Dicen que la vida no se mide por las veces que respiras sino por aquellos momentos que te dejan sin respiración. Instantes únicos, vivencias que guardas para siempre en tu interior, recuerdos que con un solo toque de anhelo e inspiración emergen a la superficie, escenas que anidan en lo más profundo de nuestro corazón.
Intento asimilar el año que inevitablemente agoniza con algo de perspectiva y, realmente, ha habido algunos de esos momentos. Pero este 2011 ha sido el de las lágrimas. Llorar no siempre es un acto reflejo que dibuja la tristeza al exterior. En algunos casos todo lo contrario.
Fluyeron algunas noches entre lágrimas. Echar de menos a alguien con quien has imaginado todo el universo a tus pies. No era sencillo. En la soledad junto a las estrellas. Entre unas paredes que parecían rebotar miles de imágenes por minuto. Multitud de sensaciones que jugaban siempre alrededor de la nostalgia. Las sábanas y la almohada como cómplices. Querer ver con el corazón pero apenas tener fuerza para sentir y para mirar el horizonte con ilusión. No fueron pocas las veces que me quedé dormido tras desprender algún mar de gotas cristalinas.
Desde otro prisma bien distinto, el Barça nos volvió a ofrecer más capítulos de su bella historia que agrandan su leyenda. Nuevos títulos a su legado, plagado de un éxito a la par tan reciente como casi inaudito en sus más de 110 años de existencia. La exhibición en Wembley ante el ManU, donde se completaba una cuadratura del círculo que no evocaba sino continuidad más que el final de una época, me produjo una emoción tremenda. No viví la final de México 1970 entre Brasil e Italia pero sabía que estábamos a un gol de redondear el marcador con un contundente 4-1. El símil, iba más allá. La canarinha campeona que lideraba Pelé preside el altar de grandes conjuntos de fútbol de toda la Historia. Allí donde el Barça entrenado por Guardiola ya pertenece por méritos propios. No somos plenamente conscientes, absorbidos por la inmediatez de los sucesos que viajan junto a nosotros, de todo lo que está logrando este equipo mágico. Eterno.
Poco antes de Wembley, lloré. Fue tras un entrenamiento con los alevines. Llegué a casa y mis padres me dieron la enhorabuena. No pude contenerme y los abracé como nunca. Un oceáno de lágrimas. Literalmente. Tras una búsqueda que no acababa de far fruto alguno, me llamaron de Pepsico. Comenzaría el 17 de mayo bajo contrato de prácticas. Por fin alguien me daba la oportunidad de tener experiencia laboral en una compañía y en algo relacionado con mis estudios. Habían sido muchos los meses y uno acababa por sentirse inútil e incapaz de lograr lo deseado. Fue una inyección de moral enorme al mismo tiempo que todo un desafío. Me siento muy agradecido por la confianza que me dieron y el tiempo que esté en la empresa intentaré dar lo mejor de mi mismo.
Igual que en el Bosco... De allí nacieron las otras lágrimas especiales cuyo sabor resulta aún hoy día indescriptible. Y todo se condensa, siendo muy injusto, en una tarjeta repleta de detalles cuya trascendencia protegeré siempre bajo llave en el cofre de mi alma. He aquí aquello con lo que me sigo emocionando siempre que le echo un vistazo. Son palabras que están ahí. No se las llevará el viento. Igual que quienes las escribieron, nunca fallan. Ellos nunca me fallaron:
1- Rome: Nunca te olvidaremos Chopi, hasta luego.
2- Raúl (Rayu): No te vayas sino te pegamos! Que tengas novias!
3- Sergi (Tapi): Chopi nunca te olvidaremos ni lo que nos has enseñado. Dew.
4- Òscar: Chopi gracias por todo lo que has hecho y espero que te vaya bien la vida, el trabajo y las novias. Nunca te olvidaremos.
6- Roger: Chopi ets collonut. Ets el millor! K estoy muy LOKO!
7- Prats: Eres un buen entrenador y una buena persona, te conozco desde hace muchos años y creo que todos no te olvidaremos. PAZ. Y aprovecha tu vida al máximo vale!!!
8- Alex Mateo: Que te vaya bien el futuro.
9- Gaspar: Nos has entrenado bien estos años, te recordaremos siempre. Adiós.
10- Dani: Chopi espero que te vaya bien en el tajo y que te saques una novia!! Y no de las imaginarias que tienes!
11- Segu: Eres el mejor entrenador del mundo. Te queremos.
Seguramente este sea el último post que escriba hasta 2012. A todos los que habéis dedicado parte de vuestro preciado tiempo en acercaros, muchas gracias. Es un placer.
No prometo nada pero volveré. Si no con más cantidad, sí mayor calidad.
¡Feliz Año Nuevo a todos!
Paz y Amor.

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