la atracción. En pre-visualizar futuros acontecimientos en tu vida para que lleguen a suceder algún día. ¿Y si acaba ocurriendo? Me imagino allí. Contigo. Explicándote alguna historia como una excusa para sacar a pasear y relucir tu bella sonrisa. Para que tu mirada y la mía coincidan en una única dirección. Sin horizontes. Ni barreras de por medio. Solos tú y yo bajo la lluvia. Aunque apenas te conozco. ¿O sí? Qué más da. Es lo que realmente deseo.

No sé si es el destino o el azar. Si los caminos que son aparentemente tan distintos se cruzan por capricho y casualidad o si alguna fuerza invisible los conduce a encontrarse. En cualquier caso mi corazón suena distinto cuando te ve. Como si empezara a tocar una melodía más alegre y, por qué no confesar, llena de ilusión. Primaveral. 

¿Te gustaría...? ¿Te apetecería...? Aunque no me atrevo del todo. Pero debería. Solo quien arriesga gana aunque exista el no como peor enemigo en esos casos. ¿Será timidez? A lo mejor inconscientemente uno se protege detrás de un caparazón relleno de inseguridad y desconfianza por algunas experiencias pasadas. Y eso te hace esperar alguna señal que puede que no acabe nunca por llegar porque la tienes que activar tú mismo. Make it happen. Just do it.

Puede que falte valentía. O que sencillamente sea una bendita locura. Algo pasajero. Pero sé que me encantaría. Y, tarde o temprano, acabará ocurriendo. Mientras, el destino o el azar, como quiera él disfrazarse, seguirán haciendo de las suyas. Hasta que un día soleado, teniendo el mar de fondo cuán eterna estampa, te cuente que un día escribí todo esto soñando estar contigo.  

14.5.12

Más Ted que nunca



Un hobby recuperado como el de ver series. HIMYM sigue estando ahí, como un viejo peluche de la infancia al que abrazar en momentos de cierta soledad. Y supongo que ha sido inevitable verme reflejado un poco. Cuán caprichoso es el destino... Como si fuera el momento ideal, o no, para pensar en ello. Para bucear un poco en mi alma. Hasta que el cuerpo te pide escribir algo. 

A veces siento que navego por mares de dudas y que no alcanzo a comprender nada. Que la frontera entre las sonrisas y las lágrimas parece tan difuminada. Cuestión de pulgadas. Una montaña rusa a nivel emocional. Con la sensación de haberte quedado parado en uno de sus tramos. Quién sabe hasta cuándo. 

Sé que de aquí a menos de 6 horas sonará el despertador. Que hace una semana pudimos contemplar una Luna esbelta y preciosa, más cerca que nunca de nuestros ojos. Que apenas escribo como lo hacía antes. Alguna razón debe haber más allá de la excusa del tiempo.

Ya estoy al día de una de mis series favoritas. Pero de mí mismo no sé si lo estoy. Quizás una parte de mi vida sigue estancada en algún capítulo ya leído. Puede ser. Y no sé realmente qué hacer para que todo pueda seguir fluyendo sin pensar demasiado en ello. Siempre se recurre a lo del tiempo, pero una parte de mí sigue inquieta. 

Estoy mejor que hace un año a nivel laboral. Me siento valorado en el nuevo trabajo y dadas las circunstancias tengo una oportunidad a priori de sumar una bendita experiencia. Pero en lo personal creo que estoy bastante perdido últimamente. Mientras, intentaré sonreír ante la vida y confiar en que todo irá bien. Siempre vendrán amaneceres más bellos. Que lo mejor está por llegar.

Aunque en días, o mejor dicho noches como hoy, me sienta más Ted que nunca. 

8.5.12

El camino continúa: Igualada


El sueño prosigue con el ritual de la competición. Es sábado y exige madrugar para estar puntual en Igualada, lugar donde se disputa una nueva prueba de la Copa Recosap. No obstante, hasta las 14h no está previsto que comience el rally así que aguarda una larga mañana de espera, pensando en cómo hay que hacer las cosas y tratando de dibujar cada uno de sus tramos y curvas en la cabeza. Por la experiencia de las pruebas pasadas, manejan la posible variabilidad meteorológica. Esos factores que forman parte del azar y que apenas puedes controlar. Aunque el día parece soleado, sinónimo de que pueden tener ante sí un rally seco al completo. Y por qué no decirlo, más 'tranquilo' a priori.

Hasta una hora después del comienzo de la prueba no es el turno para Raül e Ignasi, que esperan impacientes pero con una sonrisa en los labios, realmente emocionados. Y es que la organización ha preparado la competición con mucho mimo y teniendo en cuenta todo tipo de artificios para lograr una mayor afluencia de público. Así, el parque y el podio de salida están emplazados en pleno centro de Igualada, al más puro estilo profesional y amenizado todo ello por un speaker que no hace sino embellecer el ambiente. Son esos elementos que ayudan a hacer todo esto más grande y bonito, si cabe. Un puro espectáculo. Motivación extra para los pilotos y sus compañeros.

Calientan motores. Son las 15h en punto y Raül empieza a manejar el Peugeot 206 por el primero de los tramos: Carme. Bastante cortito, de apenas 6 km, pero que guarda una dificultad añadida en su parte final, muy sucia tras un rasante que dirigía a los participantes a una larga curva de izquierdas. Ya en el control de salida y los propios aficionados les iban avisando del peligro para que tomaran las precauciones correspondientes. Al atravesar esa zona tan sucia, que por la cantidad de grava que había reunido parecía un rally de tierra y cuya evolución no tiene desperdicio (se puede observar perfectamente en el siguiente vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=i33sEwtIJ9A), se encontraron dos coches en problemas: uno por encima del guardarraíl y otro que tuvo que abandonar debido a una rotura en la bomba de gasolina. Mejor prevenir que curar, dadas las circunstancias y pensar en el siguiente tramo. Eso es lo que pensaron Raül e Ignasi, agradecidos por las indicaciones recibidas desde el exterior.

El segundo tramo, Font Rubí, era de 13 km y tenía dos partes bien diferenciadas. Una primera mitad en bajada con carretera más ancha y donde se iba bastante rápido, mientras que en la segunda mitad se estrechaba, con un mayor número de curvas. Las sensaciones no eran malas pero sabían que habían ido algo lentos y podían apretar algo más en el próximo paso. A esas alturas de la prueba eran terceros de la Recosap a más de 1' de los líderes y a la postre vencedores Cornet-Serra, a 16" de los segundos y 40" por delante de sus inmediatos perseguidores. Momento ideal para pensar en qué puntos mejorar de cara a los dos tramos finales.

Se reanuda la competición en Carme, nuevamente. Y cómo habían planificado, logran reducir su tiempo anterior -en nada más y menos que 11"- y siguen manteniendo la esperanza de aspirar a la segunda posición. Es entonces cuando afrontan el último y decisivo tramo en Font Rubí. Al comienzo del mismo, Ignasi comete algunos errores con las notas durante cuatro curvas y eso les hace perder algo de tiempo, siempre tan valioso. Junto al factor humano, siempre relevante, la a veces tan imprevisible meteorología había decidido aparecer en forma de lluvia momentos antes de afrontar Font Rubí para luego dar paso a un sol algo alegre. Así, algunas zonas secas y otras húmedas acompañaban la trazada del Peugeot pilotado por un incansable Raül, que aprieta lo máximo que puede hasta rebajar en 4" el tiempo anterior. La tercera plaza estaba a salvo.

Sin embargo, al llegar a la entrega de premios, ya concluida la prueba, la organización informa de una penalización de 3' que supone para la dupla un varapalo contundente. Junto a ellos, otros dos participantes sufren la misma sentencia. Las razones: adelantarse en la entrada al parque cerrado al final del rally. La propia organización había advertido en el briefing inicial de esta circunstancia pero los copilotos, confiados de que esta información no aparecía en el libro de ruta, no la tomaron en su justa consideración. Al fin y al cabo, era una evidencia más de que los errores humanos son una realidad y no deben servir sino para seguir luchando y aprendiendo. Tanto en el piloto como su compañero de fatigas y parte imprescindible en el equipo. 

Porque Raül e Ignasi, como equipo que conforman lograron terminar 2º en el Trofeu Open Junior y 3º en la Copa Recosap. El propio piloto confiesa a modo de conclusión  que "unas veces fallamos nosotros y otras veces nuestros 'copis'. Lo importante es aprender de estos errores y seguir mejorando".

Y ése es el camino a seguir. No queda otro para no desviarse más de lo necesario en la trazada que dibujan sus sueños. Habrá detalles, percances y otros tantos errores en el futuro, pero con su habitual capacidad para reflexionar y sobre todo, ilusión por mejorar, estamos seguros de que en la siguiente prueba todo será posible. Será el 16 de junio, tiempo suficiente para disfrutar con la experiencia vivida hasta el momento y trabajar con muchos ánimos de cara a superar lo logrado hasta ahora. Tot està per fer i tot és possible.

Rodaje. Más y más kilómetros. Aprender. Crecer. Soñar.

Fotos: cortesía de Raül Castán

1.5.12

Un día en la ciudad del color especial


Vuelo VY 2224. 9:05 h. Tiempo estimado: 1h 35'. 

Madrugón, sol naciente asiático, fuego primaveral. El día recién levantado duda en aclararse o seguir levitando en la incertidumbre. Acento sevillano cuando advierto la puerta de embarque. Único pasajero con (solamente) mochila. Me siento algo observado. Hasta luego.

Ya en el aire. Literal. Como Son Goku entre las nubes, de una espesura que mis ojos no habían tenido jamás la oportunidad de contemplar. Al hacer el check-in online se me asignó el 25-F, es decir, ventana. En una fila de 3 tengo a una señora en el asiento izquierdo, vacío el del medio. Sigue fascinándome la capacidad de estos pesados bichos para alzarse cuán pájaro que empieza a volar tras los consejos de su madre. Deduzco que volamos por encima del mar. A tramos se deja ver el azulado bosque de olas. Me ha recorrido una extraña sensación durante el despegue. Ya desde instantes previos cuando el aparato de Vueling empezó a maniobrar. Como si tuviera que haber cogido 'este' vuelo mucho antes. O quizás vaticinando aquél futuro que no llegué a coger en el que había que partir en busca del olvido. De una nueva vida. Nunca sabes cómo el azar jugará sus cartas.

Se me ha caído el bolígrafo hace unos instantes mientras me había perdido en mi propia metáfora. Justo estaba viendo tierra. Litoral marino, no sé si aquellas tierras del Ebro que siempre me traen buenos recuerdos. Marcharse para volver quién sabe cuándo. Era una idea entre manos. El final para un nuevo comienzo. Pero la vida tejió sus hilos, fluyó sin ánimo de permanencia y por el cauce del destino me alejé de aquella sensación de fragilidad. De sentirme a la deriva; sin rumbo alguno. Todo empezó a cambiar hacia nuevas direcciones. Una puerta que se abrió con todo el porvenir por escribir. Justo como en el domingo de abril que hoy nos acaricia entre un tímido sol desafiado por la frondosidad de sus intrépidas compañeras de sendero, las nubes. Hasta luego.

La vida puede ser maravillosa, ¿lo saben? ¿Lo sabían? A veces el destino se alía para ofrecerte instantes de alegría indescriptible. Solo el tiempo es capaz de canalizar experiencias así. Me siento realmente afortunado. Hace un calor agónico en el VY 2221 de vuelta a Bcn. También en ventana, pero 24. La F... Una letra bella y única. 

Tras aterrizar en Sevilla he comido un bocadillo de jamón y queso. He pedido Coca-Cola y me ha dicho la camarera si me importara que fuera Pepsi. Le digo que no. Y riéndome le explico que he trabajado, de hecho, en Pepsico. ¿No es el azar caprichoso? Estoy por motivos de trabajo representando a Coca-Cola... La vida es tremenda. 

Me lleva en taxi Javi: bético, culé, nacido en l'Hospitalet. Precio fijado de 25€ por ser domingo. Del aeropuerto a la capital y viceversa. Hablamos de orígenes, de por qué estoy aquí y dónde voy. El barrio de Santa Cruz, casco antiguo de la ciudad, me espera. Quedamos para que me vaya a buscar al Benito Villamarín al finalizar el partido. Me apunta su número de móvil. Es una suerte encontrarte con personas así. Andalucía is different. Mi cordobesa madre ya me lo advirtió. Te quiero, madre. A ti también, papa. Sin vosotros... Nunca hubiera llegado a ver en un día la Catedral y su esbelta Giralda, la Torre de Oro, el Alcázar por fuera... En fin, les debo todo.

Sevilla te envuelve. Te seduce a cada paso por el centro histórico. Nunca había hecho tantas fotos en mi vida. Increíble. Turistas por doquier. La cola del Alcázar a lo Musei Vaticani. Sevilla... Tiene un color especial, sí. Volveré. Porque ha sido breve, dos veces bueno, pero me he quedado con la sensación de que regresaré. 

Justo estamos despegando. La voz de las azafatas es tan dulce como los jardines sevillanos. El Guadalquivir es un mar en la ciudad. Piraguas arriba y abajo las que he observado desde el puente de Isabel II, que conduce a la mágica e inigualable Triana, que no he podido explorar a fondo por falta de tiempo, claro. La Torrre de Oro vigila no lejos de la Plaza de toros y el Museo dedicado a la figura del torero. La señora de al lado se ha quedado roque de tanto sudoku, me parece. Esta vez la fila está ocupada. Hay mucho más jaleo que en la ida. La primavera, la sangre altera. Aunque en cualquier estación la bella andaluza sigue siendo bella. Preciosas morenas adornaban los caminos de la parte antigua de la capital hispalense. Inevitable prenderse en un segundo fugaz en el que las miradas coinciden. No exagero. He visto chicas muy guapas. Arregladas, con modales y con mucho glamour. Estilo, arte. This is Andalucía, my friend.

No he tenido problemas para coger taxi hacia el estadio. Era sevillista pero de nuevo, simpatizante culé. Conversación más que distendida y agradable. En apenas 10' estamos en Heliópolis. Derrocha historia el BV. Mundial del 82. La histórica Brasil que maravilló al mundo con Sócrates, Zico y compañía pero que no besó la gloria final, jugó allí. El 12-1 a Malta. Palabras mayores. Esencia de fútbol. Ángel, el speaker, llega el primero, muy puntual. Muy simpático y agradable. Artista de teatro, mimo, clown, actor... Sabe catalán y lo habla mejor que muchos nacidos en mi tierra. De Sevilla se fue al Baix Empordà y luego a Bcn, donde se acabó de instruir. Vivió por el Eixample, en el Carrer Astúries (Gràcia) y por el Raval. Tipo bohemio que vive ligado a su sonrisa. Ahora reside en Madrid, donde va haciendo funciones. Es autónomo en su profesión aunque vinculado a agencias como la que le ha llevado a actuar de speaker en la acción de Coca-Cola en los estadios de Primera División. Al final del partido hemos ido a tomar algo en una terracita de Heliópolis. Su hija no vive con él en Madrid. De lo que he deducido una separación o parecido, más no he querido preguntar sobre ello para no resultar impertinente. Me ha hablado del carácter del sevillano. Sociedad clásica, tradicional, que le gusta presumir y, sobre todo, aparentar. Demostrar de fachada. Hemos acabado en aquello de 'dime de qué presumes y te diré de qué careces'. Nos despedimos con un fuerte abrazo. Da gusto con personas así. 

Antes, ya en el estadio, David, el canario fotógrafo, no futbolero, y Felipe, su amigo sevillano y ayudante, ahora en desempleo y antes trabajador de Endesa, nos acompañan en la aventura. Felipe es socio del Betis y está orgullosísimo en el BV. Desde el club nos facilitan toda la labor a pesar de que aún no habían llegado las acreditaciones. La prueba pre-partido sin problemas en el centro del campo. Con el sonido, a pesar de que la acústica no es la más favorable, no hay muchos percances por no decir ninguno. La voz de Ángel y su gracia hacen el resto. Nos ubican en lugar privilegiado, justo a la derecha del banquillo visitante. Así vemos a Mendilíbar los 90' en primer plano. Vemos el único gol -golazo- del partido en la portería más cercana, detrás de la que tenemos al grupo más animoso y radical del Betis. Con sus ganas e ilusión contagian a todo el estadio y la sincronía de palmas y cánticos es preciosa. No así alguna de sus banderas de dudosa legalidad. Què hi farem... El estadio es perfecto para un club con esa gente tan entregada y calurosa. Cierto que las instalaciones están algo viejas y muy mejorables, pero la crisis financiera post-Lopera es evidente. Manuel saqueó a la institución. Sin duda. Por eso me ha sorprendido que los lavabos fueran bastante vulgares y algo sucios. Como poco mantenidos. En todo caso, para mí es algo anecdótico. 

Disfrutamos del partido y del ambientazo. En primer plano. Privilegiado me siento. El descanso llega sin previo aviso, es un decir, y la acción de la giga foto se lleva a cabo a la perfección en menos de 8', el tiempo estimado como necesario. Nos han pedido algo de mayor rapidez ya que Pepe Mel, técnico del Betis, había solicitado regar el campo durante el transcurso del descanso. Los fotógrafos haciendo su labor de forma magnífica y Ángel entrando en comunión con el público a cada frase. La afición bética parece entusiasmada y acaba ovacionando a todo el equipo. Mi labor, la más sencilla, supervisar y coordinar que todo fuera según lo pactado y previsto. Antes del partido había controlado que se repartieran los flyers informativos en los tornos de las taquillas así como que estuvieran presentes los posters de Coca-Cola anunciando la promoción. Fotografías, pruebas como testigo de que todo ha ido ok. Luego durante la ejecución de 360º, he de tomar nota de la acción en base a unos criterios determinados. Es la segunda vez coordinando la acción así que me siento mucho más seguro de todo. Tanto el Spot de TV en la pantalla del estadio como la Utv anunciando nuestro cometido se desarrollan según lo previsto. Incluso, reservándome los apuntes para empezada la segunda parte, he grabado a mis tres compañeros mientras hacían su trabajo de forma magistral en el centro del campo. David se ha ido a Madrid tras la reanudación. Ángel, Felipe y quien escribe nos hemos quedado hasta el final. Disfrutando como tres béticos (yo de adopción) y sufriendo hasta el pitido final. Permanencia virtualmente asegurada. Felicidad. Pasión. Alegría.

Al salir vemos los jugadores de Osasuna con caras largas esperando al resto de compañeros. Se fijan y comentan la jugada alrededor de una de las secretarias. Morena bellezón. De 12. Si no más... No lo había destacado aún pero mientras esperábamos las acreditaciones hemos visto pasar a menos de 1m a Pepe Mel y su traje en brazos y a toda la plantilla. Nunca he visto tan de cerca a los jugadores de mi equipo: el Barça. Estaba flipando. Primero los rojillos, con Mendilíbar a la cabeza. Luego todo el Betis. No me lo creía aún. Claro que soy un freaky y me apasiona el fútbol, por eso para mí algo como lo vivido hoy no tiene precio. Me siento feliz al escribir estas líneas y el día se me ha hecho corto. Intenso lo vivido, respirado el encanto de Sevilla, desvirgado queda su color pero con la promesa de que tarde o temprano habrá que volver. 

Y, para hacer de este inolvidable 15 de abril una fecha eterna, cuando íbamos a salir del estadio, justo en el momento en que hemos subido a tribuna para gozar de una perspectiva incomparable, y en realidad, para devolver el micro, he ojeado el móvil. Y me he encontrado con un tesoro en forma de mensaje. Deseando que el destino nos vuelva a reunir, a pesar de mi tendencia a perder sin querer algunas de las personas que han formado parte de mi vida, y con cada una de las palabras grabadas en el corazón, me despido.

Son casi las 9,15h y Bcn no debe andar ya muy lejos. Mi letra es pésima y más en pleno vuelo. Pero deseo que si compartís estas líneas conmigo, al final de ellas dibujéis, efectivamente, una sonrisa. 

Un abrazo. Hasta siempre.

Jordi