30.12.07

Lágrimas finales


Llorar nos dignifica en la mayoría de situaciones. Llorar nos hace más humanos. Me ha venido la idea después de ver Gladiator. Es de esas películas que siempre me han echo llorar. Y ahora que el año está agonizando y que uno se prepara para encender la mecha del 2008 me vienen a la mente recuerdos y memorias próximas, recientes, de estos últimos doce meses.

El tiempo es sabio y nos coloca a todos en nuestro lugar. Somos responsables de nuestros actos e intentamos la mayoría ser coherentes con nuestras ideas e intenciones. Pero a veces las situaciones, las circunstancias le sobrepasan a uno de tal manera que pierde los estribos y se mira al dia siguiente y no se reconoce. Evadirse hasta cierto punto es más que óptimo pero existen muchas vías.

Este último año no ha sido muy afortunado para mi ni mi familia más cercana en muchos aspectos y uno tiene la sensación y el deseo de que todo va a ir a mejor, que recogeremos algún día lo que hemos sembrado. Es cuestión de tiempo y seguramente la justicia divina santifica a la buena gente como mis padres. Que no se merecen nada de lo que les está pasando. Cuando las cosas salen mal o como uno no esperaba es difícil hacer balance de todo y quedarse con lo positivo y pensar que lo malo, que la negrura, que lo oscuro ya ha pasado y no hay más de sí. Pero pese a todo, el hecho de que día tras día el amanecer me despierte entre mi almohada y mi pecho me ayuda a confiar en que la vida nos tiene reservadas alegrías para el futuro. Y que al fin y al cabo la historia distingue entre aquellos que luchan por la vida y aquellos indeseables que quieren muerte y el dolor.
No dudéis de que el año que va a empezar en horas, sí, ya es cuestión más de horas que de días, será mejor en todos los aspectos y que hay que ser pacientes y confiar en nosotros mismos. Todo llegará tarde o temprano y yo no cesaré de buscar ni de intentar colmar mi felicidad. A veces simplemente con una sonrisa ya lo soy. Recuerdo muchas cosas; no sé si he cambiado y no sé si me están cambiando los tiempos actuales y las circunstancias, pero parece a veces que las cosas son mentira, pura ilusión y fachada. Que la sinceridad y la honestidad son temporales y que a uno se le olvida ser bueno. Hay dudas que no se me disiparán nunca. Y no dejaré nunca de alimentarme del pasado y de la épica. Porque busco la gloria ansiada, y soy paciente. Cavaré profundo hasta encontrar oro y aunque nunca jamás uno encuentre lo que busque, en el camino habrá sido feliz y será comprendido.

Son delirios, son lágrimas, son sueños que algún día se cumplirán. Al alba la luz me vendrá a buscar y me abrazará. Y tu rostro se confundirá con el cristal; al mirarme al espejo tu estarás a mi lado pero sé que debo ganarte para conseguirte. Porque llorar a veces significa expresar la alegría del porvenir, de la ilusión y la esperanza. De lo que está por llegar y sacudir.

Saldré al balcón acompañado de las flores y clamaré a los cuatro vientos que seáis felices y que el 2008 os sea espléndido. Gracias a aquellos que aunque no lo sepan ni se imaginan me hacen felices. Lloraré para que al siguiente amanecer me despierte una sonrisa.

Os deseo un próspero año nuevo a todos y todas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gostei muito desse post e seu blog é muito interessante, vou passar por aqui sempre =) Depois dá uma passada lá no meu site, que é sobre o CresceNet, espero que goste. O endereço dele é http://www.provedorcrescenet.com . Um abraço.