5.4.09

Lágrimas


Ayer fue un día especial. Si la divina fortuna y Dios nos acompañan, la jornada de ayer pasará a la historia. Si tuviera que responder a la tópica pregunta de qué es la felicidad bien podría decir que la felicidad es aquello que sentí ayer. Esos pequeños detalles indescriptibles que emocionan y agrandan la magnitud de la vida hasta cotas insospechadas. Una mirada al cielo, una sonrisa, un abrazo, un choque de manos, un estrechamiento de manos de un padre satisfecho y no menos contento que su hijo, el orgullo. La alegría innata y natural de unos jugadores en cuerpo de niño al terminar un partido. Es algo impagable, de verdad. Pase lo que pase estaré particularmente muy orgulloso de nuestro benjamín. De nuestros pequeños grandes benjamines.

Si el objetivo fundamental en toda etapa de formación deportiva es aprender y disfrutar, y sobretodo aprender a competir poco a poco la verdad que lo de ayer esperemos que sea un paso importante, necesaria condición pero no suficiente para lograr el campeonato de liga. Los críos acudían al campo del segundo clasificado el Sant Andreu, y presidía cierta esencia de partido grande todo el ambiente. Mucho público y mucha expectación. Los nuestros demostraron un poder y una fortaleza increíble y no dejarán nunca de sorprenderme gratamente, lo que ayuda a que día tras día esté más convencido de que contamos con un grupo privilegiado de niños aspirantes a futbolistas pero que antes de nada deben convertirse en buenas personas. 0-2 y ello significa ampliar la ventaja a 5 puntos. Es un premio que merecen los chavales y pueden aprovechar esta oportunidad histórica de forma genial, disfrutando partido tras partido. No todos los años se va líder en liga federada y en consell escolar, donde aspiramos a pelear por la Copa de Barcelona. Además con el pre-benjamín vamos terceros en consell escolar. Ayer bromeaba que como el Barça estábamos en tres competiciones y ahora venía el mes decisivo. No será fácil y debemos seguir trabajando en todos los terrenos, sobretodo el psicológico pero es evidente que es un premio estar ahí donde nos encontramos en estos momentos y estoy convencido de que los críos sacarán el máximo para disfrutar de esta ocasión. Desde luego que es una suerte haberse reunido con un grupo de chavales que van todos al colegio y que sean capaces de lograr lo que han logrado hasta ahora cuando tan solo empezaron el año pasado a entrenar y jugar a fútbol de forma disciplinada y ordenada. Ojalá lo mejor esté aún por llegar.

Me contuve las lágrimas sobretodo al llegar a casa; realmente estaba emocionado y era difícil aguantarlo.

Por la noche acabé deliberadamente ebrio, más que dos noches antes. Después de varias semanas sin perjudicar al hígado se hizo cierta excepción. Así que volviendo a casa ya entrada la mañana de domingo un híbrido de sensaciones me llenaba el cuerpo. El alcohol sesga nuestras capacidades bien hacia la virtud bien hacia el error sistemático pero si algo es evidente es que uno siempre actúa con plena sinceridad al beber algo más de la cuenta. Y así fue ayer. A veces en la vida ocurre algo similar a lo que le sucedió a James Blunt viajando en metro. Acabas rindiéndote a los encantos de una chica y no te queda más remedio que susurrarle al oído: You are beautiful, it's true.

Al acostarme era consciente de mis lacrimosos ojos pero entonces el cansancio hizo excesiva mella. Supongo que aún no estoy consumido por el estado de embriaguez y ciertamente la voz de Enya ayuda aunque no haya podido dormir demasiado. Siempre nos quedarán los sueños y sobretodo los recuerdos. Y si amanecer tras amanecer la vida nos sonríe puede que seamos testigos de algo que aunque ocurra a pequeña escala para nosotros tendrá un alcance global que nos llenará y relizará en todos los sentidos. En efecto ya sentimos algo así, pase lo que pase y ocurra lo que ocurra. Queda aún camino por recorrer. Escalones que subir, y es en los últimos donde el peso de la pendiente entra más en juego.

Esos momentos irrepetibles de felicidad nadie nos los quitará. Y soñar es gratis. Desde soñar con la victoria a soñar con aquellas princesas que nos dejan sin palabras.

1 comentario:

Unknown dijo...

al final prevalecen los recuerdos de los momentos que te hicieron sonreir, saltar, llorar de alegría.. de los malos, la mayoría, aprendemos a quedarnos con la enseñanza y relegarlos a ese lugar de la memoria que no visitamos con asiduidad.
Para el futuro sólo nos quedan los sueños y las ganas para cumplirlos.

Creo que es el post más profundo de los que recuerdo de esta república.