Entras por la puerta con orgullo y sin gloria, sin esfuerzo. Te abalanzas sobre el colchón y la habitación comienza a girar. Da vueltas sin parar y te sientes como en una montaña rusa. Entonces todo pierde el sentido y te ahogas en el vacío existencial con el recuerdo, olor del ron y a limón. Caes profundamente dormido con una imagen que es la misma que te alegra el amanecer.
Anhelas mucho del pasado e incluso intentas cambiarlo aunque sea irremediable ya. Te vas forjando un destino mientras recorres senderos tortuosos y llanos, cuestas y bajadas. Y quizás te preguntes qué hiciste mal y demasiados interrogantes nublan tu mente. Pasar página no es sencillo muchas veces pero requiere fuerza de voluntad. Lo que fue ya no será. No merece la pena anclarse en lo que pudo haber sido y no fue. En todos los aspectos de tu vida: desde las chicas, el deporte, los estudios...
Crees estar despierto en un mundo que no te comprende, que no te escucha lo suficiente ni presta atención a tus deseos y sueños. Las metas diarias que te vas proponiendo suenan a chino por todos los rincones vitales del hogar y las calles. No sabes lo que quieres y llega el momento de tomar decisiones. Piensas que tu futuro no está aquí sino lejos. Que lo quieres dejar todo, abandonar de una vez por todas el lastre que te acompaña desde tu inicial, tierna juventud llena de utopías.
Personalmente no sé donde veo mi futuro porque la vida a veces es inesperada. Con el simple aleteo de una mariposa las cosas pueden cambiar de forma radical. Pero sé que algún día me gustaría poderme tomar un descanso con mayúsculas y viajar todo lo que no he hecho hasta ahora y perderme por tierras ignotas para mi persona. Sé que podría dejarlo todo por una persona a la que realmente quisiera pero no soy lo suficientemente fuerte y maduro como para llegar a un equilibrio en mi ser. No soy tan valiente como me gustaría y el miedo y la experiencia del pasado juegan en mi contra.
He decidido no irme de Erasmus el año que viene y renunciar a seguramente algunas cosas que me podrían venir muy bien. La vida es eso a veces. Tomar decisiones que implican renunciar a muchas otras. Pero esperas siempre salir ganando y aprender. Hacerte más fuerte día a día. Ahora con la experiencia de entrenar a niños he cambiado mi visión de ciertas cosas y voy aprendiendo a tener más paciencia, aunque es complicado a veces, y poco a poco me gustan mucho los críos porque son una ricura de verdad.
Mañana al despertarme me gustaría ver la claridad en tus ojos y sentir la espesura de tu cabello entre mis manos; seguiré soñando despierto y continuaré con este ciclo en mi vida hasta donde me lleve. Que deparará el futuro es algo incierto y que no solo depende de uno mismo. Juegan muchas variables, endógenas bastantes de ellas, que decantan la balanza hacia un lado u otro.
Y el péndulo marca un ritmo constante, la música es eterna en mis oídos y el silencio me acomoda en su cocina.
Y la vida es fugaz, un deseo, un destello, un sueño, una mirada translúcida, un latido del corazón, una sonrisa, una palabra mal sonante, una rima, una broma...
Vida eres tú. Vida sois todos vosotros.
2 comentarios:
Por fin tomaste una decisión!A veces es difícil elegir si ir por un camino u otro, sólo uno sabe cuál es el que debe seguir.
Estoy un poco desaparecida,lo sé. Antes por obligación ahora por no estar en mi mejor momento.
Siento que estoy en un pozo del que quiero salir y que, por mucho que lance la cuerda no lo logro... la cuestión es que no sé si la cuerda es demasiado corta o bién soy yo que no soy ágil para lanzarla.En esta semana de semilibertad voy a intentar encontrar la respuesta...
Perdona si el otro dia te ofendió la pregunta, porque por el tono o más bién la forma de escribir me pareció que sí.Lo siento, en serio.
Me despido ya.
Un besazo!
Patri.
XD! Es el blog de mi antiguo instituto...
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