
Tras las medidas de recortes del gasto público anunciadas por el presidente Zapatero el miércoles (http://www.lavanguardia.es/politica/noticias/20100512/53925902738/zapatero-presenta-en-el-congreso-las-medidas-de-ajuste-para-reducir-el-deficit-comision-europea-fmi-.html) no deja de ser soprendente que el líder de la oposición, Mariano Rajoy, en un ejercicio de cinismo, demagogia y puro electoralismo, critique unas medidas que él y cualquiera de su facción hubiera aprobado en cualquier coyuntura económica.
Los recortes han sido impuestos por el coro mundial (FMI, BCE, la administración Obama...), y más allá de que podamos pensar que son o no acertados lo cierto es que es necesario y urgente recortar el gasto público en unos momentos en los que la recaudación fiscal ha bajado notablemente debido a los menores ingresos, consecuencia en gran parte del elevadísimo desempleo en el país y de la contracción de la actividad económica en general. Las recomendaciones internacionales eran claras: cortar de lleno el exceso de endeudamiento y el déficit público. Sería curioso saber cuántos países incumplen a día de hoy los criterios de convergencia de la UEM.
Pienso que una gran parte del grave problema recaudatorio se solucionaría si en España se actuara de forma efectiva contra el fraude fiscal. La tasa de morosidad fiscal era según datos de noviembre del pasado año de un 23% sobre el PIB (diez puntos superior a la media europea).
De todas formas, y si queremos mantener de verdad un Estado del Bienestar en condiciones y no malvivir en un Estado del Malestar, deberían aplicarse fórmulas mixtas en sectores clave del sector público como la Sanidad. Un sistema de copago o pagar alguna cantidad proporcional a los ingresos individuales cada vez que acudes al médico. Se debería desincentivar de alguna manera el parasitismo social, ya que un estado fuertemente engordado engendra algunas criaturas en la sociedad que se aprovechan de la aportación de todos. Existe un exceso de administración y burocracia que además suele ser mayoritariamente inficaz e ineficiente. No debería ser una tragedia permitir desarrollar el Estado del Bienestar con la introducción de mecanismos privados (por ejemplo en los planes de pensiones), más si cabe en España, cuyas crónicas dificultades fiscales a nivel de ingresos están más que vistas.
También pienso que no es momento ni mucho menos de subir los impuestos. Ni a los ricos, ni a la clase media ni a los pobres. Simplemente no. Si a caso sería en época de bonanzas cuando si se quiere ejecutar una real redistribución vertical de arriba hacia abajo, que se podrían incrementar los impuestos a las rentas más elevadas. En tiempos de crisis, manual teórico en mano, bajar los impuestos es más efectivo. Por tanto, la subida del IVA en este país me parece una medida desacertada, pese a que efectivamente las arcas públicas no tienen un duro. De aquí vendría la gran pregunta de cómo es posible que el gobierno del PSOE haya dilapidado todo aquél famoso superávit público.
Creo que se han excedido en políticas populistas e innecesarias como el cheque bebé, por personalizar en alguna en concreto. No hacía falta fomentar la natalidad en un tiempo en que la oleada migratoria era muy evidente. Además la clave más que este tipo de subsidios directos es aplicar medidas en pro de la conciliación laboral y familiar para flexibilizar aún más las funciones sociales y familiares del hombre y la mujer con el objetivo de que la mujer pueda integrarse en el mercado laboral sin que su coste de oportunidad sea tan alto como ha sido por tradición en este país. Crear un Ministerio de Igualdad, por otro lado, tampoco favorece a ayudar a la mujer a su verdadera emancipación. Es una medida puramente electoralista y que busca el aplauso fácil.
Además, es un gasto adicional y superfluo a nivel administrativo.
Para terminar con este artículo resaltar que en España, dado el desempleo tan alto, lo que se debe es asegurar el tejido industrial y empresarial, ya que son las empresas las que generan ocupación, actividad económica, y al fin y al cabo, riqueza. Fomentar el espíritu emprendedor, incrementar la calidad de la enseñanza a todos los niveles, la formación en idiomas...para ganar en competitividad. Facilitar la labor a las empresas no solo con menores regulaciones sino flexibilizando el mercado laboral para dinamizar la economía.
En economía, estrictamente, no se trata de defender políticas de izquierda o de derecha. Se trata de aplicar políticas honestas y coherentes con la coyuntura que se está viviendo. Y el ejecutivo liderado por Zapatero, en un ejercicio de irresponsabilidad constante, ha dejado en el rincón del humor aquella famosa frase suya de que estábamos en la Champions League de la economía. Ahora recientemente hemos sido víctima de los ataques especulativos financieros contra la deuda nacional, igual que Grecia o Portugal. No se debe alarmar de forma infundada pero la crisis en España es muy seria. (Y no hablo de la crisis de identidad, que eso es otro problema crónico e histórico por solucionar). Y por ello, se necesitan otro tipo de responsables al frente, más serios y comprometidos con la causa de la recuperación y el futuro crecimiento económico. No merecemos irresponsables electoralistas como los socialistas o populares. Un cambio de cromos no es tampoco lo que necesita el país.
En momentos así tan trascendentales pienso que un gobierno de coalición que reuniera a los mejores de cada partido representativo sería una buena fórmula para salir del embrollo en que nos encontramos. Los más capacitados y competentes para solucionar los problemas deberían liderar al país con independencia de colores, etiquetas y banderas.
7 comentarios:
Lo tuyo es terrible, Chopi, terrible. Una locura.
Tu si que estas loco, S. Chopi es un genio, un verdadero visionario de la situacion politica actual. Te recomiendo que consultes algo de Vicente Navarro.
Gentuza.
Si, gentuza.
Anonimo, tu si que eres gentuza. Te parece bien entrar a altas horas de la madrugada al blog de este genio de la palabra sin otro objetivo que denostar su obra?
Da la cara!
Respecto al tema de la sanidad, no comparto tu opinión. Todos pagamos el derecho a la sanidad con nuestros impuestos, y ahora no es justo que nosotros tengamos que pagar la desastrosa gestión del PSOE de las arcas públicas.
Es lógico que tengamos un déficit de miedo, no me estraña, si es que el PSOE y Mr. Bean parecen una ONG, le dan dinero a todo el que se lo pide. ¿Es normal que España sea el segundo país, detrás de EEUU que más dinero ha aportado al tema de Haití? Es una barbaridad. Pero claro, todos somos amigos, solidarios, pobrecitos, bla, bla, bla... somos gilipollas. ¿Es normal que paguemos 3 millones de euros a unos piratas de Somalia? ¿Para qué coño tenemos al CNI? Luego es normal que secuestren al primer español que pasa por ahí, menudo negocio para los africanos!
¿Por qué para reducir el déficit se empeñan en adoptar medidas que aumenten los ingresos? No puedo entenderlo. ¿No sería más lógico empezar por reducir el gasto? Empezar elimnando ministerios inútiles (igualdad, vivienda...) y dejar de crear empleo público, por ejemplo.
Y me dejaba otra medida para recortar el gasto: ¿Tiene algún sentido mantener una monarquía en el siglo XXI?
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