25.6.10

Octavos de Final (VII)


Brasil - Chile
Enfrentamiento que se presenta apasionante más allá de las bajas por parte del cuadro de Marcelo Bielsa, quien está dirigiendo de forma maestra y ejemplar a Chile. Brasil es favorita por decreto juegue en la competición que juegue y sea cual sea su rival está obligada casi siempre a ganar. Son dos conjuntos que se conocen muy bien de la clasificación en la zona sudamericana y seguro que el partido se decidirá por detalles y auguro un marcador bastante equilibrado al final del mismo.

Brasil es un equipo francamente lento y previsible en la creación con dos medios en paralelo, el eterno Gilberto Silva y el agresivo y en muchas ocasiones descontrolado Felipe Melo. La magia no aparece hasta que Robinho y Kaká reciben entre línias por detrás de Luis Fabiano para habilitar a este último con pases a la espalda o combinaciones a la velocidad de la luz dada la técnica de la que presumen los cariocas. Con tal pegada es difícil pensar en un partido en que no generen jugadas de peligro aún sin querer. Tienen posiblemente al mejor lateral derecho del mundo, sino al más completo, Maicon, auténtica piedra filosofal en el esquema rígido de Dunga que crea con sus continuas incorporaciones al ataque muchos desajustes en la defensa contraria. Si finalmente juega con Alves por delante estaríamos hablando de un carril derecho tremendo. Además, por si fuera poco, cuentan con el mejor portero en la actualidad, Julio Cesar, en un estado de forma brutal y que lo para casi todo. Son una selección muy compacta y táctica sin balón que no es fácil de derribar; el muro defensivo de Lúcio y Juan es bastante fiable. Sorprende relativamente ver a Bastos de lateral y que hayan prescindido de convocar a Marcelo por ejemplo. O Pato, Ronaldinho...aunque ya me saldría del tema. Brasil no es como otras veces sinónimo de brillantez los 90 minutos pero te va a golpear en los momentos claves para inclinar a su favor el partido sabiendo que cuentan con un sistema defensivo bastante férreo y efectivo.

Chile por su parte es un auténtico colectivo formado por jugadores que en su grueso no suenan en la primera escena internacional pero a los que Bielsa ha dotado de una confianza y un sacrificio táctico admirables. La primera media hora contra España han dado una lección de contrarrestar el dominio a quienes parecía imposible quitarse la iniciativa y el balón. Presión asfixiante, concentración, línias juntas, velocidad y verticalidad arriba son los principales credenciales de una selección que tiene posiblemente en Alexis Sánchez, muy talentoso y en ocasiones demasiado individualista, a su mejor baza en ataque. Valdivia detrás del delantero o de falso punta genera muchos espacios con su gran toque y clase en el pase sobre todo. Beausejour es un hombre rápido y peligroso con y sin balón y puede crear algún incordio en la zaga brasileña. Matías Fernández ya estará listo para jugar ahí entre línias y aportar talento, pero debería no esconderse demasiado o el partido se la hará muy cuesta arriba. También cuentan con el conocido Mark Gonzalez, con velocidad y potente disaparo que siempre puede aportar chispa y dinamismo desde banda. Jugadores como Carmona o Vidal ponen mucho oficio y hasta calidad en el centro del campo pero el principal obstáculo que tendrán que superar será el de las bajas en la zaga, ya que ni Medel ni Ponce podrán partir contra los de Dunga; tampoco podrá participar Estrada, expulsado ante España.

Si Bielsa puede minimizar los daños en defensa por las ausencias no me cabe duda de que le complicarán y mucho la vida a Brasil. Aún con bajas, y si de pronto Suazo pudiera estar recuperado para la causa, pueden tener sus opciones. Pero está claro que no contar a Brasil como favorita sería casi resultar un poco necio la verdad. Así las cosas, tendremos un partidazo con mayúsculas cargado de emoción y mucha intensidad, en que Brasil parte con ventaja de un 65% o 70%. Y es que confío en Chile bastante; no se rendirán fácilmente y pueden sorprender.

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