

Londres 2016 ha recogido ya el testigo de la mano de su aparentemente excéntrico alcalde Boris Johnson. El último día de competición ha resultado muy dulce para nosotros los españoles. Los dos últimos metales se han añadido a una lista total de 18 medallas.
La verdad que la final del baloncesto ha resultado un partido épico que pasará a los anales de la Historia para siempre. El Redemption Team ha tenido que dar el máximo para acabar doblegando de 11 puntos de diferencia al combinado español en lo que ha sido un encuentro espectacular marcado por un toma y daca constante que nos ha hecho soñar a los españoles con una gloriosa hazaña. Es una plata que sabe a oro como la que más. Toda la rabia que había sentido en la fase inicial hoy ha quedado atrás puesto que los nuestros han realizado algo soberbio, mezcla de calidad y orgullo, de carácter. Todos, absolutamente todos a excepción del lesionado Calderón (una pena su infortunio de no poder estar en el día de hoy listo para la batalla), han estado increíbles. Creo haber visto sin duda uno de los mejores partidos de baloncesto de todos los tiempos. Una final olímpica que será recordada para siempre y será leyenda para el baloncesto español. 24 años después una nueva plata pero que se ha cotizado muy cerca del oro, mucho más que en Los Ángeles 84. Estamos ante la mejor generación de baloncestistas de nuestro país y vale la pena disfrutar con su juego y sus logros. Tremendo.
Así que Estados Unidos ha recuperado el trono olímpico de la mano de un elenco de estrellas nutrido del Draft del 2003 (LeBron, Carmelo, Wade, Bosh), el gran Kobe, dos de los mejores bases y además jóvenes (Paul y Williams), el imbatido y veterano Kidd, el dominante en la pintura Howard y complementos ideales como Boozer, Prince y Redd, de los cuales a excepción de Prince han tenido un papel poco importante dentro de las rotaciones. Podemos estar orgullosos de España y de su actuación en la final. Debemos estarlo. Eso sí, los árbitros han concedido alguna licencia a los norteamericanos, que ya de por sí no necesitan ayuda. Pero nunca una derrota me había sabido menos amarga.
La otra medalla ha sido también muy emotiva y claro está no menos celebrada. Un bronce en balonmano que pone final al ciclo en la selección absoluta del gran portero David Barrufet. Una trayectoria increíble la de este jugador y una rúbrica dificílmente mejorable. También parece que va a decir adiós el seleccionador Juan Carlos Pastor. Se ha vencido a la gran Croacia en un excelente partido y el metal conseguido es muy preciado. Tras un torneo vacilante y apenas regular el bronce sabe a gloria también.
A medida que voy escribiendo no me doy realmente cuenta de lo que he intentado con más o menos regularidad hacer los días que han durado los Juegos. Ahora mismo me recorre una emoción de cierta tristeza por el fin de las actividades deportivas, por la extinción de la llama olímpica. Nunca pensé que iba a explotar tanto este blog y la verdad que creo que ha merecido la pena ir dejando constancia con mayor o menor acierto de los logros de los españoles y españolas en Beijing. No voy a decir eso de que espero ansioso los próximos porque no sería del todo cierto. Todo tiene sus fases en la vida y Londres 2012 llegará, y quién sabe dónde estaré yo y si podré vivirlos como he tenido la ocasión de hacer con estos. En algo como los JJ.OO. también se vislumbra ese carácter efímero de la existencia, de que todo en esta vida tiene su momento. Su principio y final.
Con el cese de los sueños y la gloria de las Olimpiadas me acerco a nuevas metas e ilusiones. Parece que fue ayer cuando los chinos deslumbraron al mundo con la ceremonia inaugural. Los días han pasado, el ciclo de la vida y la inercia temporal es inevitable a todo y ya Beijing 2008 es historia.
Ahora mis máximas preocupaciones pasan por aprobar el día 3 y 4 unos exámenes; parte de mis máximas ilusiones pasan por empezar la temporada de fútbol.
En Beijing estará amaneciendo en estos momentos aproximadamente. Aquí un servidor se despide esperando disfrutar de nuevos amaneceres y decorando rincones así con ilusión y emoción no solo por el deporte que me encanta, sino por lo que es más importante al fin y al cabo, la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario