Mañana puede ser un día grande, histórico. Contemplo el paisaje desde la espesura del día de hoy; dos días de fiesta seguidos, que no es mucho pero el cuerpo se cansa también; entre medio delirio con el juego de la roja; ansioso, deseoso de que llegue la hora del partido; también ayer se confirmó que tendré que experimentar la sensación de estudiar para aprobar en septiembre alguna asignatura (de momento una). Sensaciones, sueños. Una palabra que define mi estado de hoy, el día: espesura. Lo llaman resaca también.
Tengo sueño y poco talento para escribir en estos momentos. Voy a poner Orishas para que la pluma salte y goce de placer, y así también me inspiro en la de cabello azabache, que sé que le gusta esta música. Ojalá de aquí a poco pueda escribir que somos campeones. Pocos confiaban pero ahí están, de forma brillante. Un fútbol sencillamente espectacular. En el fútbol pocas veces se hace justicia; por juego España merecería ganar. Pero ahí están los alemanes, su peso histórico, sus grandes triunfos culpidos a base de físico, fuerza y fortaleza mental. Son menos talentosos y con el balón en los pies no despliegan las reales y bellas esencias. Será una gran final. Esperando estamos.
Poco más que añadir por hoy. Lo cierto es que hoy es algo breve, porque se está ante una cita importante. Si ganamos será épico, pero si perdemos tampoco será un fracaso. La historia la escriben los vencedores dicen pero no duden que la dignidad es un activo importantísimo y fundamental de la virtud humana. Ante todo se habrá realizado un excelente papel. Todos soñamos con ver a Iker y al resto alzar la copa. Sería algo con lo que realmente sería muy feliz.
Toda España olvidaría sus penurias y problemas. Esa es una de las cosas que solo el fútbol puede generar. Lo comentaba el otro día con un aficionado y amigo a esto del balón. Es de las pocas veces en que estamos hermanados culés y merengues, gentes de izquierdas y de derechas, catalanes, vascos, madrileños, andaluces, canarios... todos unidos por el deporte, por la pasión y el deseo de poder ganar. Porque y aprovecho para vender humo, esa es la gracia y esencia de nuestro país. Qué bonito es ver unida la diversidad con una meta en común. Eso es España, unas preciosas tierras distintas con algo muy importante en común, el pasado, con un presente alentador y un futuro que esperemos sea bello de verdad. Dejemos de lado debates superfluos de nacionalismos y naciones y centrémonos en la realidad desde la raíz.
Qué bonito sería...
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