1.10.06

Esperando el amanecer entre mi yo y ella



Uno de esos días en los que sabes que no has sido tú, que tu ego te ha manipulado inconscientemente y de forma deliberada, uno de esos días que ya ha visto su fin y ha dado la bienvenida a uno nuevo. ¿Que nos deparará? Es difícil encontrar un aspecto tan relativo como el tiempo, y sin embargo, vivimos o sobrevivimos atados a sus cadenas de acero inoxidable. Es en estos momentos de la noche cuando a uno se le pueden ocurrir preguntas de lo más metafísicas, existenciales y tascendentales, al fin y al cabo. Es en este momento que me percato de que llevo dos semanas quebrando lo que podía haberse considerado norma: escribir cada semana.

Han sido unos quince días algo, bastante controvertidos y me gustaría destacar por encima de todo que pasan los años, los siglos y aún seguimos enfrentados por una cuestión tan ancestral como nosotros los seres humanos: la religión. En mi modesta opinión el hecho de que la religión siga siendo en muchos casos un elemento de división y batallas no hace más que corroborar y evidenciar que no hemos progresado nada. Yo respeto todas las religiones porque en sus bases y principios se encuentra el hermanamiento y la unión de hombres y mujeres a través de la fe, un acto de creencia supremo que se puede tanto interiorizar como compartir con los demás. Lo que no se puede tolerar es que se instrumentalice la religión de tal modo que sirva de precepto para lograr x intereses, objetivos, fines,etc. Ni tampoco acepto que violencia y religión sean una pareja de baile, porque aunque a lo largo de la historia ha habido casos de conflictos, guerras en nombre de la religión, es inadmisible que eso siga sucediendo a estas alturas de la existencia de la humanidad.

Por otro lado, y está relacionado con una de las polémicas recientes (Benedicto XVI y el Islam, Mahoma...), vemos los más sensatos, que espero que seamos todos, como día tras día no se respeta la libertad de expresión. Y si no obsérvese el caso de Rubianes, y como le vetaron su actuación en Madrid, vamos, que se lo prohibieron. Yo creo que la libertad es quizás el principio fundamental en nuestras vidas; es a partir de la libertad que podemos llegar a ser lo que queremos, actuar según nuestros principios, a vivir, en definitiva. Y ya entonces entraríamos, una vez que la libertad es la base para vivir y existir, en los distintos tipos o formas que puede tomar: la libertad de. La de expresión, siempre que no se atente contra la naturaleza del ser humano mediante su uso, es por tanto algo imprescindible. Y aclarando esta cuestión, me parece lamentable muchos casos de censura que continuamente vislumbramos, no solo el caso de Rubianes, sino también la obra de Mozart en Alemania, por ejemplo. Y todo debido al miedo. Eso es lo más peligroso. Para zanjar de alguna manera esta cuestión que bien merecería una Biblia, recomiendo la lectura de Erich Frömm: El miedo a la libertad.

En ocasiones, asiduamente, tengo la sensación que vivimos en un sin sentido brutal, que nos hemos ido instalando en un nihilismo que no conduce sino a la nada. Cada vez es más latente que los principios, los valores esenciales brillan por su ausencia, y nos guiamos por el interés. Por eso, es en estos momentos en los que pienso que me gustaría amanecer en un contexto diferente, pero no es posible, al menos realmente. La mente es otra historia; con su capacidad imaginativa es capaz de ingeniar lo indescriptible. Me gusta caer o levantarme mejor dicho en el idealismo, y ahora voy a tener que conjurar para interactuarlo con algo más de pragmatismo. Por eso he empezado a estudiar ADE, y por eso quiero formarme con dos ópticas bien diferentes, la inherente a mi ser que es la búsqueda del idealismo y de los sueños utópicos, y la otra que espero ir adquiriendo como es ser más práctico en cuanto al análisis y enfoque de la vida. Esa mezcla explosiva es la disyuntiva básica en muchas ocasiones.

En fin y en principio, porque el fin no es sino el principio de un nuevo fin, yo soy aquél que me cuestiono a lo largo de los días muchos aspectos, que no puedo dar respuesta a todos como imperfecto que soy, y las respuestas que doy también distan de ser perfectas. Yo soy aquél que prefiere cosiderarse un loco y un transgresor intelectual contrario al oficialismo que nos quieren implantar como si fuéramos carne de laboratorio. Pues he ahí que siempre habrá gente dispuesta a buscar la verdad, (sí, me gusta lo abstracto y lo relativo), dispuesta a demostrar que la mayoría está equivocada, y que somos las minorías las que cambiamos y deberíamos cambiar la sociedad. Ya tan solo espero amanecer mañana con nuevas ilusiones, retos y posibilidades. Tan solo espero amanecer a su lado, recogidita ella sobre la almohada.

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