
Para resaltar un precioso epílogo a la Semana Santa. Son varios los días de vacaciones y es una obviedad que se han esfumado en un abrir y cerrar de ojos. Estoy satisfecho porque he cumplido el objetivo principal de aprobar todas las del segundo trimestre y globalmente he incrementado los resultados así que merece la pena. Human Resources I, 6,4; Corporate Finance I: 6,5; Marketing Management I: 7,4; OEM: 7,2. Un poco de buena música como siempre para acompañar nuestros latidos así como las gotas de fina lluvia que intensamente veo más allá de la ventana. Han sido muchos los días, de hecho casi todos, en los que nos ha saludado el agua. Un ambiente como el descrito que invita precisamente a mirar a través de los cristales y al tiempo que tus ojos no decaen en seguir la lluvia, tu cuerpo se balancea armónicamente sobre un eje rotatorio imaginario con el que nunca perderás el equilibrio. Te relajas absolutamente y más allá de tu mirada recorren los recuerdos de los días anteriores. El cielo ofrece a expresarse y deshinibirse y no cesar de hablar en una tarde fresca con gente en tu comedor, entre pastas y café. Alguna tarde similar de hace bastantes años me hubiera puesto a jugar a la brisca con mi abuela. Ella me enseñó a jugar a cartas y es realmente admirable su capacidad para seguir contando con tanta agilidad pese a los 90 años cumplidos justamente hace dos meses. Una de las maravillosas creaciones del Señor...
Bloc Party tiene alguna canción interesante. Después de lo de ayer sin embargo tengo en la cabeza la canción de los Kaiser Chiefs, la gran Ruby. No deja de sonar en mi cabeza ni en mis tímpanos. Algún día sería interesante crear una lista en la que apuntaría todas las canciones que me han ido acompañando por todas mis entradas en este espacio republicano. Hace un año andábamos por tierras tunecinas, y si allí agarré alguna borrachera aquí tampoco he sido menos compasivo. De hecho supongo que he bebido más alcohol estas dos semanas que en todos los tres meses anteriores. No cabe duda porque no era muy complicado, claro.
Al hilo de lo de Túnez la cuestión es que una de estas noches pasadas me entretuve buscando y mirando documentos en el ordenador, como la Crónica chopista de Túnez. Entre tales documentos leí algunas cosas que escribí cuando tenía 15 años. Cuando tenía 16 años. Cuando tenía 17 años. Cuando tenía 18 años. Cuando tenía... Merecerá la pena cierto día publicar aquí algunas de las cosas que escribí, sin contar el intento de los dos libros veraniegos. Poemas de juvenil enamoradizo, discurso de cena final de segundo de bachillerato, el cual compuse íntegramente y leí delante de todos mis compañeros, padres y profesores en dicha celebración, alguna redacción publicada en la revista del colegio o algún escrito con el que quedé segundo o tercero en prosa castellana en los Jocs Florals. La única vez que recuerdo ganar algo. Lo más preciado fueron los libros con los que me obsequiaron, entre ellos el eterno Marina, que sencillamente me encantó y acabé llorando como un desconsolado. Y eso es lo bonito de un libro, que te llegue y te cause cualquier impacto, emoción. Lo más bello del arte es que no te deje indiferente. Y al hilo de lo comentado he aprovechado las vacaciones para leerme el libro de Paul Krugman que me compré en Navidades. Muy recomendable, ya que sin duda el saber no ocupa lugar.
Resulta interesante en relación con todo lo anterior el caso de una de las cuatro redacciones que escribí en cuarto de la ESO para la revista del colegio. En el primer trimestre de aquél curso hice un escrito compartido con mi amigo Julio comparando la democracia antigua Ateniense y la actual. Además me publicaron una redacción sobre el Cadete A, categoría en la que jugábamos entonces y temporada en la cual acabamos ganando la liga, y otra en la que escribía sobre los Estados Unidos a raíz de la invasión de Irak. Para el último trimestre volví a escribir sobre el equipo de fútbol dado que habíamos acabado ganando la liga y completando una temporada de ensueño, pero misteriosamente no llegó nunca a publicarse en la revista final. De todas ellas el alegato de crítica contra los Estados Unidos, no por breve ciertamente intenso me causó algún que otro problema.
Un mediodía antes de bajar al patio a jugar a fútbol con mis amigos, cosa que siempre hacíamos los que nos quedábamos a comer en el colegio, la profesora de Lengua Castellana me dijo que quería hablar conmigo. Me explicó que no se lo dijera a nadie, sobretodo a mis padres, y que no nos asustáramos. Me dijo que si recibíamos una carta del colegio que no la abriéramos y que yo la trajera al colegio que la abriríamos juntos. Sobretodo no quería que mis padres supieran nada. Todo era porque parecía ser que mi escrito contrario a cierta política de los Estados Unidos había molestado a alguna alta instancia del colegio. Sea como fuere, nunca llegó una carta a casa y el asunto quedó sepultado. Ni siquiera, por fortuna, me censuraron el texto y no tuve ningún tipo de problema, pero es evidente que mis palabras no agradaron a alguna gente. A mis padres se lo expliqué más tarde pero no le dimos ninguna importancia sino que más bien resulta una anécdota más que curiosa. Como no es muy largo copiaré el texto que causó controversia a continuación, escrito a finales de 2003:
"Los EEUU son indiscutiblemente la primera Potencia Mundial. Desde su magnífica intervención en la Segunda Guerra Mundial, han creído tener en sus manos el control para hacer lo que les antoje. Y pueden presumir de eso, pues tienen en sus manos el poder suficiente para hacerlo. Que esté bien es otra cosa, pero no se les puede negar su tozudez a la hora de crear un imperialismo sin fronteras con los recursos que lo requieran.
Desde la fecha comentada al principio los EEUU han intervenido en infinidad de lugares para solucionar conflictos, vistos siempre desde su óptica militarista y imperialista, pues eso es lo que han querido la mayoría de los gobernantes norteamericanos. Y si ha habido alguno que ha intentado cambiar el rumbo de este país, ha tenido los días contados por unas circunstancias o por otras.
Ahora, a inicios del siglo XXI, encontramos a los EEUU en Irak, debido a que Saddam Hussein es un gobernante terrorista, dictador, igual o menos que George Bush, y por unas armas de destrucción masiva que quién sabe dónde y cuándo aparecerán. Sí, los principales terroristas son los gobernantes que rechazan los derechos y principios humanos de paz, libertad y fraternidad, pues en cualquier caso la mayoría de grupos terroristas y fundamentalistas que existen en la actualidad son una consecuencia de la política de los máximos dirigentes del planeta. Aquí, encontramos al citado Bush y sus secuaces, unos personajes que se han afianzado en el poder y que respaldan a ultranza a su señor, tal y como Blair hace o el propio Aznar.
La Guerra acabó teóricamente hace medio año aproximadamente, pero aunque se ha conseguido echar del poder a Hussein (las armas no aparecen), los iraquíes se encuentran inmersos en una post-guerra, la cual sabiendo que tiene como protagonista a los EEUU, se presume que es más larga que la propia guerra. Así, hasta que se cansen y vuelvan a hacer el ridículo como ocurriese en Vietnam o Afganistán, debido sobretodo a la resistencia de la zona, igual que está sucediendo en Irak. Nosotros mismos, los españoles, aunque desde otra perspectiva muy distinta a la de los habitantes del país iraquí, nos encontramos en una Guerra que en amplia mayoría rechazamos, pero teniendo el PP mayoría absoluta y dada la política de favoritismo hacia los EEUU...la opinión de los ciudadanos no cuenta para nada, con lo que los principios de la democracia una vez más no se cumplen.
Así pues, el problema es que los países que más pueden hacer por la humanidad debido a su potencial en todos los aspectos y sentidos son los que menos hacen, debido a los objetivos y actitudes de sus gobernantes y dirigentes, que tienen en su manos el poder de decisión mundial."
No entraré en detalle a comentar la retórica quizás algo agresiva incluida en los párrafos anteriores que escribí cuando estudiaba en 4º de ESO, porque aunque ahora quizás moderaría el mensaje o mejor dicho, cambiaría algunos adjetivos y sustantivos por otros, solo cambiaría la forma pero no el fondo ni la esencia del contenido. Al fin y al cabo entonces tenía 15 años y medio. Pero las verdades a veces duelen...
La lluvia no da tregua y esperemos que mañana no se empapen las monas de Pascua sino que todo aquél que pueda se empape literalmente de buen chocolate, un alimento y nutriente fundamental que siempre estará ahí.
Algo que siempre permanecerá ahí también serán las palabras y los escritos guardados, no necesariamente protegidos en cofre bajo llave, y aunque uno pueda sentir nostalgia o hasta vergüenza cuando los vuelve a ojear, forman parte de la vida de uno y siempre es agradable echar la vista atrás sin anclarse en el pasado, ya que todo esto continúa, y las lágrimas de ayer pueden ser alegrías del mañana.
Porque la lluvia de hoy será el calor del porvenir.
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