5.1.12

El aullido de El Masnou



Menos de un minuto para el descanso en el Target Center de Minneapolis. Los Wolves intentan recortar distancias ante unos Grizzlies que llegan al frío del norte sin su principal jugador, Zach Randolph. De repente, el público empieza a entonar: RU-BI-O, RU-BI-O, RU-BI-O. Un base novato está subiendo el balón con desparpajo. Sí, es Ricky Rubio: el genio de El Masnou.

La sintonía vuelve a repetirse a falta de 9 minutos para el final del partido. El playmaker responde con una canasta in extremis que casi es de tres puntos. Cerca suyo, el sobrino de Mike Love, carismático miembro de los míticos The Beach Boys, felicita a su protegido. Ayer mostraba en su twitter como el joven jugador catalán se cortaba el pelo en la ciudad. Es Kevin Love, el diamante más valioso de una joven plantilla dirigida por Rick Adelman, quien ya entrenara a aquellos mágicos e inolvidables Sacramento Kings de finales del siglo XX e inicios del XXI. Cómo jugaban los capitalinos del estado de California. Los que aman al baloncesto, amaban a aquellos Kings de Webber, Divac, Stojakovic y compañía. 

Love está promediando en lo que llevamos de temporada 25 puntos y 15 rebotes, sinónimo evidente de All Star. Si fuera elegido para el show que este año se celebra en Orlando, sería su segunda aparición consecutiva.  Pero los focos de todo el estado de Minnesota y de la NBA están centrados, partido tras partido, en Ricky Rubio. Y él está respondiendo con creces, a pesar de haber disputado tan solo 6 partidos como profesional en Estados Unidos. Desde las perspectivas de algunos puristas del baloncesto FIBA, por encima de las expectativas. Sin duda su segundo año en el Barça fue bastante vulgar así como su escaso protagonismo en el Europeo de Lituania donde logró el oro con la selección liderada por Navarro y Pau. 

Sin embargo, al otro lado del Atlántico no parece que hubiera tantas dudas. Y no deja de ser curioso. Jugador mediático antes de debutar, desde que llegaron aquellas famosas imágenes por youtube de un auténtico genio cuya precocidad alertaba de que podíamos estar ante una futura estrella en potencia en todos los sentidos. El famoso hype del que hablan los norteamericanos es el pan nuestro de cada día que fluye sin oposición alguna alrededor de la figura rookie de los Timberwolves. Es una evidencia que Rubio genera información y opinión después de cada asistencia, triple, entrada a canasta. Tras cada partido jugado, se destaca algo positivo. Sobre todo su excelente visión de juego, a la que algunos comparan con la de Steve Nash -doble MVP de la Liga y palabras mayores-, que no solo augura grandes noches para los de Minnesota sino también para los highlights de la liga. Dos veces ya ha aparecido en la mejor jugada de la jornada, incluida una asistencia con caño sobre el alemán Dirk Nowitzki que convirtió en un triple decisivo su compañero Tolliver para apuntillar la victoria sobre los vigentes campeones, Dallas Mavericks.

A falta de 16 segundos para el final los Wolves han recortado la diferencia a un punto gracias a un triple de Ricky, que ha asumido el liderazgo con una templanza casi inaudita. Un jugador de 1990 que debutó en la ACB con solo 14 años debe estar modelado de una pasta especial. Llegarán momentos difíciles. La temporada rookie está llena de sobresaltos, caídas y algunos momentos para olvidar. De todo ello deberá aprender. Por el momento, es menester ilusionarse con el presente y futuro de un playmaker que está aglutinando repeticiones de sus jugadas día sí y día también. Algo que seguramente no recordamos desde el impacto de Jason Williams en su temporada de novato (1998-99). 

Y, ¿sabéis en qué equipo debutó 'Chocolate Blanco' Williams y con qué entrenador? En efecto, los Kings de Sacramento dirigidos por Rick Adelman. Aquellos maravillosos Kings que enamoraron al mundo.

Coincidencias y epopeya al margen, los Wolves han terminado perdiendo 90-86 ante Memphis. Ricky ha finalizado con 12 puntos, 10 asistencias (4 pérdidas) y ha vuelto a disputar entero el último cuarto. No obstante, más allá de los números, lo destacado son las sensaciones de importancia que tiene en la franquicia pese a su juventud e inexperiencia en el baloncesto NBA. Tiene asumido que sobre sus hombros recae gran parte del futuro del equipo (no en vano confiaron en él seleccionándolo en la 5ª posición del Draft de 2009) y está comprometido a cumplir con nota. Confía en haber nacido para disfrutar y hacer disfrutar en y fuera de la cancha. En haber venido al mundo para llega a jugar a gran nivel en la mejor competición de baloncesto del planeta. Allí donde están los más grandes entre los grandes.

Mucho camino por recorrer para él, Love y Minnesota (2-4), pero están en la senda adecuada. Y mientras, disfrutaremos con uno de los equipos que puede dar mejores momentos de lucidez y espectáculo en la NBA. Todo ello, gracias al talento y la precocidad que llegaron del Maresme, tierra de gran cosecha. De El Masnou.

El aullido de Ricky ya se hace notar en la NBA. Y de ahí, a toda una nación global. 

Estadísticas de Ricky Rubio en sus 6 primeros partidos en la NBA: promedios de 9.3 puntos, 7 asistencias, 3.8 rebotes, 1 robo y 3 pérdidas. 52.6% en tiros de campo, 60% en triples y 71.4% en tiros libres. Todo ello en casi 28 minutos de juego. Fuente: http://www.nba.com/playerfile/ricky_rubio/

Foto entrada: beyondthebets.com

1 comentario:

marta dijo...

Espero que le vaya genial en la NBA, estamos conquistando el baloncesto mundial!!