12.5.07

Bosco Mítico (I)

Doce años es tiempo. Según como se mire. Doce años son muchos, es casi una vida; más si los has empleado jugando a aquello que más te apasiona: a fútbol. En el mismo equipo, el del colegio. Parece que fue ayer cuando me colgué unas botas con tacos por primera vez. Parece que fue ayer cuando comenzó lo que nunca se olvidará. San Juan Bosco (de Horta) es el club (escuela de fútbol) cuya camiseta he defendido con orgullo e ilusión.

Gracias a la vida y a su gente (mis padres en este caso) pude ir a ese colegio para luego apuntarme a hacer fútbol en segundo de primaria. Se podría realizar tranquilamente una crónica de todos estos años, son muchos los recuerdos que permanecen grabados, que jamás se olvidarán. Muchas de estas palabras bien las podrían suscribir mis compañeros en el equipo y grandes amigos, excelsas personas que tanto en el campo como en la calle irradiaban ilusión, compañerismo y pura fantasía. La relación era tan buena, nos conocíamos tan bien, que sobre el césped no se traducía sino la realidad. El ejemplo evidente es que podíamos ganar jugando mal y teniendo el día tonto, ese día resacoso que aparece marcado en el calendario en rojo, de atención y peligro.

De todo el largo período, la temporada 2003-2004 fue la más exitosa y brillante tanto a nivel colectivo como individual en mi caso. Los nombres que integraron esa plantilla están inscritos con oro en la historia humilde del club. Los conoceréis a todos más tarde o temprano. Espero que no se molesten si no los nombro aquí hoy, pero debería hacer lo mismo no solo con ellos sino con todos aquellos con los que he compartido pelota y pasión, y también los que han hecho posible que haya disfrutado con todo esto (entrenadores y técnicos, delegados, padres, directiva...)

He aprendido mucho como futbolista y sobretodo como persona, porque el deporte es formación humana además de competición, ganar, perder y correr. Del dulce sabor del triunfo a la amargura de una derrota. Perder es algo a lo que siempre hay que renunciar. De la satisfacción de una remontada, del alivio de un partido fácil que dominas a los 20 minutos, del extásis de un gol en el último minuto. ¿Volveremos a vivir todo esto juntos?

Mi generación, la del 88, es posiblemente y sin que resulte pedante, la colección de mejores jugadores que ha tenido en la historia el Bosco. Realmente y sin exagerar puede ser así. Pregunten a padres y seguidores. Es bastante improbable que vuelva a haber tantos chicos que van al mismo colegio, tienen la misma edad y juegan juntos al fútbol. Y además lo hacen bien. Si bien es cierto que nos hemos nutrido de jugadores que procedían de otras escuelas, pero que han sido adoptados, felizmente recibidos y pertenecen al Bosco con majestuosidad. Yo reconozco que no fui, no he sido ni soy (ya tampoco seré) un dotado de la magia de la técnica y la calidad, algo innato, pero que a base de trabajo y sacrificio uno puede mejorar aquello de lo que carece por naturaleza. Y entonces lo vas compensando con tus virtudes propias. En el equipo (cuando hablo de equipo me refiero a aquél en que jugamos los de nuestra generación esencialmente), había y los hay, de cracks totales, de jugadores de dibujos animados, de play station. Y mejores personas si cabe. Espero que este escrito sea el primero de muchos en los que vaya desgranando el tarro de las esencias, que despierte la ilusión y la esperanza de hacer lo que uno desea, de poder disfrutar haciendo lo que a uno le agrada, de luchar por conseguir las metas que nos vamos proponiendo en esta vida repleta de cuestas y bajadas, de llanuras y elevaciones, de júbilo y odio.
Hoy he jugado mi último partido de liga con el Bosco. Termina ya la etapa de juveniles y no hay amateur (a diferencia de hace unos años). Voy a colgar las botas. Tan solo falta un partido amistoso y nuestro torneo. Ese día será la despedida. Las palabras hasta siempre permanecerán retenidas en la memoria y en el paso del tiempo. De aquí a unos años alguien se acercará para preguntarnos si jugábamos en el Bosco y nos pedirá que le contemos alguna que otra anécdota. Lo fundamental que se debe destacar de todo esto es la calidad humana y futbolística, esa unión es más poderosa que el matrimonio más feliz que pueda existir.

Va para y por vosotros, ya sabéis quienes sois. Muchas gracias por ser como sois y perseguid vuestros sueños. Algún día quién sabe el lugar y momento, nos volveremos a reunir en el campo. Muchas gracias por todo, he disfrutado lo indescriptible compartiendo uniforme con todos vosotros, y nos seguiremos viendo para recordar esos momentos de felicidad. La nostalgia es inevitable, sobretodo cuando los momentos vividos son tan bellos y bonitos como el caso. Para siempre quedarán nuestros nombres, camisetas, partidos, goles, alegrías y decepciones, las risas, las bromas, los motes, los ánimos, los aplausos, los abrazos, las celebraciones. Para siempre quedará el verdadero triunfo de esta historia: habernos reunido al azar para compartir horas y horas de diversión disfrutando con el fútbol y con nuestra personalidad, siendo como somos.

Esto también es un guiño al fútbol base, al de verdad, nada hechizado por el mercado ni la mass-media, lo mediático.

Hasta siempre amigos-jugones. En realidad os quiero mucho a todos.

Gracias,

Aquél que un día fue vuestro capi.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola chopi!!!! alias jorgi, pues bien , me puesto a leer el comentario del mítico bosco y se me ha puesto la piel de gallina, recordando todos aquellos momentos de risas de tristeza, de decepcion y de alegria que hemos pasado y vencido juntos.

Pues bien, soy el muñy y bueno a mi m gustaria que no fuera el de hoy ni siquiera el torneo del bosco, los ultimos partidos que jugaras defendiendo os colores azul y rojos.

A mí tambien me gustaría volver a encontrarnos, aunque cada uno cogieramos en algun momento de nuestra carrera deportiva otros caminos, m gustaria que en el fin de este camino hubiera unc artel que pusiera nos volvemos a ver.

No sé, yo m lo pasé muy muy bien formando parte de ese gran mítico ekipo, y bueno aunque cabe decir que el equipo los formavamos todos, desde las cheerleaders a los fans numero uno ( jabito ).

En fin, acabaré dicienddo Bosco!!!! Boscooo

Anónimo dijo...

k bueno k eres chopi!!!!!enserio lees esto y immediatamente te transportas ahí, justo en ese preciso momento en el que tu as querido que pensemoss!!!

no colgeis las botasss, dsd los k estamos fuerassss, keremos k vuelva el boscooo!!!!!!

besitos chopi!!!! y sige escribiendo:)

Anónimo dijo...

x cierto...sy la mire !!!:)

Anónimo dijo...

Eres muy grande kompañero. Fue una lastima ke poko a poko fueramos perdiendo komponentes esenciales, kada uno tiene su kamino. ojala nos vovlamos a juntar todos en un terreno, aunq no se a lo federado, en kualkier liguilla; la cena y las birras de despues del partido no nos las kita naide. un saludo kompañero y a todos los komponentes del ekipo del ke estoy tan orgulloso. agur!!