30.12.08

Legado humano


"Para ahuyentar la soledad, para espantar la decepción, porque estas ansias de vivir no caben en una canción, porque no importa el porvenir creímos en el rock and roll. Por eso estamos aquí, equivocados o no" (Amaral - Kamikaze)

Nunca es tarde si la dicha es buena. Dicen. Pero a veces es mejor dejar pasar el tiempo y las cosas. La vida es así y no cabe reconstruir el pasado. Mirar adelante es la única forma de avanzar, de progresar. Y tenemos un preciado presente que hay que vivir. Disfrutar. Pese a que la vida está llena de momentos tristes y desangelados.

Es una impresión seguramente influida por la emotividad y el peso de la vida, pero lo cierto es que las Navidades son una época en que el cielo decide llevarse a su jardín a muchos de nosotros. Recientemente ha habido dos fallecimientos, uno que concierne más a mi santa madre y otro más cercano para todos, no de la familia pero sí del día a día. Unos días en los que se encuentra la Paz para descansar eternamente junto a los seres que uno quiere, así en el cielo como en la Tierra. En las Navidades del 2000, mi abuelo paterno estaba ingresado y gravemente enfermo. Nos abandonó en lo terrenal a finales de enero del año que iba a entrar. Su hermano falleció cristianamente un 23 de diciembre de 2003. La estampa que conmemoraba su persona y bondad la solía llevar conmigo en la cartera hasta no hace mucho. Ahora la porto en el recuerdo y la conservo guardada. Fue el primer funeral al que fui. Tanto él como mi abuelo eran personas llenas de bondad y generosidad que hicieron todo en vida por los suyos, por su familia.

Despedir el año con notas acerca de la muerte no es algo triste. La muerte es lo único que dignifica a todos los hombres y mujeres ya que los hace igual de vulnerables. Además personas como ellas que nos dejaron en estas fechas son un ejemplo de que vidas así se recordarán para siempre puesto que dejaron tras de sí un legado de buena fe y grandes voluntades. Lucharon en vida por lo que creyeron y vivieron tantos años como quiso su corazón. Entonces llegó el día en que se reencontraron con antiguos compañeros y compañeras de sendero, al tiempo que nos seguían observando a los que aún estamos entre los vivos, haciendo todo lo posible para que seamos felices y sigamos avanzando por los caminos sin recorrer angostos trechos. Ante la pérdida de un ser querido es difícil estar preparado. Suele acogerte por sobresalto sino se trata de una larga enfermedad. Y aún así, nunca uno está preparado ni listo para saber que el resto de sus días no gozará de la presencia física de esa persona. Aunque nos deje en lo terrenal, seguirá luciendo e iluminando nuestros pasos allí donde vayamos. Y superar la pérdida de un ser querido es un obstáculo más, una prueba, un auténtico desafío que sugiere la vida, cuya esencia es la dualidad entre el sufrimiento y la alegría.

También cuesta estar preparado para morir. Cuando ella quiera vendrá a por nosotros. Sino es el momento lucharemos cuanto haga falta para agarrarnos a la vida. Pero si es lo mejor para nosotros y los que nos acompañan, nos apartaremos de lo físico. La eternidad y el recuerdo imborrable e inmemorial aguardan al otro lado de las montañas. Tras cascadas imponentes y brutales desfiladeros se alza una escalera divina hacia lo celestial. No se trepa ni se sube con esfuerzo físico; se trata de una barrera que solo el alma y el corazón pueden recorrer y traspasar.

Agoniza el año y no me puedo olvidar de toda la gente que nos ha dejado. No importa que no sean familiares ni conocidos y aunque estas palabras en su honor signifiquen poco, son un símbolo de la gloria y dignidad que merece todo ser humano, más si cabe cuando la muerte llama a la puerta. Por todos aquellos que nos han dejado este último año y son un ejemplo para seguir mirando adelante con ganas por vivir y disfrutar.

Como prueba de ausencia de egoísmo y como signo de generosidad aquellos que nos dejan ceden su espacio para que nosotros podamos seguir alimentándonos de vida. La mortalidad del físico se suple con la eternidad del alma y el corazón. El amor y la paz que impregna nuestros seres queridos al fallecer son el mejor legado que deberíamos irradiar por los cuatro vientos.

Paz y Amor.

Feliz y Próspero Año 2009.

27.12.08

Algunas notas finales


Anginas de caballo es lo que tengo. Dios. De caballo, la expresión acuñada por Rajoy para referirse recientemente a la crisis económica. Una señal más de que no solo no es un gran orador sino que sigue persistiendo en la idea de dirigirse a un público popular, ignorante y castrense. Cuesta creer que Rajoy puede ser el líder que la derecha y el centro de España necesita. Cuesta creer que algún día será presidente. Pero a las siguientes elecciones se llegará con mucho desgaste. Habrán sido unos 8 años -si se cumple la legislatura al completo- de gobierno socialista. Por ley natural tocaría un cambio de color en Moncloa; Rajoy se tendrá que esforzar mucho más aunque la situación actual de la economía le ayudará. Con la demagogia típica de los políticos españoles, sin apuntar para nada en las causas y las soluciones, se hablará de las cifras del paro continuamente. A medida que el desempleo aumente, la tumba socialista seguirá creciendo. La única salvación para Zapatero podría llegar a través de una pronta y no esperada recuperación económica y del crecimiento. De todas formas, y sin ánimo de morir en vanas especulaciones, lo cierto es que Rajoy si algún día llega a ganar unas elecciones y ser presidente, no será por mérito suyo sino por demérito de los socialistas.

Guste o no, comparta uno sus ideas o no, la verdad es que Aznar era y es mucho más líder que Rajoy. El Aznar de la oposición en lo últimos años de Felipe González era un político serio y honesto. Luego, tras la mayoría absoluta del 2000, el frustrado atentado contra su persona y su paranoia bilateral con los Estados Unidos, se ha convertido en un personaje ingrato en la mayoría de sus declaraciones. De alguna forma el personaje que había creado el propio Aznar se ha devorado a sí mismo. El personaje ha enterrado al hombre que lideró el país desde 1996 a 2004. Ni Aznar es la persona que necesita el PP ni lo es Rajoy. El Partido Popular debería ser un partido que aglomerase al centro y centro-derecha del país. Por el buen equilibrio de fuerzas y por la salud democrática de un estado se requiere una derecha centrada y democrática que no caiga en sectarismos, que tenga ánimo y ganas de cooperar con un gobierno ajeno a su ideario. Así daría gusto poder ver acuerdos entre todas las fuerzas políticas del Parlamento, incluyendo a los dos partidos mayoritarios, que son los ejes centrales y centralistas alrededor de los cuales ha girado la política española a lo largo de su escasa historia democrática. Visión y compromiso de Estado de los distintos poderes políticos. Más si cabe cuando nos encontramos en un ciclo de contracción económica. Por poner un ejemplo, Estados Unidos, que es junto al Reino Unido paradigma de bipartidismo, da muestras a lo largo del tiempo de pactos de Estado entre republicanos y demócratas. Y actitudes como las de John McCain reconociendo la victoria de Obama y deseándole lo mejor así como una colaboración y cooperación en todo lo posible, son dignas y muy plausibles. Le honran como político y persona. Se anhelan estos ciertos vientos de diálogo e interdependencia por nuestro variopinto paisaje ibérico.

El rumbo del PP a mi juicio no navega por una cauce seguro pero tampoco está a la deriva con Rajoy. Con el desgaste, la crisis y las mentiras de Zapatero les llegará seguramente para gobernar en el futuro. Aunque nunca se sabe. Pueden cambiar mucho las cosas en poco tiempo. Sino que se lo digan a Zapatero. Parecía un ángel lleno de talante y dialogador en sus primeros años. Una vez consumiendo el poder, el cargo se hace grande no solo a sí mismo sino a su titular. El actual presidente es el teórico de las contradicciones y las negaciones. Un día sol y otro lluvia. Quería quedar bien con todo el mundo y quería ser amigo de todos. Pero quizás la historia acabe juzgándolo como alguien con buenas intenciones que nunca aprendió aquello de mejor hacer poco y bien que no casi todo o todo y mal. Demasiados frentes abiertos y demasiada responsabilidad asumida por sí mismo, en parte debido a la escasez de talento y fortaleza política de su gabinete ministerial, donde pocos se podrían salvar. Zapatero le debe la actual presidencia a Andalucía y Cataluña. Aquí es donde entran en juego los debates autonómicos, más que nada de la famosa financiación. La ambigüedad es patente en este terreno ya que existen siempre otros temas más importantes a juicio de Moncloa. Solidaridad, igualdad...siempre conceptos llenos en estos sacos territoriales. Recuerden cuando Zapatero y Solbes negaron que iba a ser fuerte el impacto de la crisis económica. Que ni iba a venir. Que no nos íbamos a resentir. Que estábamos en la Champions League de la economía mundial. Rajoy en su momento (debates electorales) tampoco decía la verdad ya que afirmaba que estábamos en plena crisis. Pero ni una cosa ni otra. Nunca he sido un gran admirador de Zapatero pero creía que tras 8 años de Aznar un cambio era necesario e indispensable. Si fuera votante socialista estaría bastante decepcionado. Con políticos como Zapatero y Rajoy veo más que justificables -que no compartidas- derivas nacionalistas de la ciudadanía, tanto en un sentido como en otro. Cuando no se definen las cosas y cuando no se atacan de frente es lo que sucede.

España tiene muchos deberes por delante, sobretodo para paliar el crónico desempleo que se acentúa en tiempos de depresión económica y para frenar la inflación, también endémica en el conjunto de Europa comparándola con sus socios. Más allá de colores de los gobiernos de turno que dirijan los quehaceres estatales, lo que necesitamos es rigor, firmeza y honestidad, no solo para no vender humo ni hacer decaer las expectativas, sino para creer que un proyecto común de convivencia, solidaridad e igualdad asimétrica es posible. Y para empezar a sanar la economía, empezar a transformar las estructuras, ya que ninguna economía puede sostenerse fiable a largo plazo a partir de sectores tan volátiles como la construcción o el turismo. Innovación, desarrollo y progreso tecnológico son las claves para coger el tren del futuro. El 2009 será un año duro para muchas familias, pero confío en que el sufrimiento del pueblo no sea en vano y que el horizonte que imagino lleno de luz y esplendor sea real.

En las notas de final de año, curso, los líderes del PP y PSOE no aprobarían a mi juicio. Espero que algún día aprendan la lección. O sino, siempre nos quedará esperar algún Mesías (algo no recomendable en democracia), que sin caer en el personalismo y el individualismo, nos genere la ilusión y entusiasmo que ha conseguido arrancar de casi todo el mundo el personaje del año: Barack Obama.

26.12.08

Canciones para recordar


Amanezco casi a la 1 del mediodía; volviendo a las andadas vacacionales; estilo veraniego. Es Sant Esteve y la lluvia parece que lleva arreciando constante toda la mañana. Si no me equivoco es el primer Sant Esteve que comeré solo junto a mis padres. Atrás quedaron aquellas reuniones familiares que solían ser en este día con la familia de mi madre. El 25 con la de mi padre y ayer no fue una excepción. Tenía ganas de volver al rincón y refugiarme en la soledad de los minutos y la compañía de la música. Música la que sonó tras saborear el fin de exámenes de lunes a miércoles en comunión con amigos y amigas de la universidad y gracias sobretodo a la generosidad y bondad de una de ellas. Curiosamente hoy al levantarme y poner un canal musical en la televisión han sonado seguidas dos canciones que me han traído el cercano recuerdo de tales días, los cuales pese a breves han sido geniales. ¡Qué mejor compañía para iniciar las Navidades qué ellos!

Entre cambios de temperatura y humedad, entre unas cosas y otras, me pica mucho la garganta y quizás incubo anginas ya. Por eso, para no acordarme del dolor entretengo al gusto con un caramelo de palo. De lo que si me acuerdo es de este año que nos está a punto de de dejar. Un año que está consumiendo sus últimas fechas a ritmo frenético. Existe algo de magia en toda la convención temporal y estacional puesto que permite que el año acabe en Navidades, un período donde parece que se vive en un estado de tregua que uno sabe que cesará al cambiar de dígito y mes. Para muchas familias será la cuesta de enero. Para la política mundial será el estreno de Obama como Presidente de los Estados Unidos. Llegará pues un año 2009 del que parece que nadie espera nada positivo, sobretodo en el terreno económico. De alguna manera es como si quisiéramos pasar directamente del 2008 (el entrante o aperitivo a nivel económico) al 2010 (año previsto de recuperación). Ya llegarán tanto el 2009 como el 2010, y si aquí estamos para vivirlo también estaremos para explicar historias y narrar cuentos.

Por el momento y como no se trata de agonía alguna, se puede ir recordando lo bello del 2008, que nos va dejando cuán amante extranjera que estudia de Erasmus en la condal y vuelve a su país. Simplificando mucho y por la parte que me toca la verdad que este año ha sido el más glorioso en la historia del deporte español.

El triunfo en la Eurocopa ha sido de lo más grande que he podido vivir -algo equiparable pero no equivalente a los titulos del Barça-. La selección sacudió a todo el viejo continente en una demostración brutal y exquisita de buen fútbol y determinación. Un sueño hecho realidad. Otra selección que nos hizo soñar despiertos fue la del baloncesto con su plata en Beijing ante los NBA. Una plata que nunca más supo ni sabrá tanto a oro en unas Olimpiadas. A nivel individual destacar la excelencia de Rafael Nadal, llegando al número 1 del tenis mundial y ganando Roland Garros, Wimbledon y JJ.OO. en una misma temporada. El rey de la tierra batida que no pudo ser partícipe de la gesta de sus compañeros en Argentina, donde la Armada se trajo la tercera ensaladera a nuestras tierras. Una deportista que también ha marcado el ritmo en este año en su especialidad es Gemma Mengual, la sirena y auténtica reina de los mares de la sincronizada ha hecho historia allí donde ha participado. Y sin duda este también ha sido el año del ciclismo español: Giro y Vuelta (Contador), Tour (Sastre), JJ.OO. (ruta, Samuel Sánchez).

Seguro que se me olvidan cosas que hubiera querido comentar del deporte español, que se mire por donde se mire, este año ha sido increíble. A nivel internacional, destacar los nombres y hazañas de Michael Phelps y Usain Bolt, que han sacudido los cronómetros en sus disciplinas y al mundo entero como auténticos huracanes míticos. El Manchester United ha logrado la triple corona que le debe sitúar como el mejor equipo de fútbol de esta temporada ya casi extinta: Premier, Champions y Mundialito (antigua Intercontinental). También al otro lado del Atlántico se ha recuperado la esencia y el sabor de los 80 a través del duelo en la final de la NBA entre Celtics y Lakers. Incluso un español como Pau Gasol fue protagonista en el bando angelino y no dudo en augurar que tendrá una nueva ocasión de pelear y esta vez, sí, ganar el ansiado anillo. En el mundo del motor dos historias bien distintas: la confirmación de Hamilton como el mejor piloto del año en F1 y la eterna demostración de la leyenda de las motos, Rossi, el mejor piloto de todos los tiempos.

Como español me gustaría volver a vivir momentos similares a todo lo derivado y subyacente en los anteriores apuntes históricos, legendarios triunfos del deporte español que nos sitúan entre los mejores. Volver a disfrutar también como culé es un deseo, ya que si hay algo que se sabe celebrar por encima de otras muchas cosas, esos son los títulos del Barça.

No sé si este será el último post del año. Lo dudo. Así que no comentaré nada de aspectos ajenos al deporte por si acaso. Luego se verá que como soy muy despistado no encontraré tiempo para hablar y contar historias hasta el año que viene. Demasiadas veces ha aparecido el vocablo año en esta entrada: redundancia, tópico y falta de originalidad. Prometo volver un mínimo de un par de veces antes de despedirnos del 2008.

El deporte en Navidades da algo de tregua por lo general, también la política. La economía no descansa. Así que volveré. Mi corazón mucho menos descansa así que con mayores motivos volveré.

He ido escuchando canciones de los pasados días. No hay mejor forma de vivir del recuerdo sin morir en el intento. Se ha consumido el caramelo de palo y la tos me saluda.

No hay menú especial de Sant Esteve como antaño, pero no por ello menos jugoso y rico: verdura, calamares y pollo. En la sencillez radica el gusto.

14.12.08

Lluvia clásica emocional eterna


No cesa la lluvia bien entrada la noche. Lluvia, de goles, que esperaban muchos aficionados culés antes del gran clásico contra el Real Madrid, sobreinfluenciados por los medios de comunicación y su capacidad para generar estados de ánimos sobre la gente. Son los primeros - y últimos- que crean y destruyen este tipo de ambientes, sensaciones, estados de ilusión, ánimo... Pero el fútbol supera a todo. Afortunadamente es mayor su poder que la lógica; de caso contrario la planitud y expectativas serían demasiado presentes y no habría lugar para el juego, para el azar. El fútbol es grande, muy grande.

Ya esta mañana había tenido mi particular dosis de tensión, nervios y ansiedad. Al final los críos han sacado adelante un partido por 3 a 2 y siguen líderes con 30 puntos sobre otros tantos disputados. Como entrenador, ¿quién no firmaría acabar ya...? Pero la liga es muy, muy larga...

Entonces llega el clásico y patente desde el primer segundo la excitación de que es un partido diferente, especial. Cuesta quizás hasta definir lo que uno siente.

El Real Madrid ha sacado la casta y el orgullo histórico, la raza blanca, y ha realizado su partido, el que quería Juande Ramos, su nuevo técnico. Muy bien plantados en el campo, sólidos defensivamente y buscando cazar alguna a la contra. Y han tenido dos ocasiones bien claras para meter gol; Valdés ha estado providencial en ambas. El equipo de la capital ha dejado una muy buena sensación y sabía desde un inicio a qué había venido al Camp Nou, a diferencia de partidos atrás. Eran constantes las jugadas de ataque barcelonistas en las que todos los jugadores del Madrid se encontraban detrás del balón. Tácticamente Juande ha planteado un sistema defensivo, pero muy serio. Quizás es la vez que he visto más defensivo al Madrid en un clásico, pero el estilo y las razones son justificables. No hay nada que reprochar al esfuerzo y ganas de los blancos. Todo lo contrario. Lo peor ha sido la manera grotesca de intentar frenar a Messi, y que lo hayan logrado: a base de faltas continuas y juego excesivamente duro. Juande había trabajado muy bien el partido, y ejemplo de ello son las numerosas ocasiones en las que dejaban a Puyol o Touré recorrer largas distancias con el balón conducido. La gran virtud del Barça es la fluidez en la circulación de pelota, pero tapando a los creadores, y en esencia a Xavi, el juego se atropella y entra en ciclos depresivos.

Nervios, más tensión.

Pero el Barça de esta temporada es un equipo ambicioso y con hambre. Prueba de ello es que a pesar del esfuerzo físico y el derroche defensivo madridista, en todo momento ha querido tener la iniciativa de llevarse el partido. Ha buscado en gol con más insistencia y con mayor o menor fortuna. En cierta forma el Barcelona ha actuado de equipo grande, de líder que es en la clasificación, mientras que el Madrid ha adquirido más el rol de equipo inferior, sin que se mal interpeten estas palabras. A Messi después del conjunto de faltas desmesuradas lo han sacado del partido. Xavi, que hoy estaba seguramente más espeso de lo habitual, no ha dirigido el timón con tanta soltura y elegancia. No ha podido y eso es mérito del rival, y en particular de la labor oscura de Guti y Gago. También, pese a que Ramos y Drenthe habían sido situados en la banda izquierda para tapar a Messi y Alves, una fuente de peligro habitual en los partidos de los azulgrana, el Barça inclinaba siempre el juego más hacia ese lado. Al inicio con más fortuna y mejor destino que a medida que iba evolucionando el encuentro. Gudjohnsen ha estado flojo, pero era ya de inicio el que más podía cantar del once inicial; un hombre joven como Busquets, más lúcido de ideas y rapidez a la hora de ejecutar, le ha otorgado cierta frescura al medio campo y algo de desahogo a Xavi. Incluso ha provocado el penalty. Una pena máxima que Eto'o ha errado.

Nervios. Más tensión. Ai, ai, ai... Tenemos que ganar.

Casillas es espectacular. Después de algunas críticas, afortunadamente -y hablo como aficionado al fútbol- ha vuelto a hacer una gran actuación. El muro del Madrid, del que se debe destacar que ha defendido como nunca, tanto en lo colectivo como uno por uno, ha sido derribado por el engranaje azulgrana tras un córner. Ya pasaba el minuto 80. Eto'o se ha recuperado del penalty y ha estado en el lugar idóneo para tocarla con lo que sea y meter gol. Destacar la valentía y garra de Puyol, que ha dado un salto increíble para rematar con la cabeza dirección a la zona de peligro, donde ha aparecido el camerunés. El Madrid se ha lanzado a la desesperada en un intento de salvar un punto. Un empate que inicialmente era el resultado más buscado por ellos, que saltaron al campo con la idea de no perder. Ese era el objetivo; y si caía el gol en alguna jugada rápida de contragolpe pues excelente. Ya con el Madrid volcado, el Barça ha podido disfrutar de su única contra en todo el encuentro y Henry con una asistencia a Messi ha dejado que este se reivindicara con una delicada definición que Cannavaro ha estado a punto de evitar. Una bravura la del italiano que se golpea el poste en su intento desesperado de salvar el gol, que bien define al equipo capitalino de hoy.

El Barça crecerá más con este partido. Está aprendiendo a vivir y lidiar con todo tipo de reses y situaciones. Inter o Chelsea, equipos de corte similar a lo que ha desprendido hoy el Real Madrid, intentarán golpear al Barça de esta forma. Seguramente tenía que ganar hoy el Barça porque así lo quería la historia. Porque quizás este es el año de los culés, y vuelven afortunadamente para todos los que somos de su parroquia, los títulos. Pero las formas cuentan y mucho. Es una buena noticia para el fútbol que el otro gran equipo haya dado una gran imagen y solidez. Claro está que si hubiera ganado el Barça de goleada mejor para todos nosotros. Doce puntos es una distancia considerable pero queda mucha Liga por delante.

Soy culé y me voy satisfecho a dormir; pero sobretodo contento porque la grandeza del fútbol es tan intangible y enorme a la vez... Mérito el de Guardiola por implantar el espíritu de equipo, hambre y ganas por ganar e ilusionar. Que no es poco. Sobretodo el hambre es importante, no solo en el fútbol sino en la vida. Tener ganas por mejorar y progresar es fundamental. El Madrid ha hecho un lavado de cara hoy que seguramente no será circunstancial. Un nuevo rumbo les augura pero difícilmente este año podrán llevarse muchas alegrías. La historia, y el deporte no es una excepción como tampoco lo es la economía, es cíclica. Unos años ganan unos, y otros años, otros. Pero solo puede ganar un equipo. Esa es la gracia de la cuestión.

Los dos equipos más poderosos de España y un clásico eterno. Un fuego cruzado que va más allá de la realidad, supera al mito y genera un simbolismo transfutbolístico brutal. Soy un culé en mi Barcelona natal, con mi padre segoviano pero culé y mi madre cordobesa también culé. Sé que las alegrías en Can Barça no duran toda la vida así que hay que disfrutar del momento y de las temporadas en que se consiguen títulos. Se está en el buen camino y mínimo, como premio a la regularidad y al esfuerzo constante, la Liga debe ser una gran recompensa. Queda mucho, pero igual que les he dicho a los críos que si hoy ganaban tenían 30 escalones (30 puntos) de los 90 escalones que hay que subir para llegar a la meta (30 partidos en total por 3 puntos = 90 puntos), lo cierto es que queda mucho por recorrer para el Barça. Ojalá aguante la dinámica del grupo y la ilusión.

Visca el Barça y viva el fútbol.

6.12.08

Lasaña de exámenes

Difícilmente se pueden olvidar ciertas cosas. Aquella lasaña de carne de Roma del 2006 es un claro ejemplo. Muchos meses más tarde, al terminar segundo de carrera y para celebrar mi cumpleaños junto al de una amiga quedamos para cenar. Me pedí una lasaña después de algunas recomendaciones. Era la primera que comía tras la de la capital transalpina. Con el recuerdo romano siempre en mente a menudo solía recordar a mi madre, una excelente cocinera que nos tiene mal acostumbrados en casa a comer muy bien, que preparara tal manjar algún día. Al comenzar la universidad este trimestre la cocinó. El resultado fue extraordinario. Y ahora que el martes que viene comienzan exámenes, que el trimestre ha terminado, ha vuelto a brindarnos con una lasaña, más exquisita aún que la primera vez. Debilidad por el gusto. Sencillez.

La verdad es que voy a afrontar cuatro exámenes, a cuál más diverso. Para casi todos los gustos y motivaciones. En algo endémico en mi persona, Econometría I será la que me vaya peor seguramente; herencia de Probabilidad, Estadística e incluso Matemáticas III, en las cuales si mal no recuerdo no he pasado del 5,2. La mayoría de boletos para volver a septiembre se concentran en tal asignatura. Luego en Economía Europea confío mucho más. No solo porque me gusta el contenido y temas de ella sino porque confío en mi capacidad para redactar de forma sintética lo que me piden, algo esencial en exámenes de historia económica similares. Además de Econometría I, Economía Financiera I puede ser también muy complicado aunque la mayoría de ejercicios siguen una rutina. Mala fortuna con el profesor pero es aprobable sino se exceden en la dificultad. Para terminar, Contabilidad Financiera I, en la que será demasiado difícil sacar buena nota así que el objetivo es aprobar, y según el profesor, eso será posible. Veremos sí.

Para rematar estos apuntes sobre los exámenes, decir que si hay algún objetivo, es el de aprobar. Atrás, muy atrás quedaron las metas de sacar excelentes y notas excelsas. Ya no soy muy buen estudiante. Incluso he anulado la convocatoria ordinaria y la extraordinaria (septiembre) de Historia Moderna A, una de libre elección en la que me matriculé pero que fue completamente un error. Sé que si le pusiera a algunas cosas de la universidad el mismo entusiasmo que a la hora de preparar un entreno o un partido, o la dedicación y ganas por escribir, los resultados serían mucho mejores. Pero la vida es así. En vez de llevarlo todo o casi todo al día, vas acumulando para el final materia, sobretodo la que menos te gusta y te interesa. Esa es la diferencia entre unos estudiantes y otros, de entre otras muchas cosas.

Siempre nos quedará el increíble sabor de la lasaña. Sobretodo de esta matriarcal lasaña si está hecha con carne picada de la Pili, cuya carne es la mejor de todo el mercado de Montserrat, en el barrio. Esa carne picada obra milagros cuando se combina con la pasta o simplemente en unas hamburguesas. Es impagable el precio de una buena carne picada. Me está entrando hambre de cenar, y como el Barça juega a las diez (son irracionales la mayoría de horarios de la LFP), uno debe cenar pronto. Si uno puede, nunca debería comer viendo fútbol porque no solo se puede cortar la digestión según la evolución del partido en cuestión sino porque se trata de un acto religioso y divino. Nadie se imagina a nadie comiendo un bocadillo mientras está en misa. Me dirán que exagero, pero para nada. El fútbol es otra religión más, con sus banalidades y su trivialidad intrínseca. Y como otras, para mucha gente es un medio de salvación y felicidad. Si el Barça gana títulos, los culés alcanzamos el nirvana.

Ya dejaré claro si los exámenes me han hecho carne picada o no. De momento comer y descansar bien.

Y aquí paz, y después gloria. (versión chopista: Y aquí lasaña y después siesta.)

30.11.08

De algunas primeras batallas


Imagino que los generales de la Antigua Roma, tras una dura misión ante los bárbaros y habiendo logrado la victoria, se retiraban momentáneamente en sus campamentos a saborear la dulzura de un triunfo parcial. Festejaban lo mínimo con exquisitos manjares y sobretodo buen vino, para brindar por la causa y por un porvenir esplendoroso. Hoy me siento satisfecho como cualquier general del extinto Imperio Romano. Victoriosos de las primeras batallas, sí.

Pero la guerra es muy larga... Tan sólo acaba de empezar. Mientras, Enya suena suavemente añadiendo algo de misticismo al etéreo ambiente de la nocturnidad. Placer al tiempo que escribo estas palabras. Realmente satisfecho.

No suelo hablar de los resultados de los benjamines en este rincón pero hoy creo que merece la pena así que romperé un poco el hábito. Será breve. Cuentan sus ocho partidos disputados por victorias y hoy han ganado ante un rival de entidad como el Sant Andreu, que llegaba también imbatido en segunda posición con un partido menos. Suena quizás desmesurado y hasta cierto punto atrevido, pero hay unos cuantos críos que tienen algo especial. Dile que han nacido con unas dotes futbolísticas únicas. Tienen muy buena pinta y con un buen nivel de trabajo y esfuerzo se puede consolidar una gran generación en el Bosco. Falta aún algo de disciplina, pero la edad se lo permite. Cumplirán diez años a partir del 2009 y tienen todo el futuro por delante. Hoy ha sido uno de esos partidos que al terminar te dejan un gran sabor de boca. Aunque detrás de ellos estamos directamente 5 personas implicadas (2 entrenadores y 3 ayudantes que bien podrían ser entrenadores) y un gran delegado, puedo decir sin dudarlo que es que algunos chavales son buenos, muy buenos. Y el mérito es suyo por creer que es posible estar arriba.

Una cuarta parte del camino está recorrida. Queda mucha tela por cortar...

Y la satisfacción personal llega doble gracias a la victoria del Barça en Sevilla. Un golpe de autoridad que afianza el liderato. La Liga de verdad empezaba casi hoy, sin desmerecer a los otros rivales. De todas formas me sorprende, o mejor dicho no me agrada, el hecho de que en un partido en teoría entre dos rivales punteros, uno de ellos logre almacenar casi un 80% de posesión de la pelota. Todo es defendible y cada uno con su estilo, su filosofía, pero llevo observando en Primera División demasiado miedo a perder por parte de algunos equipos, y un excesivo conformismo. Para hacer daño al Barça hay que ser un poco más valientes y presionarles mucho más para no dejarles jugar cómodos.

Pero repito que esto solo acaba de empezar. Y si como dicen estamos en los Alpes y otros tópicos ciclistas del estilo, lo cierto es que muchos tours se han perdido no subiendo sino bajando, y lo que es peor, en el llano y la contrareloj. Ello quiere decir que para ganar la Liga hay que ser el mejor en todos los terrenos, el más regular, y al fin y al cabo vale lo mismo ganar en el Pizjuán que en La Rosaleda. Tres puntos en juego, que sumados unos a otros dan el título. Pero sí es cierto que hoy por hoy, por sensaciones, el Barça transmite más que nadie en España, y seguramente en Europa. La presión, la rápida circulación de pelota o Messi son ejemplos de por qué el Barça está dónde está hoy por hoy.

Messi es el mejor jugador que he visto en un terreno de juego. No sé si el mejor del mundo. En mi modesta opinión sí. Es el más desequilibrante y un espectáculo verle.

No solo de fútbol vive el hombre pero un servidor es al fin y al cabo un ser muy simple y es la mar de feliz con todo lo relacionado con este deporte.

Como les he dicho a los críos estas dos últimas jornadas: "Nuestro fútbol se debe basar en dos principios: solidaridad táctica y talento individual".

Intentemos aplicar los conceptos de solidaridad, esfuerzo, compañerismo junto a la calidad humana y el talento innato, a todas las facetas de la vida.

Seríamos más felices; disfrutaríamos más de todo. Y al llegar la noche, retirados en nuestro campamento militar, nos abalanzaríamos tranquilamente sobre la cama para reposar saciados y satisfechos, pero no del todo. Se han ganado algunas batallas, pero la guerra es muy larga y dura. El colchón y la manta nos ayudarán a descansar y recobrar las ganas y fuerzas necesarias para seguir luchando día a día.

19.11.08

De Bolonia


Merece la ocasión escribir un día como hoy. Aunque sea miércoles, un día de los que pasan desapercibidos cuando no hay Champions League; antes cuando era más pequeño eran días muy sonados y divertidos, ya que solía haber entreno. En plena actualidad sobre el llamado Plan Bolonia voy a explicar mi visión de la cuestión, desde mi posición de universitario.

El Plan Bolonia supone el proceso de arranque del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) y aún no está plenamente en vigor. Sin embargo yo tuve la suerte-algunos dirían desgracia- de ir a la Pompeu Fabra, universidad pionera en la aplicación de algunas de las bases fundamentales del proceso Bolonia. Desde mi perspectiva voy a comentar lo que me parece, y si bien puede parecer sesgada, es del todo real.

Soy un estudiante de Administración y Dirección de Empresas (ADE) en mi tercer año en la UPF.

Desde el primer año de carrera nos anunciaron alguna de la metodología derivada de Bolonia. Se incentivaba el esfuerzo individual fuera del aula, lugar donde se pasaría menos tiempo lectivo que hasta entonces; se apostaba por los trabajos en grupo así como las presentaciones y exposiciones orales; objetivos para familiarizarse con las demandas del mercado laboral en un futuro profesional no muy lejano. La cooperación, la solidaridad, la constancia, el esfuerzo y el saber comunicarse son factores esenciales que buscan todas las empresas. El día de mañana tendremos la oportunidad de entrar a formar parte del mercado laboral y habrá que estar lo mejor preparado para satisfacer la demanda de las empresas. En este sentido existen muy buenas intenciones. He hecho hasta la fecha gran cantidad de trabajos en grupo, exposiciones, y lo cierto es que ayudan mucho tanto para trabajar los conceptos y temas vistos en clase como para desarrollar habilidades comunicativas y persuasivas.

Personalmente además tuve la fortuna de poder escoger estudiar la carrera gradualmente en inglés, esto es, con la incorporación progresiva de las asignaturas íntegramente en inglés desde el primer año. En segundo año excepto dos asignaturas (de 12), el resto eran en inglés. Ya ahora a partir del segundo ciclo uno puede elegir la asignatura y el idioma (grupo) que desee. Pero el hecho de potenciar la lengua extranjera, sea la que sea, es una herramienta fundamental de futuro para mejorar la competencia y la competitividad individual y colectiva. Si el inglés es el idioma de la globalización y de la economía, se debe apostar por un elevado nivel de inglés con el que podamos desenvolvernos en todas las facetas de la vida.

Al llegar a la uni me sorprendió el no cambiar de rutina. Es decir, yo ya estaba acostumbrado a un ritmo diario de deberes y obligaciones derivados de la actividad académica en los Salesianos de Horta, aunque lógicamente de menor cantidad e intensidad. En la Pompeu tenemos deberes, sí. Los hemos de entregar obligatoriamente de forma periódica en la fecha marcada. Las listas de problemas junto a los trabajos y exposiciones forman parte de la nota final y te ahorran el jugártelo todo a una carta precisamente en el examen final de trimestre. Eso tiene sus ventajas. Se llama avaluación continuada.

La Pompeu divide el curso en tres trimestres de forma que al término de las diez semanas trimestrales viene el período de exámenes. Exige una mayor dedicación y esfuerzo continuado; se acumula fácilmente la materia en menor tiempo.

Una cuestión achacable a Bolonia es la estructura de los horarios que genera, ya que aparece un vacío de horas entre unas clases y otras. De esta forma hay días que uno puede tener una clase de 9 a 11 y luego de 3 a 5 de la tarde. En principio, las llamadas horas muertas están para ser aprovechadas en términos de estudio, avance de materia, deberes, realizar los pertinentes trabajos, etc. Otra cosa es la voluntad de cada uno y lo que decide hacer con su tiempo libre.

Cierto es que algunas asignaturas parece difícil que se adapten a un marco tan específico, como ocurría con las Matemáticas, las cuales no siguieron en mi primer año Bolonia. Una asignatura Bolonia como la hemos realizado nosotros consta de una clase lectiva de dos horas a la semana más una hora de seminario (clase práctica donde se aplica lo visto en clase). El resto son de 4 horas semanales (dos clases lectivas) más una hora de prácticas a la semana.

Una implicación de los horarios y que subyace de fondo en las críticas más importantes al EEES es que se impide la compatibilización de estudios y trabajo. No falta razón en el argumento pero vamos a darle la vuelta. Lo que se busca con la modernización de los centros universitarios es de alguna manera una mayor especialización y profesionalización de los estudiantes. La actividad académica entendida como una especie de trabajo más, la cual si bien no es capaz de generar vañor añadido en el presente, será capaz de hacerlo de aquí a no muchos años. Y esa es la clave: invertir en formación para apostar por una mayor investigación, innovación y desarrollo, que al fin y al cabo marcarán las pautas de las grandes y necesarias transformaciones que merece la sociedad y la economía. La educación lo es todo. Es el futuro de una nación, de un país.

Desafortunadamente muchas personas no pueden estudiar por bajos niveles de renta; pero no se puede permitir que si uno lo desea y no puede, se le niegue el derecho a formarse en la universidad. Para ello se necesita un sistema de becas y ayudas más eficiente y eficaz que garantice un derecho como este. Sin embargo se debería hacer todo lo posible para poder compaginar algún trabajo con la actividad académica en aquellos casos que más lo necesiten, si bien repito que la solución debe ir encaminada en torno a las prestaciones económicas y la igualdad de oportunidades.

El día de presentación en la UPF, el decano de mis estudios anunció literalmente que "aquí a la Pompeu es ve a estudiar; no a treballar i estudiar". Esa es la filosofía, la de formar a profesionales del estudio que el día de mañana liderarán el progreso y crecimiento del país.

Particularmente con mis horarios, que desde el segundo ciclo se los puede configurar uno a su gusto, puedo entrenar (ya lo hacía el año pasado) a un equipo de fútbol de benjamines en los Salesianos de Horta. No es un trabajo como otros, pero sí remunerado. Desde luego que no lo hago por el dinero sino por afición y disfrute, pero lo cierto es que aún en este marco educativo es posible compatibilizar, desde luego, ocio y formación. Y así debe ser.

Voy a ir terminando aunque seguro que se me olvida comentar muchas cosas que me hubiera gustado resaltar. Se critica el elitismo que viene adyacente a Bolonia. Bueno... la UPF, en mi caso, es elitista en cuanto a nota exigida. A mi me pedían casi un 8 para entrar así que intenté esforzarme al máximo para lograrlo. ¿Soy yo de la élite? Mi padre estuvo a punto de quedarse sin empleo el año pasado y trabaja en el sector de la automoción, el más volátil en estos tiempos de crisis seguramente junto con la construcción en España. Mi madre no llega ni de lejos a mileurista (es trabajadora familiar). No somos una familia de clase media ni por ingresos ni por sangre heredada y vivimos en un barrio obrero de la periferia donde escasean los ciudadanos autóctonos. ¿Soy yo de la élite?

Con el ejemplo personal quiero añadir precisamente que la educación es un espacio vital de progreso y de futuro, y que permite ofrecer oportunidades a gente que en otro sistema y en otro marco de relaciones hubiera sido imposible que estudiara en la universidad. Es necesaria una modernización de las cátedras, de la universidad. No debemos quedarnos atrás de nuevo en Europa. Hemos de subir a ese tren. Se precisa de más inversión y no pasa nada si las fuentes de financiación son de origen privado. No querrá decir que las empresas adquieran las universidades públicas. El estado si está demasiado endeudado es peligroso aunque es cierto que muchos más fondos públicos podrían ser destinados a educación.

Aunque esto no sea un discurso técnico y bien elaborado de los aspectos positivos y negativos del Plan Bolonia, he intentado plasmar algunos aspectos que considero interesantes desde mi perspectiva. Si me preguntan si estoy a favor de su implementación, es evidente que sí. Cada vez estoy más convencido de que debemos viajar en dirección a una mayor innovación y desarrollo, progreso. Si queremos crecer en el futuro debemos establecer unas bases sólidas de enseñanza y formación. Modernización. La educación no es cuestión ni de banderas ni de idelogías. Sí de progreso.
Por cierto mañana hay convocada una huelga en la UPF por algunos sectores contrarios a Bolonia. Yo iré a clase de Contabilidad Financiera I a las 8 y media como cada jueves. Asignatura que por cierto es la única de Bolonia que hago este trimestre.

16.11.08

Balas del sábado noche


Puerta abierta. Luz prolífica. Descanso. Tarde distraída y ociosa; un buen rato con la última de Batman. Depende de lo que uno busque, si una maravilla cinematográfica o simplemente disfrutar unas dos horas y media a ritmo de acción y potencia visual, gráfica. Parece haber tantos campos abiertos que no sabría por qué empezar. Qué elegir.

Llegará el día, cercano o posterior al inicio de mandato de Obama, en el que ya habrá tiempo para comentar la situación que se va a encontrar a todos los niveles. Era mi candidato preferido de los dos, pero no hay que pensar en él como un Mesías ni como un personaje que va a tratar de invertir la hegemonía norteamericana sino que a través de una imagen renovada y unas formas más humanas, desde el multilateralismo y el diálogo, tratará de liderar la primera potencia mundial, y por extensión, liderar el mundo global de hoy en día. Con las amenazas y oportunidades del presente y con visión de futuro. Pero Estados Unidos continuará siendo Estados Unidos. No creer en la falsa e hipócrita progresía que ve en el que será presidente nº 44 en la historia del país bañado por el Atlántico y Pacífico, a un presunto líder que cambiará el mundo y lo convertirá en un oasis de igualdad entre naciones. El imperio es el imperio y así deberá serlo hasta que caiga. Entonces vendrá otro. La Historia es sabia. Pero afortunadamente correrán nuevos aires por Washington y podemos augurar menos huracanes internacionales y menos intransigencias. Algo más de democracia, que no es muy complicado.

La crisis económica no es un asunto para extraer cierta hilaridad y sarcasmo, juegos de ironías, pero resulta curioso los eufemismos empleados para calificar a la ya celebrada Cumbre del G-20 en Washington. Se había hablado en los medios (más que nada por el Viejo Continente), de una cita en la que se iba a refundar el capitalismo. No tengo aún conocimiento de si se han sacado algunas conclusiones o si se han acordado medidas comunes para revitalizar los mercados y contrarrestar el derrumbe financiero, pero en ningún caso debemos caer en el error de creer que estamos ante la oportunidad de dar un giro de tuerca radical al sistema económico. El libre mercado es el modelo capaz de generar mayor riqueza, y aunque sea también responsable directo o indirecto de muchas desigualdades sociales, es el más óptimo sistema para distribuir y asignar los recursos disponibles, y el que permite un mayor desarrollo de las virtudes humanas, una mayor potenciación de la libertad, capacidad y creación de los hombres y mujeres. Si en refundar o como se quiera decir está incluida la intención de establecer mecanismos de control y alguna que otra regulación para que los mercados funcionen mejor y se eviten (o mejor dicho se minimicen) desastres como el ocurrido en el panorama financiero, adelante.

La demanda es fundamental, el eje dinámico de todo el mercado. Se debe corregir el déficit creado y volver a restaurar la confianza. Al fin y al cabo yo considero que un cierto grado de intervencionismo en la economía es positivo, siempre que sea para corregir los errores del mercado y para aprovechar las externalidades (maximizar sus beneficios o minimizar sus costes, según el tipo que corresponda).

Interesante y patética también la situación vivida en España, con súplicas por todos los países, con tal de poder asistir a la citada cumbre en Washington de ayer. Un resultado más de la nefasta política exterior del gobierno de Zapatero, de la manera como salió de Irak, la nulas relaciones con Bush y cierta herencia exterior de la política aznarista del pasado. Hemos dado una imagen deficiente. Nadie duda de la fortaleza económica de España en cuanto a algunas variables macroeconómicas; de hecho estamos considerados como la novena economía del mundo en términos del PIB (Canadá nos superó recientemente). Pero si Sarkozy no hubiera cedido el asiento no se hubiera podido ir a la capital norteamericana. A hacer el papel que toca, sí. A eso que querían llamar algunos refundar el capitalismo (¿?).

Sin embargo vamos a tocar algo el lado más humano y triste de la situación económica que estamos viviendo. Dejando de lado por ejemplo que técnicamente Alemania ha entrado en recesión (dos trimestres consecutivos con crecimiento negativo del PIB). Tenemos el triste caso de Nissan y su ERE de algo más de 1600 empleados. Familias que lo pueden pasar realmente mal, ya lo están pasando crudo. Curiosa la situación cuando presumiblemente era de las plantas más productivas. Más allá de Nissan vemos día a día como una empresa o cierra, o despide a gran cantidad de trabajadores. La burra no da para más. Y en períodos así de contracción se produce una especie de darwinismo económico y empresarial. Solo lás más fuertes y eficientes sobrevivirán.

Pero he aquí cierta reflexión. Cuando muchas empresas vinieron a España lo hicieron por los bajos costos laborales de aquí, ya fuera tanto salarios muy bajos como escasa regulación que propulsaba el negocio exponencialmente. Se podía generar cuota de mercado a bajo coste. Era muy rentable. Los tiempos cambian y muchos trabajadores han llegado a poder disfrutar de salarios muy elevados, seguramente retribuciones más altas de lo que merecerían por su calificación y esfuerzo. Entonces deberíamos replantear los salarios en muchos puntos, y lo importante sería que se ajustaran no al IPC sino a la productividad. Sería lo más justo y se evitaría entrar en espirales inflacionistas y esferas de consumo artificial que luego estallan y crean un efecto dominó abrumador y difícil de contener.

Aunque parezca muy frío hablar a veces de un tema como el desempleo y desde la butaca, y sabiendo que el paro es un tema endémico y estructural en España, lo cierto es que quien bien me conoce sabe que hace un año (y aquí también dejé constancia de ello), vivimos un drama diario a través de la situación laboral de mi padre. Ahora la empresa donde trabaja les da descanso algunos viernes y lunes, parones de producción porque apenas existen pedidos. La economía está en desaceleración. Sé lo duro que es pasar por una situación de incertidumbre donde de la noche a la mañana te puedes quedar sin trabajo. Y hay miles de historias y apuntes personales. Pero eso no debe hacernos olvidar que vivimos en un mundo global y que las decisiones se toman a gran escala. Así mismo, lo queramos o no, sufrimos las consecuencias derivadas de otros puntos del planeta. La armonía internacional es inmensa, y los efectos de un lugar sacuden a otros muchos. Es lo que tiene vivir en una economía global de libre mercado.

Y se puede cambiar el rumbo y recuperar la senda del crecimiento. Y apostar por una mayor sostenibilidad. Pero no seamos hipócritas. Seguramente para 2010 las expectativas y la confianza habrán cobrado fuerza y optimismo, así que solo queda desear que los impactos de la crisis sean lo menos duros posibles y que aquellos que tomen las decisiones sean capaces de minimzar daños y dinamizar los mercados cuanto antes.

Creo y es posible que haya cambiado algunas cosas en aquello que escribo. Y que muy poco sea compartido. Pero si de algo estoy seguro es que confío en la voluntad de las personas para salir de las situaciones más complicadas. No creo en alternativas al libre mercado. El socialismo forma parte de la historia como modelo fracasado de organizar la actividad económica. No hace falta recordar los intentos atroces y las víctimas que se produjeron en la URSS o los casos nefastos y lamentables de Cuba, Corea del Norte... El libre mercado más algo de intervencionismo debe ser la clave del éxito, sostenido todo por una auténtica democracia.

Sin caer en la irreal utopía y el falso mensaje progresista, y aunque se quiera relacionar con la reciente victoria de Barack Obama, otro mundo es posible.

Y aunque lo he intentado, ha sido inevitable hablar del personaje del momento. Ojalá haya muchos años para hablar de él. El espíritu Kennedy se ha recuperado, pero esperemos que no se repita su destino.

Para terminar os dejo un excelente artículo de Sala i Martín que leí el otro día en La Vanguardia.


La educación. Vaya con la educación. Tocará hablar de ese tema. Otra cosa no, pero el Plan Bolonya el conec de ben a prop...

31.10.08

Volveré


Me tenía hasta mal acostumbrado a mí mismo escribiendo cada semana. De algunos eufemismos tan empleados ahora puedo citar aquello de crisis creativa o travesía por el desierto. Simplemente falta de ganas, que no de tiempo. Momentos, días y etapa de más bajadas emocionales que subidas coléricas; seguro. Ayer mismo era casi una repetición de un día, valga la redundancia, ya pasado, en el que acabé yendo a la playa durante el transcurso de una jornada universitaria. Tal experiencia la relaté en su momento aquí.

Ayer comí con un estudiante de Richmond, de origen boliviano, quien me anunció algunas gringas de su universidad, de tal forma que explicaba que cuando aquí venían, se convertían la mayoría, por no decir todas, en unas guarras... Digamos que yo comí a lo americano (pasta y pizza) y él a lo español (paella o pseudo-paella, es la comida de la universidad...) Acabamos en la biblioteca y yo me salté la clase de Historia Moderna A, una infausta decisión de libre elección, nunca mejor dicho. Por lo menos hice por primera vez unos deberes de principio a fin en ese espacio que llaman biblioteca, pero que en el caso de la Pompeu de Ciutadella solo se cumple en el Edifici de les Aigües, donde el silencio reina y el ambiente es funerario, y fúnebre, desangelado. Ciertamente se esconde una magia y un trasfondo hasta poético en la biblioteca, lo que explicaría la falta de atención que presto en mis tareas cuando intento hacer algo ahí dentro.

La Pompeu Fabra en tal Campus de al lado del zoo presenta la virtud de aglomerar la mayor concentración de féminas por metro cuadrado. Eso juega malas pasadas a la hora de concentrarse en la biblioteca, donde además hay demasiado tráfico y ruido, sonidos que en nada se parecen al respirar y a la presión de los bolígrafos sobre el papel. Así que pese a todo, finiquité el ejercicio de Contabilidad Financiera I para el próximo martes. Muy bien presentado y limpio, ordenado, para lo que es habitual en mí. Mis apuntes cotizan como las acciones de Lehman Brothers en la Bolsa...

Hice tiempo con un ordenador, consultando y chafardeando algo, pero sin vicio ni alevosía. Entonces sabía que algo me ocurría. Además de tener un fuerte dolor de cabeza que me impedía pensar con claridad, era evidente que por dentro algo no funcionaba. Mi caparazón de hierro se había fundido en ínfimas y numerosas piezas, y me sentía vulnerable y sensible a más no poder. Necesitaba de alguna manera hablar con alguien sin saber realmente qué me pasaba. Si es que algo importante estaba martilleándome. No lo hice. No directamente sino a través de otras vías e inquietudes, porque sencillamente, todos tenemos días que comúnmente llamamos de bajón, y es habitual que cada cierto tiempo llame a tu puerta ese estado de ánimo carente de ilusión y esperanza, energías.

Hago un inciso en tiempo real, sobrecogido por la Teoría de Amparo.

Todo es transitorio. Sino en este caso, llevado al máximo extremo, uno acabaría sometido en una fuerte depresión y no vale la pena. Quizás hay cuestiones estructurales, más allá de la realidad del tiempo presente y de la coyuntura más reciente, que tienen más complejidad, pero el frenesí de la actividad diaria las tapa y las trata de enterrar, hasta que puede que un día uno explote y saque todo lo que lleva dentro. Lo bonito de todo, siempre hay algo bello que extraer al fin y al cabo, es que existe un espacio donde poder escribir y sentirse mejor. Es un buen síntoma que a esta hora esté escribiendo. Vuelta a cierta normalidad.

Por cierto, me tomé ayer dos coca-cola, y se me pasó el dolor de cabeza (no tiene nada que ver; que se debería al agobio de la biblioteca seguro...). Ha pasado un día hasta que me encuentro mejor y me miro al espejo, donde me voy reconociendo, no sin ocultar ciertas inquietudes y preocupaciones. Pero la vida es así.

Tot està per fer i tot és possible.

Fin de semana nuevamente deportivo; me doy cuenta de que acabo siendo un personaje de lo más simple y vulgar. Todo se acaba reduciendo a pocas cosas. O será aquello de que en las cosas más triviales, en los detalles más ínfimos radica la esencia total de todas las cosas y la plena felicidad que ello nos reporta.

Volveré, pero sin fecha anunciada.

17.10.08

Cafeína


Adicción a la cafeína; sustancia estimulante omnipresente en los círculos universitarios. Rechazo el café, apuesto por la Coca-Cola, que además de despertarme me refresca. A veces juega malas pasadas a la hora de conciliar el sueño. Al fin y al cabo estamos rodeados de drogas comunes y estamos enganchados casi sin saberlo a ellas. La sal, el azúcar, la pimienta u otras especias empleadas en la edulcoración, sazonamiento y condimento de los manjares son imprescindibles para la gran mayoría de nosotros. Hago estragos tan solo de pensar en un filete de ternera hecho al punto como creo que hace poco describí, con el toque de pimienta negra por encima para añadirle un sabor de cierto picor, el suficiente, no mucho. Volviendo al café, quizás una de las sustancias con la que más se droga la gente hoy día, la verdad es que intento aún cada día mantener la costumbre infantil de desayunar con leche y Cola-Cao (y hago propaganda gratuita de la marca en sí, para distinguirla del Nesquik, que no me gusta tanto).

Desconcentración. Sonrisa cómplice. Piensas en el final cuando acabas de empezar. Hay cosas impagables, conversaciones con adultos, contacto físico, socialización brutal, hablar tranquilamente y confiadamente, ironizar, hacer cierto sarcasmo de la vida. Hoy le he comentado a dos madres que no me iba a casar ni tener hijos. Error. La idea sería casarse con alguien que mereciera la pena y tener la parejita. Me ha dicho una de ellas que tener hijos es algo increíble, que vale mucho la pena. Aunque no piense en casarme claro está por mi juventud y mi eterna soltería, parece difícil encontrar a alguien con quien tenerlo todo tan claro y llegar a confiar en un término poco empleado hoy día como la fidelidad (más que poco empleado, poco aplicado quiero decir). De todas formas he pensado en los nombres del futuro niño y niña. Me gustan Lidya, Mònica o Núria. Bueno, del de los posibles niños no he pensado sinceramente...aunque rápidamente me vienen a la mente nombres como Marc o David.

Llegará seguramente el momento de ser padres, casarse, da igual el orden, y otros aspectos propios de la vida plenamente adulta, pero ciertamente es innegable el grado de maduración que vamos adquiriendo con el paso del tiempo. Aunque inevitablemente quieras conservar parte del niño que siempre serás, has ido dejando de lado cierta ingenuidad e inocencia y las cosas no son del color de rosa que antaño pintabas. Ni todo es tan sencillo como hacer un dibujo de un hombre sin apenas cuello y con los brazos tan flexibles que parece sacado de Los 4 Fantásticos.

Estamos inmersos en una catarsis colectiva basada en el bombardeo diario a raíz de la crisis económica. Crisis; todo el mundo habla de ella, todos los diarios, los telediarios, las radios. De hecho, no puedo contrastarlo del todo pero me han llegado rumores de que en las Iglesias también aprovechan los sermones para comentar el desastre de los mercados financieros y de la economía global. Cuesta girar la mirada hacia otro lado cuando el poder mediático es tan convincente y atroz, pero no hay espacio sino para la esperanza y la fe puesto que aunque estemos ante algo nuevo y con precedentes similares pero de distinta causalidad, lo cierto es que los valores democráticos y de la civilización deben estar a la altura de las circunstancias, y todos, con el esfuerzo unos de otros, deberíamos lograr que este período convulso no generara ni el caos indeseable ni la pobreza ya muy extendida aquí, allí y en todo el mundo...

Eso sí, no puedo omitir cierta reflexión. Veíamos no hace mucho lo que presumían los bancos de ingentes beneficios. Ahora falta liquidez. Es lo que sucede cuando los activos predominantes son más que nada financieros y especulativos, no reales. Pero Papá Estado acude al rescate y se acaban todos los problemas. O no... Quizás estemos asistiendo al final del capitalismo entendido como hasta ahora. Se jactaban de que los mercados financieros eran el ejemplo a seguir como bandera ondeante y triunfante de una economía sin regulaciones ni intervenciones. Claro, claro...

Saca de la nevera una lata roja de la mencionada marca al inicio. Cójete un vaso, mejor si puede ser azul como el mío. Sírvetela a tu gusto alzando la lata lo bastante para notar el peso de las burbujas sobre el vaso a medida que se va llenando de ese líquido azabache, y rebota, y rebota. Prueba un poco y la sensación será muy agradable. Respira hondo. Te sentirás bien. No es la cafeína en sí ni la adicción. Es la fe que mueve montañas, la confianza y las ganas de cambiar a mejor. Tómatelo con calma pero no dejes que se caliente, porque el refresco así pierde su encanto por definición.

Los búhos anuncian que ya es hora de cerrar el baúl. Dicen que mañana hay que madrugar. Verdad.

Impasse...

Y sacando fuerzas de las catacumbas se disponía a escribir de nuevo, acercándose a la centena en aquella cálida noche otoñal.

Las gaviotas de otro tiempo se han intercambiado por búhos. Taciturno.

12.10.08

Hablando de amor


Si existe algo acerca de lo que se ha escrito a lo largo de todos los tiempos es el amor. Amor. Amar. Uno de los infinitivos más bellos de nuestra literatura. Indirectamente yo mismo he llenado de estos conceptos las entradas del blog tras algo más de dos años. Es un principio inevitable e inalterable inherente a la Naturaleza humana y física. Puede llegar a ser tremendamente bonito y al mismo tiempo hacerte sufrir. Quien bien te quiere te hará llorar... Todo el mundo recuerda y podrá recordar su primer gran amor, aquél que llega de joven, ingenuamente y de forma algo inocente. Si de verdad te marca es porque además ha sido correspondido y de él han brotado raíces de un frondoso bosque de verdor, frutos maduros y bellas flores. Pero no necesariamente tiene que ser para siempre.

Con vistas al pasado, ciertamente este espacio había sido en otro tiempo la excusa para mostrar aquello que sentía respecto a alguien en especial. Son capítulos que vas consumiendo en tu vida, que no por ser definitivos, no quiere decir que no valga la pena recordar. Están ahí y forman parte de tu vida; no es agradable arrepentirse de las cosas que uno hace a lo largo de su vida y que no han terminado o no han ido evolucionando, transcurriendo, como uno pensaba, quería o hubiera deseado. Es parte de nuestra historia y de nuestro amalgama de experiencias, recuerdos y vivencias.

El amor en su faceta de relación con el sexo opuesto genera un interés sublime y digno de atención. Al fin y al cabo de su relación, su producto, genera más vida que cualquier otro acto en el mundo. Y placer. Además, el morbo y la complejidad de los seres humanos se elevan exponencialmente, conjugando caprichos, engaños, infidelidades, discusiones, desorden emocional en todo este juego de las relaciones entre chico y chica, hombre y mujer. También es interesante la apreciación del tópico, más o menos versionado así: No hay amor sin sexo, pero sí sexo sin amor. Dualidad humana, racional y animal. Instintos, necesidades.

Casi todos habrán experimentado cierto enamoramiento, más o menos intenso, y lo que ello comporta. Uno deja de ser uno mismo para buscar su autorealización con la persona por la que siente una atracción brutal, a todos los niveles. Si esa atracción se reduce a lo físico, no podríamos hablar de amor sino de sexo, y eso es también muy saludable.

Sin embargo, existen amores mucho más fáciles de entender y observar que el de las relaciones chico-chica. Es el caso del amor o estima entre amigos y amigas, muy sincero y que es muy bonito. El hecho de estar ahí cuando alguien lo necesita para ser escuchado y comprendido, la necesidad de compartir, hablar, reír, llorar... Cierto es que en una confusión de sentimientos se puede llegar a perder la magia de la amistad y una de las partes entonces llegar a sentir algo más por la otra persona. Somos complejos por antonomasia; la vida es compleja a veces. Mas no por ello menos bella. Amor presente también entre padres (padre y madre) con sus hijos e hijas. Es uno de los instintos más primitivos y presente en todas las especies del reino animal. No somos una excepción aunque desgraciadamente en ocasiones asistimos atónitos a historias lamentables en las que se abandona a los hijos, se les maltrata, etc. Muy triste y condenable con todas las de la ley.

Amistad y familia suelen ser pilares fundamentales para con uno mismo. Algunos apuntarían que pese a que no hay obvia receta para la felicidad, el hecho de encontrar a una chica (me pongo en mi caso) con la que escribir las más bellas páginas jamás habidas, sería un ingrediente esencial. Pero cada uno encuentra el sentido de su existencia en lo que quiera, y somos tantos y tan distintos, que da para mucho juego. Hay de todo en la viña del señor.

En otra vida conocí a alguien que dedicó casi toda su vida a amar en silencio a la chica de sus sueños. Su amor platónico. Nunca estuvieron juntos pero él la amó por encima de todas las cosas y era lo que daba sentido a su vida. Aquella razón por la que sonreía en los momentos felices, por la que lloraba en momentos tristes, el motivo por el que amanecía cada día y por el que continuaría escribiendo en busca de uno de sus sueños: ser escritor. Un día lo logró. Y en el fondo de su alma sabía que todo lo que generaba su pluma se debía a lo que ella desprendía en él; ese embrujo que solo se entiende cuando uno se encuentra en un estado ideal y generoso. Cuando la vida de uno se explica por la vida de otra persona. Por la vida de ella.

Y amó en silencio para toda la eternidad rogando que no le sucediera lo mismo que a él a otras personas, para que pudieran compartir con su gran amor todo aquello que habían siempre soñado. Entonces él, instantes antes de morir esbozó una sonrisa dibujando otra vida en el firmamento, donde se encontraría con su amor de toda la vida para siempre.

4.10.08

Antítesis trivial


Impuntualidad; sustantivo femenino apenas apropiado para mi persona. Razón: dos horas antes de la fecha estimada para el destino mi cuerpo vuelve al de los presentes tras una levitación nocturna de gran duración. Cuando uno no empalma. Y cuando se intenta dormir el mínimo de 8 horas recomendado. Creo que eran ocho. Aunque con dos menos el cuerpo ya puede aguantar lo suficiente con cierta aportación de nutrientes si bien tras la comida del mediodía entran ganas de hacer la típica siesta española. Algo muy latino.

Somos animales, que aunque cada vez menos racionales, nos vamos adaptando. No desde el punto de vista necesariamente del llamado darwinismo social de o te adaptas para sobrevivir o mueres (aquello de que solo los más fuertes perduran), sino que el ser humano, en tanto que rico por naturaleza y extensión, genera unos automatismos y un auto-control brutal de su propio organismo. Somos de los pocos seres que nos programamos a nosotros mismos, nos chequeamos y nos rehabilitamos apenas sin ayuda. Es algo que nos diferencia de las computadoras; algunos que leyeran esto saltarían de alegría. No llegará el día en que la máquina supere al hombre.

Dormir es importante, mucho. Me está costando adaptarme a madrugar a las 6 y media tres de los cinco días académicos de correspondencia; ningún día siesta ni me duermo en clase. Si luego llega el viernes y sales de fiesta, empalmas para entrenar bien pronto el sábado para luego pasarte toda la tarde durmiendo. Existe una metafísica brutal en las tardes de sábado que me he pasado durmiendo. Uno acaba de comer rápido porque se muere de hambre y se sienta en el sofá al mismo tiempo que cierra los ojos ya de cansancio. La almohada te grita desde el piso de arriba: reclama que no ha disfrutado de tu aroma esa última noche. Reposas lo justo para evitar cortes de digestión bien amargos y vas directo a tu habitación. También hay tiempo para lavarse los dientes claro. Te metes bien debajo la sábana y te arropas, no al estilo momia del Antiguo Egipto sino al estilo marsupial, dos capas hasta casi las orejas, más bien a la altura del cuello, desprotegiendo del calor térmico tu cabeza. Las persianas las has bajado a tope para evitar que entre un rayo de luz que por muy ínfimo que sea es evitable del todo. Pero en el momento que te has estirado y tapado, ya no te acuerdas de nada. Estás dormido.

Te levantas entonces tras un tiempo, sin saber no solo qué hora es sino también desconociendo el día presente. Te enfría las venas el pensar que todo lo que habías hecho antes era una ilusión. Que no empalmaste ni te habías ido de fiesta, que no habían ganado los críos y que era mentira que el arroz con tomate, huevo frito y bistec de ternera al punto con ese color rojizo sin sangrar por dentro, estuviera más que exquisito. Cuesta abrir los ojos y te invade una sensación desangelada, de querer dormir más y más. Pero el cuerpo es sabio y sabe que es la hora de cenar. Y del partido de las diez de la noche. Dudas entre hacerte la cama o dejarla así, y es que no muchas horas después volverás a tu guarida que se presume creada para la nocturnidad.

Una vez te las arreglas para volver a un estado post-junco (licencia léxica que me permito), piensas lo curioso que resulta el no acordarte no solo de lo que has podido soñar esa tarde durmiendo sino que ni siquiera has soñado. Ni idea. Es algo que puedo corroborar y quizás tiene su explicación (pseudo)-científica; es probable que no se sueñe cuando uno duerme tras empalmar. La noche es otra historia; está inventada para soñar en la cama o en la discoteca, donde uno se daría con un canto en los dientes si de verdad pudiera conquistar a la chica que emula un cuerpo paradisíaco más que apto para combinar con algún que otro afrodisíaco. Soñar mientras se pueda.

Veo como fluyen los párrafos de arriba y me pregunto por qué me ha dado un brote neurótico de tal manera que acabe escribiendo sobre algo tan trivial como esto. Hacía muchos días que no escribía y estos días estan siendo de débil salud. Mas no de ánimos ni de optimismo. La fiebre, anginas, dolor físico en las extremidades inferiores que acentúan la sensación de cansancio, son compañeras de viaje en esta entrada otoñal del 2008, y suelen ser correligionarias de mi vida periódicamente, desde que era bien chico, allá por la época de ver a Son Goku y compañía en la televisión.

Pero como algunos dirían, todo o casi todo tiene una explicación. Desconozco que ha llevado dentro de mi a explicaros todo esto pero os cuento que la semana pasada antes de dormir después de comer tras una noche de fiesta, sin dormir nada, dirigiendo a los benjamines en el partido (algo así como que me desperté a las 8 y cuarto el viernes y hasta las 4 de la tarde del sábado no cogí almohada), pues empecé a llorar. Me abrazaron una serie de lágrimas pensando en el futuro de esos chavales de cuarto, que prometen tanto a nivel futbolístico y que me imaginaba en ese momento ganando una liga, un título, igual que mis antiguos compañeros y yo tuvimos la ocasión de hacer ya hace algunos años. Nostalgia. Debido a la ausencia de descanso y un brutal desgaste físico, y lo que es más importante, mental, el cuerpo humano es capaz de generar y mezclar sensaciones hasta el punto de ser del todo fantásticas (y no por ello escasamente bonitas) y míticas. En un segundo se funden la alegría y la tristeza, marcada no por la tragedia sino por todo lo contrario, por evocar un recuerdo que fue tuyo cuando eras más joven, más niño, y que desearías que puediera repetirse en aquellos que has tenido la suerte desde el año pasado de conocer y algo esencial como es intentar enseñarles a jugar y a ser personas de provecho. Educar no es tarea fácil pero es fundamental. Y a través del fútbol base se puede hacer mucha tarea.

Yo mismo tuve la suerte de toparme con muy buenos entrenadores-educadores en mis inicios; de todo se aprende. Solo desearía que los benjamines tuvieran esa suerte y por qué no, algún día ganar alguna liga y teñirse el pelo a lo rubio pollo.

Recuerdos, sueños, futuro, pasado...Los caminos se cruzan a capricho del destino, pero este lo vamos dibujando nosotros a mano alzada y con pies de plomo, intentando que cada día sea un nuevo amanecer lleno de vitalidad en el que no perdamos nunca la esperanza.

Disfruten de la vida y recuerden, duerman bien. Tengan dulces sueños.

23.9.08

Regar ante las crisis


La crisis financiera también ha llegado a este rincón. Es la crisis más severa de la historia del capitalismo. Curiosamente se produce principalmente por un exceso de especulación, de sobreproducción no real, y como vemos está poniendo en jaque al sistema financiero global. Que le pregunten a los norteamericanos. Y paradojas de la vida, cuando el sistema económico falla ahí está el Estado para rescatar los huesos y desperdicios de lo que destruye la economía capitalista. Estados Unidos, emblema por antonomasia del liberalismo económico, interviniendo como nunca antes se había visto, nacionalizando e inyectando dinero para salvar entidades financieras en quiebra. Qué dirán los defensores de la nula intervención de los gobiernos en economía ante ejemplos así. La historia es así.

Así que vistas las cosas, si el Estado acaba pagando los platos rotos de la crisis, resulta que quienes de verdad están pagando los efectos del declive financiero y a la postre, económico y mundial, son los ciudadanos de clase media que constituyen la mayoría en una sociedad como la de los Estados Unidos o la de cualquier potencia económica occidental. La crisis, la paga el ciudadano mediano. La historia es así.

Mientras escribo estas líneas, Buenafuente cumple su programa 500. Recuerdo sus tiempos en TV3 en La Cosa Nostra; el tiempo pasa rápido. Por esos tiempos veraneaba en un camping si no me falla la memoria. Siempre nos quedará el humor, lo hilarante, la ironía y el sarcasmo, la parodia. Reír es de lo más sano que existe en la vida. Y más ahora que nos bombardean con la palabra CRISIS por activa y por pasiva.

Tan negativo es crear falsas expectativas en economía como martillear con excesivo pesimismo. No conduce a nada y solo sirve para desalentar, alienar y evadir de un enfoque relativista no carente de realismo. Algunos dicen que los economistas son expertos en predecir el pasado. Curiosa afirmación. El futuro desde luego que creo que nadie lo puede vaticinar con precisión. Pero sí es cierto que una minoría no solo de economistas sino de periodistas y gente que se gana el pan por esos mundos advertía de que la gallina no iba a dar eternamente huevos de oro. Pero mientras las cosas van bien, el capital se engorda a sí mismo y engorda los bolsillos de los suyos, no hay de qué preocuparse. Todo el mundo podía saber, y desde luego que muchos sabían que esto podría ocurrir, pero no se puso freno en su momento. No interesaba. No es momento para lamentaciones tampoco. Que actúen con franqueza y cordura quienes llevan las riendas y que se permita una economía de mercado con ciertas regulaciones que minimice sus fallos al máximo y que corriga las externalidades negativas lo mejor posible y al revés, que aproveche las positivas.

Quizás este espacio también entrará cierto día en crisis pero dudo que el Estado esté ahí para salvarme y rescatarme. Mientras pueda y tenga ganas iré regando las flores de estos jardines. Algunos luego se las fumarán, otros las quemarán. Yo desde luego me las fumaría sin dudar ni un ápice.

Habrá cosas que jamás las crisis, las hecatombes y desgracias podrán dejar atrás. La imaginación, los recuerdos, la ilusión, las ganas por empezar de nuevo, las ideas nunca cesarán. Esa es la actitud para poder embellecer tus rincones y los de tu entorno. Por eso prefiero regar que incendiar.

La vida es así.

12.9.08

Efemérides


Escribir a horas intempestivas. A media tarde. Sucede cuando uno está de vacaciones, demasiado satisfecho por aprobar en septiembre dos asignaturas pendientes y durmiendo casi doce horas de media al día. Curiosamente tras la noche de fiesta del pasado miércoles no dormí ni la mitad de lo reflejado.

Ayer fue una fecha señalada por varios motivos: trágico aniversario de los atentados en New York (11-09-2001), diada de Catalunya (11-09-1714) y golpe de Estado de Pinochet en Chile (11-09-1973). Cada uno de estos acontecimientos debería dar origen por su llana magnitud a multitud de obras y comentarios, reflexiones varias. Voy a echarles el injusto vistazo, ya que merecerían más, en esta entrada.

Las masas que el 11 de septiembre de 2001 vieron en sus hogares las estremecedoras imágenes de los aviones estrellándose contra las Torres Gemelas amanecieron ante un nuevo mundo. O eso se trató de vender desde Estados Unidos y la mass-media: la era de la lucha contra el terror (terrorismo). Una infructuosa lucha, ahora que han pasado algunos años, contra Bin Laden y su red terrorista Al-Qaeda. Unos terroristas y combatientes, que como el propio Bin Laden formó la CIA para contrarrestar a los soviéticos en la invasión de Afganistán de finales de 1979. Precisamente la primera acción global para poner fin al terrorismo global islámico fue invadir el territorio afgano para acabar con el régimen talibán que presidía el país. En la actualidad Afganistán es un hervidero de destrucción, terror y sin sentido, donde no se anuncia paz ni estabilidad por ningún lado.

Tras la campaña afgana le tocaría el turno a Irak bajo el pretexto de las conocidas armas de destrucción masiva que presuntamente poseía Saddam Hussein y su vinculación con Al-Qaeda y las patrañas terroristas radicales islámicas. La razón principal era asegurarse el control de un espacio geopolítico esencial por su riqueza petrolífera y su posición estratégica en Oriente Próximo.

Pero no podemos olvidarnos de las casi 3.000 víctimas que fallecieron debido a los atentados. Miles de familias destrozadas. Unas víctimas y familias que merecen un homenaje. Y lo que es mejor, merecen un futuro y un porvenir que garantice que no se repitan eventos trágicos de ese alcance tan brutal y devastador. Para ello no merecen ni la sociedad norteamericana ni la sociedad global mundial Patriot Act alguna que obstruya las libertades y los derechos fundamentales y ni mucho menos un mundo menos seguro. Es por tanto fundamental recuperar el sentido común y el diálogo, los convenios bilaterales y multilaterales para frenar el imperialismo unilateral y altivo de los Estados Unidos. Otro mundo es posible.

Catalunya es la tierra de España que me vio nacer. Lo bonito de una diada es lo que se conmemora, su simbolismo, su origen, su historia. Lo morboso es la coyuntura de cada año coincidente con el aniversario. Esta vez en medio de negociaciones en pro de un nuevo modelo de financiación que rezaba el Estatut. Honestamente se esconde tras ello una cuestión estructural y endémica del estado español: su articulación y desarrollo. En el fondo todo radicaría en una nada despreciable reforma de la Constitución, que pueda garantizar mejoras en los gobiernos autónomos, no con tapices secesionistas sino encaminados hacia un federalismo. En cualquier caso, cada comunidad autónoma debería ejercer libremente sus plenos poderes y facultades de acuerdo con la Constitución, su Estatuto particular en consonancia con la susodicha, y como lo decidan sus Parlamentos respectivos. En España cabemos todos y somos necesarios todos. Una nación dotada de tanta riqueza cultural e histórica no puede caer en el error de los nacionalismos, tanto periféricos como centralizadores. El Estatut en tanto que se aprobó en la Cortes Generales debe ser aplicado como convenga. Y como que la cuestión de la financiación es lo más importante, debería hacerse todo lo posible para crear un marco en el que no falte la solidaridad catalana con el resto de sus vecinos españoles, pero donde tampoco se trate desde luego a Catalunya como el hermano mayor que alimenta al resto de hermanos y acaba recibiendo retribuciones que no se merece.

A todo esto, el 11 de septiembre de 1714 la ciudad de Barcelona se rindió, con Rafael Casanova, conseller en cap, como miembro ilustre de la resistencia política, y con el general Antonio de Villarroel como emblema de la resistencia militar tras un largo y eterno asedio de las tropas borbónicas en plena Guerra de Sucesión española. El Principado de Cataluña recordemos que decidió apoyar al bando austracista, por lo que recibió la ofensiva de los Borbones, quienes acabarían victoriosos una vez terminado el conflicto. Con los Borbones rigiendo los destinos de la Monarquía española se instauró un centralismo atroz que supuso para Cataluña a través del Decreto de Nueva Planta el fin de sus fueros y sus insituciones propias, además de prohibir el uso del catalán, lo que mermó durante mucho tiempo la cultura catalana. En esa historia, en ese capítulo de nuestra historia, radica el simbolismo de la Diada. Una conmemoración más en la que echamos vista al pasado y tratamos de mirar al futuro con ilusión y el optimismo de que un modelo integrador en España respetuoso con las tradiciones, culturas, lenguas e instituciones autóctonas es más que posible. O eso desearía yo, puntualizo.

Salvador Allende presidía la República de Chile allá por 1973. Eran años convulsos en los que Latinoamérica tristemente no podía huir de la sombra de la Guerra Fría, y donde la cita de James Monroe de "América para los americanos", era una realidad. A los Estados Unidos no les interesaba para nada que por los países latinos se fueran instaurando gobiernos socialistas. Sobretodo tras la victoria de la Revolución en Cuba, aliado primordial del fantasma soviético. Siempre habían andado los norteamericanos con la idea de dirigir y controlar todo el continente aunque fuera de forma tácita, sutilmente, tomando riendas de sus economías.

El 11 de septiembre de 1973 el Palacio de la Moneda, sede del Presidente de la República de Chile, fue asaltado y bombardeado. El general Augusto Pinochet había iniciado un Golpe de Estado que derrocaría al legítimo presidente chileno Salvador Allende, en el que ha sido uno de los episodios contemporáneos más funestos y horribles como atentado contra la democracia. Pinochet inauguraría un régimen dictatorial basado en el puro terror, donde fueron masacradas miles y miles de personas, y donde persisten aún muchos desaparecidos. Allende, según las fuentes, y más allá de mitos, se suicidó tras deponer las armas frente a los golpistas, pese a que muchos han defendido que fue asesinado. De todas formas la figura de Salvador Allende goza de simbolismo y de vigor, ya que se convirtió en el primer presidente marxista de la historia en llegar al poder democráticamente.

"(...) Ante estos hechos, sólo me cabe decirle a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente.

Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen... ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos(...) "

La última frase es sencillamente apoteósica. Fue su último discurso público antes de morir a través de la radio.

Una fecha y tres sucesos históricos. Miles de historias y relatos se esconden tras ellos y yo tan sólo he querido mostrar un ápice general del que se derivan ciertas fragancias. Encierran esa fecha del 11 de septiembre como la de cualquier otra fecha ingentes aspectos. Familias, personas anónimas que perdieron sus vidas, que dieron su alma por una causa que consideraban justa o que simplemente acudían a su habitual lugar de trabajo, a su oficina. Con todas ellas la Historia debe aliarse para defender su dignidad y su recuerdo. Sus vidas y su lucha, su existencia, nunca será en vano.

5.9.08

Jugar a los dados

Guardo cerca mío un dado de seis caras desde hace dos años coincidiendo con una actividad en la universidad de cierta asignatura. Un experimento. Vamos a jugar un poco esta noche. Y no me refiero a los dados eróticos que se pueden adquirir en las tiendas del Sensual, aunque no niego su atractivo aparente y sugerente. Si sale un uno escribiré sobre lo que me de la gana; un dos querrá decir que hablaremos de la Federación Rusa; un tres significará algo deportivo; un cuatro una historieta; un cinco equivaldrá a hablar de la política española; un seis a contar alguna experiencia de mi vida.

Ha salido un cuatro. Vaya. Esto es lo que pasa por dejar el destino en función de la fortuna, de unos dados. Algo que hacen por otro lado muchos dirigentes políticos del mundo, presidentes deportivos y altos cargos de la esfera mediática mundial.

El estómago vacío le impedía ver con claridad las cosas. Hacía demasiadas horas que no se llevaba nada a la boca y se acordaba entonces de aquello que su madre le decía siempre cuando era más pequeño: Come un bocadillo a media mañana; son muchas horas sin comer hasta que llegas a casa. Pero daba igual. No le importaba pese al hambre estar ahí.

Hacía un frío propio de Siberia más que barcelonés pero la música de su mp3 le mantenía en un estado ardiente, nervioso, impaciente y ansioso. No sabía si era buena idea pasarse mucho tiempo a la salida de una estación del metro sin saber bien lo que estaba buscando o a quien esperaba encontrar. Llevaba ya algo más de dos horas y las notas musicales retumbaban en sus tímpanos en una medida disuasoria para no pensar ni arrepentirse del acto que pretendía llevar a cabo.

Entonces el joven a lo lejos pudo distinguir una silueta que le sonaba familiar de otro tiempo y de otra época. Sus andares dibujaban un estilo desenfadado, atrevido, seguro y muy particular. Apenas se podía reconocer su rostro bajo ese gorro que le tapaba hasta las orejas. A diferencia de él también llevaba unos preciosos guantes magenta. La chica no adivinó su presencia hasta que el joven la sorprendió con un saludo, el más inesperado que ella pudiera imaginar. Fue un simple hola, tímido y dulce, acompañado de una sonrisa y cierto enrojecimiento facial, pero sería lo que menos le importaría de ahí en adelante. Ese simple saludo le cambió la vida a él y a ella. Las compañeras de ella siguieron su curso metro abajo mientras que los dos jóvenes comenzaron un juego de miradas, sonrisas, ilusiones desatadas sin decir palabra alguna hasta después de cinco minutos. No hacía falta decir mucho más al inicio. Vale más una mueca, un gesto que todas las palabras del mundo. Y aquella sonrisa a él en particular le ponía loco, tanto que le llevaba a otra dimensión, y era como siempre había querido imaginarla después de tanto tiempo. Una conversación sin fin, fueron a comer juntos, pasaron la tarde en alguno de sus sitios favoritos. Ya no importaban ni las condiciones climatológicas adversas ni las dudas de antes del joven.

Parecía todo como demasiado precipitado. Parecía. En realidad pasaron algunas semanas hasta que los dos jóvenes quisieron admitir que estaban dispuestos a renunciar a muchas cosas con tal de poder vivir algo mágico juntos, como pareja. Como todos los principios costaba arrancar, pero también eran parte de los mejores momentos, puesto que las innovaciones y la falta de monotonía llenan de una brisa especial los senderos que recorren tortolitos como ellos, jóvenes de todo el mundo que presumen de haber encontrado a su media naranja.

En su caso, aunque han pasado muchos años, tantos que se habla de sus hijos y nietos ya entre su legado, siguen conservando parte de la chispa que les llevó a iniciar una pasión desenfrenada y descontrolada. El joven arriesgó, pujó fuerte pero se llevó afortunadamente el mejor premio de todos, su gran amor, aquella chica que siempre había imaginado en sus sueños. La chica en la que pensaba cuando no podía dormir, en la que pensaba cuando iba a la universidad y veía grupos y grupos de doncellas que para nada le convencían porque quería una diferente, radicalmente especial y llena de originalidad. Para él, ella era así. Y para ella, era una suerte encontrar un chico cariñoso y atento como él después de algunas experiencias ingratas con varones altivos y presumidos, carentes de respeto y sensibilidad.

A veces en la vida hay que arriesgar entre un elenco de opciones y tomar una decisión. Actuar sin remordimientos ni pensar demasiado una vez has elegido esto u lo otro. A veces aquello que hacemos como una simple chiquillada o como un juego de niños puede cambiarnos la vida por completo.

Es lo que ocurre cuando se juega a los dados. La suerte y la probabilidad mueven los hilos y dejan hacer. A diferencia del dado, el corazón no depende del azar ni leyes matemáticas. Al corazón lo único que le mueve es el amor y las ganas de vivir sobretodo. No se puede ignorar su fuerza y a veces tenemos que dejarnos llevar más por él que por la cabeza.

Merece la pena jugar y arriesgar. Pero recordad que es mejor empezar jugando en casa a los dados... y que en ningún caso dejéis que personas como Putin, Bush, Aznar, Berlusconi, Sarkozy, Zapatero, Laporta... jueguen con ellos demasiado.

Suerte y que Dios os bendiga.