27.12.09

See you

Siento que he fracasado conmigo mismo. Estoy decepcionado conmigo mismo. Tenía el reto y la necesidad de terminar en junio si era posible. Seguro que ya no será así, no puedo negar que me esforcé pero sencillamente uno a veces no llega a lo exigido. Cuesta asumirlo no por no estar acostumbrado sino porque te comparas con los que gozan en las antípodas de tu situación y condición.

Sucede cuando te tomas la vida en muchas ocasiones como una cuestión de todo o nada, de vida o muerte. Cuando es un partido en el que solo vale ganar. La derrota es fracaso y sinónimo de humillación y degradación. No entiendes de empates. No se trata de eso.

Estás cabreado contigo mismo, sabiendo que te duele. Pero la vida no acaba aquí. Es incómodo y pesado pero septiembre te esperará de nuevo para un segundo duelo. Ojalá no tenga más para entonces pero suceda lo que suceda hay que seguir.

La mayor derrota al fin y al cabo es rendirse y la grandeza de los hombres se demuestra en los momento complicados. Seguramente no es para tanto pero quería demostrarme a mí mismo y a mis padres que podía licenciarme en la práctica ya en junio.

No será así pero sí en septiembre. Quizás en otra vida, en otra realidad paralela mi otro yo ni siquiera está en la universidad y está malogrando sus oportunidades entre vicios y dinero fácil.

Literalmente cabreado. Quizás es incomprensible que me sienta así pero es una cuestión de orgullo y de ganar. Todo o nada.

La próxima vez sonreiré al amanecer.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No es para tanto, ánimos.