22.6.11

Todos los caminos llevan al Bosco (4ª parte): Epílogo


Hace ya poco más de un mes que empecé como trainee. Casi dos meses desde que ganamos la Liga. Y apenas 5 días desde que dirigí por última vez a los alevines. En una vida que da muchas vueltas y que nunca sabes que te tiene reservado el destino, quizás fue una despedida temporal. La vida son etapas que vas recorriendo casi sin querer. Apenas uno se da cuenta pero ha llegado el final de un ciclo. Y ya se avecina uno nuevo. Todo sigue fluyendo sin intención de permanencia alguna. Para acabar imitando al eterno retorno de Nietzsche. Cambian los escenarios en incluso las formas, pero no la esencia.

Y vuelvo allí donde todo empezó. Donde estudié. Donde aprendí a ganar y a no rendirme en la derrota. Donde he intentado enseñar lo poco que sé a unos niños que ya han crecido desde otoño de 2007. Recuerdo los nombres de todos aquellos que he entrenado estas cuatro temporadas. Tanto los que se fueron como los que se quedaron. Todos ellos son parte de mi experiencia. De mi vida. Los guardaré para siempre en mi memoria. No creo que yo les haya cambiado la vida pero ellos a mí sí. Aunque no lo sepan.

Justo al finalizar nuestro torneo, encontré el sentido a todo. Detalles de una humanidad indescriptible. Emociones mezcladas entre la tristeza y la felicidad. Iba a echar de menos todo aquello. Por la gente. Mis compañeros. Han sido muchas semanas. Me he sentido apreciado, respetado y querido por todos ellos y eso, cuando todo termina, realmente te hace sentir muy orgulloso. Contuve la emoción allí, donde todo ha sido posible estos cuatro años atrás, pero no en casa. No lo podía explicar con palabras. Solo sentir. Una sensación única y dichosa respiraba en el ambiente. Había vuelto al origen. Y al final de todo. Feliz. Siendo consciente que ante nuevos retos como el que afronto desde no hace muchas semanas lo importante no es tanto la meta o el objetivo en sí sino que como en el fútbol, la verdadera victoria, el éxito, consiste en el modelo a seguir. En el camino a recorrer.

Gracias a todos por haberme hecho sentir en el Bosco como mi segunda casa. Pase lo que pase, ha sido una de las etapas más bellas y prolíficas de mi vida. Y así lo dejo constancia. Para toda la eternidad.  

No hay comentarios: