Volver a un estado preautonómico. No es ninguna broma ni nada parecido de la nueva edición de Jueves. Es la realidad que se intuye en nuestro país, con la crisis como precepto. Un telón de fondo oscuro. Tan oscuro que apenas deja hueco para otras perspectivas. Parece que es algo incuestionable. Que debido a la crisis económica y la falta de recursos públicos, el estado central no debe sino recortar los fondos de las CC.AA. Como si se tratara de reducir privilegios financieros.
Ya no es que me parezca una excusa de mal gusto desde muchos puntos de vista sino que lo más grave de la cuestión, a mi modesto modo de entender, es que se intuye como que no es posible el debate. Como que no subyace alternativa alguna a como se nos presentan y venden las cosas. El escenario es el que es y la solución la fijada. Aquí...hasta gobierno y oposición están de acuerdo. Y si precisamente esto sucede, ya es para echarse un poco a temblar.
Evidentemente existe un problema grave en la financiación de los entes públicos. Pero si queremos austeridad y ahorrar para no engordar el déficit, quizás habría otras medidas igualmente viables y mucho más populares. Que serían mucho más admiradas por el cuerpo de la sociedad. No es demagogia a bojo coste lo que voy a sugerir porque seguro que más de uno, dos y tres potenciales lectores pensarían en la posibilidad de que los políticos, sobre todo los cargos más notorios, se redujeran sus sueldazos. O que no pudieran gozar de tantas dietas, privilegios, poder cobrar de muchos cargos a la vez. Ya lo sé, es más fácil atacar a la entidad de las CC.AA. que son el invento prácticamente fracasado de dar 'café para todos'. Cuando en realidad ese café hay que ganárselo a pulso.
Entonces, puede que acabemos volviendo a un estado español proconstitucional. Altamente centralista. Todo con el precepto de la crisis. Entiendo que lo fácil es optar por las tijeras. Pero desconfío de las intenciones políticas detrás de todo esto. Pienso que tras el telón se esconde una parte destacada de la clase política que no casa con la imagen y la idea de la España plural. Que anhela aquello de una sola España. No ya grande y libre al modo teológico franquista. Más bien una grande y liberal. Estaremos atentos a ver cómo quieren reinventar el país. Pero es inútil tirar piedras contra el propio tejado. A corto plazo puede que no aparezcan grandes roturas, pero a largo plazo se comprobará que se habrá iniciado un camino sin retorno. Cualquier excusa es válida si lo que se trata es de aniquilar las libertades identitarias y el desarrollo libre de los distintos territorios españoles.
Yo seguiré pensando y defendiendo que un estado plural tiene todo de lo que hay que disponer para consolidar una estructura profundamente federal. Y la coyuntura de la crisis no me frena en tal idea. Siempre existen alternativas. Otros puntos de vista con los que debatir, juzgar y al final, ejecutar. No siempre aquello que nos quieren vender en política -por no decir casi nunca- es lo más acertado.
Vendrán tiempos mejores. Espero.

1 comentario:
Eso espero, que vengan tiempos mejores, aunque creo que la única solución actualmente es la independencia.
Respecto al sueldo de los políticos. Creo que se está haciendo demasiada demagogia acerca de este tema. Cualquier político ganaría mucho más en la empresa privada que en la administración pública. Así que no creo que se dediquen a la política por dinero.
Por otro lado, si se reducen los salarios de los políticos lo único que conseguiremos es tener cada vez más políticos analfabetos y sin estudios (Montilla, etc.) porque es obvio que gente con formación no querrá dedicarse a la política pudiendo optar a salarios mucho más elevados en el sector privado.
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