
Ayer fue el primer día tras bastantes que escondí el ala entre las estrellas antes de las doce de la noche. Los que muy a nuestro pesar, por culés, no asoman el ala como deberían, son los jugadores del Barça. Hoy es una oportunidad para recuperar sensaciones, además de Alves. Hay que seguir confiando en el equipo porque tenemos motivos suficientes y porque la fidelidad a unos colores y bandera está por encima de cualquier mala racha. Por cierto, que no pase desapercibida la ligera caída en el rendimiento de Messi en los últimos partidos, concididiendo, sí, con la baja de Alves. Cuestión de sinergias en el campo. Y porque el Madrid parece que va sobrado en una liga española francamente devaluada.
Devaluada y que ha dado una imagen bastante lamentable en Europa. De la antigua UEFA, solo se han clasificado Valencia y Atlético. Athletic y Villarreal fueron estrepitosamente goleados en la vuelta de sus eliminatorias. Por otro lado, en la ida de los octavos de la Champions, ni uno de los tres representantes españoles consiguió la victoria. Sevilla empató en Moscú, el Barça empató en Stuttgart y gracias. El Madrid perdió en Lyon. Por tanto solo Valencia y Atlético en sus partidos de vuelta consiguieron la única victoria para nuestro país en el continente. Por mucho que seguramente los tres de Champions pasen a cuartos, el dato está ahí como para hacérselo mirar.
Además, hablando de la propia competición doméstica en sí, vemos fin de semana tras fin de semana demasiadas diferencias entre unos equipos y otros. La distancia entre los más grandes y los cada vez más pequeños parece abismal. Pero fútbol es, al fin y al cabo, fútbol, y todo puede pasar, tanto en la liga (más complicado) como sobretodo en Europa, donde la fortuna y no tanto la irregularidad, juegan un rol esencial.
Personalmente sigo estando molesto con las retransmisiones de los partidos de Champions. Y no me refiero a que la caverna de TVE fuera con el Stuttgart el otro día (a tenor de lo que me han contado personas cercanas, ya que un servidor escucha al Puyal). Me refiero a la impotencia de no poder ver partidos como el Inter - Chelsea si no se dispone de Gol Televisión. Los últimos años tenía el chollo en casa con el D+... habrá que acostumbrarse.
Y hablando de cavernas, me pregunto qué pasará con Intereconomía, la Cope, Libertad Digital, etc. cuando el PP vuelva al trono gubernamental. Indiscutiblemente, parte de la mass-media que más influye en la sociedad española obtiene réditos muy elevados de los no quehaceres del gobierno de Zapatero. Será desde luego curioso cómo adaptarán o modificarán su mensaje ante la eventual y potencial nueva situación. También podría decir algo de Cuatro o la Ser, sí, en sentido inverso, aunque la memoria me facilita el trabajo y me permite recordar más o menos los últimos tiempos de Aznar.
Aznar, con su famoso dedo que más allá de la obviedad (una falta de respeto de quien ha ostentado el cargo público seguramente más importante en el país), y más allá de sus ideas y pensamiento, no justifica que algunos energúmenos utilicen cualquier tipo de violencia para atacar a una persona. Porque la violencia, y las malas maneras, formas, engendran lo susodicho. Y por eso, no es casualidad, los extremos se tocan. Se atraen y constituyen un círculo vicioso de penoso escándalo y de imágenes vulgares. De unos y de otros. Me parece patético ver como abren los telediarios con la estampa del ex-presidente dirigiéndose a quienes le llamaban asesino o cualquier calificativo insultante.
Son cosas de España al fin y al cabo; sigue habiendo demasiada gente humilde y honrada que lucha con dignidad día a día. Y aunque parezca improbable llevarse alegrías colectivas de forma inmediata, debemos tener en cuenta que no queda mucho para el Mundial. Y sí, el Mundial lo ganará la selección. Será lo único, o de lo poco si queremos ser algo optimistas, que podremos celebrar en el país y posiblemente lograremos cierta salvación aunque sea efímera tras tanta desfachatez e inoperancia.
Veremos qué Barça encontramos hoy...
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