30.11.08

De algunas primeras batallas


Imagino que los generales de la Antigua Roma, tras una dura misión ante los bárbaros y habiendo logrado la victoria, se retiraban momentáneamente en sus campamentos a saborear la dulzura de un triunfo parcial. Festejaban lo mínimo con exquisitos manjares y sobretodo buen vino, para brindar por la causa y por un porvenir esplendoroso. Hoy me siento satisfecho como cualquier general del extinto Imperio Romano. Victoriosos de las primeras batallas, sí.

Pero la guerra es muy larga... Tan sólo acaba de empezar. Mientras, Enya suena suavemente añadiendo algo de misticismo al etéreo ambiente de la nocturnidad. Placer al tiempo que escribo estas palabras. Realmente satisfecho.

No suelo hablar de los resultados de los benjamines en este rincón pero hoy creo que merece la pena así que romperé un poco el hábito. Será breve. Cuentan sus ocho partidos disputados por victorias y hoy han ganado ante un rival de entidad como el Sant Andreu, que llegaba también imbatido en segunda posición con un partido menos. Suena quizás desmesurado y hasta cierto punto atrevido, pero hay unos cuantos críos que tienen algo especial. Dile que han nacido con unas dotes futbolísticas únicas. Tienen muy buena pinta y con un buen nivel de trabajo y esfuerzo se puede consolidar una gran generación en el Bosco. Falta aún algo de disciplina, pero la edad se lo permite. Cumplirán diez años a partir del 2009 y tienen todo el futuro por delante. Hoy ha sido uno de esos partidos que al terminar te dejan un gran sabor de boca. Aunque detrás de ellos estamos directamente 5 personas implicadas (2 entrenadores y 3 ayudantes que bien podrían ser entrenadores) y un gran delegado, puedo decir sin dudarlo que es que algunos chavales son buenos, muy buenos. Y el mérito es suyo por creer que es posible estar arriba.

Una cuarta parte del camino está recorrida. Queda mucha tela por cortar...

Y la satisfacción personal llega doble gracias a la victoria del Barça en Sevilla. Un golpe de autoridad que afianza el liderato. La Liga de verdad empezaba casi hoy, sin desmerecer a los otros rivales. De todas formas me sorprende, o mejor dicho no me agrada, el hecho de que en un partido en teoría entre dos rivales punteros, uno de ellos logre almacenar casi un 80% de posesión de la pelota. Todo es defendible y cada uno con su estilo, su filosofía, pero llevo observando en Primera División demasiado miedo a perder por parte de algunos equipos, y un excesivo conformismo. Para hacer daño al Barça hay que ser un poco más valientes y presionarles mucho más para no dejarles jugar cómodos.

Pero repito que esto solo acaba de empezar. Y si como dicen estamos en los Alpes y otros tópicos ciclistas del estilo, lo cierto es que muchos tours se han perdido no subiendo sino bajando, y lo que es peor, en el llano y la contrareloj. Ello quiere decir que para ganar la Liga hay que ser el mejor en todos los terrenos, el más regular, y al fin y al cabo vale lo mismo ganar en el Pizjuán que en La Rosaleda. Tres puntos en juego, que sumados unos a otros dan el título. Pero sí es cierto que hoy por hoy, por sensaciones, el Barça transmite más que nadie en España, y seguramente en Europa. La presión, la rápida circulación de pelota o Messi son ejemplos de por qué el Barça está dónde está hoy por hoy.

Messi es el mejor jugador que he visto en un terreno de juego. No sé si el mejor del mundo. En mi modesta opinión sí. Es el más desequilibrante y un espectáculo verle.

No solo de fútbol vive el hombre pero un servidor es al fin y al cabo un ser muy simple y es la mar de feliz con todo lo relacionado con este deporte.

Como les he dicho a los críos estas dos últimas jornadas: "Nuestro fútbol se debe basar en dos principios: solidaridad táctica y talento individual".

Intentemos aplicar los conceptos de solidaridad, esfuerzo, compañerismo junto a la calidad humana y el talento innato, a todas las facetas de la vida.

Seríamos más felices; disfrutaríamos más de todo. Y al llegar la noche, retirados en nuestro campamento militar, nos abalanzaríamos tranquilamente sobre la cama para reposar saciados y satisfechos, pero no del todo. Se han ganado algunas batallas, pero la guerra es muy larga y dura. El colchón y la manta nos ayudarán a descansar y recobrar las ganas y fuerzas necesarias para seguir luchando día a día.

19.11.08

De Bolonia


Merece la ocasión escribir un día como hoy. Aunque sea miércoles, un día de los que pasan desapercibidos cuando no hay Champions League; antes cuando era más pequeño eran días muy sonados y divertidos, ya que solía haber entreno. En plena actualidad sobre el llamado Plan Bolonia voy a explicar mi visión de la cuestión, desde mi posición de universitario.

El Plan Bolonia supone el proceso de arranque del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) y aún no está plenamente en vigor. Sin embargo yo tuve la suerte-algunos dirían desgracia- de ir a la Pompeu Fabra, universidad pionera en la aplicación de algunas de las bases fundamentales del proceso Bolonia. Desde mi perspectiva voy a comentar lo que me parece, y si bien puede parecer sesgada, es del todo real.

Soy un estudiante de Administración y Dirección de Empresas (ADE) en mi tercer año en la UPF.

Desde el primer año de carrera nos anunciaron alguna de la metodología derivada de Bolonia. Se incentivaba el esfuerzo individual fuera del aula, lugar donde se pasaría menos tiempo lectivo que hasta entonces; se apostaba por los trabajos en grupo así como las presentaciones y exposiciones orales; objetivos para familiarizarse con las demandas del mercado laboral en un futuro profesional no muy lejano. La cooperación, la solidaridad, la constancia, el esfuerzo y el saber comunicarse son factores esenciales que buscan todas las empresas. El día de mañana tendremos la oportunidad de entrar a formar parte del mercado laboral y habrá que estar lo mejor preparado para satisfacer la demanda de las empresas. En este sentido existen muy buenas intenciones. He hecho hasta la fecha gran cantidad de trabajos en grupo, exposiciones, y lo cierto es que ayudan mucho tanto para trabajar los conceptos y temas vistos en clase como para desarrollar habilidades comunicativas y persuasivas.

Personalmente además tuve la fortuna de poder escoger estudiar la carrera gradualmente en inglés, esto es, con la incorporación progresiva de las asignaturas íntegramente en inglés desde el primer año. En segundo año excepto dos asignaturas (de 12), el resto eran en inglés. Ya ahora a partir del segundo ciclo uno puede elegir la asignatura y el idioma (grupo) que desee. Pero el hecho de potenciar la lengua extranjera, sea la que sea, es una herramienta fundamental de futuro para mejorar la competencia y la competitividad individual y colectiva. Si el inglés es el idioma de la globalización y de la economía, se debe apostar por un elevado nivel de inglés con el que podamos desenvolvernos en todas las facetas de la vida.

Al llegar a la uni me sorprendió el no cambiar de rutina. Es decir, yo ya estaba acostumbrado a un ritmo diario de deberes y obligaciones derivados de la actividad académica en los Salesianos de Horta, aunque lógicamente de menor cantidad e intensidad. En la Pompeu tenemos deberes, sí. Los hemos de entregar obligatoriamente de forma periódica en la fecha marcada. Las listas de problemas junto a los trabajos y exposiciones forman parte de la nota final y te ahorran el jugártelo todo a una carta precisamente en el examen final de trimestre. Eso tiene sus ventajas. Se llama avaluación continuada.

La Pompeu divide el curso en tres trimestres de forma que al término de las diez semanas trimestrales viene el período de exámenes. Exige una mayor dedicación y esfuerzo continuado; se acumula fácilmente la materia en menor tiempo.

Una cuestión achacable a Bolonia es la estructura de los horarios que genera, ya que aparece un vacío de horas entre unas clases y otras. De esta forma hay días que uno puede tener una clase de 9 a 11 y luego de 3 a 5 de la tarde. En principio, las llamadas horas muertas están para ser aprovechadas en términos de estudio, avance de materia, deberes, realizar los pertinentes trabajos, etc. Otra cosa es la voluntad de cada uno y lo que decide hacer con su tiempo libre.

Cierto es que algunas asignaturas parece difícil que se adapten a un marco tan específico, como ocurría con las Matemáticas, las cuales no siguieron en mi primer año Bolonia. Una asignatura Bolonia como la hemos realizado nosotros consta de una clase lectiva de dos horas a la semana más una hora de seminario (clase práctica donde se aplica lo visto en clase). El resto son de 4 horas semanales (dos clases lectivas) más una hora de prácticas a la semana.

Una implicación de los horarios y que subyace de fondo en las críticas más importantes al EEES es que se impide la compatibilización de estudios y trabajo. No falta razón en el argumento pero vamos a darle la vuelta. Lo que se busca con la modernización de los centros universitarios es de alguna manera una mayor especialización y profesionalización de los estudiantes. La actividad académica entendida como una especie de trabajo más, la cual si bien no es capaz de generar vañor añadido en el presente, será capaz de hacerlo de aquí a no muchos años. Y esa es la clave: invertir en formación para apostar por una mayor investigación, innovación y desarrollo, que al fin y al cabo marcarán las pautas de las grandes y necesarias transformaciones que merece la sociedad y la economía. La educación lo es todo. Es el futuro de una nación, de un país.

Desafortunadamente muchas personas no pueden estudiar por bajos niveles de renta; pero no se puede permitir que si uno lo desea y no puede, se le niegue el derecho a formarse en la universidad. Para ello se necesita un sistema de becas y ayudas más eficiente y eficaz que garantice un derecho como este. Sin embargo se debería hacer todo lo posible para poder compaginar algún trabajo con la actividad académica en aquellos casos que más lo necesiten, si bien repito que la solución debe ir encaminada en torno a las prestaciones económicas y la igualdad de oportunidades.

El día de presentación en la UPF, el decano de mis estudios anunció literalmente que "aquí a la Pompeu es ve a estudiar; no a treballar i estudiar". Esa es la filosofía, la de formar a profesionales del estudio que el día de mañana liderarán el progreso y crecimiento del país.

Particularmente con mis horarios, que desde el segundo ciclo se los puede configurar uno a su gusto, puedo entrenar (ya lo hacía el año pasado) a un equipo de fútbol de benjamines en los Salesianos de Horta. No es un trabajo como otros, pero sí remunerado. Desde luego que no lo hago por el dinero sino por afición y disfrute, pero lo cierto es que aún en este marco educativo es posible compatibilizar, desde luego, ocio y formación. Y así debe ser.

Voy a ir terminando aunque seguro que se me olvida comentar muchas cosas que me hubiera gustado resaltar. Se critica el elitismo que viene adyacente a Bolonia. Bueno... la UPF, en mi caso, es elitista en cuanto a nota exigida. A mi me pedían casi un 8 para entrar así que intenté esforzarme al máximo para lograrlo. ¿Soy yo de la élite? Mi padre estuvo a punto de quedarse sin empleo el año pasado y trabaja en el sector de la automoción, el más volátil en estos tiempos de crisis seguramente junto con la construcción en España. Mi madre no llega ni de lejos a mileurista (es trabajadora familiar). No somos una familia de clase media ni por ingresos ni por sangre heredada y vivimos en un barrio obrero de la periferia donde escasean los ciudadanos autóctonos. ¿Soy yo de la élite?

Con el ejemplo personal quiero añadir precisamente que la educación es un espacio vital de progreso y de futuro, y que permite ofrecer oportunidades a gente que en otro sistema y en otro marco de relaciones hubiera sido imposible que estudiara en la universidad. Es necesaria una modernización de las cátedras, de la universidad. No debemos quedarnos atrás de nuevo en Europa. Hemos de subir a ese tren. Se precisa de más inversión y no pasa nada si las fuentes de financiación son de origen privado. No querrá decir que las empresas adquieran las universidades públicas. El estado si está demasiado endeudado es peligroso aunque es cierto que muchos más fondos públicos podrían ser destinados a educación.

Aunque esto no sea un discurso técnico y bien elaborado de los aspectos positivos y negativos del Plan Bolonia, he intentado plasmar algunos aspectos que considero interesantes desde mi perspectiva. Si me preguntan si estoy a favor de su implementación, es evidente que sí. Cada vez estoy más convencido de que debemos viajar en dirección a una mayor innovación y desarrollo, progreso. Si queremos crecer en el futuro debemos establecer unas bases sólidas de enseñanza y formación. Modernización. La educación no es cuestión ni de banderas ni de idelogías. Sí de progreso.
Por cierto mañana hay convocada una huelga en la UPF por algunos sectores contrarios a Bolonia. Yo iré a clase de Contabilidad Financiera I a las 8 y media como cada jueves. Asignatura que por cierto es la única de Bolonia que hago este trimestre.

16.11.08

Balas del sábado noche


Puerta abierta. Luz prolífica. Descanso. Tarde distraída y ociosa; un buen rato con la última de Batman. Depende de lo que uno busque, si una maravilla cinematográfica o simplemente disfrutar unas dos horas y media a ritmo de acción y potencia visual, gráfica. Parece haber tantos campos abiertos que no sabría por qué empezar. Qué elegir.

Llegará el día, cercano o posterior al inicio de mandato de Obama, en el que ya habrá tiempo para comentar la situación que se va a encontrar a todos los niveles. Era mi candidato preferido de los dos, pero no hay que pensar en él como un Mesías ni como un personaje que va a tratar de invertir la hegemonía norteamericana sino que a través de una imagen renovada y unas formas más humanas, desde el multilateralismo y el diálogo, tratará de liderar la primera potencia mundial, y por extensión, liderar el mundo global de hoy en día. Con las amenazas y oportunidades del presente y con visión de futuro. Pero Estados Unidos continuará siendo Estados Unidos. No creer en la falsa e hipócrita progresía que ve en el que será presidente nº 44 en la historia del país bañado por el Atlántico y Pacífico, a un presunto líder que cambiará el mundo y lo convertirá en un oasis de igualdad entre naciones. El imperio es el imperio y así deberá serlo hasta que caiga. Entonces vendrá otro. La Historia es sabia. Pero afortunadamente correrán nuevos aires por Washington y podemos augurar menos huracanes internacionales y menos intransigencias. Algo más de democracia, que no es muy complicado.

La crisis económica no es un asunto para extraer cierta hilaridad y sarcasmo, juegos de ironías, pero resulta curioso los eufemismos empleados para calificar a la ya celebrada Cumbre del G-20 en Washington. Se había hablado en los medios (más que nada por el Viejo Continente), de una cita en la que se iba a refundar el capitalismo. No tengo aún conocimiento de si se han sacado algunas conclusiones o si se han acordado medidas comunes para revitalizar los mercados y contrarrestar el derrumbe financiero, pero en ningún caso debemos caer en el error de creer que estamos ante la oportunidad de dar un giro de tuerca radical al sistema económico. El libre mercado es el modelo capaz de generar mayor riqueza, y aunque sea también responsable directo o indirecto de muchas desigualdades sociales, es el más óptimo sistema para distribuir y asignar los recursos disponibles, y el que permite un mayor desarrollo de las virtudes humanas, una mayor potenciación de la libertad, capacidad y creación de los hombres y mujeres. Si en refundar o como se quiera decir está incluida la intención de establecer mecanismos de control y alguna que otra regulación para que los mercados funcionen mejor y se eviten (o mejor dicho se minimicen) desastres como el ocurrido en el panorama financiero, adelante.

La demanda es fundamental, el eje dinámico de todo el mercado. Se debe corregir el déficit creado y volver a restaurar la confianza. Al fin y al cabo yo considero que un cierto grado de intervencionismo en la economía es positivo, siempre que sea para corregir los errores del mercado y para aprovechar las externalidades (maximizar sus beneficios o minimizar sus costes, según el tipo que corresponda).

Interesante y patética también la situación vivida en España, con súplicas por todos los países, con tal de poder asistir a la citada cumbre en Washington de ayer. Un resultado más de la nefasta política exterior del gobierno de Zapatero, de la manera como salió de Irak, la nulas relaciones con Bush y cierta herencia exterior de la política aznarista del pasado. Hemos dado una imagen deficiente. Nadie duda de la fortaleza económica de España en cuanto a algunas variables macroeconómicas; de hecho estamos considerados como la novena economía del mundo en términos del PIB (Canadá nos superó recientemente). Pero si Sarkozy no hubiera cedido el asiento no se hubiera podido ir a la capital norteamericana. A hacer el papel que toca, sí. A eso que querían llamar algunos refundar el capitalismo (¿?).

Sin embargo vamos a tocar algo el lado más humano y triste de la situación económica que estamos viviendo. Dejando de lado por ejemplo que técnicamente Alemania ha entrado en recesión (dos trimestres consecutivos con crecimiento negativo del PIB). Tenemos el triste caso de Nissan y su ERE de algo más de 1600 empleados. Familias que lo pueden pasar realmente mal, ya lo están pasando crudo. Curiosa la situación cuando presumiblemente era de las plantas más productivas. Más allá de Nissan vemos día a día como una empresa o cierra, o despide a gran cantidad de trabajadores. La burra no da para más. Y en períodos así de contracción se produce una especie de darwinismo económico y empresarial. Solo lás más fuertes y eficientes sobrevivirán.

Pero he aquí cierta reflexión. Cuando muchas empresas vinieron a España lo hicieron por los bajos costos laborales de aquí, ya fuera tanto salarios muy bajos como escasa regulación que propulsaba el negocio exponencialmente. Se podía generar cuota de mercado a bajo coste. Era muy rentable. Los tiempos cambian y muchos trabajadores han llegado a poder disfrutar de salarios muy elevados, seguramente retribuciones más altas de lo que merecerían por su calificación y esfuerzo. Entonces deberíamos replantear los salarios en muchos puntos, y lo importante sería que se ajustaran no al IPC sino a la productividad. Sería lo más justo y se evitaría entrar en espirales inflacionistas y esferas de consumo artificial que luego estallan y crean un efecto dominó abrumador y difícil de contener.

Aunque parezca muy frío hablar a veces de un tema como el desempleo y desde la butaca, y sabiendo que el paro es un tema endémico y estructural en España, lo cierto es que quien bien me conoce sabe que hace un año (y aquí también dejé constancia de ello), vivimos un drama diario a través de la situación laboral de mi padre. Ahora la empresa donde trabaja les da descanso algunos viernes y lunes, parones de producción porque apenas existen pedidos. La economía está en desaceleración. Sé lo duro que es pasar por una situación de incertidumbre donde de la noche a la mañana te puedes quedar sin trabajo. Y hay miles de historias y apuntes personales. Pero eso no debe hacernos olvidar que vivimos en un mundo global y que las decisiones se toman a gran escala. Así mismo, lo queramos o no, sufrimos las consecuencias derivadas de otros puntos del planeta. La armonía internacional es inmensa, y los efectos de un lugar sacuden a otros muchos. Es lo que tiene vivir en una economía global de libre mercado.

Y se puede cambiar el rumbo y recuperar la senda del crecimiento. Y apostar por una mayor sostenibilidad. Pero no seamos hipócritas. Seguramente para 2010 las expectativas y la confianza habrán cobrado fuerza y optimismo, así que solo queda desear que los impactos de la crisis sean lo menos duros posibles y que aquellos que tomen las decisiones sean capaces de minimzar daños y dinamizar los mercados cuanto antes.

Creo y es posible que haya cambiado algunas cosas en aquello que escribo. Y que muy poco sea compartido. Pero si de algo estoy seguro es que confío en la voluntad de las personas para salir de las situaciones más complicadas. No creo en alternativas al libre mercado. El socialismo forma parte de la historia como modelo fracasado de organizar la actividad económica. No hace falta recordar los intentos atroces y las víctimas que se produjeron en la URSS o los casos nefastos y lamentables de Cuba, Corea del Norte... El libre mercado más algo de intervencionismo debe ser la clave del éxito, sostenido todo por una auténtica democracia.

Sin caer en la irreal utopía y el falso mensaje progresista, y aunque se quiera relacionar con la reciente victoria de Barack Obama, otro mundo es posible.

Y aunque lo he intentado, ha sido inevitable hablar del personaje del momento. Ojalá haya muchos años para hablar de él. El espíritu Kennedy se ha recuperado, pero esperemos que no se repita su destino.

Para terminar os dejo un excelente artículo de Sala i Martín que leí el otro día en La Vanguardia.


La educación. Vaya con la educación. Tocará hablar de ese tema. Otra cosa no, pero el Plan Bolonya el conec de ben a prop...