2.12.12

Una parada en el camino


No he venido al mundo para dormir demasiadas horas. Más bien para soñar despierto, mientras intento vivir y caminar. Aunque a veces no resulta sencillo. Hay días que caen cuán losa pesada sobre el alma. De aquellos que uno piensa: "Hubiera sido mejor quedarse en la cama y no levantarse para nada". Pero al fin y al cabo todo suma. Incluso las experiencias negativas. Todo te aporta y te enseña. Somos lo que somos a partir de nuestros errores y aciertos. Y el futuro está aún por escribir. No estoy seguro de que este 2012 fuera el que imaginé en mi cabeza cuando pensaba que iba a ser un gran año. Pero valoro bastante lo vivido y alcanzado si bien últimamente mi mayor meta es el día a día mientras sueño despierto a ráfagas y por momentos. 

Porque uno puede valorar lo que tiene (si quiere). Tengo trabajo. Sí. Y esto puede hacer sentirte afortunado dada la coyuntura económica y que en España hay nada más y nada menos que 6 millones de parados. Dato tremendamente escalofriante y triste. Concibo, sin embargo, el actual empleo como algo que no es indefinido, y no solo por las características del contrato. Eso es al fin y al cabo lo de menos ya que pueden prescindir de alguno de nosotros en cualquier momento. No dejamos de ser, en esencia, un frío número. Y hay que cuadrar costes. Para competir, claro... Estoy relativamente satisfecho con mis responsabilidades, que no con el sueldo. Pero en plena curva de aprendizaje ahora no debería ser eso un factor diferencial o decisivo...a corto plazo, claro está. Como he dicho antes, todo en la vida suma. Y creo que todo irá bien a pesar de que hay jornadas que uno llega a casa con ganas de dejar todo y buscar los sueños al otro lado del Atlántico o en las antípodas. Puede que en ocasiones esos horarios tan largos pasen factura en lo psicológico. La mente pide un descanso, una fuga espacio-temporal para desconectar. Algo que suelo lograr desde el viernes por la tarde al domingo. Entre semana reconozco que me cuesta más.

Cualquier día un detalle puede cambiar tu vida para siempre, así que lo que hoy puede parecer como una verdad definitiva en tu vida puede dejar de serlo a partir de algo que desemboque en nuevos cambios. Detalles. Porque esto no cesa nunca de girar.

Incluso pensé en cerrar este blog para siempre. Un fiel amigo que me ha acompañado desde antes de la facultad. Escribo menos y no he terminado de encontrar alicientes desde el punto de vista personal para encontrar en este tiempo libre que no abunda, los minutos para reencontrarme con la pluma. Además, las prioridades en este sentido se han matizado. Una de mis pasiones como el fútbol, visto meramente ahora como aficionado, me ocupa no pocas horas cuando estoy libre. Redes sociales, especialmente twitter, donde he encontrado a través del microblogging una vía de compartir, interactuar y expresar tanto mi opinión como gustos. Además de ser a mi juicio una herramienta muy útil para informarse al instante. Puro siglo XXI que vive en la era de la información. Precisamente a través de la red del pajarito me dieron este verano la oportunidad de colaborar y participar en un proyecto ilusionante y ambicioso entorno al Barça. El resultado es Rondo Blaugrana, donde consumo parte de mi tiempo siempre que puedo, desde comentar a escribir artículos puntuales a sobre todo, gestionar su cuenta de twitter. Hay un gran equipo detrás y estamos en contacto a diario gracias al correo o WhatsApp. Nos lo pasamos muy bien y la intención es ir poco a poco creciendo. 

Sí echo de menos algunas cosas. En especial todo lo que significaba entrenar. La mente, más que el cuerpo me pedían dejarlo tras 4 años de muchos sacrificios y alegrías. Me entristeció mucho saber que los chicos que otrora entrené ya no jugaban juntos. Que había desaparecido el equipo y que el Bosco estaba (está) pasando una delicada situación. Esos críos, ya no tan críos, fueron parte de mi vida y lo serán para siempre puesto que con ellos viví  algunos de los mejores momentos de mis 24 años. Ojalá les vaya bien en lo académico y personal. Y que algún día al reencontrarme con todos ellos sigan acordándose de aquello que llegamos a vivir y soñar despiertos. Es más sencillo recordar y engrandecer las memorias cuando en ellas los éxitos brillaron. Fueron muchas las victorias y muchos los goles que celebramos juntos. Pero aunque el color del triunfo no hubiera sido la tónica en mi experiencia al frente de un equipo de fútbol formativo, nada cambiaría. Porque si lo echo de menos de esta manera es porque me daban vida. Me aportaban y dibujaban parte del camino de la felicidad. Aún hoy, a pesar de que los meses han pasado desde que les dirigí por última vez, sigo emocionándome cada vez que pienso en ellos y me vienen imágenes de algunos de sus partidos. Como el de aquél último partido de liga ante el Turó de la Peira donde no pude contener la lágrimas. Aprendí mucho con ellos y de ellos. Y llegue a donde llegue en este mundo, sé que en parte importante será gracias a aquellos pequeños diablillos y críos que como yo de pequeño, jugaron a ser futbolistas y soñaron con serlo algún día.

También echo de menos el amor recíproco. Despertar al lado de la persona a la que quieres. Una persona con la que sobran las palabras y se puede decir todo con una simple mirada. Cuando conocí el amor, pensé que podría durar para siempre. Alguna vez volverá a ser así, no lo dudo. Pero hace tiempo que no vuelvo a sentir algo mágico, distinto. 

Como decía antes, pensaba que este 2012 iba a ser un gran año. Y si en parte estoy convencido de que lo está siendo es porque el caprichoso destino hizo de las suyas. Haciendo y deshaciendo. A veces es increíble la de cosas que tienen que suceder para que dos personas se acaben encontrando. Conocerse ya es otra cosa, cuestión de meses, tiempo...y en este caso, también paciencia. No importa que no haga ni un año. Los hechos valen más que los días transcurridos. Me alegro de que haya sido así y que ahora ocupes un lugar especial entre mis pensamientos, preocupaciones e ilusiones. 

Pero si algo me ha mermando por dentro estos meses, especialmente tras el verano, ha sido ver a mi abuela con un tremendo bajón de salud. Hoy, después de unos 5 meses con nosotros, mis padres la han llevado a casa de una de mis tías. Necesita más cuidados que antes en todos los sentidos. Y mucha, mucha atención. Lo más duro quizás, al margen de los problemas asociados al físico y salud fruto de la edad (93 años), sea haberla vista como iba perdiendo la memoria paulatinamente. Mi abuela siempre era una persona con una memoria prodigiosa, increíble. Se sabía los cumpleaños de toda su familia. Hace unas dos semanas no recordaba el nombre de algunas nietas... Haberla visto casi toda mi vida como una persona enérgica, llena de vida y siempre comunicadora...choca con lo de estos meses. Como si se estuviera apagando poco a poco. Apenas salía ya a pasear si no era acompañada. Apenas cosía ni veía la TV como antaño. Se pasaba los días dormitando o directamente durmiendo en el sofá. Ahora que se ha ido, su ausencia pesa. Pero creo que lo más razonable es que en su actual estado, esté con una de mis tías. Aquí en casa trabajamos mis padres y yo, con jornadas largas. Demasiadas horas para que una persona tan mayor y así esté sola. Necesita cariño, cuidados especiales... Y esto último, nunca le ha faltado en casa. Nunca. Tanto su hijo (mi padre) como su nuera (mi madre) han estado detrás dando lo mejor de sí mismos. Son un gran ejemplo para mí pero dudo que nunca pueda estar a su altura humana. Los respeto y admiro profundamente en este sentido. 

Después de todo he vuelto a escribir por aquí. Prometo que no será la última vez.

Ya saben, a pesar de los pesares, que la vida puede ser maravillosa. 

1 comentario:

juanito dijo...

Magnífica exposición, me alegro de tu determinación de seguir escribiendo, me gustan más tus opiniones sobre la política actual, que sobre el deporte aunque en ambos casos consigues enganchar al lector (personalmente creo que eres muy buen analista político). Siento mucho lo de tu abuela, lamentablemente los años no perdonan. en cuanto a lo del amor, acabarás encontrándote con la persona que mereces, sigue intentándolo, un abrazo.