14.2.11

Fuerza invisible


Existirá San Valentín, Sant Jordi y otros días señalados en los que la sociedad se ve inducida a demostrar de alguna manera su amor a través del consumo. Tradiciones. Pero el amor de verdad es aquél que viaja mucho más lejos de lo material. Que se demuestra cada día; el que yace en los pequeños detalles; en la atención y respeto hacia el otro; en la plena dedicación. No por obligación ni compromiso moral, si no porque sale de dentro. Que fluye más allá de las etiquetas y estándares sociales. De una fuerza invisible que va mucho más allá del bien y del mal. Cuán fecha de Cupido que atraviesa tu alma. Cuando sientes que estás enamorado. No se trata de seguir un manual de instrucciones ni una guía para usuarios. Es dejarse llevar: ser uno mismo para amar a la otra persona sin importar el momento y el lugar. Porque cada segundo compartido con tu otra mitad, él o ella, es al mismo tiempo único y eterno. Ya lo es para siempre.

Porque más allá de puntuales obsequios en días tan famosos como San Valentín o Sant Jordi, no hay mejor regalo que poder estar con aquella persona que más te importa. Que más quieres. Con aquella parte de tu vida sin la que ésta última no la concebirías como tal. Porque en un mundo sin demasiadas verdades eternas, amar y ser amado debe ser y es la excepción que confirma la regla.

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