27.9.09

Irresponsabilidad endógena


Más allá de siglas, banderas y partidos, algo esencial en política democrática debe ser la coherencia. Zapatero y su Gobierno, carecen de ella. El Presidente que intentó abarcar absolutamente todo desde que llegara a la Moncloa acabará sus días en una posición tétrica, solitaria y prácticamente nefasta, sin haber abarcado casi nada, y mucho menos solucionando alguno de los problemas que se le exigen debe encarar de verdad. La guinda será la archirepetida crisis, también utilizada como herramienta demagógica tanto por unos como por otros. Elecciones anticipadas...

Hoy es inevitable que exprese la decepción e incomprensión acerca de algunas medidas incluidas en el proyecto de ley de los Presupuestos Generales del Estado. No ya solo son las mentiras y las continuas rectificaciones sobre declaraciones del propio Zapatero y su gabinete, quienes a su antojo tal día pueden anunciar cierta reforma como dos días después anuncian todo lo contrario. Lo realmente bochornoso es observar como un presunto Gobierno social-demócrata (ya no vale la pena hablar ni de izquierdas o como se llaman ellos socialista) pretende paliar la crisis obteniendo recursos, literalmente, de las clases más bajas. O medias-bajas, como suelen comentar en los espacios mediáticos con cierta desinformación o ausencia de perspectiva histórica.

La propuesta de subir el IVA reducido al 8% y el IVA general al 18% repercutiría de forma negativa a las rentas más bajas en mayor grado que las altas . Cierto es que el superreducido continuará al 4%, el cual grava los alimentos básicos. El reducido por su parte grava al resto de alimentos, vivienda, transporte, sanidad... mientras que el general grava aquellas operaciones desprovistas de carga impositiva. Apostar por gravar el consumo de forma indirecta no es la mejor forma de fomentarlo, más si cabe cuando son las clases no tan opulentas las que en realidad actúan como motor de la demanda en situaciones de crisis, ya que tienen, como mínimo, las mismas necesidades que los más acomodados pero con menos recursos, y por tanto, su esfuerzo en proporción es más alto. Lo cual nos debería llevar a la conclusión que una subida de las cargas sobre el consumo no es positiva para nada como estimulante de la economía desde el lado de la demanda.

El otro aspecto que me llama más la atención del proyecto de ley en cuestión es lo referente a la tributación de los instrumentos del ahorro. Se grava en un 19% hasta los 6.000€, y el resto en un 21%. Bastante curioso que penalicen el ahorro también dada la coyuntura económica. Por poner un ejemplo cercano veamos la situación de mi padre. Lleva en paro desde inicios de este mes y ha recibido la correspondiente indemnización que ha ingresado en tal caja de ahorro. Resulta que el Estado se quedará una parta suculenta de ese dinero que no resulta una renta ahorrada de forma onerosa ni especulativa sino que es una indemnización por desempleo. Así que como se diría de forma casi vulgar y con todo el respeto, te la meten doblada. No solo tienes que aguantar quedarte en el paro sino que además el Estado te roba más de un dinero que funciona en teoría como paliativo por tu desgraciada situación personal (y familiar).

Cierto es que eliminan la devolución de los 400€ del IRPF, médida patética en su momento para ganar votos fáciles en la época que negaban el advenimiento del ciclo económico de depresión. Claro que reducen 5 puntos el ISS (Impuesto de Sociedades). Y que pretenden reducir el gasto público (sólo faltaba que así no fuera).

Ah...y defienden que son propuestas en pro de los más desfavorecidos, claro. Los otros (el PP), dirán lo contrario.

Sin consenso es muy difícil llegar a grandes pactos de Estado en situaciones tan lamentables como la actual, pero más allá de la falta de acuerdo entre los dos grandes, un Gobierno debe ser responsable de sus actos y decisiones, y el de Zapatero no cumple con su cometido ni por asomo. Están dando palos a ciegas y llegaremos al 20% de paro. No todo es culpa de ellos, es verdad que la crisis es de origen internacional y financiera, pero ya llevamos bastantes meses como para revertir poco a poco la imagen caótica de la economía española y sus arcas. Como mínimo, que se hubiera mostrado y marcado una coherencia desde los inicios, unos objetivos, y tratar de cumplirlos, sin engañar a nadie y sin alardear de banderas ni ideologías.

Es más fácil penalizar el ahorro de los más desfavorecidos y gravar el consumo que tocar las rentas derivadas del alquiler y el capital, las cuales no generan sino especulación y en muy pocos casos, por no decir ninguno, recursos productivos. Al final siempre acabarán pagando los de siempre, aquellos que menos responsabilidades tenían. Porque siempre es más fácil manipular la economía real, diaria, que la imaginaria, financiera e irreal que periódicamente dibuja burbujas especulativas en un firmamento capitalista del que muchos aún no quieren salir.

Porque más allá de siglas, partidos e ideologías, más allá del viejo y absurdo debate entre derechas e izquierdas, las personas desean prosperar y ser felices. Y no se les puede ni podrá nunca negar la oportunidad. Porque lo que está en juego no es una broma; se trata de vivir dignamente. Vivir, no a cualquier precio. No está en juego el Gobierno de turno. Y desde luego, no hay nada más importante en todo que la vida. Pero no es lo mismo vivir y sentirse vivo, que vivir sintiéndose muerto y desesperanzado.

Prefiero mantener la esperanza y pensar que el ser humano algún día, y pese a todo, sabrá rectificar y aprender de los errores. Pero seguramente en nuestra esencia radica la misma contradicción de nuestra existencia.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ni los pobres ni los ricos deben pagar los errores de una mala política económica. Subir los impuestos no puede ser la solución cada vez que haya una crisis.
El problema es que no han sabido gestionar correctamente los presupuestos. Sabiendo que existe un enorme déficit público, el gobierno ha seguido creando empleo público, según decían ellos para reducir el desempleo, pues menuda solución... para aumentar aún más el déficit. Además, han seguido repartiendo y malgastando dinero de las arcas públicas.
Que se preocupen más de reducir el impuesto de sociedades y fomentar la creación de empresas privadas, que es lo que realmente volverá a reactivar el consumo y la economía en general.
En fin, para que la gente les siga votando...
Por cierto, espero un buen artículo sobre la foto de las hijas de zp. Qué vergüenza! qué imagen del país, no sé cómo la seguridad de la Casa Blanca las ha dejado pasar...