5.10.14

Volant Racc 2014: Vidreres


El pasado 20 de septiembre se celebró en Vidreres la quinta prueba del Volant Racc 2014. Fue el último rally de tierra de la temporada y sobre el papel, el más exigente para Raül Castán. Un Raül que estaba aún convaleciente del accidente en Cervera y que no pudo contar con su habitual Peugeot 107, todavía reparándose.

Vidreres constaba de 2 tramos, Caulès y Vidreres, que los pilotos superaron 3 veces cada uno. El recorrido en este rally poco tenía que ver con el de otras pruebas de tierra como Pla d'Urgell o Cervera. Allí, a pesar de los problemas, terminaron con mucha confianza y ánimo de cara al resto de Volant Racc. Los dos tramos de la prueba dibujaban un terreno con bastantes saltos, zonas bastante rotas y muchos árboles. Cualquier mínimo error se podía pagar muy caro. El piloto barcelonés confesaba antes de comenzar que tras lo de Cervera y dada la poca experiencia en tierra el objetivo no era otro que tratar de llevar el coche hasta la línea de meta. Y como bien veremos, se cumplió el objetivo, con creces. A las 13h se dio la salida y el primer tramo en afrontar fue Caulès. Muy largo (17 km) y realmente complicado. Tras un inicio firme para entrar en contacto con su superficie menos favorita Raül se empieza a encontrar mareado y termina levantando el pie del acelerador. Como resultado de estos problemas físicos, pierde más de 2' al llegar al final de Caulès. No solo estaban ya muy descolgados de la lucha por los puestos nobles en el rally sino que su estado de salud en aquel momento le hace plantearse si seguir o abandonar. Consigue hidratarse lo suficiente para tratar de continuar la marcha. Así encara el primer paso por Vidreres, menos exigente y más corto -10 km menos- que su antecesor. Aquí los mareos parece que aminoran y pueden seguir en competición. Primer gran contratiempo salvado antes del segundo bucle.

En la asistencia toca rehidratarse de nuevo y reponer fuerzas. Castán no se siente al 100% pero su deseo es seguir compitiendo y ganar experiencia en tierra. Solo unos problemas físicos de gran envergadura le pueden apartar de seguir pilotando. En Caulès, ya en el segundo paso, rebaja 1' su tiempo inicial y lo más importante, no reaparecen los mareos. Acto seguido en Vidreres, mejora en 8" el anterior registro. A falta de 2 tramos para finalizar la prueba, el Peugeot 107 empieza a dar muestras también de desgaste, emitiendo ruidos extraños que hacen poner en alerta al equipo Recosap. En la asistencia, los mecánicos trabajan a todo trapo para intentar dejar el coche a punto y afrontar con ciertas garantías lo que queda de rally. En el último bucle las prestaciones siguen al alza y tanto en Caulès como Vidreres el crono marca una mejora sustancial: 24 y 12 segundos, respectivamente. Se acaba de esta manera un rally tremendamente exigente en el que todos los participantes pueden dar fe de ello. No es casualidad que hubiera varios abandonos, circunstancia que permitió a Raül finalizar cuarto en la prueba. Este resultado recompensaba un esfuerzo realizado por encima del habitual, debido especialmente a los problemas físicos en la primera parte. No podía esconder una sonrisa tímida y cierto rostro de satisfacción. Además, recuperaban la quinta plaza en la general. El piloto se sinceraba tras recuperar sensaciones: "Seguimos acumulando kilómetros y experiencia en la tierra. La próxima cita ya es sobre asfalto. Confiamos en volver a estar cerca de los mejores tiempos en mi superficie favorita. Ahora toca seguir con la recuperación del accidente de Cervera y solucionar el tema de los mareos".
Más claro, imposible. La acción y emoción del Volant Racc regresarán el 11 de Octubre en Valls. ¡Os esperamos!

Anexos:


3) Vídeo reportaje (Minuto 8:05)

No hay comentarios: