27.10.07

El fin


This is the end

Beautiful friend

This is the end

my only friend, the end


(...)


This is the end

Beautiful friend

This is the end

my only friend, the end


It hurts to set you free

But you'll never follow me

The end of laughter and soft lies

The end of nights we tried to die


This is the end


No es la muerte de una crónica anunciada ni algo inesperado. Es una necesidad vital más, siempre es algo vital, necesario, imprescindible para seguir adelante. Me voy a tomar un descanso que nadie sabe lo que va a durar. Podría continuar escribiendo cada semana con mayor o menor acierto y podría seguir cayendo en los mismos errores y vacíos tanto literarios como semánticos y de fondo. Pero seguiría cargado de buenas intenciones.

La República Chopista nació como lo que iba a ser, un espacio abierto a la reflexión y a las ideas, a la buena fe y voluntad, al amor por la vida y denuncia de las injusticias. Entre lo que uno pensaba el primer día y lo que ahora piensa seguramente han cambiado algunas cosas, pero la esencia permanece ahí intocable, eternamente. Durante algo más de un año y pocos meses he intentado entretener, informar desde una perspectiva peculiar y sobretodo hacer pensar y reflexionar, abrir la cerradura del debate y el diálogo democráticamente.

No aseguro que vaya a volver por estos fueros de aquí a un tiempo. Lo inevitable sucederá en su debido tiempo. Ahora voy a viajar a través de la vida y abandonar la pluma del ordenador. Quizás me cargue de más energías de las que tengo para volver si cabe con más fuerza e ilusión. La esperanza y el amor por la vida son dos aspectos que siempre he intentado defender y proclamar a los cuatro vientos. Espero que el panorama mundial, nacional y regional haya mejorado si llega el día del retorno.

Quiero dar las gracias a todas aquellas personas que alguna vez se han pasado por este espacio común para compartir su preciado tiempo con mis palabras. Es un orgullo y satisfacción el saber que al otro lado de la pantalla había ojos esperando actualizaciones. Vosotros habéis sido parte fundamental de esta actividad. Habéis constituido aún sin saber fuente constante de inspiración. ¿Y es que existe mejor fuente de inspiración que la vida? Quiero agradecer además también a las chicas porque ellas son al mismo tiempo fuente de vida y amor, una fuente inagotable de recursos capaces de hacernos sentir diminutos y dichosos. Que no se molesten los del sexo masculino, pero los que me conocéis ya sabéis de qué hablo.

Las mujeres son una república en sí, un espacio abierto a la vida, amor, esperanza y al progreso. Porque amar es lo más bonito que existe en el mundo. Querer es algo majestuoso. Ya lo decía el Evangelio que nos amaramos los unos a los otros. El amor y la bondad son capaces de engendrar lo más bello en estas tierras; son la materia y el abono de nuestros particulares huertos, de sus plantas. Todos nosotros fuimos, somos y seremos producto del amor que dos personas sintieron o sienten, y aunque no tengamos que tener ningún fin marcado de antemano, el corazón me dice que querer es algo inmenso que te llena de satisfacción y te hace digno de considerarte ser humano. Con tus padres, tu familia, los amigos y amigas, la pareja, en el trabajo... Allí donde uno vaya siempre será capaz de irradiar optimismo y amor por la esperanza.

Esta República nunca será abandonada porque en ella aunque no se escriba de nuevo, el recuerdo y la presencia de vida serán constantes. La vida en sitios así es eterna, para siempre.

Muchas gracias. Os agradezco a todos de corazón que hayáis decidido en algún momento de vuestras vidas este año y pocos meses a pararos y ojear estos párrafos. Sin vosotros no habría sido posible.

La República es eterna, como la vida tras la muerte, aquí en la tierra como en el cielo.

Nos esperan muchos amaneceres y la vida seguirá brillando con intensidad ante unos rayos de esperanza e ilusión por mejorar y progresar. La vida sigue.

La vida es así.

19.10.07

En busca del hogar


Nunca es tarde para mirar atrás y observar como pasa el tren de tus orígenes a toda velocidad. Desde bien pequeños crecemos en un entorno al que podemos llamar para el resto de nuestras vidas hogar. No todos ni todas tienen esa suerte, existen niños y niñas que durante la infancia han sido unos desgraciados, no han sido nada afortunados.

Cuando vamos creciendo dejamos de unir cada vez más lo que es la casa, el hogar, y lo que son y representan tus padres. Antes todo formaba una unidad, ahora paulatinamente uno busca desesperadamente su espacio y la supervivencia. Siempre conservaremos con cariño y aprecio nuestras primeras cuatro paredes, ese suelo por el que gateábamos de chicos, ese sofá que se convirtió en la segunda cama; pero inevitablemente, más pronto a unos que a otros, nos llega el momento de salir del nido.

Uno se debe adaptar a las circunstancias una vez toma unas decisiones que cambian su rumbo, que modifican su destino, aquello que parecía escrito desde los comienzos. No debe ser fácil tratar de identificar un nuevo espacio como tu nuevo hogar, como aquello que siempre habías deseado. Ni es el palacio medieval que uno sueña en época estival ni es el cuchitril al que nadie esperaría ir. Simplemente es diferente, raro. Quizás nunca encontremos el calor del pasado, ese ardiente sentimiento de amor familiar que se respiraba entre las habitaciones de la casa, hasta el tercer, cuarto o quien sabe hasta qué hogar buscado.

Entonces llegará un día en que estarás lo suficientemente preparado como para asentarte y desarrollar tu vida en unas condiciones similares a las que tus padres de jóvenes decidieron. Podrá ser solo, acompañado, con pareja, estable, no seria...pero habrás mirado al cielo y allí mismo te habrían respondido con una afirmación. Es lo que buscabas. Lo has encontrado.

Porque hoy me apetecía llenar vacío con algo que no me atiende directamente ni me afecta porque soy un afortunado que lo tengo todo a mano en la capital; escribo porque me satisface el saber que por fin esa persona que tanto te importa parece que finalmente ha logrado lo que buscaba. Será un hogar temporal, pero uno más al fin y al cabo. Allí encontrará su espacio, sus rincones para ser feliz, reír y hasta llorar si hace falta. Pero podrá cada mañana al amanecer dibujar una sonrisa que haga sombra al mismo Sol. Y cada noche al acostarse podrá ver a la Luna con sus amantes las estrellas, que decorarán de un intenso fulgor el paraíso celestial.

Unos orígenes, un destino, unos hogares, un fin: la amistad eterna.

13.10.07

Confesiones de un español català


Sóc espanyol. Soy catalán. Cumpliendo con lo que ha ordenado el líder de la oposición cavernaria en nuestro país, unas palabras de mis sentimientos como patriota, no sé si bueno o malo, cada uno es libre de jugzar como quiera.

Nací en un país llamado España y por tanto soy español. Como tuve la suerte de nacer en un estado de las autonomías plural y diverso, vine al mundo en las tierras de Cataluña, y he vivido toda la vida en su capital, esa Barcelona que bien podría ser la capital de cualquier estado del mundo, una ciudad cosmopolita como hay pocas en la Tierra. Crecí durante algunos años más que otros, y al mirarme al espejo veo que sigo madurando y modelándome; no he podido ver República en mi país sino Monarquía, pero el mayor logro de todos es el de disfrutar de una Constitución y de una santa Democracia. Tiene sus defectos como toda organización, marco y estructura jurídico-política existente, pero es la base fundamental para el progreso y la convivencia.

Me crié entre riquezas humanas, morales y afectivas, nada materiales, y siempre he querido sentirme orgulloso de pertenecer a la tierra en la que pude ver la luz. Si hubiera nacido en el Congo o en Nueva Zelanda, lo mismo.

No soy el español que se siente orgulloso de tener una oposición beligerante y poco demócrata ni soy aquél que ve en el electoralismo del gobierno de Zapatero el arma para convencer. No me gusta que la política española sea de una bajez inusual y tremenda, que caiga en la demagogia y en la falta de respeto continua por las instituciones y la Ley. No me gusta la carrera viciada por el poder. No soy aquél español nacido en Cataluña que se enorgullece de lo bien que va RENFE, de lo marginadas que están algunas de las líneas de metro y de lo sucias que están las calles, que en el barrio donde uno vive parecen estercoleros de perros muchas zonas. También podrían poner alumbramiento público en alguna que otra calle.

No disfruto sintiéndome español cuando veo unos medios de información que manipulan, tergiversan la historia y el camino ético, y son propaganda de unos fines bien concretos dirigidos desde altas instituciones políticas, económicas y sociales. Quiero seguir viviendo en un estado laico, donde el laicismo no se convierta en una especie de religión más pero donde tampoco se de preferencia a ninguna religión como la católica, o la que sea. No me parece bien el papel que quiere seguir teniendo la Iglesia en nuestro país. La fe es una manifestación privada que bien se puede cohesionar socialmente a través de asociaciones y grupos de acción, pero jamás debería institucionalizarse.

No me siento orgulloso de ser español porque no somos capaces de reconocer nuestro pasado. No somos capaces de condenar definitivamente el Franquismo, de superar una etapa agria de nuestra historia, de afirmar rotundamente que fue una Dictadura personal de tintes fascistas y totalitarios, xenófoba y racista, y de carácter divino, en la que la Iglesia tuvo gran protagonismo. No somos capaces de reconocer que la II República, más allá de sus errores y también atrocidades, supuso el primer gran intento de democratizar progresivamente a España. Y contando que solo ha habido dos ocasiones en la que esto se ha producido, era un logro avanzado a su tiempo (el otro momento es la llamada Transición).

No me siento orgulloso de ser catalán cuando veo el rastrerismo de algunos nacionalistas que en su día se aliaron con el Caudillo, esa burguesía pudiente que siente complejo de lo que es cuando ya apenas existe como tal, que permanece anclada en la fiebre por el dinero y con la boca llena de catalanismo, cuando si bien le interesa pacta con unos y con otros. No comparto el fervor nacionalista ni de mis compatriotas catalanes ni de mis compatriotas españoles.

Cataluña debe de seguir adelante y no caer en los oasis que siempre ha propuesto Convergència ni en el victimismo intrínseco del que unos cuantos se quieren apoderar. Me agrada esa Cataluña abierta a todas las fronteras ideológicas, ese espacio multicultural y plural de ideas, de partidos de todas las raíces, de gente de todos los lugares de España y de fuera de nuestras fronteras. Ese espacio abierto al progreso, a la cultura, a la fascinación y al aprendizaje continuo.

España, España de mis amores, si algún dia crecieras nadie te pararía; pero en la caverna muchos te quieren; otros desearían quemarte y dejarte caer. Hay quien te odia también. Todo respira en la viña del Señor.

Existe gente como un servidor que quiere sentirse orgullosa de ser español. Pero no hay motivos para ser muy optimistas. Más de lo mismo para Cataluña, pero aquí existe un fet diferencial que solo pueden comprender los que catalanes fuimos, somos y seremos siempre. Español y catalán, catalán y español, tanto monta, monta tanto. Llegará un día que saque ambas banderas al balcón y pronuncie algunos vivas en voz alta. Mientrastanto, seguiré día tras días izando esas preciosas banderas de las ideas, del progreso, de la democracia, de la paz, de la amistad y del amor. Porque aún no estoy preparado para dejar mi vida por la Patria o las Patrias.

Pero siempre estaré dispuesto a morir, a sacrificarme por amor.

Viva España y Visca Catalunya,

un español català.

5.10.07

De lo que arde


No tenía previsto coger la pluma hoy y disparar. Cambio de planes. Un viernes en la soledad del barrio, agudizando algo el bochorno, sin tanta presencia de mosquitos como en verano. ¡Menudos los tigres esos! Observando el panorama habría mucho de que hablar, y cuando así uno lo pretende, acaba sin decir realmente nada. Estas últimas semanas han ardido algunas cosas...

Empezando por Birmania, que está sumida en un régimen militar que no se debe tolerar puesto que se opone a los derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos, y está acabando sistemáticamente con la vida de inocentes que simplemente reclaman democracia. Las imágenes de los monjes budistas manifestándose pacíficamente han calado hondo en nuestras perfumadas televisiones de Occidente. Habría que preguntar en los colegios si saben situar Birmania y cuál es su capital. Como haya demasiados intereses, no importará que un país de estos tan pobre esté en algo similar a una dictadura o en una de hecho. Solo hay una palabra para todos los pueblos y estados que viven desgraciadamente situaciones análogas: Democracia.

En nuestro país lo que es una moda últimamente, sobretodo en Cataluña, es la quema de fotos de nuestra Monarquía o atributos de ella. Lo que empezó como una reivindicación ha seguido de forma más o menos regular por la sobredimensión que tomó en los medios, y por las posibles penas impuestas a los infractores. Recordemos que la Constitución, pese a que dice que somos todos iguales, en realidad el Rey está por encima de ella, y goza de un carácter excepcional, digno de ser protegido y respetado más que nada. Creo que se ha de respetar siempre la libertad de expresión a no ser que a través de ella se promueva la intolerancia y en definitiva, la absencia de libertad en sí; pero no comparto las acciones que puedan representar o llevar a alguna manifestación de violencia o similar. Sé que quemar unas fotos parece algo inofensivo, pero no tanto. Son símbolos sí, de oposición, pero actitudes así no hacen sino retroalimentar unos extremos a otros. Existen formas más pacíficas de reclamar lo que uno desea, de forma democrática. Pero de eso a ir a la cárcel por quemarlas, me parece excesivo. Y más cuando en este país existen diariamente delitos más graves, desde corrupción a asesinatos, y muchos están libres y bien vivos y coleando.

Soy de los que reclamarían pacífica y democráticamente un cambio de régimen, una transición hacia una III República, pero siempre con el Estado de Derecho como arma fundamental. El problema es que en este país hay algunos temas que parecen intocables, y cuando uno o unos abren la mecha, nunca mejor dicho, y aunque no sea de la mejor forma, y sean en el caso de Cataluña más independentistas que republicanos (a mi humilde entender), pues empieza a arder el bosque. Demasiado revuelo para tan poco trasfondo. El PP ya aprovecha la mínima para hacer apología de la bandera y los símbolos del Estado, o lo que ellos llaman la nación española. Baten el récord semana tras semana de repetir la palabra E-S-P-A-Ñ-A por cada míting electoralista.

Siempre nos quedará la huella de esas cosas que arden y cuya esencia no es tan devastadora ni maliciosa. Ardo en deseos, en ganas, de poder contar bellos acontecimientos, de contemplar flores silvestres, de que cada amanecer me despierte el mismo ángel con cara de doncella, de que al otro lado de mis pensamientos estés tú y sepas apreciar el cariño que te tienen, que te tengo.

29.9.07

Melodía vital de cuna


Existe una canción para cada día. Un mismo Sol para cada amanecer y una misma Luna para cada noche estrellada. Existen mil y una razones para seguir escribiendo cada semana, para crear e ingeniar, para esperar ser escuchado, que no entendido, aguardando que más allá de la pantalla los ojos de alguien descansan sobre estas líneas.

Una voz la de Dolores que entre arándanos me ha conducido por la rutinaria ida y vuelta de mis diarios viajes en metro. No espero encontrar el camino sino que él me encuentre a mi. Entonces repetiría una y otra vez esa siesta milenaria, ese letargo de dudas y temores y con espacio para algún que otro sueño perdido. Porque me encantaría estirarme en un manto de flores sin quitarles riqueza, palpando con mi piel su belleza, deleitándome de un goce que busco satisfacer. Es un agua del que quiero beber.

Otras veces me perdí y encontré la manera de recuperar lo que había dejado atrás. Hallé la manera de dar sentido a mis latidos, a seguir escuchando música cada mañana, porque hay una melodía como es la vida, que jamás dejará de sonar en mi ser. Es ese agua que beberé, agua eterno por el que navegaré a veces sin rumbo, otras con objetivos firmes; que cubrirá de verde todo lo que sorprende y llenará los bolsillos de honesta riqueza.

Y volveré a jugar a fútbol, a descargar adrenalina, a evadirme, a transpirar tensiones y a olvidar con energía. Jugaré y reiré como un niño, como el que fui y como el que siempre uno es, maduraré como la manzana de la noche, y podré cambiar. La experiencia nos hace fuertes y nos ayuda a aprender, pero también nos invita a equivocarnos de nuevo, a volver a caer en el intento. No será demasiado tarde nunca para rectificar. Solo la muerte no tiene remedio, pero es la única vía final para demostrar con rotundidad que uno ha vivido y que quiere seguir viviendo.

¿Por qué escuchar al que se equivoca? Porque creo en la bondad y en el saber hacer humano, creo en las palabras cuando ellas nos guían. No deben ser simples letras unidas por capricho de convención social. Cada uno encuentra un significado en ellas, cada uno encuentra algo a lo que aferrarse: la familia, los amigos, la pareja... Y tras ellos estamos nosotros mismos, no lo olvidéis.

Cada uno encuentra una canción para cada día, una canción seducida por la melodía de la vida.

24.9.07

Empezando lo que se acaba


La actualización de hoy se debe a la colaboración de un gran compañero, amigo y camarada de la vida, Carlos. Las malas lenguas dicen que un servidor no ha escrito nada debido a las seguidas y continuadas salidas nocturnas de estos últimos días.

“...Abróchense los cinturones...”. Tanto él como su compañero obedecieron aquella voz femenina mientas se miraban mutuamente con una media sonrisa. A continuación, él se concentró en mirar a través de la ventanilla (que tanto le había costado conseguir), contemplando como el avión comenzaba a desear, como aquel maravilloso periodo se quedaba también atrás, en aquel mismo lugar; esta vez, irremediablemente sí se acababa. ¿Por qué todo empieza tan cerca del final?- se preguntaba mientras trataba, con éxito de contener las lágrimas.

Durante el transcurso del viaje recordaba mediante las nubes algunas de las numerosas experiencias y anécdotas, dirigiéndose a su compañero en contadas ocasiones tan solo para compartir y recordar alguna de estas anécdotas. Dándose entonces cuenta que su compañero estaba exactamente en su misma situación; sumido en lo más profundo de sus pensamientos. Unos recuerdos alegres pero con tintes amargos por el hecho de ser recuerdo, por que difícilmente podrían ser repetidos.

De repente, la misma voz que unas horas antes les sugería abrocharse los cinturones, ahora les advertía de que el vuelo hacía ya mucho tiempo que había aterrizado. Ambos se miraron ligeramente avergonzados viendo que el resto de pasajeros del avión habían ya abandonado el mismo. Mientras esperaban las maletas, los pensamientos parecían saltar de la cabeza de uno a la del otro: todo había acabado, ahora tocaba la vuelta a la normalidad. Una normalidad en qué las cosas también tocaban a su fin. Sin ir más lejos, se acercaba el final de la legislatura y el gobierno, al igual que ellos, también parecía hacer todo lo posible para evitar que esto fuera realmente el final; estaban llevando a cabo toda una serie de medidas sociales, calificadas por la oposición como electoralistas, quizás un tanto precipitadas o no demasiado estudiadas, generando una polémica absurda, dado que parecía que e final de la legislatura no formara parte de la misma y tuvieran que paralizarse todas las acciones políticas.

Al fin y al cabo, -comenzó el más moreno de los dos- el final de las cosas no deja de ser una parte más de estas, es algo con lo que debemos aprender a convivir, por difícil que parezca. Y el final de algo supone el inicio de otra cosa – sentenció el otro.

17.9.07

El oro de Moscú




Y la plata para España. No pudo ser esta vez; cuando todo parecía y estaba preparado para ganar. Jugando en casa, ante una afición entregada por todo el país, un año después de ganar el oro en Japón. Como campeones del mundo no pudieron rubricar la reválida del EuroBasket.

El gran rival de la selección eran ellos mismos. Contando con la mejor generación de jugadores de toda la historia, lo cual demuestra la media elevada del baloncesto en nuestro país en la actualidad, y con el que es sin ninguna duda hasta la fecha el más grande baloncestista que ha dado nuestro longevo deporte: Pau Gasol. El equipo era el mismo que hace un año, el que nos encandiló a todos. Lo de ayer fue una lástima porque estaba todo preparado para que fuera una gran fiesta de todos los españoles aficionados al deporte. En otras circunstancias, lograr una Plata en un Europeo sería casi como haber ganado. Pero se daban las condiciones óptimas para llevarse el Oro.

España es pese a todo el mejor equipo de Europa, lo cual no hace sino que debamos aplaudir más a Rusia por su gran campeonato y por haber ganado contra todo pronóstico la gran final. Han recuperado en parte ellos la gloria perdida tras la desintegración de la URSS. Y con un enorme Kirilenko, un excelente base que nos apuntilló en los últimos segundo como Holden y un grupo de jugadores muy notables como Khryapa, Savrasenko, Morgunov o Ponkrashov, entre otros. Nuestra selección era favorita pero a diferencia de lo que ocurrió en semis antes Grecia, no pudieron extrañamente con la presión y les tembló la muñeca en momentos decisivos. Los más grandes también erran en las citas decisivas; así por ejemplo Pau falló unos cuantos tiros libres. Fueron víctimas de sus propios temores y miedos, y no pudieron vencer esta vez. La vida es así.

Pese a todo hay que animar y aplaudir a esta selección que nos ha hecho vibrar alocadamente, y a un servidor particularmente le ha hecho vivir momentos muy bonitos. Gracias a ellos llevamos disfrutando partido tras partido, vibrando hasta el último segundo. Lo de ayer da rabia y tiene dosis de decepción en cuanto a que éramos los campeones del mundo y actuábamos como anfitriones. Pero nos quedamos con un nuevo metal que sabe a poco. Veremos que sucederá en las Olimpiadas. Solo queda seguir disfrutando y animando a esta generación de jugadores que constituyen la mejor selección de baloncesto española de toda la historia hasta ahora. Los triunfos seguirán llegando, y así las alegrías. Detrás de ellos hay una cantera temible con un Ricky Rubio a la cabeza que pide paso entre la élite de la ACB ya a su pronta edad. El presente es nuestro y el futuro esta ahí también.

Así se escribe la historia. Como hace 70 años, Moscú se queda con un oro que nos pertenecía.

14.9.07

Ojos de lince


Tenía hambre y sed de todo. Quería volver a beber los vasos de la victoria y comer junto a la gloria merecida. Antes de irse a dormir echó un vistazo a su alrededor con su habitual olfato de depredador.

Salió primero de todo al balcón y vio una Cataluña inmersa en debates estériles acerca del catalanismo y la hipotética independencia. Bañada en un nacionalismo excesivo, que durante años sumió a las masas sociales en un dormir muy profundo, los resquicios de pujolismo eran más que evidentes. Defienden la mayoría de nacionalistas que a través de una mayor soberanía se conseguirán todos los logros pertinentes. El protagonista,él, se consideraba partidario de obtener mayor poder de decisión y libertad democrática a través de políticas sociales justas y dignas. Era y se sentía catalán, una tierra donde había nacido que respetaba y clamaba como suya, pero para nada tenía deseos nacionalistas ni ánimos independentistas. Era un error caer en la vaciedad de los debates acerca del catalanismo y el nacionalismo. Cataluña fue durante la etapa de Pujol un oasis con un dios bien definido, donde todo iba de maravilla y donde cualquier problema se ocultaba bajo el inmenso disfraz del catalanismo que trataba de unir hipócritamente a todos los ciudadanos de Cataluña. No había cambiado casi nada y gran parte de la clase política actual seguía viciada. Y parece que cada vez a peor. ¿Cuándo se ocuparán de lo realmente importante? Están en su derecho de creer que la fórmula consiste en independencia o en aproximarse lo máximo para solucionar los problemas y conflictos. Pero no es el camino. No os dejéis engañar. La vía por la que él más se inclinaba era una estrategia federal donde ser y sentirse español y catalán fuera compatible sin reservas.

Se dirigió tras un leve respiro a su habitación; se asomó entonces por la ventana, acariciadas sus facciones jóvenes por una suave brisa. Estaba España ahí fuera, en su actual estado. Hundida en una escalada peligrosa hacia el bipartidismo extremo. O con Zapatero o con Rajoy. Dime por quién te inclinas y te diré lo buen español que eres. ¡Lo que había que ver! Con ETA y su terror aún presentes. Con el bajo nivel de los políticos y políticas de España. Entre un océano de demagogia y mares de mentiras. No era lo que merecíamos los ciudadanos de este país, donde uno creía que era posible la convivencia de todos en un marco plural de ideas, pueblos y naciones si es que así se desea democráticamente. El pueblo es el que debe elegir su destino, así que cualquier resultado es legal y legítimo. Otra cosa es lo que uno quiera o desea, pero lo único intocable era la Democracia, y de eso España carecía muchas veces. Olía por algunos rincones a corrupción, a mafia, a especulación, a negocio en la política. Pero no todo era tan negativo ni estaba perdido aún. Precisamente, había razones dignas para creer que sería posible mejorar las cosas. Progresar. Así de claro. Él, como tantos otros, no deseaba un país que a nivel político se pareciera a un partido de tenis. Para eso ya teníamos a un genio como Federer y a un grandísimo jugador como Nadal.

Quiso destacar también el papel cada vez más esencial y fundamental de los medios de comunicación, o de manipulación y orientación sesgada hacia unos caminos u otros. No podía ser que en este país un sábado todos los informativos estatalistas de tarde abrieran con el caso Madeleine. No era de recibo que TVE oculte todos los problemas en los que está metido el PSOE respecto a Cataluña en aras de las siguientes elecciones, por el miedo a que el PP siga recortando. No podía ser que las cadenas privadas, aún y en su derecho obvio, sean tan contrarias al Gobierno español y sean instrumentos de patrocinio del PP. Y TVE también parecía que no había cambiado mucho de una etapa a otra en según que aspectos. Seguía existiendo una paranoia anti-culé en los espacios deportivos. Igual que TV3 aquí, la nostra, marginaba a todo aquello que no era barcelonista, igual ocurría con el Real Madrid en el resto de informativos de España. ¡Viva la mass media! Lo que hay que oír a veces y hasta ver, porque se ha llegado a un punto en que importan más que nada las imágenes, no el mensaje. Contra más sangre, violencia y terror mejor. Así vemos la vida tal y como es. Merecemos la verdad. ¿Quién tiene la verdad, TVE, A3,Telecinco,TV3 (a la que por cierto le quedan mechas del pujolismo aún),Cuatro, La Sexta? Merecemos algo más, de mayor calidad y rigor. No somos ignorantes, no somos asnos, mal que les pese a algunos.

Otra Cataluña y España son posibles. Había realizado un análisis genérico y escaso de profundidad para dar muestras de cómo pintaba el país. ¿Será posible siempre seguir por estas tierras catalanas sin ser nacionalista? ¿Podré hablar catalán siempre que me apetezca y no ser tachado de separatista y radical? ¿Podré decir todas estas cosas y no ser clasificado como españolista? Eran preguntas que le venían a la cabeza en esos momentos. Ni nacionalista español ni nacionalista catalán se sentía. La nación era algo que lo debía decidir el pueblo democráticamente y el nacionalismo hablaba de sentimientos y de emociones, no de realidad pura y dura. Es muy literario y poético todo ello, pero en política se trataba de ser lo más práctico posible.

Abierto a todos los horizontes empapados de respeto y tolerancia por los que discrepan de su humilde pero honesta opinión, decidió meterse en la cama para dormir, aunque no tuviera mucho sueño. Mañana sería un nuevo día y quien sabe si al amanecer Cataluña y España estarían bañadas de flores primaverales y árboles frutales. Quien sabe si los sueños algún dia se hacen realidad.

8.9.07

Resaca vitalista


Se levantó algo convulso de aquel fallido intento de siesta; no era habitual que hiciera ni en los días de mayor cansancio. Dirigió sus pasos hacia el cuarto de baño y vio reflejadas sus avellanas en el espejo. La noche anterior era ya pasada. Sus ojos evidenciaban la brillantez propia y particular de quien muestra algo inequívoco con una simple mirada. Se veía ahí delante él mismo, preguntándose por qué.

Si hubiera sido cristiano y creyente, habría creído solemnemente que aquella era una prueba más que el Señor le colocaba, un obstáculo que superar de nuevo. La vida desde que uno era pequeño iba dando muchas vuelts y siempre había una de cal y otra de arena. Era así. Pero a veces parecía que el infortunio se cebaba con los más desgraciados. Reflexionando algo más tranquilo, se percataba de que él dentro de lo que cabía, era muy afortunado, dado que uno siempre se podía comparar con los que estaban peor que él y su familia. El problema como siempre venía cuando uno hacía el razonamiento hacia arriba: era un paria, mira cuántos afortunados hay en el mundo. Ni todo era claro ni tampoco oscuro. Ni todo aquél que era pobre y desgraciado se lo había buscado. ¡Ni mucho menos! Ya se acabaron los cuentos maniqueos. Ni todos los ricos y agraciados se lo habían buscado y currado. Había cosas en la vida-desgraciadamente-, que no se podían explicar, que eran dadas así, sin ninguna razón de ser. Las causas eran más bien estructurales y dificilmente parecía haber soluciones a corto plazo.

"Hay de todo en la viña del Señor", reza el sabio. Lo hubo, hay y lo habrá casi con total seguridad. Y cuando uno como él se preguntaba por qué esto o por qué lo otro, no era fácil obtener respuestas. La vida era así, y había que hacer todo lo posible para seguir adelante intentando no poner al máximo riesgo la vida de uno. No en nombre de ideales, no en nombre de la Justicia y la Libertad, sino por uno mismo y sus más allegados. Si las cosas cambiaban, si el lujo o los caprichos de antaño ya no podían ser disfrutados, pues había que cambiar el chip y adaptarse a la nueva realidad. Una realidad que más tarde o temprano podía volver a cambiar a su favor. Con fe por la vida y sus gentes, creyendo que algún día uno obtendrá recompensas de aquello por lo que tanto ha luchado. Debía ser así. Y aún en el caso de que uno mismo con su mujer, por ejemplo, no llegue nunca a disfrutar personalmente de aquello que ha conquistado, dejará un inmenso legado en sus hijos e hijas, para que ellos puedan continuar la buena obra de sus progenitores y aprovechar los frutos que les dieron.

Podrán venir tiempos difíciles para muchos, para una vasta mayoría, podrán venir tiempos de abrocharse el cinturón a tope, tiempos amargos llenos de decepciones y tristezas, de nostalgia por otros amaneceres, pero el esfuerzo por seguir adelante nunca será en vano. Uno se puede mover por una fuerza indescriptible en la peor de las situaciones y llegar a buen puerto. Porque nadie puede impedirnos que nuestros sueños y metas puedan realizarse algún día. Y aunque os mováis entre el pesimismo y la penuria y pensáis que no es justo que vosotros tengáis que vivir lo que estáis viviendo, confiad en que todo es posible con esfuerzo y fuerza de voluntad. Sea lo que sea nunca habrá que rendirse, y todo lo que uno haga no será en vano. Siempre habrá alguien que os lo agradezca, y aunque esto no ocurriera, vosotros estariáis en paz con vosotros mismos y orgullosos de haberlo dado todo, absolutamente todo.

Ya despierto y despejado con una ducha templada, sus avellanas desprendían un aroma otoñal. Se adivinaba en ellos muchos sueños, y a la vez dudas también, claro que sí, pero tenía por suerte algunas pocas cosas claras, y quería seguir adelante costara lo que costara, con su esfuerzo y la ayuda de sus padres. Y si hiciera falta cualquier compromiso dada la nueva situación que se dibujaba en un horizonte nada lejano, pues se tomarían las decisiones pertinentes. Aún faltaban días hasta confirmarse definitivamente el final de la cuestión, y sería entonces el tiempo para dialogar y establecer novedades, seguramente.

Habrá pobres, ricos, negros, blancos, días lluviosos, soleados, embriaguez, sobriedad, tristeza, felicidad; los tiempos cambiarán y seguramente haya cosas que jamás dejarán de existir, sin saber cómo ponerse de acuerdo para evitarlo y solucionarlo. Cuando las cosas se tuerzan, no anclaros en el porqué, sino seguid adelante y dejaros guiar por la luz de la Esperanza y la Ilusión. Lo creamos o no, podemos llegar a salir de las circunstancias más desfavorables porque somos seres humanos capaces de crear magia cuando no tenemos más hambre que por la vida misma.

2.9.07

De la Muerte



Reinas en la oscuridad desafiando al silencio,

estremeces nuestras pasiones y corazones

para inundar las cuatro paredes de recuerdos,

despiertas la tragedia humana, el sufrimiento.


Llamas a todas las puertas sin ser huésped

ni invitada de excepción: eres tú misma;

recorres todos los rincones antipática,

ni posas banderas a tu temible paso.


Ni aceptarte ni mucho menos superarte

es tarea fácil, tenlo por seguro doncella,

te sigo temiendo como el joven que soy

y no oso mirarte a los oscuros ojos.


Sin rimas ni pareados te escribo

como un paso más hacia tu figura,

como una confirmación de lo inevitable:

viviré más y mejor cuando mejor te conozca.


Saludarás a mis seres queridos como quieras,

abrazarás a mis amantes y musas,

sacrificarás parte de ti sin buscar fin alguno,

es tu sino y no hay remedio.


Tu aliento es gélido, demasiado frío

y no entiende de estaciones

ni lunas ni flores, ni almas ni soles

es ley, ley de vida.


¿Por qué tu voz me susurra

que yo también te besaré

cuando ni ganas tengo

ni fuerzas me quedarán?


¿Por qué soy tan humano

y miedo de ti tengo?

¿Por qué te conozco

si ni siquiera nos han presentado?


Cuando contemplarte deba,

deja que sea dulce y romántico,

tócame mi melodía favorita:

ese piano que nunca empieza ni acaba.


Así mi vida me gustaría: eterna;

pero llegó el alba y allí apareciste

contándome que la vida era así

y que no te gustaba tu trabajo.


¿Por qué entonces?

Porque en la noche se reflejaba

la dualidad de la vida en el espejo,

se hacía presente su sombra.


Para aceptar como es la vida

hay que conocerla y además

acogerla, invitarla a sentarse contigo

a dialogar con el silencio y relativizar.


Cuando esté preparado y listo

abrázame fuerte y no me dejes escapar.

Seguiré el camino de la vida,

un camino sin retorno, pero sin fin.

28.8.07

Puerta al Cielo




El día de hoy ha sido triste y nos ha dado una trágica noticia para todos los seguidores y amantes del fútbol, y a toda la sociedad en general. Después de los fallecimientos de la actriz Emma Penella y del escritor Francisco Umbral, esta misma tarde hemos conocido que Antonio Puerta Pérez, excepcional futbolista del Sevilla F.C., nos ha dejado a todos.

Todo el mundo del fútbol está consternado por los hechos ocurridos desde el sábado durante la celebración en el Pizjuán del encuentro entre los hispalenses y el Getafe. Puerta era y será siempre un futbolista elegante, un fantástico jugador que derrochaba simpatía y calidad tanto dentro como fuera del campo. Un culé como el que se dirije a ustedes, pero por encima de los colores y las razas futbolíticas, seguidor de este magnífico deporte, veía en el canterano sevillista a un jugador increíble, de una fuerza y una garra dignas de elogio, y de unas ganas tremendas por triunfar en este mundo. A sus amados sevillistas les ha dado mucha alegría desde que debutara en 2004 y se prometía una carrera brillante tras la irrupción hace dos temporadas, en las que ya demostró que debía ser un jugador a tomar en cuenta en el futuro. Así ya había logrado debutar en la selección absoluta.

Se ha ido con tan sólo 22 años, con un futuro esplendoroso no solo a nivel futbolístico sino personal, porque su mujer está esperando un hijo para el mes que sigue. Una tremenda pena y desgracia el fallecimiento de este jugador que tanto había ilusionado y demostrado a sus sevillistas y a los amantes del fútbol.

En la retina nos quedará su inacabable simpatía, esa sonrisa característica de los grandes jugadores y de mejores personas. El futbolista que metió al Sevilla en su primera final continental, el futbolista que en Mónaco dejó sentado a medio equipo azulgrana. Un futbolista, una persona que siempre estará entre todos nosotros. Lo sentimos mucho.

DEP

Hasta Siempre Puerta.

24.8.07

Llama(da) de madrugada


Suena en su cabeza la exquisita voz de Nelly Furtado toda la semana:

Flames to dust,

lovers to friends,

why do all good things come to an end...

El verano, como cada año, era una de esas cosas que tanto apreciamos que llegan a su final. Todo lo bueno acaba, la vida es así. Y lo malo de dónde surge, pensaba. Después de los terremotos en Perú, el huracán Dean, lo cierto es que las catástrofes naturales causadas no por la acción del hombre (ya es raro hablando de catástrofes), se suelen cebar con aquellas partes del mundo que desgraciadamente ya son de por sí más pobres, atrasadas y devoradas por la angustia y la tragedia, para nada prósperas más que por la buena voluntad, bondad y fe de sus humildes gentes que allí habitan. Una fuerza destructora a veces la Naturaleza que arrasa con todo a su paso.

En ocasiones mereceríamos un castigo similar, pero el caprichoso y azaroso destino sigue obcecado con perseguir al más pobre. Ya se sabe que a perro pulgoso... A más de uno no le iría mal una lección, y ya no hablo ni mucho menos en términos de desastres naturales causados por huracanes, maremotos, terremotos, erupciones volcánicas, lo que quieran ustedes. El tiempo se supone que nos pone a todos en nuestro lugar. Busquen el mejor sitio, no hagan trampas.

Es cuando él observaba la belleza a su alrededor que comprendía lo necesario que había sido escucharse a él mismo con el silencio de interlocutor; realmente era muy afortunado. Ya podía haberle sucedido todo tipo de pérdidas materiales, averías de sus aparatos (cada vez fabricaban peor, decía), fracasos personales y colectivos, o pérdidas humanas, las más importantes. Sabía que de todo podía llegar a extraer algo de ilusión y confianza, aceptando que la vida es dual, no de un solo color, y que en la pluralidad reside la riqueza. Una vida que es dual, como nuestro alma, que tiene su sentido trágico que debemos aceptar, resignarnos ante ello porque no hay más remedio, la vida es así. Podemos intentar cambiar todas las cosas pero hay esencias que permanecerán inmutables para siempre, para bien o para mal, pero es así. Es cuando llega el día en que sabemos convivir y aceptar la tragedia, el espacio que ocupa el mal en el mundo, y hacer que su impacto inevitable sea irrisorio y que para nada disminuya la fuerza del bien, de lo feliz, que uno estará en paz consigo mismo, con su cuerpo y alma.

Es dura la vida a veces, y no queda sino resignarse ante la evidencia, más no duden en perseguir la fortuna y la suerte, el divino azar que juega con nuestros destinos. No hagan de este mundo un lugar de sufrimiento continuo y constante; no estamos aquí para ello. Aunque hay momentos para todo, también para el dolor. Dejen fluir sus sentimientos a flor de piel, dejen abrir su mente y corazón, su yo repleto de buenas intenciones. Persigan sus sueños como nunca antes habrían pensado hacer, muévanse por el corto y el largo plazo, deben atrapar la vida, no que ella les atrape. Cuando sientan que dentro suyo arde una llama, no quieran apagarla sino que alumbre lo necesario y más, ese fuego no creará sino vida allí donde vaya. A cada pisada que den la llama se hará más grande e iluminará a los más necios y cobardes, guiará a los ciegos y apartará del camino que conduce a la nada a los hipócritas y farsantes, a los impostores de esta rica vida.

Había estado un tiempo apreciable hasta completar sus palabras: un cigarro en la terraza a la claridad lunar con apenas estrellas a su encuentro, unas risas y carcajadas de alegría en la oscuridad, flexiones y abdominales, pensamientos vagos en plena noche de agosto.

Y ahí seguían la llama, la fortuna, la divinidad, la suerte, lo etéreo, los calcetines, los calzoncillos, el elfo, la pelota, la camiseta dedicada, el estuche, El Zahir de Paulo Coelho, sus cadenas, sus cruces, sus medallas, sus pósters, el calendario sobre Roma, las chapas, los culés, la bufanda...Y seguia él ahí creyendo que todo era posible. Que la fe movía montañas y que de todo se podía aprender en la vida, daba igual que tropezara mil y una veces con la misma piedra. Siempre valía la pena acabar levantándose aunque fuera para besar el suelo otra vez. Porque las caídas también le hacían fuerte y le preparaban a uno para besar la gloria del cielo.

16.8.07

Vuelta al mundo real (el de mentira)


Cuando negros nubarrones ensombrecen nuestros días, y nuestras noches parecen más oscuras que un millón de medianoches, recordemos que existe una poderosa y benévola providencia en el universo, capaz de abrir un camino donde no hay camino posible, y de transformar un oscuro ayer, en un luminoso mañana. (Martin Luther King)

Uno está de vuelta en la gran urbe, el tiempo no acompaña a un agosto algo atípico, y es que no recuerdo días así de lluviosos o inestables veranos atrás. Pero la memoria a veces puede jugar malas pasadas y tiende a esconder y ocultar aquello que no le agrada y aquello a lo que no da tanta importancia, bola. Es curioso cuando uno desconecta de todo; bien se podría haber declarado la Tercera Guerra Mundial que un servidor no se hubiera enterado. Uno estaba como en una isla desierta voluntariamente incomunicado y al margen de cualquier disputa y rencilla.

Parece que los políticos también hacen vacaciones y hacen tregua. Las que no se van ni en los meses de canícula son la averías: llego a casa y no va mi sagrado metro de la L4. Por no comentar los diarios retrasos y altercados que vive el servicio de carcanías de Renfe, algo escandaloso e impropio de un país que llaman avanzado y entre las principales economías. Además, desde el lunes el teléfono de casa no va para nada, y aún estamos esperando a que vengan los de Telefónica a la pertinente reparación. Nos dicen que se pasarán por la mañana y no aparecen. Seguimos esperando.

Llega uno la mar de relajado y tranquilo y ve como de un soplón se produce la muerte de 500 personas en un atentado en Irak. ¿En qué se ha convertido ese país que un día lució entre el Tigris y el Éufrates? Si con el dictador estaba mal, ahora esta incluso mucho peor; un nido de terroristas, núcleo de enfrentamientos interreligiosos allí donde antes había laicismo, un aroma y sabor a muerte, destrucción y odio donde miles y miles de civiles, mujeres y niños sufren la amargura de una existencia que no es tal, que no es vida. Hace cuatro años de la nefasta invasión, cobarde acción unilateral con la que la Administración Bush quería mostrar su hegemonía política, económica y militar al mundo. Miren ustedes mismos lo que ha conseguido. Está claro que con dirigentes así el mundo va a vivir menos de lo que ya los más pesimistas analistas auguran.

Por no hablar de Chaves, que quiere llevar a cabo su propuesta de reelección indefinida en su cargo de presidente de Venezuela. ¡Viva la democracia, sí señor! Y el señor Chaves se autoproclama de la nueva izquierda, esta del siglo XXI. Pues con personajes así las cosas no han cambiado del régimen de partido único y personalista impuesto por Lenin y luego por Stalin, por ejemplo, o el caso cubano con el deteriorado cada vez más Fidel Castro. Siempre va a haber parte de la llamada izquierda que ni va a aprender de los errores y que está obcecada en una interpretación anacrónica, fascista y totalitaria de la idelogía. Y no será Chaves quien se oponga a la libertad, verán ustedes que la defenderá al máximo en sus discursos...

No me había drogado antes de volver, esto es, que no pensaba que el mundo no seguiría estando igual de loco que antes, pero es lamentable ver y escuchar según qué día tras día, muy triste. Cuando empiece septiembre en nuestro país otra vez nos bombardearán con la dialéctica de primaria de enfrentamiento PSOE - PP y la campaña electoral en curso desde meses antes de las elecciones. Así es este país.

Pero siempre habrá algo que ayude a seguir creyendo en que otro mundo es posible, y uno seguirá cultivando cariñosamente las plantas de su jardín y de su huerto. Habrá días en los que la luz del Sol brille potente entre nuestros corazones e ilumine nuestras almas hacia un paraíso terrenal. Puede que no podamos vivir muchos de nosotros esos días que acabaran con la impureza de nuestro tiempo pero trataremos de hacer lo posible para que este sea un mundo de agua y verdor, de riqueza material y espiritual en que haya lugar para todos. Con las palabras de Luther King en mente, hasta la vista.

28.7.07

Bajo el mismo Sol


Hoy todo es diferente: el lugar, mis pensamientos, mis deseos, mis ideas. Pero mis sueños siguen siendo los mismos, a saber, poder ser feliz día a día junto a aquellos que realmente me importan. Estén más cerca o más lejos, aquí tienen una luz donde verse reflejados, un espejo en el que mirarse y un camino a seguir, por la misma vía, en el mismo vagón, en el mismo tren. Hoy hago una excepción escribiendo en primera persona, diría.

Voy a empezar una ruta desde el corazón, hasta dónde me lleve, dejando a un lado las amistades de antes de este gran año, amistades que igualmente me importan y refrescan con su alegría y su forma de ser estos días tan calurosos. Estaré unos días en que no podré estar pendiente de renovar la fisonomía de esta pequeña pero encomiable república, y aquí espero dejar alguna que otra semilla que me encantaría que germinara en un futuro no muy próximo.

Desde mi barrio en mi querida ciudad hasta Vila-Seca, donde reside una chica muy especial como ella bien sabe, a la que he querido y quiero mucho; al fin y al cabo ella es mi mejor amiga. Siempre será única en mi corazón, aunque de la amistad no pueda brotar nada más. De allí a Sabadell, donde alguien con un destino parecido al mío se ha cruzado en el camino común que nos quiere llevar a la gloria esperada, a ansiados triunfos, a nuevas reflexiones y conversaciones. Vuelvo a Barcelona para penetrar en un territorio conocido por un servidor, y me encuentro con una dulce chica reservada que tiene siempre bondad en sus bellos ojos y está dispuesta a abrazarte si eres sincero con ella, si la respetas y la tratas como bien se merece. Aquí también tengo tiempo para visitar a alguien con orgullo y con las ideas claras, amante de su chica y de sus sueños, aún de juventud, pero que con la edad lo harán más sabio y fuerte, con esos ojos que cautivarán a cualquiera. Parto tras ello hacia la costa en dirección al Maresme, estacionando primero en Badalona para ver a una reina de lindos ojos que parece la mujer ideal, tan lista, inteligente, simpática, habladora, dulce, con tiempo y más para hacer de todo en esta vida. Al lado de allí está Montgat, donde una princesa pelirroja vive al máximo su existencia, pasando casi toda ella en Badalona junto a sus amigas. Entre ellas una chica morena y amable que es un encanto, a la que veo tras convocar a la pelirroja y la otra badalonina. Dejo a ellas para ir más hacia el norte, donde me espera un chico de pelo rizado, simpático donde los haya, muy cariñoso y con un corazón que no cabe en tu mano, que siempre está dispuesto a escucharte y entenderte.

Decido parar en el camino porque son muchas las sensaciones, sintiendo eso sí que aún no he acabado, que para el final del camino he dejado tierras a las que llamar a la puerta. En mi camino hacia el sur por Muntaner me cruzo con una morena atractiva, pija diría yo, sensual y simpática como ella sola, que te abre su corazón de par en par; también me topo en Joanic con un enamorado de la vida, de su coche y de las bonitas mujeres a las que seduce con su mirada. Sigo bajando hasta pasar por Hospitalet, donde la mejor jugadora de baloncesto que jamás haya conocido me estaba esperando, con su piel morena y su innata simpatía que la hacen guapísima. Despues de ahí me dirijo a Molins y Martorell, donde una rubia guapísima y una morena y bajita doncella me esperan con una sonrisa bien amplia. Luego por fin, llego a Valls, donde un camarada de ideas similares y gran personalidad me abre sus puertas. Dialogamos de política, fútbol y mujeres. Valls es el puente hacia Alpicat, donde un tímido chico realmente guapo, un galán escondido hace acto de presencia y me saluda en catalán. Está realmente feliz en su Lleida natal, es un chico increíble.

He recorrido muchos kilómetros y ha merecido la pena, pero necesitaba volver a Barcelona y visitar a alguien con el que no he sido muchas veces justo en todo este tiempo. Allá por Avenida Tibidabo me espera montado en una bici, y con otra a su lado. Recorremos juntos sus caminos favoritos hablando del Tour, de sus impresiones acerca de lo último de mi blog. Tú también te mereces estar en este camino. Olvidado y aparcado queda todo lo demás, lo caprichosa que es la vida a veces, pero que al fin y al cabo nos ha juntado y reunido.

Yo os he acogido a todos con cariño en mi corazón, en mi camino, en esta ruta llena de sinceridad. Marcharé en menos de una semana de vacaciones, y a la vuelta, gente como vosotros, amigos de verdad, seguirán siendo fuente esencial de inspiración. Sois todos los que estáis, pero no estáis todos los que son, faltarían algunos de los amigos y amigas que yo llamo los de toda la vida, los del colegio y el fútbol.

Allí donde vaya, sabiendo que vuestra felicidad ilumina los cielos, así ocurrirá en mi cielo, en mi vida.

22.7.07

Desde el barrio


Él tenía la impresión vaga de haber vivido similares noches de sábado a ésa. Sin salir de casa, con los breves recuerdos de la noche anterior a punto de derretirse como los hielos de un cubata amargo y seco, el intenso calor nocturno que se filtraba por el cuerpo de los edificios de lo que en un tiempo era el fiel reflejo de un suburbio urbano. Hoy en día el barrio era un ejemplo más de desarrollo y creación de oportunidades y posibilidades de un futuro próspero gracias a la actividad vecinal, al esfuerzo comunitario de años atrás, cuando había cantidad de gente dispuesta a sacrificarse en aras de un mundo más justo y legítimo, mejor para todos aquellos que como esas gentes habían venido a este planeta en condiciones más desfavorables y sin el poder de la caprichosa suerte y fortuna, con la espada del azar en su contra.

Verdún era su nombre; poco conocido en la esfera universitaria en que había empezado a codearse, una esfera que a duras penas sabría decir que tal barrio de la periferia barcelonesa pertenecía al distrito de Nou Barris, gran ejemplificación del esfuerzo en común relatado antes. La reacción instintiva hacia la ignorancia, mayoritariamente involuntaria, era la de acentúar y exagerar los mitos y leyendas del barrio, sus gentes, sus calles. Jugar con aquellos que desconocen aspectos de su propia ciudad.

Nunca en la historia se conocerán casos como el de Verdún y sus compañeros de distrito, y es que su evolución invita a la gran reflexión de estos tiempos, a comprender como la inercia de las vidas hace mella en el destino de sus gentes. Antaño destino de inmigrantes compatriotas, en su amplísima mayoría andaluces, era en la actualidad nuevo hogar de latinoamericanos, africanos, magrebíes, asiáticos, musulmanes, todos ellos en busca de mejores oportunidades y de una vida mejor que la anterior, igual que hicieron los españoles durante las décadas franquistas dirigiéndose a las grandes ciudades. El barrio era un puzzle de personalidades distintas y muchas de ellas peculiares, perros ladradores que ponen de relieve la marcha acelerada de la vida cosmopolita de un lugar tan plural como Barcelona, del que creemos conocer todo y a duras penas podemos saber nada cierto. No habrá rincón con tanto secreto y dinamismo como la Ciudad Condal y sus barrios. La Ciutat dels Barris.

Las calles de Verdún acogían gran vitalidad cada mañana, cuando salen a pasear ancianos y ancianas bien prontito, que persiguen perdidos sueños de juventud y preparan el terreno para ir a misa cuando es domingo. Los sábados de antes era más habitual despertarse envuelto en medio de música alegre y flores, la recia voz de un gitano con ellas, las flores y sus colores; más si cabe desde que muchas calles son peatonales, la presencia de vida, de almas repletas de esperanzas y temores, de fracasos anteriores y por venir, de éxitos difícilmente visibles en lugares así, o eso creía él, que a menudo le gustaba vanagloriarse de haber crecido en un lugar como Verdún, del que conocía la cruda realidad existente en oasis de convivencia públicos desde la confortable posición de espectador, a modo de narrador omnisciente. Su destino desde los 5 años se alejó en principio de las probabilidades de evolucionar en unas formas y posición nada halagüeñas y deseables para nadie.

Era en momentos así que él deseaba con todas sus fuerzas dejarlo todo y buscar un nuevo horizonte, paralizar temporalmente sus reflexiones, abandonar sin olvidar el olor verduniense y el aroma de sus calles, gentes y comercios. Estaba orgulloso y contento de haber vivido ahí toda la vida, de criarse en un ambiente familiar y sociable, donde la gente buscaba ante todo el respeto mútuo. Y como en cualquier rincón, ahí también, sí, ahí, habia espacio para el mal, para el dolor, la angustia de una familia desestructurada que no puede llegar a fin de mes, los maltratos de un marido alcólico hacia su mujer, los lloros de un niño cuya madre es una ludópata, y cuyo progenitor dejó a ambos con una mano delante y otra detrás, se fue con otra, la miseria de la droga y su tráfico, los balanceos y desequlibrios de adictos al alcol, el aroma veraniego a porros de unos jóvenes apalancados en los bancos, vidrios de Xibeca esparcidos contra las paredes de unos pisos, que han sufrido las iras de gente que trataba de evadirse, de olvidar las penas refugiándose en la bebida para olvidar por un instante que no eran gente de clase baja, y que mañana amanecerían con una comodidad y estabilidad que no les permitiría plantearse ninguna duda ni temor no solo por el mañana sino por el día a día.

Pero siempre había lugar donde los gorriones se posarían a entonar sus cánticos de alegría, entre el verdor de los árboles y el atrevido florecimiento que alguno de ellos engendraba, siempre iba a haber muestras de vida y esperanza; los mosquitos y demás insectos que también se acercaban al barrio, así como las hambrientas gaviotas y las aburridas palomas, conformaban el paisaje típico de la capital más allá de las almas y cuerpos de sus habitantes. Siempre había algo indescriptible, una fuerza superior que venía para los creyentes desde arriba que empujaba, incitaba a pensar que todo era posible, que barrios y zonas como las de Verdún llegarían a ser muy prósperas y que nada iban a tener que ver con focos infecciosos de marginación y más marginalidad, de gente repudiada por sus orígenes y clase social, por sus recursos y riquezas.

Costaba creerlo y los tiempos, la historia del momento no ayudaba. Parecía que las cartas estaban echadas y que nadie con poder real quería que cambiara algo, o quizás no era ya posible. Todo debían ser milongas. Pasara lo que pasara él iba a tener fe en esa luz que indicaba que todo alguna vez podía ser satisfecho, y en caso contrario iba a ser una etapa consumida más en su vida de la que debía aprender algo, no abandonarse en el olvido y la desesperanza, en lo que pudo haber sido y no fue, en los sueños que él había imaginado en y con el barrio. Con Verdún. Aunque marchara lejos de ahí, siempre en su corazón y en la memoria, conservaría a su querido barrio. Verdún, desde donde él escribía, soñaba, cantaba, pensaba, se arrepentía, se vestía, coloreaba, saboreaba, jugaba, desde donde veía el fragor, la cándida vitalidad de la Via Julia, sus esencias y realidad.

Verdún, desde donde bien chico él creyó que todo podía ser posible.

14.7.07

De la Educación

Vengo justo de un viaje que me ha conducido a tierras hasta ahora inexplorables y desconocidas para mi espíritu. Me han preguntado por el camino mientras me dirigía hacia esas nuevas tierras, que no tienen nombre, son solamente tierras, si me encontraba mal y es que al parecer tenía aspecto de haber ingerido alguna sustancia tóxica o nociva.

Hacía un sol de justicia a mi llegada. Una vez allí todo consistió en observar y escuchar hasta que he vuelto a mi acogedor hogar, hasta que me he trasladado a mi silla azul y he recordado todo.

Todo, asboslutamente todo en la vida, es posible gracias a la educación. Pocas cosas habrá tan claras como ella en la vida. De eso podéis estar completamente seguros. Si hay un río a partir del cual se desvían el resto de afluentes ese es el de la educación. La base de toda pirámide vital, es la clave para garantizar la convivencia los unos con los otros.

Desde la educación, ya cuando somos pequeñitos y traviesos niños y niñas en busca de la alegría y de parques, es posible y fundamental transmitir toda una serie de valores que nos van introduciendo en los cauces democráticos que todos debemos querer alcanzar. Valores como el respeto, la amistad, la tolerancia, el cariño; obligaciones como el deber o la responsabilidad, el sentido común, el saber hacer, dialogar, reflexionar, callar, escuchar al silencio cuando es imprescindible.

Si empezamos a construir la casa desde los cimientos, desde abajo y no desde el tejado, el panorama bien podría ser distinto y mucho más halagüeño. La tarea de educar no se delega únicamente en los colegios y centros educativos, sino que empieza desde bien chicos por los padres, verdaderos responsables de que su hijo o hija siga el camino de la formación democrática y humana. Constituyen ellos el mejor ejemplo a seguir, por lo que podemos observar como si la educación, la base de los padres ya no es buena, falla, es presumible concluir que la de los hijos es probable que siga por esos andares. Y así generación tras generación.

Podemos preguntarnos por qué suceden infinidad de cosas en el mundo que nos resultan odiosas y repugnantes, desechables y despreciables. La respuesta la hemos oído muchas veces o la hemos hasta pronunciado: "Es un problema de educación, de cultura...si falla la base..falla todo". Pensemos en los terroristas islamistas por ejemplo. Existen países con gran cantidad de población musulmana (véase la India, en referencia al libro La Tierra es Plana de Thomas Friedman) que no se han agregado en ningún caso individual a grupos como Al-Qaeda o satélites terroristas de este calado. La diferencia entre un terrorista y un ciudadano normal puede estar en la educación, en la formación en una serie de valores que han engendrado en él la esencia de la convivencia en comunidad y de la democracia. Es solamente un ejemplo, pero no creo que la cuestión vaya mal encaminada. Pensemos en el trasfondo de todo esto.
Puede haber miles y miles de razones que nos lleven a actúar de uno u otro modo, a pensar así o de cualquier otra manera, pero si somos capaces desde que nos empezamos a desarrollar en nuestro camino a la madurez entre un jardín de magnitudes democráticas y repletas de humanidad, todo es posible. Somos muy diferentes los unos de los otros, y hasta bastante, muy complejos e impredecibles, pero si la base es sólida y está cohesionada por todos los poderes y con convicción, el camino debe ser el más llano posible. Las cimas nos las proponemos cada uno individual y/o colectivamente. Esa es la gracia de la democracia, el saber compartir un espacio de habitabilidad común con metas particulares y conjuntas sin que unas impidan a las otras su logro.

Con una buena educación y formación conquistamos el presente y garantizamos el futuro, ganamos todos, gana la Historia de la Humanidad.

7.7.07

De los ídolos


Fecha curiosa la del día que está a punto de extinguirse. El calor ha golpeado con fuerza en un día apacible y sonriente en el que las nubes no han encontrado un sofá de confianza.

Una vida la nuestra en la que hemos encontrado e identificado a diferentes ídolos y/o dioses. Hasta hace casi dos años un servidor creía en el Dios cristiano, ahora solo creo en algunos de los valores del cristianismo. Cuando era pequeño Stoichkov y más tarde Jan Ullrich eran mis particulares ídolos deportivos. Igual que el tiempo transcurre, los ídolos de uno también se reemplazan, ocupan el espacio de uno durante un tiempo determinado. Donde ayer estaban nombres como los de antes, hoy podríamos ver a Rafa Nadal y Dwyane Wade, o Leo Messi.

Siempre y cuando la admiración que podemos sentir por algún personaje con capacidades y habilidades especiales y diferenciativas no derive en obsesión, es fructífero tener un icono, una imagen con la que querer identificarse y a la que querer animar en su tarea, actividad. Los ídolos son elementos propios de la juventud, pero no necesariamente se deben limitar a esta franja de edad, puesto que en cuestiones como sobretodo los deportes se puede disfrutar en todas las estaciones de la vida, desde la más tierna infancia a la vejez.

Puede que sean personas, personajes públicos que nos gustaría ser, vivir como viven y hacer lo que hacen de esa forma que tanto nos entusiasma. Seguro que muchos de vosotros conserváis pósters de distinto signo. Yo tengo varios desde luego, desde algo de iconografía deportiva a musical como de Linkin Park. Y no niego que me encantaría disponer de alguna que otra imagen de Angelina Jolie o Scarlett Johansson.

La vida va avanzando y sabes de sobras que la gente a la que realmente admiras o debes admirar es esa gente anónima, empezando por tus padres. Yo admiro, respeto y quiero profundamente a alguien muy especial a la que observo cada noche al levantar la vista en el cielo estrellado. Sé que tengo motivos para ser feliz y sonreír, e igual que me produce una alegría inmensa ver cómo Nadal gana un torneo o disfrutar con las genialidades de Messi, mucha más alegría siento cuando la miro y aún más cuando tengo la suerte de comunicarme con ella. A veces una simple mirada sirve, me delata.

Siempre habrá en mi terreno adobado ídolos y gente a la que realmente valoras por su calidad humana además de por sus atributos que los hacen diferentes al resto. Es bonito y enorgullece el saber que alguno de nosotros pueda ser identificado como tal por alguien, sea conocido o no, pero mucho más bonito es confesar que tú, si tú, eres fundamental para alguien como yo.

Porque en alguien como el que escribe estos ínfimos párrafos no hay dioses ni diosas, solo hay lugar para gente tan especial como tú.

2.7.07

De un gran camarada


Haciendo una excepción a la norma; porque en este caso las palabras valen mucho más que una imagen cualquiera. Lo que viene a continuación no lo ha escrito un servidor sino un camarada en esto de la vida y sus encantos, también desencantos. Merece ser publicado por todo lo alto y ser leído y comprendido, puesto que ahí radican parte esencial de los sentimientos humanos más sinceros y bellos. Porque esta humilde república de buenas intenciones como tú bien dices es el rincón ideal para expresarse cuando lo que se aúna con más fuerza es amar la vida y disfrutarla en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad, en el día y en la noche, en el frío y el calor.

He aquí:

Aunque dudo que este pequeño escrito esté a la altura de los que en esta república se encuentran, he decidido acudir a este rincón tan lleno de grandes ideas y mejores intenciones, porque necesitaba un lugar donde escribir y creo que aquí gozaré de comprensión y seré entendido. Así pues empezaré a expresarme:

Veo como zarpa un barco en el que quiero estar, en el que necesito navegar. Un barco hermoso, con una tripulación numerosa y magnífica que goza, a la vez que demuestra, del respeto y la admiración de su excelente capitana. No me importa a dónde vaya, solo sé que deseo formar parte de él, pero hacerlo de una forma distinta a la que creo ya formar parte: quiero compartirlo; ayudarte a comandarlo, a dirigirlo, a explorar nuevos horizontes y surcar nuevos mares, en cierto modo hacerlo mío. Ahora, me quedo mirando con lástima y tristeza cómo pones en marcha tu barco sin saber lo que pienso, lo que siento; creyendo que tan solo quiero ser un tripulante más de la embarcación. Siendo tan solo capaz de decir adiós deseándote suerte en el viaje, pidiendo a un dios en el que no creo que al menos en algún momento me recuerdes.

Lleno de un gran vació interior, me dispongo a iniciar una larga y dura travesía a la deriva en el más peligroso de los mares: un mar de dudas. Un mar asediado por las tormentas de los “quizás...”, los “y si...” y los “qué hubiera pasado si...”; un mar sin estrellas que lo arropen, pues en él ni tu mirada ni tu sonrisa puedo hallar. Perdido en este terrible océano, nada parece seguro ni adecuado, no hay más que dudas: ignoro si debo enviar este mensaje embotellado explicándote, capitana, lo que ahora estoy contando; dudo de quién soy, de qué soy, de si realmente soy algo después de haber dejado marchar tu barco sin intentar abordarlo. Tal vez sea ese “ser como soy” del que tanto dudo lo que me haga un buen tripulante, al que muchos capitanes, aunque ninguno como tú, deseen contar conmigo en su barco. Ese mismo “ser como soy” que ha permitido que te deje marchar sin hacerte saber cómo me siento. Quizás no debiera "ser como soy"

Del más fiel de tus tripulantes, que algún día espera ser algo más.

29.6.07

Muchas Gracias

Días como los de ayer son aquellos por los que merece la pena tener una ilusión exagerada acerca de la vida y sus esencias. Sinceramente no me esperaba algo así, me produjo todo una alegría enorme. Una unión de sorpresa y emoción que hace que los momentos vividos ayer sean inolvidables.

Francamente fue muy emotivo, y estuve a punto de soltar alguna que otra lágrima, pero me contuve. Me dejasteis sin habla, algo que no es tarea fácil porque como ya habéis comprobado en primera persona tengo cierta verborrea. Y como ayer me robasteis las palabras, pues aquí va todo esto que estoy escribiendo.

Mi cumpleaños al fin y al cabo era anecdótico, la excusa por la que celebrar algo conjuntamente, como era el final del primer curso...de universitarios. Quién lo iba a decir hace un año que todo esto sería posible! Si me hubieran dicho que en menos de un año iba a conocer a gente tan genial como vosotros, y que íbamos a compartir instantes de plena felicidad, me hubiera preocupado por buscar donde firmarlo.

Gracias por ser como sóis, me importáis todos muchos y me gustaría teneros en mi círculo el tiempo indefinido que sea posible. Juntos somos más fuertes; la unión hace la fuerza. Y una amistad como la vuestra es capaz de derrotar todas las murallas y obstáculos.

Sabéis que tenéis a un tal Jordi que llaman Chopi que dicen que es un Jugón que estaría dispuesto a cualquier cosa con tal de no errar en el camino de la amistad. Y aunque pueda haber momentos no siempre tan bonitos, quiero que sepáis que nunca os voy a querer fallar, porque sois fantásticos y maravillosos, y me importáis mucho. Aquí me tenéis para lo que haga falta!

Gracias por hacer de ayer uno de los mejores días de mi vida. Vosotros sóis el mejor regalo que toda persona desearía.

Entre pelotas, gomas, juguetes, chuches, posturas, fotos y polos,

Jordi-Chopi-Jugón para la élite UPF ECO+ADE '06-'10.

23.6.07

De la irracionalidad futbolera

El fútbol, ese deporte majestuoso que nos hace vivir momentos inolvidables de pasión y de éxtasis compartido. Esa actividad deportiva cada vez más lucrativa para muchos que nos transforma en animales irracionales y despierta en nosotros sentimientos y actitudes poco democráticas y nada civilizadas. Porque fútbol reúne al mismo tiempo sentimiento y acción, nos puede transportar de la alegría a la decepción en nada de tiempo. A los culés en menos de un año, ya me contaréis...

Porque soy culé, barcelonista y así me siento de orgulloso. Cuando mi equipo gana títulos lo celebro como un bárbaro ansioso por demostrar que sabe gritar y ponerse eufórico. Porque cuando mete gol mi equipo salto del sofá y me desgañito la voz. Me quedo afónico cantando los goles que sirven para ganar títulos. Mi piel es de gallina cuando mis ojos rememoran en vídeo partidos antológicos, desde la falta de Koeman en el 92 hasta la chilena de Rivaldo.

¿Qué sería de la vida sin estos momentos de júbilo desenfrenado? ¿Qué sería de nosotros sin la irracionalidad de algunas actividades humanas y lo que generan? Si todo estuviera perfectamente engendrado por una mente supranatural que determinara el inicio y fin de nuestros días, sonaría a estafa. Hay ocasiones en las que es mejor vivir bajo la incerteza del porvenir, el saber que has madrugado en el colchón de tu habitación de la casa de tus padres, y quién sabe dónde vas a acabar comiendo o durmiendo la siesta.

Porque soy en muchas ocasiones irracional, sobretodo cuando veo fútbol, porque me motivo viéndolo y jugando, que 12 años es toda una vida de diversión y sufrimiento por todo aquello que tanto te gusta. Y porque luego en el fondo descubres cuando la tormenta ha remitido que hay aspectos esenciales de la vida mucho más trascendentales que correr tras un balón en busca de la gloria. A él también le ocurre, que cuando la contempla, cuando la observa atentamente, comprende la grandeza de la vida y lo agradecido que tiene que estarle.

Visca el Barça!