
Estamos disfrutando estos meses de una edad de oro del deporte español. Sin duda. Hoy mismo un nuevo título individual para Rafa Nadal y la coronación de Carlos Sastre como ganador del presente Tour. Por tercer año seguido un español vence la ronda gala y lo que es más destacado sin repetir ciclista. Título europeo para la selección masculina de hockey sobre patines...En fin que el deporte nacional goza de una salud excelente que esperemos que dure y que nos permite asomarnos con optimismo ante las inminentes Olimpiadas de Beijing. Unos JJ.OO. que arrancan el famoso día 8, precisamente la fecha prevista de mi retorno de Palma de Mallorca, donde pasaremos ocho días entre amigos y lo que venga...
Hoy quería dedicar gran parte de todo esto al ciclista nombrado ya antes y que ha hecho historia. Es el undécimo Tour de Francia ganado por un español; Sastre es el séptimo de nuestro país en lograr vestirse con el maillot jaune en París al terminar la carrera. Atrás están los hitos de Bahamontes (1959), Ocaña (1973), Perico Delgado (1988), Induráin (1991-1995), Pereiro (2006) y Contador (2007). Hay que sumar desde ahora el triunfo del afincado en la localidad de El Barraco, en Ávila. Casi todos son el prototipo de corredor español que es un excelso escalador, fino y delgado, de poco peso y altura, a excepción del gran Induráin y Pereiro, que es un todoterreno luchador.
Carlos Sastre, a sus 33 años, es hoy un hombre que ha cumplido un sueño. Sueño de todo ciclista que desea vestirse de amarillo con la Torre Eiffel como marco de fondo. La suya es una historia de superación personal, de sacrificio, de honradez y sencillez. Siempre se le ha visto como una persona de carácter cercano, humilde y sensato. Lo primero que se le ocurrió decir a los micrófonos de Onda Cero tras la contrarreloj de ayer en la que salvó el amarillo de forma extraordinaria fue un "Gracias a todos" que le honra si cabe más aún. Deportivamente además había trabajado hasta la fecha para líderes como un gregario de lujo que acompasaba a ritmo las subidas en los grandes puertos. Entre sus jefes de fila que ha tenido destacan Jalabert, Olano, Beloki o Ivan Basso. Su exhibición en Alpe d'Huez, atacando al inicio de la ascensión será recordada como una de las hazañas contemporáneas más grandes de la historia del Tour. A la antigua usanza, desde lejos, apostándolo todo bajo el riesgo de pájara en subidas tan largas y duras. Pero él parecía que había llegado como nunca a la tercera semana de la ronda francesa y así se ha demostrado. Y ayer la contrarreloj, que no tuve más remedio que seguir por la radio dado que estábamos en obras en casa y la televisión no estaba disponible, fue una pueba de fuego que superó con creces al ceder apenas medio minuto ante el australiano Cadel Evans, que le ha acompañado como segundo en el podio final junto al mejor escalador, el austríaco Köhl, que a sus 26 años promete días gloriosos y de guerra en las cumbres alpinas y pirenaicas.
A nivel personal está casado con la hermana del que fuera grandísimo escalador José María Jiménez. El Chava le habrá acompañado desde el cielo. Los dos siempre habían tenido ese sueño de coronarse con el amarillo en París. Desgraciadamente su cuñado falleció en 2003 sin cumplir ese sueño pero dejando tras de sí una huella de exhibiciones en la montaña, sobretodo en la Vuelta a España asombrosas, heroicas, como la subida al Angliru en 1999. Desde arriba ha empujado a su cuñado hasta la victoria. Son este perfil de las historias que se esconden tras los deportistas las que llenan de más emotividad y carga simbólica las victorias. Gracias al recuerdo, la historia al fin y al cabo, queda constancia de ello para aumentar el mito y hacer justicia con los deportistas que merecen ser glorificados por lo que son y lo que dan al espectador.
Carlos Sastre ha cumplido un sueño. Todo ciclista desea algún día vencer el Tour. Te permite pasar a la eternidad. Casi todos querríamos algo así. Ayer escuchando la radio, tumbado en mi cama eché al aire unas lágrimas de emoción.
Este blog cumple dos años en breve, no sé la fecha exacta. Solo espero mientras tenga ganas y disfrute con todo esto, poder llenar este rincón con historias y hazañas de gente como Sastre. Historias, cuentos, reflexiones de personas humildes y sencillas que algún día ven como sus sueños se hacen realidad. Un servidor estará desconectado de la república unos cuantos días. Me ausento por motivos de viaje, ocio. Espero estar a la vuelta dispuesto a contaros la realidad desde una óptica que guste o no lo que pretende es no dejar a nadie indiferente.
Con triunfos así se puede seguir creyendo en un bello deporte como el ciclismo y esperemos que la sombra de la sospecha y el dopaje no puedan con todo ello.
Gracias Sastre.
Hasta la vista compañeros y compañeras, camaradas.
3 comentarios:
Hola!, como va?, muy bueno este Blog, esta barbaro, voy a seguir pasando,cuando quieras pasa por el mio, saludos!! que andes barbaro
Luis
Bueno gracias por la buena onda, esta es la segunda vez q paso y decirte q podes pasar cuando gustes, salu2, q andes genial
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