
Al tiempo que empecé con esta aventura la selección de baloncesto se proclamó Campeona del Mundo en Japón. Un año más tarde sub-campeona de Europa en casa. El año pasado sub-campeona olímpica en Beijing. Y ahora han logrado el metal que les faltaba en el Europeo de Polonia: el oro. Es el broche ideal para una generación espectacular cuyo comienzo se remonta a 1999. Los Júniors de Oro están marcando una época en la historia del baloncesto europeo y mundial.
Ahora, con los éxitos tan recientes, es difícil ser conscientes de las dificultades que entraña ganar cualquier metal en la alta competición; así que a medida que se sucedan los años y observemos que no será tan fácil, sino imposible, encontrarse con una generación similar de jugadores valoraremos mucho más que en el presente todas estas victorias épicas e impresionantes. A ello lo llamamos Historia y Leyenda.
Pau Gasol encabeza un elenco de jugadores que ha logrado hitos históricos en el baloncesto español, aquí y al otro lado del Atlántico. El remata una temporada de ensueño tras vencer el anillo con los Lakers. El año pasado en los JJ.OO. estuvieron a punto de dar la machada en una final tremenda, apasionante y quizás irrepetible frente a la poderosa EE.UU.
Puede parecer injusto valorar a uno por encima de los demás dado que se trata como tantos otros de un deporte colectivo, y así por tanto, el éxito y la felicidad también es compartida, del grupo. Pero lo cierto es que Pau es el estandarte de una selección que lleva brillando al más alto nivel, junto a las estrellas del firmamento baloncestístico. Pau, Navarro, Rudy, Garbajosa, Reyes, Calderón (baja para este pasado Europeo), Ricky, Marc, Raúl López, Mumbrú... todos, incluidos los que me dejo por el camino, configuran un elenco brutal de deportistas comprometidos y con deseo de triunfar y hacer felices a los demás.
Tenemos la suerte de estar disfrutando estos últimos años de una edad de oro en el deporte español sin ninguna duda. En muchos deportes y disciplinas, tanto individuales como colectivas, España está poniendo su nombre en el mapa mundial gracias al talento, esfuerzo y dedicación de muchos deportistas, atletas y técnicos y entrenadores. La alta competición es un mundo apasionante del que a veces solo los espectadores podemos contemplar el resultado final en cuestión. Pero detrás de ello yace la suma del día a día, de las responsabilidad, constancia e ilusión puesta en el trabajo de cada uno, con el objetivo de llegar al máximo para lograr no tan solo la felicidad y las satisfacción para con ellos mismos sino para hacer disfrutar a todo un país.
En otros aspectos es evidente que el horno no está para bollos, pero a nivel deportivo somos afortunados y representa un gran orgullo. Es la Historia. Pau Gasol y compañía ya son leyendas.
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