
No recordaba días así con tanta lluvia. Son los que yo llamo días de perros y gatos cariñosamente. Días propicios para pasar el tiempo durmiendo tapado con la manta que tu estimada abuela confeccionó para ti. Un regalo especial esa manta culé, de la que se desprende un aroma tan distinto al de la actualidad barcelonista precisamente. ¡Ya está bien! No se puede seguir jugando con los colores azul y grana de la camiseta de esta manera. Vendrán tiempos mejores...
No recuerdo tampoco volver a escribir en tan poco espacio de tiempo. Hoy había un plan pero la lluvia lo ha torcido sin más. Se recuperará pronto...
Es la una y media, eso no es distinto, y al encuentro de mis sueños junto a mi alma solitaria se une el silencio en una danza tribal ancestral; consiste en que tu corazón sea capaz de girar sin parar hasta que la cabeza te diga basta; entonces te sumes en un estado de plena inconsciencia donde no reside sino un placer metafísico sublime; todo termina cuando vuelves a abrir los ojos y delante de ti mismo observas que la hoguera hace poco que he terminado de arder.
Te percatas que el sofá ha adoptado hoy más que nunca tu silueta juvenil. Tienes ganas de ver el sol, tremendas ganas, aunque sepas que te quedan algunos días para poder disfrutar de él. Una de tus obsesiones es ponerte moreno cuando llega el verano, como antaño en el camping.
Cuentas algo porque tan solo quieres dar rienda suelta a tus pensamientos, el flujo eterno de la imaginación, te gusta que te lean y que te escuchen. Eres en verdad algo vanidoso y te enorgullecerías plenamente si algún día te publicaran. Pero no estás hecho para la grandeza, no la mediática. Búscala en tu entorno me digo a mi mismo, pero ésta como otras tantas cosas va apareciendo y no se gana con buenas palabras sino con acciones día a día. Mejor ser discreto y que los demás te echen de menos cuando uno esté ausente.
Quizás llamas la atención por cómo eres, por que parece que te han asignado un papel: cachondo, loco, chico de barrio, responsable, político, futbolista, filósofo, culto, borde al amanecer, chulería a rachas, emotivo...
Pero, y cambiando a primera persona, todo eso es lo que soy. Lo que estoy llegando a ser. Todos somos únicos por esencia y por definición. No hay dos iguales. No dudéis que por cómo sóis habrá gente que os apreciará, os querrá un montón, y que cuando dejéis de estar cerca os echarán muchísimo de menos. Hay mucha gente de la que se acerca por este rincón a la que aprecio realmente. Y es por cómo son, con ellos mismo y al fin y al cabo conmigo.
Sé que solo soy un joven sin rumbo ni compromisos claros, que estoy sujeto a la variabilidad humana en casi todos los aspectos. Que hoy estoy aquí pero mañana quién sabe dónde. Esto es una aventura, ojalá sin fin.
Esto es la vida. ¿Cómo es la vida?
- La vida es así...
Todo idealismo frente a la necesidad es un engaño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario