
Ya se vislumbra el fin de los Juegos. Esa sensación cariacontecida acerca de lo efímero que ha ido resultando todo. La emoción, los instantes de felicidad le hacen pasar más rapido a uno todo aqueñño que vive y desea. España ha llegado oficialmente a las 16 medallas; mañana habrá que añadir una plata u oro del combinado masculino de baloncesto y no creo que ninguna más.
Hoy han venido cuatro medallas de golpe. El piragüismo nos ha dado tres medallas en total. David Cal ha logrado dos platas, en C1 500 y 1000. Es la cuarta medalla que logra en su carrera en unos Juegos, algo muy loable y que lo convierte en uno de los grandes deportistas de todos los tiempos en nuestro país. El gallego merece todo nuestro reoconocimiento y ha estado cerca de revalidar un oro olímpico. La gran sorpresa ha venido con el oro en K2 en la distancia de 500m gracias a la pareja formada por Saúl Craviotto y Carlos Pérez. Una medalla histórica y que sabe a gloria.

Las otras dos son de plata pero con sabor distinto. La del equipo español de natación sincronizada es como un oro. Por muchas razones pero apuntaré dos. Porque la superioridad de las rusas es casi incontestable y porque es el premio, la recompensa al trabajo excelente realizado en los últimos tiempos, encabezado todo por Anna Tarrés, la seleccionadora nacional, y un elenco de nadadoras con Gemma Mengual como mejor activo. Se retirará la catalana al final de estos Juegos y lo hará con dos platas olímpicas. He podido ver la actuación española en la final y ha sido exquisita, original y soberbia. La plasticidad de la sincronizada y la belleza en los movimientos es puro arte. Por otro lado, la plata del hockey masculino sabe demasiado amarga. Un planteamiento tosco y defensivo de los alemanes, que han maximizado la efectividad del 50% en sus lanzamientos de penalty-córner nos ha privado de la gloria olímpica. Los españoles han merecido mejor suerte pero no ha podido ser. Una de las mejores generaciones de la historia de nuestro hockey tampoco besará el oro en unos Juegos, en lo que es una treta injusta del destino pero así es la vida. Particularmente he disfrutado mucho con ellos a lo largo de estos días y me han hecho emocionarme con un deporte que no suelo seguir demasiado. Quizás algunos de los presentes hoy en la final vuelva a tener una nueva oportunidad en el futuro.
Y no puedo obviar a la gran Almudena Cid. Una gimnasta que pese a no lograr ninguna medalla olímpica a lo largo de su carrera ha batido un récord y ha hecho historia en una disciplina realmente complicada. Se ha convertido en la única gimnasta de toda la Historia en disputar cuatro finales olímpicas consecutivas y ahora a sus 28 años dice adiós al deporte que le ha dado todo. En una entrevista que he visto con TVE acabó muy emocionada, no es para menos, y así de emocionada ha acabado su gloriosa carrera, besando el tapiz, como una gran campeona y con diploma olímpico.


Mañana tocará madrugar por caprichos del horario. Una final olímpica merece la pena. Más si cabe cuando es la segunda final olímpica que vive el baloncesto español en su trayectoria de siempre. La otra vez fue en Los Ángeles 84 y ante el mismo rival que mañana, los Estados Unidos. Son ellos favoritos claros y abrumadora es su superioridad a priori, pero nunca se sabe. Aunque existen mínimas opciones existen y siempre es gratis soñar con un oro que sería majestuoso. Los Gasol, Rudy, Reyes, Garbajosa y compañía han reeditado lo logrado entonces por Corbalán, Epi, Iturriaga, Fernando Martín... y deberán dar lo máximo y evitar sobretodo una soberana paliza que me dolió ciertamente como la de la fase preliminar. Contamos desgraciadamente con la ausencia de Calderón para la gran final pero hay base como para pelear dignamente y hasta el final luchar por dar la sopresa. Otros aires danzan por el balonmano, ya que cuando parecía que se podía ganar a Islandia y pelear por el oro, se perdió la semifinal de forma decepcionante y volviendo a las impresiones iniciales. Ahora a vencer a Croacia y hacerse con el bronce. Parece complicado pero el deporte a veces sorprende con estos altos y bajos ciertamente inexplicables pero que forman parte de la propia épica del mismo.
Ya para terminar añadir que a falta de la maratón de mañana pues el atletismo no nos ha brindado medalla alguna y que Bolt se ha colgado su tercer oro en el relevo de 4x100, un relevo que finalizó Asafa Powell batiendo el récord del mundo. USA en las féminas ya ha demostrado su superioridad abismal y personalmente me gustaría que se recordara el nombre de Candace Parker, que creo que va a marcar una época en este deporte. Me encanta esta jugadora.
El medallero por calidad será ganado por China, por su mayor cantidad de oros, aunque en cifras globales Estados Unidos lidera a todos los participantes. Hace dos semanas que más o menos arrancó todo y se me ha pasado volando. Ojalá algún día pueda vivir aún más de cerca unos Juegos y quien sabe, yo ya estoy pensando en unos hipotéticos Juegos Olímpicos que se celebren en Madrid. Veremos si puede ser en 2016 o 2020 pero lo cierto es que por muchos motivos y razones la capital de España se merece ser sede de unas Olimpiadas y espero que cierto día las pueda y las podamos disfrutar.
Beijing 2008 ha empezado la cuenta atrás...
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