De las Islas quiero rescatar el trascendental rol de David Silva en el partido de ayer del City contra el Blackpool. Su aparición cambió la imagen de un equipo escaso de talento en la creación de juego por las decisiones partido sí y partido también de Mancini. Pese al pésimo juego de los de Manchester son segundos a 2 puntos del Chelsea, que no pasó del empate a cero en la complicada visita a Birmingham frente al Aston Villa.
No sólo el canario activó a los 'citizens' sino que además firmó un golazo de bandera, digno de muchas repeticiones. Es evidente -nosotros ya lo sabíamos- que Silva debe jugar si el Manchester City quiere seguir ahí arriba y no ir perdiendo puntos ante rivales teóricamente inferiores. Sin embargo, Mancini parece un hueso duro de roer...y de convencer. Veremos hasta dónde llega.
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