1.2.13

Volver


No sé por qué muchas noches acabo en la misma meta. Cómo puede ser que el sendero acabe llevándome a los mismos rincones. A aquellos lugares que ya no volverán. A aquellos olores que nunca el olfato volverá a emular. A aquellos sabores que el paladar jamás volverá a degustar. A aquellas manos de porcelana y ese suave tacto de jazmín que hacía bello cualquier detalle, por ínfimo que fuera. A aquellas noches de sueños hechos realidad. A aquella Luna y aquellas estrellas. Cuando era primavera en otoño. 

No tengo respuestas para algunas preguntas. Quizás sea yo la respuesta a todo y solo haya un interrogante. Soy yo el que debe seguir caminando. Que la vida no se paró hace dos años.

Vivo en un mundo al que siento que no pertenezco. Mi corazón hace tiempo que dejó de latir con esa intensidad que desprendía magia en el día a día. 

Y es que hay recuerdos que... Pero no, no volverán nunca. 

En unas horas sale el sol y con él nuevas esperanzas, sueños e ilusiones.  

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