13.8.08

Frenesí olímpico individual y colectivo


La tarta es muy grande, demasiado; tiene muchos trozos y es imposible compartirla del todo con todos. En esas me encuentro. No atorado por las sensaciones y emociones, la cantidad de información e imágenes derivadas de mi estancia en Palma de Mallorca y Beijing 2008 sino todo lo contrario. Inmerso en un pastel gigante de goce y disfrute que sería fantástico que nunca terminase. Y por si fuera poco ya he empezado a estudiar porque tengo la responsabilidad de aprobar las dos que me quedan en septiembre, días 3 y 4 respectivamente.

El viaje a Palma fue simplemente de ocio y una experiencia más de un grupo de jóvenes con ganas de fiesta en una telaraña turística donde comulgan distintos vecinos europeos y donde la diversión es el denominador común.

Así que vamos a empezar casi igual que acabamos. Las Olimpiadas se inauguraron el 8 del 8 del 2008 a las 8 y 8, curioso. Si algo conozco de la cultura china es que el número 8 es el de la buena suerte. Casualidad o no fue el dorsal que llevó el ciclista asturiano Samuel Sánchez en la prueba en ruta. Consiguió de forma espectacular el oro en un sprint agónico que será recordado para siempre puesto que no sólo es la primera medalla conseguida en la prueba de fondo en la historia de los Juegos para España sino porque siempre será la primera medalla obtenida en las Olimpiadas de Beijing, que van a marcar un antes y un después en la catarsis deportiva mundial. La segunda medalla y última hasta el momento para la delegación española vino bajo la espada de José Luis Abajo, Pirri, en esgrima, precisamente el único deporte olímpico de origen español. Un bronce que como titularon algunos medios sabía a oro puesto que es el primer metal logrado en esta disciplina en la historia.

Como ven parece una redundancia recurrir al término historia. Sin embargo es inevitable hablar de ello cuando son las Olimpiadas las que dominan el Olimpo deportivo, mundial y global. Los vencedores son endiosados, elevados a los altares de la eternidad y honrados por sus logros. Conseguir una medalla es sinónimo de ser recordado, de tener un rincón en, como no, la Historia.

La inauguración de Beijing 2008 fue una demostración de potencial tecnológico, técnico y humano por parte de los anfitriones chinos. Es una realidad que han logrado crecer en un entorno sádicamente capitalista, donde la democracia es una quimera y donde las libertades brillan por su ausencia. Dejando de lado la óptica deportiva de las Olimpiadas, será curioso si estas servirán para que China se abra paulatinamente a la democracia que con mayor o menor fortuna reside en la mayoría de naciones del planeta. No se trata de un proceso fácil ni rápido el hecho de pasar de un régimen de partido único a una aldea colectiva de partidos políticos, asociaciones, sindicatos...pero todos los ciudadanos del mundo merecen una oportunidad de vivir en democracia y libertad. El espíritu olímpico precisamente comparte valores democráticos y viceversa.

Dejando de lado que estos bellos juegos (por la calidad deportiva) se celebran en un país con dictadura, lo cierto es que están siendo espectaculares, y prometen serlo mucho más. Una competición colectiva como la del baloncesto cuenta con unos equipos y jugadores increíbles. Nunca antes se había visto tanto nivel concentrado. Apunten la fecha de este sábado a las 16,15h. España se enfrenta a la favorita, Estados Unidos, en un encuentro que ojalá se repita en la lucha por el oro. Sería fantástico reeditar la final de Los Ángeles 84 veinticuatro años después. Se sufrió ante China y se logró una remontada épica. En mi opinión todo lo que no fuera lograr medalla sería un fracaso para nosotros. Y el bronce sabría a poco también. En el baloncesto femenino las chicas lo darán todo y pelearán por estar entre las mejores. Lo tienen complicado pero están hechas de una pasta especial. Tengo esperanzas en el hockey masculino y algunas menos en el waterpolo, deporte que ya no sigo tanto y no sé realmente como se encuentra ahora el panorama mundial. En balonmano se cuenta con buenos jugadores pero las sensaciones no han sido demasiado halagüeñas; falta ver si el equipo se reencuentra consigo mismo. Lo que me cuesta de entender es que en fútbol no estemos representados; todo parece indicar a una final de colosos entre Argentina y Brasil, pero este deporte en las olimpiadas deja mucho que desear, con un fútbol lento y previsible como el que pude ver de los argentinos contra australianos. Decepcionante. Quizás la final mejore.

Y a la espera de la llegada del atletismo, la natación está marcando sus propios hitos con gran cantidad de récords del mundo ya batidos y con el gran héroe no solo de la piscina sino de todos los juegos. El estadounidense Michael Phelps, más conocido como el Tiburón de Baltimore llegó muy ambicioso a Beijing tratando de superar la hazaña de su compatriota Mark Spitz en München 72. De momento ya es el atleta más laureado de todos los tiempos con 11 oros (sumando los 5 que ha conquistado ya aquí a los 6 que logró en Atenas hace cuatro años). Le quedan 3 oros más para superar los 7 que logró Spitz en la ciudad bávara. No sabemos si lo logrará pero es probable; lo fuerte de todo ello es que no solo gana sino que bate récord del mundo, aunque algunos sean en carrera de relevos y sus compañeros también ponen de su parte. La verdad que estamos ante un acontecimiento único e irrepetible puesto que dudo que pueda haber en mucho tiempo, por no decir nunca más, semejante nadador a Phelps. Disfruten de aquél que corre sobre el agua.

Contador no ha podido con la contrarreloj individual y ha sido cuarto a 9 segundos de la medalla de bronce. Una lástima pero destacar que ha sido ambicioso y que no es su gran especialidad luchar contra el reloj. Es joven y tendrá más oportunidades de hacer cosas legendarias y estoy convencido que nos augura muchos éxitos sobre la bicicleta, sin duda. Creo que los chicos del hockey juegan ahora así que es hora de dejar esto por hoy. Intentaré sembrar de emoción y magia este espacio durante los juegos más a menudo. Disfruten que queda mucho por ver y atentos al medallero olímpico. Quizás China arrebate el primer puesto a Estados Unidos.

Si así fuera, ¿sería una alegoría de lo que a nivel global nos espera...?

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