10.10.09

Renovar para resurgir


No lo trataré en profundidad ni ahora ni aquí y no sé si alguna vez pero hay algo que pienso con rotundidad.

En Europa la izquierda clásica o socialdemocracia, la izquierda que rompió primero con los viejos dogmas necesita una regeneración. Amanecer en un nuevo mundo de ideas renovadas y proyectos vitalistas que ayuden a configurar su auténtica alma de partidos de izquierdas. Por salud democrática no es plausible que gran parte de la socialdemocracia -en parte abstraída y enajenada por la tercera vía de Blair- haya ocupado un espacio de centro que se le presumía a parte de la derecha y sobretodo a la democracia cristiana, los conservadores por excelencia. En ocasiones es difícil distinguir a unos partidos de otros pese a las teóricas etiquetas de que presumen.

Necesitan reconstruirse y recuperar parte de su esencia renovadora que tenían en sus inicios para afrontar desafíos propios de los nuevos tiempos alejados de las políticas e ideas más conservadoras.

Los resultados electorales en toda Europa demuestran el estancamiento de esta izquierda clásica, cada vez más centrada e incluso con alguna gestión susceptible de ser excesivamente conservadora y condescendiente con las desigualdades. Ni en Alemania, ni en Francia, ni en Italia ni próximamente en el Reino Unido la izquierda gobierna ni estará gobernando. Ante la coyuntura económica se puede argumentar la búsqueda de la estabilidad a través de los más conservadores (tal y como las elecciones al Parlamento europeo de junio confirmaron). Pero antes de la crisis ya estaban los mismos en menor número campando por mayoría en el Parlamento. No fue un cambio sino una tendencia mantenida los últimos años la de apostar por la derecha y el centro a nivel comunitario. Solo apuran sus opciones la izquierda en el mediterráneo (excepto Italia aunque veremos hasta dónde llega la acabada inmunidad de Berlusconi): en Portugal y Grecia -recientes ganadores- y en España, aunque en nuestro caso la tumba ya está cavada hace meses.

Así que o la social-democracia recupera el rumbo perdido estos últimos quince años o su rol en la política estará en peligro y en este caso habría que apostar no por el radicalismo y el anacronismo comunista de antaño (¡solo faltaría!), sino por nuevas políticas redistributivas y productivas sostenibles así como el ecologismo. Debatir para resurgir. Es muy necesario el debate interno llegados a este punto.

Renovar para renacer de las cenizas.

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