Hoy estamos con Raül Castán (1988, Barcelona), piloto de la Copa Recosap y actual líder del Open Junior. Licenciado en Administración y Dirección de Empresas y en Economía, cuando no está manejando su preciado Peugeot 206 está ocupado con balances y estados financieros en sus tareas profesionales como auditor de cuentas.
J.I.: Hola Raül. Imagino que disfrutando de las vacaciones en la medida de lo posible. ¿Resulta complicado compatibilizar tu pasión por el mundo de los rallies con tu actual trabajo como auditor de cuentas?
R.C.: Ni te lo imaginas, complicado es poco. Después de las largas jornadas laborales, tienes que sacar tiempo y fuerzas de donde sea, con tal de ir a entrenar y preparar adecuadamente cada rally.
J.I.: ¿Cuándo comienza esta pasión por los coches, es algo que desde pequeño llevabas dentro? Nos constan historias del colegio en que no eran pocos los patios dedicados a hablar con algunos de tus amigos sobre el mundo del motor: F1, moticiclismo…
R.C.: Pues la verdad que sí, todavía recuerdo esas largas tertulias en el patio del colegio (risas). Todo empezaba de pequeño, me pasaba el día jugando con coches y no me perdía una carrera de F1 ni un reportaje de Motor a fons. Recuerdo que los domingos a las 14h de la tarde eran sagrados, nadie me sacaba de enfrente del televisor. Incluso 'engañaba' a mis padres para ir a ver carreras a Montmeló. En aquél entonces, disfrutaba de las carreras como espectador. En cambio, ahora me he pasado al otro lado de la barrera.
J.I.: Con el paso de los años, no solo surgen aspiraciones como estudiante y laborales sino también en lo que se refiere a cómo dedicar tu tiempo de ocio. ¿Cómo fue el proceso que te llevó a querer algún día participar en una competición como la Copa Recosap? ¿Le diste muchas vueltas a tus pensamientos o en todo momento lo viste como un sueño por el cual merecía la pena luchar a cualquier precio?
R.C.: Todo niño trata de emular a sus ídolos. En mi caso, mi sueño siempre ha sido vestirme con el mono de piloto. Es algo que tenía en mente desde hace mucho tiempo y he tenido que esperar muchos años para conseguirlo y sacrificar muchas otras cosas. A veces me llego a plantear si realmente merece la pena tanto sacrificio, pero cuando me pongo al volante soy la persona más feliz del mundo porque estoy haciendo aquello que me gusta de verdad. Supongo que todo esto que dejo de lado por poder correr, es lo que hace que todavía valore más el poder estar en la salida de cada rally.
J.I.: Y ya ves, Raül. El sueño…se ha convertido en una realidad. ¿Qué significa para ti pilotar en la Copa Recosap y poder puntuar en el Campeonato Open de Catalunya?
R.C.: Pilotar en la Copa Recosap significa tener la oportunidad de medirme contra otros pilotos en idénticas condiciones, todos con el mismo material. Esto sólo puedes conseguirlo en copas monomarca, como la Recosap. Además, gracias al trabajo del responsable de la Copa, Santi Albí, este año también puntuamos para el Open, lo que nos permite medirnos a pilotos con distintas monturas a la nuestra.
J.I.: Ha transcurrido media temporada en el calendario de la competición. ¿Cuáles son tus sensaciones tras las primeras pruebas y qué es lo que más destacarías de estos meses? Tanto positivo como negativo. Ya sabes lo que se suele decir: ‘Todo es experiencia. Todo suma’.
R.C.: Esta primera mitad de temporada ha servido como aclimatación al coche, a las notas, a los tramos y a la competición en general. La evolución desde el principio de la temporada ha sido notable, tanto en el pilotaje del Peugeot 206 como en la confección de las notas, pero todavía tenemos mucho trabajo por hacer. Puntos negativos no destacaría ninguno, si bien hemos cometido algunos errores, éstos hay que verlos como algo positivo porque, como bien has dicho: 'Todo suma'.
R.C.: Sin duda, nuestra gran regularidad ha sido la clave que nos ha situado como líderes a estas alturas de temporada. Pero todavía queda la segunda mitad y la cosa está muy apretada. Nos espera un final de año muy disputado.
J.I.: Una rápida. ¿Tierra o asfalto? Porque…
R.C.: Asfalto, sin duda. Vengo del karting y es la superficie donde me he movido siempre. De momento no hemos probado la tierra, pero espero que no tardemos mucho en dar nuestros primeros pasos en esa superficie.
J.I.: El deporte en general, y el amateur en particular, necesitan de patrocinio para realizar un esfuerzo económico que sin apoyo comercial sería seguramente imposible de afrontar. ¿Hasta qué punto consideras fundamental la labor de estos patrocinadores en tus actividades como piloto y por qué crees qué deberían confiar en ti las marcas?
R.C.: Por el bien del automovilismo amateur es necesario que las empresas se impliquen apoyando a pilotos y escuderías. Ahora mismo con la que está cayendo, el automovilismo no pasa por un buen momento en cuanto a patrocinadores se refiere. Pero estoy seguro que se pueden encontrar nuevas fórmulas para que pilotos y patrocinadores lleguen a acuerdos que favorezcan a ambas partes. A la gente le gusta las carreras de coches e identificar una marca concreta con un piloto y un coche de carreras, creo que es muy positivo para la imagen de las empresas.
J.I.: En algunos de los tests psicotécnicos que plantea RRHH para entrar en algunas de las grandes empresas te sugieren que cites brevemente tus puntos fuertes y débiles. Ahora toca hacerlo como piloto, Raül.
R.C.: Creo que destaco por un pilotaje muy fino, fruto de varios años en karting, y por una gran regularidad frente al crono. Por otro lado, como punto débil, y algo en lo que estamos trabajando, es la falta de agresividad en mi pilotaje.
J.I.: Ya para ir cerrando la entrevista: un deseo para lo que resta de temporada, un coche y un piloto.
R.C.: Un deseo: Ganar la Copa Recosap y el Open Junior. Un coche: Ford Escort Cosworth. Un piloto: Sebastien Loeb, el mejor, sin duda.
Ha sido un placer, Raül. Os deseo toda la suerte del mundo a ti y a tu copiloto Ignasi en esta preciosa aventura. ¡Que nadie os despierte del sueño!

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