30.12.06

En busca del sí

El presente año está dando sus últimos coletazos. Ya hemos hablado muchas ocasiones acerca de la relatividad del tiempo. Algunos dirán que vaya coletazos, qué forma de despedir el año en lo que se refiere a noticias con mayúsculas, de esas que se nutren los medios de información, a veces de desinformación o mal(a)-información.

ETA ha vuelto a atentar.

Se podrían comentar gran cantidad de aspectos, pero lo más importante es que la sombra del miedo, el temor y el terror vuelven de nuevo a la escena cotidiana, desgraciadamente para todos. Eso, por un lado. Por el otro, el hecho de que la PAZ nuevamente vuelva a alejarse más allá del horizonte más cercano. Parece que el terrorismo de ETA no va a cesar nunca, parece que cuando se dan las condiciones para avanzar en un proceso vital para la democratizacíón y construcción de nuestro país, España, como es el fin de ETA, no se hace todo lo que se debería. No había peor forma de acabar el año ( y en consecuencia, de empezar el esperado) que ver como de nuevo la sombra de lo indeseable aparecía en primera plana.

Podríamos hablar de lo difícil que parece todo, de lo complicado que parece mejorar el mundo. Aún es tanto el odio entre hermanos... Llegará posiblemente el día en que ya sea demasiado tarde. Ojala me equivoque, pero sinceramente no existen motivos para la esperanza y la ilusión a escala global. Por ello: no ignores lo que suceda a tu alrededor; no huyas de los problemas; no es bueno evadirte muy a menudo de la realidad; no te niegues a oír el silencio; no te opongas a leer un libro; no dejes de reír cuando merezca la pena. Sé feliz tú mismo y haz feliz a los demás. Solo así se construyen los fundamentos de una aldea común, humana, sensible y solidaria.

Junto a lo de ETA nos encontramos con el ahorcamiento de Saddam. No voy a exponer los motivos por los cuales me opongo a la pena de muerte. Simplemente, la vida es el bien más preciado, y es la muerte la única con derecho a desbancarla. Una muerte que sorprende, que no avisa. Pero la muerte también puede ser deseada cuando la vida no es tal (eutanasia...) Cuando se aplica la pena de muerte no estamos hablando de ninguno de los dos casos anteriores. A los dictadores y personajes políticos sanguinarios, despreciables y abominables se les debe juzgar y condenar por sus acciones. Pero la condena no debe ser la muerte. Ella ya llegará de la forma más amarga posible porque no hay perdón posible. No valdrá el arrepentimiento ni Dios perdonará lo que hayan hecho. Sin embargo, si Saddam ha terminado su vida en la horca, ¿cuántos no tendrían que acabar como él? Por favor. Todos debemos saber que de demagogia y cinismo hay de sobras en este mundo. Lo peor de todo es que con casos así se convierten en mártires para mucha gente. Lo que faltaba. Cuando los verdaderos mártires son otros, las víctimas de las injusticias de este planeta y aquellos que tratan de poder vivir con dignidad y humanidad.

¿Qué tierras contemplarán nuestros hijos y nietos? ¿Qué aire respirarán? ¿Qué agua beberán? ¿Qué huertos cultivarán? ¿Qué casas y dónde edificarán? En las preguntas aparentemente más sencillas se encuentran las preguntas más complejas y difíciles de contestar.

Si algo espero para el año nuevo es que cada vez más gente amanezca empapada de realidad y despierte con ilusión por cambiar las cosas. Puede que el alcol que se beba en fin de año sirva a mucha gente para abrir los ojos. Muchos levantarán los brazos tras una larga invernación nihilista que había durado demasiados años. Será entonces que gritarán al cielo invocando a las fuerzas de la Naturaleza: !Por mis hijos, por mis nietos! !Por mí¡ !Por nosotros¡ !Por vosotros¡
!Por ellos¡ !Por todos¡ !Por la humanidad!

Mientrastanto habrá alguien intentando ser poeta de un mundo mejor, escritor de lindos paisajes, alguien en busca de su princesa, de su musa, de su destino. Alguien que dirá no cuando lo que se busca es el sí más profundo que pueda haber.

!Feliz y próspero año nuevo para todos aquellos que me lo agradecen y los que me lo agradecerán, y los que nunca se atreverían a agradecer nada de lo que digo y siento¡

No hay comentarios: