26.5.08

De una nueva despedida


Es lunes. Después de la tormenta siempre llega la calma. Vuelta a la llamada normalidad que solía tener antes del mes de mayo. Un mes actual que agoniza y se evapora en medio de rumores de fichajes, de proyectos, de divisiones internas en el seno del PP, de trasvases o no trasvases, las finales de la NBA, la Eurocopa que se asoma por la esquina, la financiación como esencia estructural de los debates bilaterales entre autonomías y el estado central, ganas de referéndum en la tierra de Ibarretexe, atentados y alguna detención de ETA...

Algunas cosas cambian, otras no. La vida a veces es como una rueda que gira eternamente, y que cíclicamente llega a repetirse, de forma continua. Algo similar ideó Nietzsche en su cabeza.

Ha llegado un día de nuevo en el que escribo para despedirme, no sé hasta cuándo. Quizás sea una mentira temporal, y el fin de semana que viene me veré con la necesidad imperiosa de coger la pluma. No lo sé. Lo que tenga que ser será.

Hace un año estaba enamorado. Creo, no lo dudo. Hoy día no tengo relación con esa persona que me gustaba tanto. No he sentido quizás nada por otra chica como por ella. A veces en la vida ocurren estas cosas; sinceramente me gustaría que fuera algo distinto ahora y que la amistad no se hubiera perdido, pero ya debe ser parte del pasado. Parte de lo que sentía por ella el año pasado desde que la conocí lo dejé plasmado en este rincón, y por tanto es inevitablemente parte de mi vida, o mejor dicho, lo fue. Lo cierto es que llegamos a tener una buena amistad y aunque ahora la vida nos haya puesto de nuevo en caminos distintos, el cruce de destinos fue agradable y no me arrepiento de nada. Todo lo contrario, fue una experiencia muy grata y una amistad sincera al fin y al cabo. La vida da muchas vueltas y quien sabe. Es una chica magnífica.

Y como la vida da muchas vueltas aquí estoy de nuevo, y aunque no me guste sincerarme y confesarme tan descaradamente, ya que prefiero la metáfora, pues siento de nuevo una llamada en mi trayecto que me invita a abandonar esta sana actividad algún tiempo, no lo sé. Siempre he dudado a lo largo de mi vida. Eso es inequívoco.

En gran parte le debo a un ángel el que decidiera volver a escribir. Me ofreció nuevos puntos de vista, nuevas ideas, ilusiones y por qué no sueños. Es un ángel con los cabellos azabache, realmente bella, como la noche.

Esta vez no lo dejo porque esté desencantado, desilusionado y sin energías; más bien lo contrario. Es una llama que arde dentro de mí y que me invita a escribir lo que estoy escribiendo. Tampoco lo dejo porque no tenga ganas de escribir o porque se me hayan agotado las ideas. ¿Acaso alguna vez las he tenido?

Dejando las ironías de lado y dado que no soy una estrella mediática cuyas palabras generan ingresos ingentes, me despido humildemente agradeciendo que haya gente dispuesta a sacrificar parte de su tiempo para compartir experiencias, vivencias, momentos así como el presente que aquí redacto.

Aunque a veces peque de sentimentalista lo cierto es que es gratificante cuando alguien te cuenta que te ha leído, y que le ha gustado. De verdad, gracias.

Pero es sobretodo gracias a chicas como la que conocí el año pasado o como la que volví a conocer este año que uno encuentra más allá de lo racional el flujo eterno de ideas, inspiración, satisfacción, gloria y grandeza con los que reflejar por escrito lo que uno ve, siente y observa.

Puede que la vida sea una gran metáfora. Chicas como ellas o las amigas y amigos que injustamente no nombro son la fuente de creación en estos rincones. Son gente que te ayuda a ser mejor persona.

Un descanso, un respiro, una llamada, una mirada, un gesto, una ilusión...

Hasta siempre, gracias.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Protestoo!! No puedes volver a dejar huerfana a la República, te necesita tanto como tú a ella. Sin embargo, dado que, como decía, esto es una república libre, de grandes ideas y mejores intenciones no me queda otro remedio que aceptar y respetar tu decision (que no compartirla!!)

Al margen de esta protesta oficial quiero aplaudirte por el valiente gesto que al final te has decidido a hacer, quizá un poco lejano en el tiempo, pero ya sabes, "nunca es tarde si la dicha es buena".
Ya contarás quien es la afortunada, que ya no nos vemos ni en las clases (8)me llaman el desaparecido...(8) Precisamente por eso, vuelvo a insistir, no debes dejar de escribir ahora, puesto que como tu bien dices ahora, si cabes, fluyen mas ideas, sensaciones y sentimientos dentro de ti con los que obsequiarnos.
Cuidate!!

Charly