22.10.10

Sin pasión, no hay nada

Una antigua rutina. Un ritual. Viernes. Preparas el partido después de cenar una de esas hamburguesas tan exquisitas de la 'Pili'. Su carne picada es sencillamente única en su especie. Se deshace en la boca con maestría, con suma delicadeza. El Heinz que no falte, por supuesto. Esperando a ver un nuevo capítulo de TBBT. Quizás habrá que terminar Lost in translation puesto que me he quedado a medias antes de ir al fútbol. Mañana madrugón. Partido a las 9 de la mañana. Parece que escribo un diario dentro de otro pero sin fechas ni leyes establecidas. El orden brilla por su ausencia. Parece que ha llegado la hora. Estoy listo.

Sin pasión, no hay vida. Sin pasión, no hay nada.

No hay comentarios: