Desde pocos días antes de comenzar el verano boreal, Raül e Ignasi no habían vuelto a la competición oficial. Ya en otoño y tras un largo pero productivo verano, el Rally de Avià les esperaba para seguir cumpliendo su sueño. Porque el descanso ha primado por encima del resto de cosas estas semanas, pero sin que ello supusiera una desconexión total de las carreras ni carreteras.
En julio, gracias a la Federació Catalana d'Automobilisme realizaron una prueba con el Suzuki Swift de la Copa Nacional y también participaron en la puesta a punto de un Opel Kadett en el ya conocido circuito de Can Padró. Además estuvieron en la formación del joven piloto Marc Alomar.
Así las cosas, tras el período estival, afrontaban con muchas ganas el regreso a la Copa. El rally, organizado por els Amics del Motor d'Avià, presentaba la novedad de publicar los tramos el mismo día de la competición, con lo que únicamente dispondrían de una pasada de reconocimiento para tomar las notas a la perfección. Cualquier mínimo error podría costar caro en forma de pérdida de segundos.
Después de uno de esos anhelados madrugones en fin de semana, se plantaron 2h de los reconocimientos en Avià. La prueba consistía de solo 2 tramos y tendrían que pasar tres veces por cada uno de ellos. El primer tramo era Puig-reig - Casserres, muy corto (4 km) pero bastante rápido. Buen asfalto y sin cunetas. A priori la carretera estaría limpia. El otro tramo - Graugés-, sin embargo, era bastante más largo (10 km) y mucho más variable en su recorrido. Tanto en velocidad como en la calidad del asfalto, sufriendo algunos intervalos de menor adherencia. Al final de esta parte había varias paellas donde algunos de los participantes hicieron vibrar realmente al público, que en su gran mayoría se concentraba en esa zona. Las sensaciones de Raül e Ignasi no eran muy halagüeñas después del reconocimiento, pero la competición no podía esperar. Era la hora de la verdad.
Terminan el primer tramo cronometrado en Puig-reig - Casserres a 9" del mejor tiempo de la Copa Recosap y anotan una serie de modificaciones de cara a siguientes pasos con el objetivo claro de ir mejorando en los registros. Algo que parece factible aunque no sencillo del todo.
En Graugés, el segundo tramo, mucha precaución debido al asfalto deslizante, y ello, unido a un error de Ignasi en las notas, les lleva a perder 30" respecto al mejor tiempo. Además del sinsabor por perder tanto respecto a los pilotos de cabeza, se llevaron un importante susto en la parte final del tramo, cuando empezó a llenarse el habitáculo de humo. En un primer momento pensaron que se había roto la caja de cambios pero afortunadamente se trató de un sobrecalentamiento de los frenos.
Llegó el tiempo de repasar en la zona de asistencia para preparar los dos siguientes tramos, exactamente en el mismo orden. Objetivo: mejorar y no cometer los mismos errores.
De nuevo Puig-reig - Casserres. Esta vez a 8" del primero. Ligero avance pero parece que hay espacio para dar un paso más en los tiempos. En Graugés, donde claramente sufrieron más la primera vez, baten su tiempo por 16" quedándose a 20" del mejor crono. Poco a poco. Antes de salir a los últimos dos tramos tienen algo de tiempo para intercambiar sensaciones y opiniones con el jefe de equipo, Santi Albí, así como con Ferran Pujol. Aún creen que se puede dar más de sí y Raül sale muy seguro de sí mismo en lo que será el último sector del rally.
Finalizado rally, la clasificación les contemplaba en unos discretos puestos (5º en la Recosap y 6º en el Open Junior), algo lejos de resultados anteriores. Pero dada la dificultad y circunstancias del rally era como para estar satisfechos. Tras un largo parón y con la peculiaridad de disponer de un solo reconocimiento para tomar notas, solo se había cometido un pequeño error en la lectura. No obstante, más allá de lo que podemos catalogar como anécdota, en todo el día el pilotaje fue muy fino y seguro. Había ganas de volver a pelear en el asfalto. El rostro de Raül no dejaba lugar a la indiferencia. Satisfacción y cada vez más confianza con el Peugeot.
La segunda parte de la temporada ya ha regresado para seguir soñando y creciendo. La próxima parada será de aquí a 2 semanas en el Rally Ciutat de Valls, previsto para el 6 de octubre.
Desde aquí queremos aprovechar para homenajear, igual que hicieron todos los participantes en Avià con un crespón negro en sus coches, al joven copiloto de rallies Gerard Borràs. Habitual de estas pruebas en Cataluña, falleció en accidente de moto días antes del rally. Descanse en paz.
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