Después de mes y medio volvemos con las aventuras de Raül e Ignasi. La Bisbal de l'Empordà aguardaba con calma. Era un rally que empezaría en horario de tarde (15h). El despertador había sonado muy pronto, mucho antes de que cualquier gallo pudiera cantar los buenos días. Ello permitió reponer un poco de energías y descansar hasta el comienzo de la prueba. Era la última a disputarse antes del verano, y cómo era de prever, el calor iba a ser un compañero de fatiga de principio a fin.
El primero de los 6 tramos, Els Àngels, era ciertamente largo (15 km) e incluía una bajada en la parte final que precisaba de un gran manejo técnico. En la primera mitad de Els Àngels, las sensaciones son muy buenas pero en la parte de bajada toman bastantes precauciones dado el estado de la carretera, algo sucia debido a la presencia de grava. De hecho, su partida en ese primer tramo se tuvo que demorar más de lo previsto debido a un accidente de uno de los participantes a pocos metros de la salida. Más valía prevenir que curar ya que, lamentablemente, no sería el único accidente que se contaría en la jornada. Nada más y nada menos que 25 coches acabarían abandonando, la mayoría de ellos en este selectivo tramo.
Así las cosas, Raül es consciente de que va a ser una prueba ciertamente exigente. Tanto por las altas temperaturas como por el recorrido. Pura supervivencia. En el segundo tramo, Santa Pellaia, de 8 km, el rendimiento del Peugeot 206 es más que notable y se acercan a los mejores tiempos. Era un tramo mucho más limpio que el de Els Àngels. Con la ilusión de estar haciendo las cosas con eficacia, encaran el tercer tramo de la tarde en La Ganga. Ahí se combinan algunas curvas lentas con zonas realmente rápidas. Siguen las buenas sensaciones hasta el punto de que finalizado el tramo se quedan a tan solo 9" del mejor crono de la Copa Recosap. Era como para sentirse satisfechos con el trabajo realizado y así llegaron al parque de asistencia para proseguir en la preparación de la segunda parte del rally. Una satisfacción nada casual ya que echando un vistazo a los tiempos se encontraban a 19" del podio. Motivación no. Lo siguiente.
Cuarto tramo: el peligroso Els Àngels observa implacable a lo largo de sus 15 km. La intención era mejorar los registros del primer paso, y así parecía a juzgar por el rendimiento en la primera parte. Sin embargo, en su segunda mitad, la parte de bajada seguía estando tan sucia como al inicio y muy delicada. Ahí hacen un trompo con el Peugeot en una curva de izquierdas; Ignasi vio la valla muy de cerca e incluso se perdía en parte del recorrido. Estos percances que forman parte de la dura competición les hicieron perder toda opción real de podio así que de cara a los dos últimos tramos se propusieron mejorar los tiempos anteriores.
En el penúltimo de los tramos, Santa Pellaia, logran mejorar el crono en 1". Entonces se llega al último del rally de la Bisbal de l'Empordà: otra vez La Ganga. Aquí, las circunstancias imprevisibles vuelven a entrar en escena como hemos visto no solo en esta prueba sino también en las anteriores. Son avisado antes de afrontarlo de un accidente que obliga a la grúa a actuar, causando un retraso notable para el resto de participantes. Esto les permite asimilar un nuevo reto en sus carreras: correr por primera vez un tramo nocturno. Las ganas eran tremendas a pesar de que iban sin parrilla de faros, tirando de las luces largas puesto que no quedaba otra opción ante tal imprevisto. Al principio Raül coge un muy buen ritmo, rodando más rápido que en la anterior pasada, pero al llegar a la parte de bajada, aparecen los problemas mecánicos. Fue a falta de 3 km que vieron cómo se les rompía la caja de cambios. El propio bravo piloto relata el suceso de esta forma:
"Por suerte o por desgracia, estos 3km eran en bajada, entonces en punto muerto y despacio pudimos llegar al final, aunque perdiendo casi 2 minutos. Dejamos un buen reguero de la valvulina de la caja de cambios, incluso hubo un momento en que estuvimos a punto de parar porque empezó a salir una buena humareda del coche, pero intentamos seguir y pudimos llegar al final".
La odisea no terminaba ahí ya que tenían que alcanzar el parque cerrado para finalizar oficialmente el rally, algo que lograrían, evidentemente, por encima de lo inicialmente planificado (30' más).
Era momento de hacer balance. En cuanto a resultados, 4º en la Recosap y el Trofeu Open Junior, logrando así unos puntitos que representaban una bocanada de aire fresco tras una competición tan exigente como las altas temperaturas que tuvieron que soportar. Algo que sufrieron no solo los participantes en carne viva sino sobre todo la mecánica de sus coches. Solo así podemos llegar a contemplar la magnitud de lo acontecido y que destacábamos al principio: 25 abandonos.
Afortunadamente, a pesar de los problemas, Raül e Ignasi pudieron completar íntegramente el rally y así ganar más experiencia en nuevos terrenos y circunstancias aún inexplorables. La vida, que en ocasiones no es sino una prueba de resistencia y de auténtica supervivencia, demostró el pasado sábado que para seguir soñando hay que saber sufrir también.
La siguiente prueba será ya en septiembre (Rally de Avià). Ahora, momento de verano. Descansar algo, reflexionar sobre la primera parte de la temporada y sobre todo, de encarar con ilusión y más trabajo si cabe, lo que resta. Ya saben, el sueño sigue. Más vivo que nunca.


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