Coldplay está sonando. Hoy ha terminado la temporada con el torneo del Bosco. Hemos ganado con el benjamín B y segundos con el C. De todas maneras no hemos perdido ningún partido y los jugadores lo han dado todo. Les hemos regalado a cada uno una foto de todos los componentes con nuestra firma y un comentario dedicado. Con mi estado de anginas, tos y resfríado me he permitido el lujo al final de jugar el partido entre entrenadores y padres, mezclados claro; si mis padres se enteran me crujen algo... Lo cierto es que casualidad o no esta tarde antes de ver el partido de España me notaba muy calenturriento y he comprobado gracias al termómetro que tenía casi 37,5 de fiebre. Pero ahora ya me ha bajado más de un grado así que mejor.
Volvía después del torneo a casa tras el ritual de siempre: coger el metro en Mundet, bajarme en Canyelles y recorrerme toda la Via Favencia hasta bajar por Joaquim Valls. Mientras mis piernas me llevaban solas por la Via Favencia me han venido a la cabeza recuerdos de esos mismos instantes de sábados anteriores. De aquellos días que empalmaba y llegaba a casa todo junco, algunos días hasta con alguna clara de más dejando de lado los cubatas de la noche que había dejado atrás. Esos días sin dormir, de vuelta, imaginaba cómo sería cuando llegase junio y acabara la temporada. Qué pasaría, qué habríamos hecho, si habríamos mejorado todos, incluso yo, etc. Ese día ha llegado y puedo afirmar con sinceridad que ha sido una experiencia grata y provechosa, beneficiosa además.
Nunca había dedicado tanta parte de mi tiempo a gente tan pequeña; de hecho en teoría era bastante poco cariñoso con la canalla. Sin embargo creo que ha valido la pena y que he aprendido a ver las cosas de forma distinta, a intentarme armar de paciencia y a disfrutar también. No se ven las cosas de la misma forma desde dentro del campo que desde fuera. Después de 12 años como jugador en un equipo llegas a entrenar y vives cosas nuevas, algunas inesperadas, que piensas que no verás nunca. No todo es bueno, también hay espacio para momentos malos, menos agradables. Son esas espinas que te vas encontrando por todo camino.
Quizás el año que viene seguiré entrenando, no es algo que dependa de mí, pero si tengo la oportunidad de continuar y no tengo ninguna incompatibilidad de gran altura pues creo que aceptaré. Me encantaría poder seguir no solo porque creo en la cantera, en el fútbol base puro, de verdad, sino porque los que llevamos el fúbtol en la sangre sentimos que es un deporte que constituye algo así como la más importante de las cosas con menos importancia en la vida. Y esto me llena y mucho. Lo de volver a jugar ahí está siempre presente. El día 26 de junio se organiza una fiesta en Pacha, la Amateur Communication Party, con el objetivo de recaudar fondos para financiar la reconstrucción del amateur en el Bosco. Es posible aunque hoy por hoy ciertamente improbable a mi parecer...Para más información acerca de la fiesta contactad conmigo (630378924) o igle8820@hotmail.com.
Tengo que dar las gracias a los que me han dado la oportunidad empezando por Joaquín, a Gago, a Alfons por todo lo que hace y siempre ha hecho por el club y por mí, a Eric, sin el que hubiera sido imposible tirar adelante todo esto, ha sido un gran compañero de entrenador, fuimos compañeros ya de vestuario en su momento y es una gran persona como su padre; los padres también se merecen mis agradecimientos aunque algunos se pasan más de la cuenta y es cierto que es más difícil lidiar con ellos que con sus hijos; y como no gracias a todos los de la generación del 99, los críos famosos, que constituyen una base de futbolistas prometedora repleta de talento y espíritu de sacrificio (con mucho margen por progresar), y que quizás algún día puedan superar algunos logros en el Bosco que conseguimos los de la generación del 88. Tiempo al tiempo. Paso a paso.
Desde mi posición si sigo de entrenador una temporada más trataré de infundar en los chavales un espíritu competitivo, de trabajo y lleno de ilusión para sacar lo mejor de ellos y sobretodo para que ellos lleguen a ser muy felices y disfruten con el balón en los pies. Eso es lo fundamental. Que presionen arriba, roben la pelota, abran juego, paredes y busquen el gol con insistencia. Un carácter ofensivo donde la defensa debe ser sobria y donde todo pasa por oxigenar el medio campo a partir de abrir el juego a bandas y buscar conexiones y permutaciones constantes entre medios, bandas y delantera. Que los chavales que empiezan a jugar a fútbol sean felices, sonrían con la pelota, que es como una parte más de su cuerpo y mente, y que lleguen a saber ser dignos en la victoria y en la derrota.
Porque el fútbol no es lo más importante en la vida pero es de esas pequeñas cosas que te puede llenar de verdad. A un crío le puede hacer increíblemente feliz. Y cuando uno ve a la más ingenua y tierna juventud en estado de gracia y rebosante de alegría es cuando uno mantiene la esperanza por un futuro prometedor. Es de esos detalles de la vida en los que parece que la hipocresía y el mundo artificial que nos contamina no ha llegado.
Haz feliz a un niño y harás felices a los de su entorno.
1 comentario:
EURO 2008
SPAIN Felicitaciónes!!!!!!!!!!!!
Publicar un comentario