
Esta noche el silencio otorga. Atrapa a sus presas y las sume en un profundo, tendido sueño. No me apetecía escribir porque era tarde, demasiado y porque apenas había descansado durante la noche anterior y el día de hoy. Pero os contaré una historia, real, verídica, que está sucediendo en tiempo real.
Ya en junio, julio, se oyeron rumores de que la planta de la Zona Franca de la empresa Frape Behr (sector de la automoción) quería cerrar o cuanto menos reducir costes a través de una disminución de plantilla. En dicha empresa, en el departamento de calidad lleva trabajando mi padre de 50 años durante casi 32 años. Llegó septiembre, tras el verano aparentemente de calma en el que los rumores se habían desvanecido para no amargar a nadie las vacaciones, y la Dirección de la empresa presentó un plan que incluía un ERE (Expediente de Regulación de Empleo) para 295 trabajadores (rectifico informacion errónea sí, fue un lapsus a esas horas de la noche), incluyendo desde absentistas, indisciplinados y administrativos. Una estrategia para ahorrar costes y para flexibilizar la producción. En la empresa por otra parte llevaban dos años con subida cero, esto es, manteniendo el mismo nivel de renta los trabajadores, entre ellos mi padre y mi tío, con dos hijos, entre ellos una niña que no tiene ni 5 meses.
Desde que estalló el conflicto en septiembre, el comité sindical boicoteó cualquier intento de acuerdo y no ha estado hasta ahora por la labor de llegar a él. Todo lo contrario. Situados en la más pura anacronía y con mentalidad, manera y acciones propias de estalinistas, de ortodoxos defensores de los trabajadores, han hecho precisamente que se conviertan en el primer caso de empresa en que son los propios trabajadores los que la quieren cerrar. Porque se opusieron a la decisión inicial de la empresa y a otras posteriores. O todo o nada. O sigue todo igual o cierre de la empresa. Lo tenían todo bien estudiado. Mi padre que pensaba de forma diferente a ellos defendía la supervivencia de la empresa con el mayor número de empleos salvado que fuera posible, asegurando ante todo por tanto un elevado número de trabajadores en las mejores condiciones. Mi padre no está en el comité, y por el hecho de ser una voz cantante opuesta a la del comité ha recibido amenazas de todo tipo, hasta de muerte sí.
Lo cierto es que la situación lleva siendo insostenible desde septiembre hasta hoy 20 de enero; es un problema particular endémico el de esta planta productiva en el que son responsables desde la Dirección, el Comité de RRHH y los trabajadores. Un círculo vicioso. El problema se dejó entonces a merced de la Generalitat para que mediara en el conflicto. Nada. El comité expresó que se le había obligado a firmar un acuerdo a la fuerza. Así que al final el funcionariado de la Generalitat dejó en manos de la Dirección la aplicación de un ERE que abarcaba ahora a 92 personas, las cuales están recibiendo ya su carta de despido. Pero como la Generalitat, actuando ineficazmente no medió en las cantidades a indemnizar, la empresa ha decidido hacerlo con el mínimo posible lógicamente.
Todo esto resumiendo por la parte que me toca y que todos llevamos sufriendo (mi padre, mi madre, mi abuela y yo), signifca que no cobran un mes entero desde hace meses, porque han sido continuos los días de huelga y sin trabajar, hasta que se produjo el cierre patronal ya hace tiempo. En esas están. Total días y días sin remunerar que son una desgracia. Una situación que ha llevado a encerrarse a algunos trabajadores tanto en Navidades como ahora mismo en la planta, además de protagonizar un encierro reciente en la Catedral. Mi padre no se ha encerrado y no apostaría por más que la vía de la negociación en las líneas anteriores, pero él es un trabajador más, un obrero anónimo a los ojos de una sociedad que no entiende cómo la industria en este país se está viniendo a pique, y las instituciones cierran los ojos ante el problema. Se lavan las manos.
Solo deseamos toda mi familia que cuanto antes acabe la situación, porque es insostenible. No se puede estar meses y meses sin recibir la nómina completa y en nuestro caso, dado que el salario de mi madre no es de mileurista pues no ayuda. Y solo queda confiar en que acabe pronto pues y de la mejor forma posible. Pero imágenes como ver a mi abuela sufriendo y preocupada por su hijo a sus 88 años, con subidas de tensión (se le pone el ojo rojo...), mi madre y mi padre sufriendo, yo preocupado aunque evite hablar del tema. Yo mismo en Navidades harto de todo elegí la vía del alcohol para olvidar los problemas y así me fue. No se merecen ellos todo esto. Y no le deseo ni a mi peor enemigo esta situación que viven mis padres, mi abuela y yo.
Somos una familia más, como tantas que están en juego en este tema. No es la única empresa así. No será la última desgraciadamente. Ya para los que lean esto no tan anónimos como he dicho antes pero pido un esfuerzo a los agentes de los que depende el futuro laboral de mi padre, mi tío y todos, para que haya sentido común y prevalezcan los mejores intereses para el futuro de ellos, los trabajadores.
He sido más fuerte de lo que pensaba esta noche y he sido capaz de explicar algo que no sabe nadie del todo de mi entorno joven. Sé que todo esto que he escrito está condicionado por mi padre, porque es lo que llevo viviendo día a día, como lo ve él y como lo cuenta, no solo lo poco que sale por TV y prensa. No he contado todos los detalles porque sería imposible. No he querido llorar esta noche y he estado a punto. De hecho estoy al borde. Mi padre nunca ha querido este tiempo que mis estudios ni actividades se vean afectados por el conflicto. Pero es inevitable a veces, muchas veces sí.
Pero no dejo de creer en que la buena gente tiene un gran destino, y no dejo de mantener la esperanza y pensar que todo irá bien. Quizás no se vuelva a poner el uniforme de la foto pero tendrá un futuro de prosperidad.
Gracias.
2 comentarios:
La verdad que la situación es bastante dramática pero no hay que desesperarse ya que cuando se cierra una puerta se abre una ventana. Siempre hay que afrontar los problemas con optimismo y si uno se cae hay que saber levantarse.
Lo más trágico de la situación es no haber llegado a un acuerdo y que en el camino entre supuestos compañeros de trabajo se crearan fricciones porque o no se opinaba lo mismo, o no se compartía la manera de actuar, o unos eran de fábrica y otros de oficinas ... Visto lo visto, quizás áquellos que oían pero no escuchaban podrán reflexionar al respecto y que esto les ayude en el futuro a comprender diferentes puntos de vista, no digo a compartirlos pero sí a tolerarlos y respetarlos sin acusar de insolidaridad a áquellos que con otra visión y perspectiva, como tu padre, trataban de evitar precisamente lo que ha sucedido.
Sólo añadir un par de cosas:
1.- Siéntete orgulloso de tu padre porque aunque no he tenido trato personal con él, siempre que le he escuchado hablar lo ha hecho de una manera razonada, con sentido común y con respeto a sus compañeros, compartieran o no su punto de vista.
2.- Respecto al nº de afectados del ERE que yo sepa eran 295 y no sesenta como he creido entender en tu escrito. Se que se trata de un detalle poco significativo pero he creido interesante hacerte esta rectificación puesto que para mi no son sólo números ya que detrás de ellos se encuentran PERSONAS.
Ánimo y mucha fuerza.
Todo obstaculo puesto en el camino puede ser superado aunque la lucha sea difícil y el resultado puede que no sea el esperado... hay que mirar al frente y ver, todo aquello que te espera, todas esas puertas que aún estan cerradas y de las que tu tienes la llave.
Sé fuerte, por ti y por tu padre.
... e intenta no caer en el espiral del pasotismo por intentar huir de los problemas. Es difícil?! No lo niego, pero tenemos que afrontar las adversidades y fortalecernos para una vida futura en la que nada es tan fácil como parece.
Un beso, mi niñu,
Patri.
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