29.9.07

Melodía vital de cuna


Existe una canción para cada día. Un mismo Sol para cada amanecer y una misma Luna para cada noche estrellada. Existen mil y una razones para seguir escribiendo cada semana, para crear e ingeniar, para esperar ser escuchado, que no entendido, aguardando que más allá de la pantalla los ojos de alguien descansan sobre estas líneas.

Una voz la de Dolores que entre arándanos me ha conducido por la rutinaria ida y vuelta de mis diarios viajes en metro. No espero encontrar el camino sino que él me encuentre a mi. Entonces repetiría una y otra vez esa siesta milenaria, ese letargo de dudas y temores y con espacio para algún que otro sueño perdido. Porque me encantaría estirarme en un manto de flores sin quitarles riqueza, palpando con mi piel su belleza, deleitándome de un goce que busco satisfacer. Es un agua del que quiero beber.

Otras veces me perdí y encontré la manera de recuperar lo que había dejado atrás. Hallé la manera de dar sentido a mis latidos, a seguir escuchando música cada mañana, porque hay una melodía como es la vida, que jamás dejará de sonar en mi ser. Es ese agua que beberé, agua eterno por el que navegaré a veces sin rumbo, otras con objetivos firmes; que cubrirá de verde todo lo que sorprende y llenará los bolsillos de honesta riqueza.

Y volveré a jugar a fútbol, a descargar adrenalina, a evadirme, a transpirar tensiones y a olvidar con energía. Jugaré y reiré como un niño, como el que fui y como el que siempre uno es, maduraré como la manzana de la noche, y podré cambiar. La experiencia nos hace fuertes y nos ayuda a aprender, pero también nos invita a equivocarnos de nuevo, a volver a caer en el intento. No será demasiado tarde nunca para rectificar. Solo la muerte no tiene remedio, pero es la única vía final para demostrar con rotundidad que uno ha vivido y que quiere seguir viviendo.

¿Por qué escuchar al que se equivoca? Porque creo en la bondad y en el saber hacer humano, creo en las palabras cuando ellas nos guían. No deben ser simples letras unidas por capricho de convención social. Cada uno encuentra un significado en ellas, cada uno encuentra algo a lo que aferrarse: la familia, los amigos, la pareja... Y tras ellos estamos nosotros mismos, no lo olvidéis.

Cada uno encuentra una canción para cada día, una canción seducida por la melodía de la vida.

24.9.07

Empezando lo que se acaba


La actualización de hoy se debe a la colaboración de un gran compañero, amigo y camarada de la vida, Carlos. Las malas lenguas dicen que un servidor no ha escrito nada debido a las seguidas y continuadas salidas nocturnas de estos últimos días.

“...Abróchense los cinturones...”. Tanto él como su compañero obedecieron aquella voz femenina mientas se miraban mutuamente con una media sonrisa. A continuación, él se concentró en mirar a través de la ventanilla (que tanto le había costado conseguir), contemplando como el avión comenzaba a desear, como aquel maravilloso periodo se quedaba también atrás, en aquel mismo lugar; esta vez, irremediablemente sí se acababa. ¿Por qué todo empieza tan cerca del final?- se preguntaba mientras trataba, con éxito de contener las lágrimas.

Durante el transcurso del viaje recordaba mediante las nubes algunas de las numerosas experiencias y anécdotas, dirigiéndose a su compañero en contadas ocasiones tan solo para compartir y recordar alguna de estas anécdotas. Dándose entonces cuenta que su compañero estaba exactamente en su misma situación; sumido en lo más profundo de sus pensamientos. Unos recuerdos alegres pero con tintes amargos por el hecho de ser recuerdo, por que difícilmente podrían ser repetidos.

De repente, la misma voz que unas horas antes les sugería abrocharse los cinturones, ahora les advertía de que el vuelo hacía ya mucho tiempo que había aterrizado. Ambos se miraron ligeramente avergonzados viendo que el resto de pasajeros del avión habían ya abandonado el mismo. Mientras esperaban las maletas, los pensamientos parecían saltar de la cabeza de uno a la del otro: todo había acabado, ahora tocaba la vuelta a la normalidad. Una normalidad en qué las cosas también tocaban a su fin. Sin ir más lejos, se acercaba el final de la legislatura y el gobierno, al igual que ellos, también parecía hacer todo lo posible para evitar que esto fuera realmente el final; estaban llevando a cabo toda una serie de medidas sociales, calificadas por la oposición como electoralistas, quizás un tanto precipitadas o no demasiado estudiadas, generando una polémica absurda, dado que parecía que e final de la legislatura no formara parte de la misma y tuvieran que paralizarse todas las acciones políticas.

Al fin y al cabo, -comenzó el más moreno de los dos- el final de las cosas no deja de ser una parte más de estas, es algo con lo que debemos aprender a convivir, por difícil que parezca. Y el final de algo supone el inicio de otra cosa – sentenció el otro.

17.9.07

El oro de Moscú




Y la plata para España. No pudo ser esta vez; cuando todo parecía y estaba preparado para ganar. Jugando en casa, ante una afición entregada por todo el país, un año después de ganar el oro en Japón. Como campeones del mundo no pudieron rubricar la reválida del EuroBasket.

El gran rival de la selección eran ellos mismos. Contando con la mejor generación de jugadores de toda la historia, lo cual demuestra la media elevada del baloncesto en nuestro país en la actualidad, y con el que es sin ninguna duda hasta la fecha el más grande baloncestista que ha dado nuestro longevo deporte: Pau Gasol. El equipo era el mismo que hace un año, el que nos encandiló a todos. Lo de ayer fue una lástima porque estaba todo preparado para que fuera una gran fiesta de todos los españoles aficionados al deporte. En otras circunstancias, lograr una Plata en un Europeo sería casi como haber ganado. Pero se daban las condiciones óptimas para llevarse el Oro.

España es pese a todo el mejor equipo de Europa, lo cual no hace sino que debamos aplaudir más a Rusia por su gran campeonato y por haber ganado contra todo pronóstico la gran final. Han recuperado en parte ellos la gloria perdida tras la desintegración de la URSS. Y con un enorme Kirilenko, un excelente base que nos apuntilló en los últimos segundo como Holden y un grupo de jugadores muy notables como Khryapa, Savrasenko, Morgunov o Ponkrashov, entre otros. Nuestra selección era favorita pero a diferencia de lo que ocurrió en semis antes Grecia, no pudieron extrañamente con la presión y les tembló la muñeca en momentos decisivos. Los más grandes también erran en las citas decisivas; así por ejemplo Pau falló unos cuantos tiros libres. Fueron víctimas de sus propios temores y miedos, y no pudieron vencer esta vez. La vida es así.

Pese a todo hay que animar y aplaudir a esta selección que nos ha hecho vibrar alocadamente, y a un servidor particularmente le ha hecho vivir momentos muy bonitos. Gracias a ellos llevamos disfrutando partido tras partido, vibrando hasta el último segundo. Lo de ayer da rabia y tiene dosis de decepción en cuanto a que éramos los campeones del mundo y actuábamos como anfitriones. Pero nos quedamos con un nuevo metal que sabe a poco. Veremos que sucederá en las Olimpiadas. Solo queda seguir disfrutando y animando a esta generación de jugadores que constituyen la mejor selección de baloncesto española de toda la historia hasta ahora. Los triunfos seguirán llegando, y así las alegrías. Detrás de ellos hay una cantera temible con un Ricky Rubio a la cabeza que pide paso entre la élite de la ACB ya a su pronta edad. El presente es nuestro y el futuro esta ahí también.

Así se escribe la historia. Como hace 70 años, Moscú se queda con un oro que nos pertenecía.

14.9.07

Ojos de lince


Tenía hambre y sed de todo. Quería volver a beber los vasos de la victoria y comer junto a la gloria merecida. Antes de irse a dormir echó un vistazo a su alrededor con su habitual olfato de depredador.

Salió primero de todo al balcón y vio una Cataluña inmersa en debates estériles acerca del catalanismo y la hipotética independencia. Bañada en un nacionalismo excesivo, que durante años sumió a las masas sociales en un dormir muy profundo, los resquicios de pujolismo eran más que evidentes. Defienden la mayoría de nacionalistas que a través de una mayor soberanía se conseguirán todos los logros pertinentes. El protagonista,él, se consideraba partidario de obtener mayor poder de decisión y libertad democrática a través de políticas sociales justas y dignas. Era y se sentía catalán, una tierra donde había nacido que respetaba y clamaba como suya, pero para nada tenía deseos nacionalistas ni ánimos independentistas. Era un error caer en la vaciedad de los debates acerca del catalanismo y el nacionalismo. Cataluña fue durante la etapa de Pujol un oasis con un dios bien definido, donde todo iba de maravilla y donde cualquier problema se ocultaba bajo el inmenso disfraz del catalanismo que trataba de unir hipócritamente a todos los ciudadanos de Cataluña. No había cambiado casi nada y gran parte de la clase política actual seguía viciada. Y parece que cada vez a peor. ¿Cuándo se ocuparán de lo realmente importante? Están en su derecho de creer que la fórmula consiste en independencia o en aproximarse lo máximo para solucionar los problemas y conflictos. Pero no es el camino. No os dejéis engañar. La vía por la que él más se inclinaba era una estrategia federal donde ser y sentirse español y catalán fuera compatible sin reservas.

Se dirigió tras un leve respiro a su habitación; se asomó entonces por la ventana, acariciadas sus facciones jóvenes por una suave brisa. Estaba España ahí fuera, en su actual estado. Hundida en una escalada peligrosa hacia el bipartidismo extremo. O con Zapatero o con Rajoy. Dime por quién te inclinas y te diré lo buen español que eres. ¡Lo que había que ver! Con ETA y su terror aún presentes. Con el bajo nivel de los políticos y políticas de España. Entre un océano de demagogia y mares de mentiras. No era lo que merecíamos los ciudadanos de este país, donde uno creía que era posible la convivencia de todos en un marco plural de ideas, pueblos y naciones si es que así se desea democráticamente. El pueblo es el que debe elegir su destino, así que cualquier resultado es legal y legítimo. Otra cosa es lo que uno quiera o desea, pero lo único intocable era la Democracia, y de eso España carecía muchas veces. Olía por algunos rincones a corrupción, a mafia, a especulación, a negocio en la política. Pero no todo era tan negativo ni estaba perdido aún. Precisamente, había razones dignas para creer que sería posible mejorar las cosas. Progresar. Así de claro. Él, como tantos otros, no deseaba un país que a nivel político se pareciera a un partido de tenis. Para eso ya teníamos a un genio como Federer y a un grandísimo jugador como Nadal.

Quiso destacar también el papel cada vez más esencial y fundamental de los medios de comunicación, o de manipulación y orientación sesgada hacia unos caminos u otros. No podía ser que en este país un sábado todos los informativos estatalistas de tarde abrieran con el caso Madeleine. No era de recibo que TVE oculte todos los problemas en los que está metido el PSOE respecto a Cataluña en aras de las siguientes elecciones, por el miedo a que el PP siga recortando. No podía ser que las cadenas privadas, aún y en su derecho obvio, sean tan contrarias al Gobierno español y sean instrumentos de patrocinio del PP. Y TVE también parecía que no había cambiado mucho de una etapa a otra en según que aspectos. Seguía existiendo una paranoia anti-culé en los espacios deportivos. Igual que TV3 aquí, la nostra, marginaba a todo aquello que no era barcelonista, igual ocurría con el Real Madrid en el resto de informativos de España. ¡Viva la mass media! Lo que hay que oír a veces y hasta ver, porque se ha llegado a un punto en que importan más que nada las imágenes, no el mensaje. Contra más sangre, violencia y terror mejor. Así vemos la vida tal y como es. Merecemos la verdad. ¿Quién tiene la verdad, TVE, A3,Telecinco,TV3 (a la que por cierto le quedan mechas del pujolismo aún),Cuatro, La Sexta? Merecemos algo más, de mayor calidad y rigor. No somos ignorantes, no somos asnos, mal que les pese a algunos.

Otra Cataluña y España son posibles. Había realizado un análisis genérico y escaso de profundidad para dar muestras de cómo pintaba el país. ¿Será posible siempre seguir por estas tierras catalanas sin ser nacionalista? ¿Podré hablar catalán siempre que me apetezca y no ser tachado de separatista y radical? ¿Podré decir todas estas cosas y no ser clasificado como españolista? Eran preguntas que le venían a la cabeza en esos momentos. Ni nacionalista español ni nacionalista catalán se sentía. La nación era algo que lo debía decidir el pueblo democráticamente y el nacionalismo hablaba de sentimientos y de emociones, no de realidad pura y dura. Es muy literario y poético todo ello, pero en política se trataba de ser lo más práctico posible.

Abierto a todos los horizontes empapados de respeto y tolerancia por los que discrepan de su humilde pero honesta opinión, decidió meterse en la cama para dormir, aunque no tuviera mucho sueño. Mañana sería un nuevo día y quien sabe si al amanecer Cataluña y España estarían bañadas de flores primaverales y árboles frutales. Quien sabe si los sueños algún dia se hacen realidad.

8.9.07

Resaca vitalista


Se levantó algo convulso de aquel fallido intento de siesta; no era habitual que hiciera ni en los días de mayor cansancio. Dirigió sus pasos hacia el cuarto de baño y vio reflejadas sus avellanas en el espejo. La noche anterior era ya pasada. Sus ojos evidenciaban la brillantez propia y particular de quien muestra algo inequívoco con una simple mirada. Se veía ahí delante él mismo, preguntándose por qué.

Si hubiera sido cristiano y creyente, habría creído solemnemente que aquella era una prueba más que el Señor le colocaba, un obstáculo que superar de nuevo. La vida desde que uno era pequeño iba dando muchas vuelts y siempre había una de cal y otra de arena. Era así. Pero a veces parecía que el infortunio se cebaba con los más desgraciados. Reflexionando algo más tranquilo, se percataba de que él dentro de lo que cabía, era muy afortunado, dado que uno siempre se podía comparar con los que estaban peor que él y su familia. El problema como siempre venía cuando uno hacía el razonamiento hacia arriba: era un paria, mira cuántos afortunados hay en el mundo. Ni todo era claro ni tampoco oscuro. Ni todo aquél que era pobre y desgraciado se lo había buscado. ¡Ni mucho menos! Ya se acabaron los cuentos maniqueos. Ni todos los ricos y agraciados se lo habían buscado y currado. Había cosas en la vida-desgraciadamente-, que no se podían explicar, que eran dadas así, sin ninguna razón de ser. Las causas eran más bien estructurales y dificilmente parecía haber soluciones a corto plazo.

"Hay de todo en la viña del Señor", reza el sabio. Lo hubo, hay y lo habrá casi con total seguridad. Y cuando uno como él se preguntaba por qué esto o por qué lo otro, no era fácil obtener respuestas. La vida era así, y había que hacer todo lo posible para seguir adelante intentando no poner al máximo riesgo la vida de uno. No en nombre de ideales, no en nombre de la Justicia y la Libertad, sino por uno mismo y sus más allegados. Si las cosas cambiaban, si el lujo o los caprichos de antaño ya no podían ser disfrutados, pues había que cambiar el chip y adaptarse a la nueva realidad. Una realidad que más tarde o temprano podía volver a cambiar a su favor. Con fe por la vida y sus gentes, creyendo que algún día uno obtendrá recompensas de aquello por lo que tanto ha luchado. Debía ser así. Y aún en el caso de que uno mismo con su mujer, por ejemplo, no llegue nunca a disfrutar personalmente de aquello que ha conquistado, dejará un inmenso legado en sus hijos e hijas, para que ellos puedan continuar la buena obra de sus progenitores y aprovechar los frutos que les dieron.

Podrán venir tiempos difíciles para muchos, para una vasta mayoría, podrán venir tiempos de abrocharse el cinturón a tope, tiempos amargos llenos de decepciones y tristezas, de nostalgia por otros amaneceres, pero el esfuerzo por seguir adelante nunca será en vano. Uno se puede mover por una fuerza indescriptible en la peor de las situaciones y llegar a buen puerto. Porque nadie puede impedirnos que nuestros sueños y metas puedan realizarse algún día. Y aunque os mováis entre el pesimismo y la penuria y pensáis que no es justo que vosotros tengáis que vivir lo que estáis viviendo, confiad en que todo es posible con esfuerzo y fuerza de voluntad. Sea lo que sea nunca habrá que rendirse, y todo lo que uno haga no será en vano. Siempre habrá alguien que os lo agradezca, y aunque esto no ocurriera, vosotros estariáis en paz con vosotros mismos y orgullosos de haberlo dado todo, absolutamente todo.

Ya despierto y despejado con una ducha templada, sus avellanas desprendían un aroma otoñal. Se adivinaba en ellos muchos sueños, y a la vez dudas también, claro que sí, pero tenía por suerte algunas pocas cosas claras, y quería seguir adelante costara lo que costara, con su esfuerzo y la ayuda de sus padres. Y si hiciera falta cualquier compromiso dada la nueva situación que se dibujaba en un horizonte nada lejano, pues se tomarían las decisiones pertinentes. Aún faltaban días hasta confirmarse definitivamente el final de la cuestión, y sería entonces el tiempo para dialogar y establecer novedades, seguramente.

Habrá pobres, ricos, negros, blancos, días lluviosos, soleados, embriaguez, sobriedad, tristeza, felicidad; los tiempos cambiarán y seguramente haya cosas que jamás dejarán de existir, sin saber cómo ponerse de acuerdo para evitarlo y solucionarlo. Cuando las cosas se tuerzan, no anclaros en el porqué, sino seguid adelante y dejaros guiar por la luz de la Esperanza y la Ilusión. Lo creamos o no, podemos llegar a salir de las circunstancias más desfavorables porque somos seres humanos capaces de crear magia cuando no tenemos más hambre que por la vida misma.

2.9.07

De la Muerte



Reinas en la oscuridad desafiando al silencio,

estremeces nuestras pasiones y corazones

para inundar las cuatro paredes de recuerdos,

despiertas la tragedia humana, el sufrimiento.


Llamas a todas las puertas sin ser huésped

ni invitada de excepción: eres tú misma;

recorres todos los rincones antipática,

ni posas banderas a tu temible paso.


Ni aceptarte ni mucho menos superarte

es tarea fácil, tenlo por seguro doncella,

te sigo temiendo como el joven que soy

y no oso mirarte a los oscuros ojos.


Sin rimas ni pareados te escribo

como un paso más hacia tu figura,

como una confirmación de lo inevitable:

viviré más y mejor cuando mejor te conozca.


Saludarás a mis seres queridos como quieras,

abrazarás a mis amantes y musas,

sacrificarás parte de ti sin buscar fin alguno,

es tu sino y no hay remedio.


Tu aliento es gélido, demasiado frío

y no entiende de estaciones

ni lunas ni flores, ni almas ni soles

es ley, ley de vida.


¿Por qué tu voz me susurra

que yo también te besaré

cuando ni ganas tengo

ni fuerzas me quedarán?


¿Por qué soy tan humano

y miedo de ti tengo?

¿Por qué te conozco

si ni siquiera nos han presentado?


Cuando contemplarte deba,

deja que sea dulce y romántico,

tócame mi melodía favorita:

ese piano que nunca empieza ni acaba.


Así mi vida me gustaría: eterna;

pero llegó el alba y allí apareciste

contándome que la vida era así

y que no te gustaba tu trabajo.


¿Por qué entonces?

Porque en la noche se reflejaba

la dualidad de la vida en el espejo,

se hacía presente su sombra.


Para aceptar como es la vida

hay que conocerla y además

acogerla, invitarla a sentarse contigo

a dialogar con el silencio y relativizar.


Cuando esté preparado y listo

abrázame fuerte y no me dejes escapar.

Seguiré el camino de la vida,

un camino sin retorno, pero sin fin.

28.8.07

Puerta al Cielo




El día de hoy ha sido triste y nos ha dado una trágica noticia para todos los seguidores y amantes del fútbol, y a toda la sociedad en general. Después de los fallecimientos de la actriz Emma Penella y del escritor Francisco Umbral, esta misma tarde hemos conocido que Antonio Puerta Pérez, excepcional futbolista del Sevilla F.C., nos ha dejado a todos.

Todo el mundo del fútbol está consternado por los hechos ocurridos desde el sábado durante la celebración en el Pizjuán del encuentro entre los hispalenses y el Getafe. Puerta era y será siempre un futbolista elegante, un fantástico jugador que derrochaba simpatía y calidad tanto dentro como fuera del campo. Un culé como el que se dirije a ustedes, pero por encima de los colores y las razas futbolíticas, seguidor de este magnífico deporte, veía en el canterano sevillista a un jugador increíble, de una fuerza y una garra dignas de elogio, y de unas ganas tremendas por triunfar en este mundo. A sus amados sevillistas les ha dado mucha alegría desde que debutara en 2004 y se prometía una carrera brillante tras la irrupción hace dos temporadas, en las que ya demostró que debía ser un jugador a tomar en cuenta en el futuro. Así ya había logrado debutar en la selección absoluta.

Se ha ido con tan sólo 22 años, con un futuro esplendoroso no solo a nivel futbolístico sino personal, porque su mujer está esperando un hijo para el mes que sigue. Una tremenda pena y desgracia el fallecimiento de este jugador que tanto había ilusionado y demostrado a sus sevillistas y a los amantes del fútbol.

En la retina nos quedará su inacabable simpatía, esa sonrisa característica de los grandes jugadores y de mejores personas. El futbolista que metió al Sevilla en su primera final continental, el futbolista que en Mónaco dejó sentado a medio equipo azulgrana. Un futbolista, una persona que siempre estará entre todos nosotros. Lo sentimos mucho.

DEP

Hasta Siempre Puerta.

24.8.07

Llama(da) de madrugada


Suena en su cabeza la exquisita voz de Nelly Furtado toda la semana:

Flames to dust,

lovers to friends,

why do all good things come to an end...

El verano, como cada año, era una de esas cosas que tanto apreciamos que llegan a su final. Todo lo bueno acaba, la vida es así. Y lo malo de dónde surge, pensaba. Después de los terremotos en Perú, el huracán Dean, lo cierto es que las catástrofes naturales causadas no por la acción del hombre (ya es raro hablando de catástrofes), se suelen cebar con aquellas partes del mundo que desgraciadamente ya son de por sí más pobres, atrasadas y devoradas por la angustia y la tragedia, para nada prósperas más que por la buena voluntad, bondad y fe de sus humildes gentes que allí habitan. Una fuerza destructora a veces la Naturaleza que arrasa con todo a su paso.

En ocasiones mereceríamos un castigo similar, pero el caprichoso y azaroso destino sigue obcecado con perseguir al más pobre. Ya se sabe que a perro pulgoso... A más de uno no le iría mal una lección, y ya no hablo ni mucho menos en términos de desastres naturales causados por huracanes, maremotos, terremotos, erupciones volcánicas, lo que quieran ustedes. El tiempo se supone que nos pone a todos en nuestro lugar. Busquen el mejor sitio, no hagan trampas.

Es cuando él observaba la belleza a su alrededor que comprendía lo necesario que había sido escucharse a él mismo con el silencio de interlocutor; realmente era muy afortunado. Ya podía haberle sucedido todo tipo de pérdidas materiales, averías de sus aparatos (cada vez fabricaban peor, decía), fracasos personales y colectivos, o pérdidas humanas, las más importantes. Sabía que de todo podía llegar a extraer algo de ilusión y confianza, aceptando que la vida es dual, no de un solo color, y que en la pluralidad reside la riqueza. Una vida que es dual, como nuestro alma, que tiene su sentido trágico que debemos aceptar, resignarnos ante ello porque no hay más remedio, la vida es así. Podemos intentar cambiar todas las cosas pero hay esencias que permanecerán inmutables para siempre, para bien o para mal, pero es así. Es cuando llega el día en que sabemos convivir y aceptar la tragedia, el espacio que ocupa el mal en el mundo, y hacer que su impacto inevitable sea irrisorio y que para nada disminuya la fuerza del bien, de lo feliz, que uno estará en paz consigo mismo, con su cuerpo y alma.

Es dura la vida a veces, y no queda sino resignarse ante la evidencia, más no duden en perseguir la fortuna y la suerte, el divino azar que juega con nuestros destinos. No hagan de este mundo un lugar de sufrimiento continuo y constante; no estamos aquí para ello. Aunque hay momentos para todo, también para el dolor. Dejen fluir sus sentimientos a flor de piel, dejen abrir su mente y corazón, su yo repleto de buenas intenciones. Persigan sus sueños como nunca antes habrían pensado hacer, muévanse por el corto y el largo plazo, deben atrapar la vida, no que ella les atrape. Cuando sientan que dentro suyo arde una llama, no quieran apagarla sino que alumbre lo necesario y más, ese fuego no creará sino vida allí donde vaya. A cada pisada que den la llama se hará más grande e iluminará a los más necios y cobardes, guiará a los ciegos y apartará del camino que conduce a la nada a los hipócritas y farsantes, a los impostores de esta rica vida.

Había estado un tiempo apreciable hasta completar sus palabras: un cigarro en la terraza a la claridad lunar con apenas estrellas a su encuentro, unas risas y carcajadas de alegría en la oscuridad, flexiones y abdominales, pensamientos vagos en plena noche de agosto.

Y ahí seguían la llama, la fortuna, la divinidad, la suerte, lo etéreo, los calcetines, los calzoncillos, el elfo, la pelota, la camiseta dedicada, el estuche, El Zahir de Paulo Coelho, sus cadenas, sus cruces, sus medallas, sus pósters, el calendario sobre Roma, las chapas, los culés, la bufanda...Y seguia él ahí creyendo que todo era posible. Que la fe movía montañas y que de todo se podía aprender en la vida, daba igual que tropezara mil y una veces con la misma piedra. Siempre valía la pena acabar levantándose aunque fuera para besar el suelo otra vez. Porque las caídas también le hacían fuerte y le preparaban a uno para besar la gloria del cielo.

16.8.07

Vuelta al mundo real (el de mentira)


Cuando negros nubarrones ensombrecen nuestros días, y nuestras noches parecen más oscuras que un millón de medianoches, recordemos que existe una poderosa y benévola providencia en el universo, capaz de abrir un camino donde no hay camino posible, y de transformar un oscuro ayer, en un luminoso mañana. (Martin Luther King)

Uno está de vuelta en la gran urbe, el tiempo no acompaña a un agosto algo atípico, y es que no recuerdo días así de lluviosos o inestables veranos atrás. Pero la memoria a veces puede jugar malas pasadas y tiende a esconder y ocultar aquello que no le agrada y aquello a lo que no da tanta importancia, bola. Es curioso cuando uno desconecta de todo; bien se podría haber declarado la Tercera Guerra Mundial que un servidor no se hubiera enterado. Uno estaba como en una isla desierta voluntariamente incomunicado y al margen de cualquier disputa y rencilla.

Parece que los políticos también hacen vacaciones y hacen tregua. Las que no se van ni en los meses de canícula son la averías: llego a casa y no va mi sagrado metro de la L4. Por no comentar los diarios retrasos y altercados que vive el servicio de carcanías de Renfe, algo escandaloso e impropio de un país que llaman avanzado y entre las principales economías. Además, desde el lunes el teléfono de casa no va para nada, y aún estamos esperando a que vengan los de Telefónica a la pertinente reparación. Nos dicen que se pasarán por la mañana y no aparecen. Seguimos esperando.

Llega uno la mar de relajado y tranquilo y ve como de un soplón se produce la muerte de 500 personas en un atentado en Irak. ¿En qué se ha convertido ese país que un día lució entre el Tigris y el Éufrates? Si con el dictador estaba mal, ahora esta incluso mucho peor; un nido de terroristas, núcleo de enfrentamientos interreligiosos allí donde antes había laicismo, un aroma y sabor a muerte, destrucción y odio donde miles y miles de civiles, mujeres y niños sufren la amargura de una existencia que no es tal, que no es vida. Hace cuatro años de la nefasta invasión, cobarde acción unilateral con la que la Administración Bush quería mostrar su hegemonía política, económica y militar al mundo. Miren ustedes mismos lo que ha conseguido. Está claro que con dirigentes así el mundo va a vivir menos de lo que ya los más pesimistas analistas auguran.

Por no hablar de Chaves, que quiere llevar a cabo su propuesta de reelección indefinida en su cargo de presidente de Venezuela. ¡Viva la democracia, sí señor! Y el señor Chaves se autoproclama de la nueva izquierda, esta del siglo XXI. Pues con personajes así las cosas no han cambiado del régimen de partido único y personalista impuesto por Lenin y luego por Stalin, por ejemplo, o el caso cubano con el deteriorado cada vez más Fidel Castro. Siempre va a haber parte de la llamada izquierda que ni va a aprender de los errores y que está obcecada en una interpretación anacrónica, fascista y totalitaria de la idelogía. Y no será Chaves quien se oponga a la libertad, verán ustedes que la defenderá al máximo en sus discursos...

No me había drogado antes de volver, esto es, que no pensaba que el mundo no seguiría estando igual de loco que antes, pero es lamentable ver y escuchar según qué día tras día, muy triste. Cuando empiece septiembre en nuestro país otra vez nos bombardearán con la dialéctica de primaria de enfrentamiento PSOE - PP y la campaña electoral en curso desde meses antes de las elecciones. Así es este país.

Pero siempre habrá algo que ayude a seguir creyendo en que otro mundo es posible, y uno seguirá cultivando cariñosamente las plantas de su jardín y de su huerto. Habrá días en los que la luz del Sol brille potente entre nuestros corazones e ilumine nuestras almas hacia un paraíso terrenal. Puede que no podamos vivir muchos de nosotros esos días que acabaran con la impureza de nuestro tiempo pero trataremos de hacer lo posible para que este sea un mundo de agua y verdor, de riqueza material y espiritual en que haya lugar para todos. Con las palabras de Luther King en mente, hasta la vista.

28.7.07

Bajo el mismo Sol


Hoy todo es diferente: el lugar, mis pensamientos, mis deseos, mis ideas. Pero mis sueños siguen siendo los mismos, a saber, poder ser feliz día a día junto a aquellos que realmente me importan. Estén más cerca o más lejos, aquí tienen una luz donde verse reflejados, un espejo en el que mirarse y un camino a seguir, por la misma vía, en el mismo vagón, en el mismo tren. Hoy hago una excepción escribiendo en primera persona, diría.

Voy a empezar una ruta desde el corazón, hasta dónde me lleve, dejando a un lado las amistades de antes de este gran año, amistades que igualmente me importan y refrescan con su alegría y su forma de ser estos días tan calurosos. Estaré unos días en que no podré estar pendiente de renovar la fisonomía de esta pequeña pero encomiable república, y aquí espero dejar alguna que otra semilla que me encantaría que germinara en un futuro no muy próximo.

Desde mi barrio en mi querida ciudad hasta Vila-Seca, donde reside una chica muy especial como ella bien sabe, a la que he querido y quiero mucho; al fin y al cabo ella es mi mejor amiga. Siempre será única en mi corazón, aunque de la amistad no pueda brotar nada más. De allí a Sabadell, donde alguien con un destino parecido al mío se ha cruzado en el camino común que nos quiere llevar a la gloria esperada, a ansiados triunfos, a nuevas reflexiones y conversaciones. Vuelvo a Barcelona para penetrar en un territorio conocido por un servidor, y me encuentro con una dulce chica reservada que tiene siempre bondad en sus bellos ojos y está dispuesta a abrazarte si eres sincero con ella, si la respetas y la tratas como bien se merece. Aquí también tengo tiempo para visitar a alguien con orgullo y con las ideas claras, amante de su chica y de sus sueños, aún de juventud, pero que con la edad lo harán más sabio y fuerte, con esos ojos que cautivarán a cualquiera. Parto tras ello hacia la costa en dirección al Maresme, estacionando primero en Badalona para ver a una reina de lindos ojos que parece la mujer ideal, tan lista, inteligente, simpática, habladora, dulce, con tiempo y más para hacer de todo en esta vida. Al lado de allí está Montgat, donde una princesa pelirroja vive al máximo su existencia, pasando casi toda ella en Badalona junto a sus amigas. Entre ellas una chica morena y amable que es un encanto, a la que veo tras convocar a la pelirroja y la otra badalonina. Dejo a ellas para ir más hacia el norte, donde me espera un chico de pelo rizado, simpático donde los haya, muy cariñoso y con un corazón que no cabe en tu mano, que siempre está dispuesto a escucharte y entenderte.

Decido parar en el camino porque son muchas las sensaciones, sintiendo eso sí que aún no he acabado, que para el final del camino he dejado tierras a las que llamar a la puerta. En mi camino hacia el sur por Muntaner me cruzo con una morena atractiva, pija diría yo, sensual y simpática como ella sola, que te abre su corazón de par en par; también me topo en Joanic con un enamorado de la vida, de su coche y de las bonitas mujeres a las que seduce con su mirada. Sigo bajando hasta pasar por Hospitalet, donde la mejor jugadora de baloncesto que jamás haya conocido me estaba esperando, con su piel morena y su innata simpatía que la hacen guapísima. Despues de ahí me dirijo a Molins y Martorell, donde una rubia guapísima y una morena y bajita doncella me esperan con una sonrisa bien amplia. Luego por fin, llego a Valls, donde un camarada de ideas similares y gran personalidad me abre sus puertas. Dialogamos de política, fútbol y mujeres. Valls es el puente hacia Alpicat, donde un tímido chico realmente guapo, un galán escondido hace acto de presencia y me saluda en catalán. Está realmente feliz en su Lleida natal, es un chico increíble.

He recorrido muchos kilómetros y ha merecido la pena, pero necesitaba volver a Barcelona y visitar a alguien con el que no he sido muchas veces justo en todo este tiempo. Allá por Avenida Tibidabo me espera montado en una bici, y con otra a su lado. Recorremos juntos sus caminos favoritos hablando del Tour, de sus impresiones acerca de lo último de mi blog. Tú también te mereces estar en este camino. Olvidado y aparcado queda todo lo demás, lo caprichosa que es la vida a veces, pero que al fin y al cabo nos ha juntado y reunido.

Yo os he acogido a todos con cariño en mi corazón, en mi camino, en esta ruta llena de sinceridad. Marcharé en menos de una semana de vacaciones, y a la vuelta, gente como vosotros, amigos de verdad, seguirán siendo fuente esencial de inspiración. Sois todos los que estáis, pero no estáis todos los que son, faltarían algunos de los amigos y amigas que yo llamo los de toda la vida, los del colegio y el fútbol.

Allí donde vaya, sabiendo que vuestra felicidad ilumina los cielos, así ocurrirá en mi cielo, en mi vida.

22.7.07

Desde el barrio


Él tenía la impresión vaga de haber vivido similares noches de sábado a ésa. Sin salir de casa, con los breves recuerdos de la noche anterior a punto de derretirse como los hielos de un cubata amargo y seco, el intenso calor nocturno que se filtraba por el cuerpo de los edificios de lo que en un tiempo era el fiel reflejo de un suburbio urbano. Hoy en día el barrio era un ejemplo más de desarrollo y creación de oportunidades y posibilidades de un futuro próspero gracias a la actividad vecinal, al esfuerzo comunitario de años atrás, cuando había cantidad de gente dispuesta a sacrificarse en aras de un mundo más justo y legítimo, mejor para todos aquellos que como esas gentes habían venido a este planeta en condiciones más desfavorables y sin el poder de la caprichosa suerte y fortuna, con la espada del azar en su contra.

Verdún era su nombre; poco conocido en la esfera universitaria en que había empezado a codearse, una esfera que a duras penas sabría decir que tal barrio de la periferia barcelonesa pertenecía al distrito de Nou Barris, gran ejemplificación del esfuerzo en común relatado antes. La reacción instintiva hacia la ignorancia, mayoritariamente involuntaria, era la de acentúar y exagerar los mitos y leyendas del barrio, sus gentes, sus calles. Jugar con aquellos que desconocen aspectos de su propia ciudad.

Nunca en la historia se conocerán casos como el de Verdún y sus compañeros de distrito, y es que su evolución invita a la gran reflexión de estos tiempos, a comprender como la inercia de las vidas hace mella en el destino de sus gentes. Antaño destino de inmigrantes compatriotas, en su amplísima mayoría andaluces, era en la actualidad nuevo hogar de latinoamericanos, africanos, magrebíes, asiáticos, musulmanes, todos ellos en busca de mejores oportunidades y de una vida mejor que la anterior, igual que hicieron los españoles durante las décadas franquistas dirigiéndose a las grandes ciudades. El barrio era un puzzle de personalidades distintas y muchas de ellas peculiares, perros ladradores que ponen de relieve la marcha acelerada de la vida cosmopolita de un lugar tan plural como Barcelona, del que creemos conocer todo y a duras penas podemos saber nada cierto. No habrá rincón con tanto secreto y dinamismo como la Ciudad Condal y sus barrios. La Ciutat dels Barris.

Las calles de Verdún acogían gran vitalidad cada mañana, cuando salen a pasear ancianos y ancianas bien prontito, que persiguen perdidos sueños de juventud y preparan el terreno para ir a misa cuando es domingo. Los sábados de antes era más habitual despertarse envuelto en medio de música alegre y flores, la recia voz de un gitano con ellas, las flores y sus colores; más si cabe desde que muchas calles son peatonales, la presencia de vida, de almas repletas de esperanzas y temores, de fracasos anteriores y por venir, de éxitos difícilmente visibles en lugares así, o eso creía él, que a menudo le gustaba vanagloriarse de haber crecido en un lugar como Verdún, del que conocía la cruda realidad existente en oasis de convivencia públicos desde la confortable posición de espectador, a modo de narrador omnisciente. Su destino desde los 5 años se alejó en principio de las probabilidades de evolucionar en unas formas y posición nada halagüeñas y deseables para nadie.

Era en momentos así que él deseaba con todas sus fuerzas dejarlo todo y buscar un nuevo horizonte, paralizar temporalmente sus reflexiones, abandonar sin olvidar el olor verduniense y el aroma de sus calles, gentes y comercios. Estaba orgulloso y contento de haber vivido ahí toda la vida, de criarse en un ambiente familiar y sociable, donde la gente buscaba ante todo el respeto mútuo. Y como en cualquier rincón, ahí también, sí, ahí, habia espacio para el mal, para el dolor, la angustia de una familia desestructurada que no puede llegar a fin de mes, los maltratos de un marido alcólico hacia su mujer, los lloros de un niño cuya madre es una ludópata, y cuyo progenitor dejó a ambos con una mano delante y otra detrás, se fue con otra, la miseria de la droga y su tráfico, los balanceos y desequlibrios de adictos al alcol, el aroma veraniego a porros de unos jóvenes apalancados en los bancos, vidrios de Xibeca esparcidos contra las paredes de unos pisos, que han sufrido las iras de gente que trataba de evadirse, de olvidar las penas refugiándose en la bebida para olvidar por un instante que no eran gente de clase baja, y que mañana amanecerían con una comodidad y estabilidad que no les permitiría plantearse ninguna duda ni temor no solo por el mañana sino por el día a día.

Pero siempre había lugar donde los gorriones se posarían a entonar sus cánticos de alegría, entre el verdor de los árboles y el atrevido florecimiento que alguno de ellos engendraba, siempre iba a haber muestras de vida y esperanza; los mosquitos y demás insectos que también se acercaban al barrio, así como las hambrientas gaviotas y las aburridas palomas, conformaban el paisaje típico de la capital más allá de las almas y cuerpos de sus habitantes. Siempre había algo indescriptible, una fuerza superior que venía para los creyentes desde arriba que empujaba, incitaba a pensar que todo era posible, que barrios y zonas como las de Verdún llegarían a ser muy prósperas y que nada iban a tener que ver con focos infecciosos de marginación y más marginalidad, de gente repudiada por sus orígenes y clase social, por sus recursos y riquezas.

Costaba creerlo y los tiempos, la historia del momento no ayudaba. Parecía que las cartas estaban echadas y que nadie con poder real quería que cambiara algo, o quizás no era ya posible. Todo debían ser milongas. Pasara lo que pasara él iba a tener fe en esa luz que indicaba que todo alguna vez podía ser satisfecho, y en caso contrario iba a ser una etapa consumida más en su vida de la que debía aprender algo, no abandonarse en el olvido y la desesperanza, en lo que pudo haber sido y no fue, en los sueños que él había imaginado en y con el barrio. Con Verdún. Aunque marchara lejos de ahí, siempre en su corazón y en la memoria, conservaría a su querido barrio. Verdún, desde donde él escribía, soñaba, cantaba, pensaba, se arrepentía, se vestía, coloreaba, saboreaba, jugaba, desde donde veía el fragor, la cándida vitalidad de la Via Julia, sus esencias y realidad.

Verdún, desde donde bien chico él creyó que todo podía ser posible.

14.7.07

De la Educación

Vengo justo de un viaje que me ha conducido a tierras hasta ahora inexplorables y desconocidas para mi espíritu. Me han preguntado por el camino mientras me dirigía hacia esas nuevas tierras, que no tienen nombre, son solamente tierras, si me encontraba mal y es que al parecer tenía aspecto de haber ingerido alguna sustancia tóxica o nociva.

Hacía un sol de justicia a mi llegada. Una vez allí todo consistió en observar y escuchar hasta que he vuelto a mi acogedor hogar, hasta que me he trasladado a mi silla azul y he recordado todo.

Todo, asboslutamente todo en la vida, es posible gracias a la educación. Pocas cosas habrá tan claras como ella en la vida. De eso podéis estar completamente seguros. Si hay un río a partir del cual se desvían el resto de afluentes ese es el de la educación. La base de toda pirámide vital, es la clave para garantizar la convivencia los unos con los otros.

Desde la educación, ya cuando somos pequeñitos y traviesos niños y niñas en busca de la alegría y de parques, es posible y fundamental transmitir toda una serie de valores que nos van introduciendo en los cauces democráticos que todos debemos querer alcanzar. Valores como el respeto, la amistad, la tolerancia, el cariño; obligaciones como el deber o la responsabilidad, el sentido común, el saber hacer, dialogar, reflexionar, callar, escuchar al silencio cuando es imprescindible.

Si empezamos a construir la casa desde los cimientos, desde abajo y no desde el tejado, el panorama bien podría ser distinto y mucho más halagüeño. La tarea de educar no se delega únicamente en los colegios y centros educativos, sino que empieza desde bien chicos por los padres, verdaderos responsables de que su hijo o hija siga el camino de la formación democrática y humana. Constituyen ellos el mejor ejemplo a seguir, por lo que podemos observar como si la educación, la base de los padres ya no es buena, falla, es presumible concluir que la de los hijos es probable que siga por esos andares. Y así generación tras generación.

Podemos preguntarnos por qué suceden infinidad de cosas en el mundo que nos resultan odiosas y repugnantes, desechables y despreciables. La respuesta la hemos oído muchas veces o la hemos hasta pronunciado: "Es un problema de educación, de cultura...si falla la base..falla todo". Pensemos en los terroristas islamistas por ejemplo. Existen países con gran cantidad de población musulmana (véase la India, en referencia al libro La Tierra es Plana de Thomas Friedman) que no se han agregado en ningún caso individual a grupos como Al-Qaeda o satélites terroristas de este calado. La diferencia entre un terrorista y un ciudadano normal puede estar en la educación, en la formación en una serie de valores que han engendrado en él la esencia de la convivencia en comunidad y de la democracia. Es solamente un ejemplo, pero no creo que la cuestión vaya mal encaminada. Pensemos en el trasfondo de todo esto.
Puede haber miles y miles de razones que nos lleven a actúar de uno u otro modo, a pensar así o de cualquier otra manera, pero si somos capaces desde que nos empezamos a desarrollar en nuestro camino a la madurez entre un jardín de magnitudes democráticas y repletas de humanidad, todo es posible. Somos muy diferentes los unos de los otros, y hasta bastante, muy complejos e impredecibles, pero si la base es sólida y está cohesionada por todos los poderes y con convicción, el camino debe ser el más llano posible. Las cimas nos las proponemos cada uno individual y/o colectivamente. Esa es la gracia de la democracia, el saber compartir un espacio de habitabilidad común con metas particulares y conjuntas sin que unas impidan a las otras su logro.

Con una buena educación y formación conquistamos el presente y garantizamos el futuro, ganamos todos, gana la Historia de la Humanidad.

7.7.07

De los ídolos


Fecha curiosa la del día que está a punto de extinguirse. El calor ha golpeado con fuerza en un día apacible y sonriente en el que las nubes no han encontrado un sofá de confianza.

Una vida la nuestra en la que hemos encontrado e identificado a diferentes ídolos y/o dioses. Hasta hace casi dos años un servidor creía en el Dios cristiano, ahora solo creo en algunos de los valores del cristianismo. Cuando era pequeño Stoichkov y más tarde Jan Ullrich eran mis particulares ídolos deportivos. Igual que el tiempo transcurre, los ídolos de uno también se reemplazan, ocupan el espacio de uno durante un tiempo determinado. Donde ayer estaban nombres como los de antes, hoy podríamos ver a Rafa Nadal y Dwyane Wade, o Leo Messi.

Siempre y cuando la admiración que podemos sentir por algún personaje con capacidades y habilidades especiales y diferenciativas no derive en obsesión, es fructífero tener un icono, una imagen con la que querer identificarse y a la que querer animar en su tarea, actividad. Los ídolos son elementos propios de la juventud, pero no necesariamente se deben limitar a esta franja de edad, puesto que en cuestiones como sobretodo los deportes se puede disfrutar en todas las estaciones de la vida, desde la más tierna infancia a la vejez.

Puede que sean personas, personajes públicos que nos gustaría ser, vivir como viven y hacer lo que hacen de esa forma que tanto nos entusiasma. Seguro que muchos de vosotros conserváis pósters de distinto signo. Yo tengo varios desde luego, desde algo de iconografía deportiva a musical como de Linkin Park. Y no niego que me encantaría disponer de alguna que otra imagen de Angelina Jolie o Scarlett Johansson.

La vida va avanzando y sabes de sobras que la gente a la que realmente admiras o debes admirar es esa gente anónima, empezando por tus padres. Yo admiro, respeto y quiero profundamente a alguien muy especial a la que observo cada noche al levantar la vista en el cielo estrellado. Sé que tengo motivos para ser feliz y sonreír, e igual que me produce una alegría inmensa ver cómo Nadal gana un torneo o disfrutar con las genialidades de Messi, mucha más alegría siento cuando la miro y aún más cuando tengo la suerte de comunicarme con ella. A veces una simple mirada sirve, me delata.

Siempre habrá en mi terreno adobado ídolos y gente a la que realmente valoras por su calidad humana además de por sus atributos que los hacen diferentes al resto. Es bonito y enorgullece el saber que alguno de nosotros pueda ser identificado como tal por alguien, sea conocido o no, pero mucho más bonito es confesar que tú, si tú, eres fundamental para alguien como yo.

Porque en alguien como el que escribe estos ínfimos párrafos no hay dioses ni diosas, solo hay lugar para gente tan especial como tú.

2.7.07

De un gran camarada


Haciendo una excepción a la norma; porque en este caso las palabras valen mucho más que una imagen cualquiera. Lo que viene a continuación no lo ha escrito un servidor sino un camarada en esto de la vida y sus encantos, también desencantos. Merece ser publicado por todo lo alto y ser leído y comprendido, puesto que ahí radican parte esencial de los sentimientos humanos más sinceros y bellos. Porque esta humilde república de buenas intenciones como tú bien dices es el rincón ideal para expresarse cuando lo que se aúna con más fuerza es amar la vida y disfrutarla en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad, en el día y en la noche, en el frío y el calor.

He aquí:

Aunque dudo que este pequeño escrito esté a la altura de los que en esta república se encuentran, he decidido acudir a este rincón tan lleno de grandes ideas y mejores intenciones, porque necesitaba un lugar donde escribir y creo que aquí gozaré de comprensión y seré entendido. Así pues empezaré a expresarme:

Veo como zarpa un barco en el que quiero estar, en el que necesito navegar. Un barco hermoso, con una tripulación numerosa y magnífica que goza, a la vez que demuestra, del respeto y la admiración de su excelente capitana. No me importa a dónde vaya, solo sé que deseo formar parte de él, pero hacerlo de una forma distinta a la que creo ya formar parte: quiero compartirlo; ayudarte a comandarlo, a dirigirlo, a explorar nuevos horizontes y surcar nuevos mares, en cierto modo hacerlo mío. Ahora, me quedo mirando con lástima y tristeza cómo pones en marcha tu barco sin saber lo que pienso, lo que siento; creyendo que tan solo quiero ser un tripulante más de la embarcación. Siendo tan solo capaz de decir adiós deseándote suerte en el viaje, pidiendo a un dios en el que no creo que al menos en algún momento me recuerdes.

Lleno de un gran vació interior, me dispongo a iniciar una larga y dura travesía a la deriva en el más peligroso de los mares: un mar de dudas. Un mar asediado por las tormentas de los “quizás...”, los “y si...” y los “qué hubiera pasado si...”; un mar sin estrellas que lo arropen, pues en él ni tu mirada ni tu sonrisa puedo hallar. Perdido en este terrible océano, nada parece seguro ni adecuado, no hay más que dudas: ignoro si debo enviar este mensaje embotellado explicándote, capitana, lo que ahora estoy contando; dudo de quién soy, de qué soy, de si realmente soy algo después de haber dejado marchar tu barco sin intentar abordarlo. Tal vez sea ese “ser como soy” del que tanto dudo lo que me haga un buen tripulante, al que muchos capitanes, aunque ninguno como tú, deseen contar conmigo en su barco. Ese mismo “ser como soy” que ha permitido que te deje marchar sin hacerte saber cómo me siento. Quizás no debiera "ser como soy"

Del más fiel de tus tripulantes, que algún día espera ser algo más.

29.6.07

Muchas Gracias

Días como los de ayer son aquellos por los que merece la pena tener una ilusión exagerada acerca de la vida y sus esencias. Sinceramente no me esperaba algo así, me produjo todo una alegría enorme. Una unión de sorpresa y emoción que hace que los momentos vividos ayer sean inolvidables.

Francamente fue muy emotivo, y estuve a punto de soltar alguna que otra lágrima, pero me contuve. Me dejasteis sin habla, algo que no es tarea fácil porque como ya habéis comprobado en primera persona tengo cierta verborrea. Y como ayer me robasteis las palabras, pues aquí va todo esto que estoy escribiendo.

Mi cumpleaños al fin y al cabo era anecdótico, la excusa por la que celebrar algo conjuntamente, como era el final del primer curso...de universitarios. Quién lo iba a decir hace un año que todo esto sería posible! Si me hubieran dicho que en menos de un año iba a conocer a gente tan genial como vosotros, y que íbamos a compartir instantes de plena felicidad, me hubiera preocupado por buscar donde firmarlo.

Gracias por ser como sóis, me importáis todos muchos y me gustaría teneros en mi círculo el tiempo indefinido que sea posible. Juntos somos más fuertes; la unión hace la fuerza. Y una amistad como la vuestra es capaz de derrotar todas las murallas y obstáculos.

Sabéis que tenéis a un tal Jordi que llaman Chopi que dicen que es un Jugón que estaría dispuesto a cualquier cosa con tal de no errar en el camino de la amistad. Y aunque pueda haber momentos no siempre tan bonitos, quiero que sepáis que nunca os voy a querer fallar, porque sois fantásticos y maravillosos, y me importáis mucho. Aquí me tenéis para lo que haga falta!

Gracias por hacer de ayer uno de los mejores días de mi vida. Vosotros sóis el mejor regalo que toda persona desearía.

Entre pelotas, gomas, juguetes, chuches, posturas, fotos y polos,

Jordi-Chopi-Jugón para la élite UPF ECO+ADE '06-'10.

23.6.07

De la irracionalidad futbolera

El fútbol, ese deporte majestuoso que nos hace vivir momentos inolvidables de pasión y de éxtasis compartido. Esa actividad deportiva cada vez más lucrativa para muchos que nos transforma en animales irracionales y despierta en nosotros sentimientos y actitudes poco democráticas y nada civilizadas. Porque fútbol reúne al mismo tiempo sentimiento y acción, nos puede transportar de la alegría a la decepción en nada de tiempo. A los culés en menos de un año, ya me contaréis...

Porque soy culé, barcelonista y así me siento de orgulloso. Cuando mi equipo gana títulos lo celebro como un bárbaro ansioso por demostrar que sabe gritar y ponerse eufórico. Porque cuando mete gol mi equipo salto del sofá y me desgañito la voz. Me quedo afónico cantando los goles que sirven para ganar títulos. Mi piel es de gallina cuando mis ojos rememoran en vídeo partidos antológicos, desde la falta de Koeman en el 92 hasta la chilena de Rivaldo.

¿Qué sería de la vida sin estos momentos de júbilo desenfrenado? ¿Qué sería de nosotros sin la irracionalidad de algunas actividades humanas y lo que generan? Si todo estuviera perfectamente engendrado por una mente supranatural que determinara el inicio y fin de nuestros días, sonaría a estafa. Hay ocasiones en las que es mejor vivir bajo la incerteza del porvenir, el saber que has madrugado en el colchón de tu habitación de la casa de tus padres, y quién sabe dónde vas a acabar comiendo o durmiendo la siesta.

Porque soy en muchas ocasiones irracional, sobretodo cuando veo fútbol, porque me motivo viéndolo y jugando, que 12 años es toda una vida de diversión y sufrimiento por todo aquello que tanto te gusta. Y porque luego en el fondo descubres cuando la tormenta ha remitido que hay aspectos esenciales de la vida mucho más trascendentales que correr tras un balón en busca de la gloria. A él también le ocurre, que cuando la contempla, cuando la observa atentamente, comprende la grandeza de la vida y lo agradecido que tiene que estarle.

Visca el Barça!

16.6.07

Aniversario cercano


Algo menos de dos semanas. Es un intervalo de tiempo corto que a muchos de nosotros nos va a resultar eterno. Luego podremos afirmar rotundamente que ha llegado el verano para todos, aunque bien seguro que cada uno tiene dibujado unos meses de julio y agosto muy diferentes. Muchos de nuestros caminos se separarán temporalmente, pero el recuerdo seguirá vivo, como así permanece la imagen de todos aquellos excompañeros de colegio; algunos afortunadamente los veo más, en cambio a otros hace meses que no gozo de su presencia.

El miércoles me esperan los 19 años. Me confiesan que están algo ansiosos por verme, que ya son la frontera de la juventud, a punto de iniciar una nueva década. Giras un momento despistado y ves transcurrir tu pasado a través de diapositivas de colores, más claros para los momentos de júbilo y alegría, y más oscuros para los de tristeza y desangelo. Son muchas las risas que hemos ido dejando atrás, son muchas más aún las que nos quedan por trazar.

Respuestas a mis interrogantes de toda la vida seguramente aún no he encontrado, pero siguen fluyendo las ideas y las buenas intenciones. Sin tener ideales, sin creer en algo que no existe, la vida dejaría de perder parte de su encanto. Hablemos de tener fe, sea la que sea, pero comenzando por la fe en las personas, los unos por los otros. Y fe en la juventud, en la sabia nueva para el mañana.

Hace casi 19 años no sabía que iba a nacer en un país llamado España. Muchos de los problemas de entonces siguen dando quebraderos de cabeza a los gobernantes. Ha mejorado ciertamente la democracia en nuestro país pero seguimos arrastrando males endémicos e históricos causados por el franquismo y por el retraso inherente e íntrinsecamente español asociado a la llegada de los Borbones.

Hace casi 19 años no sabía que iba a ser un culé convencido, que iba a sufrir por algo llamado fútbol y que me iba a pasar más de la mitad de ese período jugándolo. He gritado tantas veces gol como veces uno se lava los dientes.

Hace casi 19 años existía el Muro de Berlín y la URSS. Ahora son la sombra de un pasado que mezcla la alegoría de dos sistemas enfrentados y antagónicos y que al mismo tiempo nos deben dejar la puerta abierta a la esperanza, a comprender que no hay un único camino viable basado en el liberalismo capitalista de nueva orden (se va regenerando período tras período conservando su esencia), sino que existen alternativas. No hablo de comunismo soviético ni mucho menos (aún siendo joven muestro cordura) ni de socialismo puro.

Hace pocos años, no más de 4, que opté por defender una República como Estado más democrático o justo si se puede decir, dentro de la imperfección de la política. Aunque sea bastante improbable que España acabe convirtiéndose en ello, nunca voy a dejar de defender sus valores, ya que la igualdad, la fraternidad, la libertad, el laicismo, por mencionar unos pocos, son en mi modesta opinión metas a seguir. No nos quedemos con el mero formalismo sino con las ideas de fondo, con lo que realmente merece la pena. El marco a desarrollar puede ser otro bien distinto sino hay más remedio.

Y como no había mucha república en mi país, digamos que decidí montar una propia. Ya pronto cumplirá un año. Un servidor cumplirá como he comentado 19.

Desde ahora el destino de ella y el mío están unidos, unidos para siempre.

8.6.07

Ganar

Echamos la vista atrás y nos es espeluznante la rapidez con la que todo ha avanzado. Llegados a estos días recuerdas exactamente lo que hacías un año atrás justamente. De nuevo otra vez, a las puertas del verano. Para muchos de nosotros el primer año universitario habrá significado cambios importantes, algunos de ellos bruscos y contundentes.

En mi caso me quedo con un sabor muy dulce. He conocido a gente fantástica, nueva gente en mi vida, y espero que muchos de ellos permanezcan en ella por mucho tiempo. Siempre vas a querer más a unos que otros, siempre te va a importar alguien más que otra persona, pero con todos los que he conocido de verdad y aprecio, me lo he pasado genial y espero que así sea por mucho tiempo. Es gratificante llegar a un espacio nuevo para ti y conectar de esta manera tan especial y compartir momentos inolvidables. Ha sido solo un año, pero habrá seguro miles de anécdotas por contar.

La vida en sus difentes etapas nos enseña diferentes caminos por los que aprender y progresar. De estos últimos meses sin ninguna duda lo que más destacaría es el poder y la fuerza de la amistad, algo esencial y fundamental para nosotros los seres humanos. El saber que alguien puede estar ahí para ayudarte, que puedes contar para lo que sea con tal de hacer un favor sin esperar nada a cambio. La amistad con el respeto y la solidaridad como pilares es la base de una relación sincera y creíble.

Suelen decir a lo largo de la historia que hay que saber perder también en esta vida, y a veces la derrota es algo lamentablemente inevitable, pero que nos ha de servir para rectificar y no cesar en desear encontrar el triunfo. Y estoy plenamente convencido de que a través de delicias y aromas como la amistad, el respeto, la solidaridad, el buen humor y buen royo, el optimismo y el querer, la victoria está garantizada, ya que todo ello conforma buena parte de la esencia de esta vida. Todos podemos salir ganando optando por esas vías y es créanme absolutamente complaciente y extremadamente bello.

Nos pondrán muchos gran cantidad de obstáculos y barreras para impedir que nosotros podamos prosperar y ser felices, para impedir que gente joven como nosotros dispuestos a comernos el mundo y a mejorarlo nos quedemos en el intento. Que los sueños y deseos de todos nosotros no se queden en eso, que no se quede todo en una revolución interior sino que hagamos todo lo posible para hacer de todo este espacio común un lugar más digno y feliz, donde podamos todos convivir sin tantos impedimentos ni prejuicios, sin presencia de tanto odio y mal.

Que el bien, que la buena voluntad guíe vuestros pensamientos y vuestro sendero, e impregnad a vuestro entorno de aquello que creéis que merece la pena seguir y luchad por lograrlo.

Gracias amigos y amigas, compañeros y compañeras, seguid así.

2.6.07

Brevedad


La misma cantinela que se repite semana a semana, ese cansancio multiplicado por la necesidad de abrazar la almohada. Todo invitaba a la brevedad. Como breves son muchos de nuestros sueños, estás totalmente metidos en ellos y de repente suena el despertador y el sonido machacante de la rutina ya empieza a taladrar los tímpanos.

Semana que empezó con la resaca electoral (de la abstención), los posibles pactos y los fracasos confirmados (Madrid no es cuna del PSOE precisamente). Semana que llegó a ayer viernes con resaca para muchos. Una semana más, el fin se acerca a pasos agigantados. Y hay que preparar bien ese fin, para evitar cualquier sorpresa y tristeza de final de campaña universitaria.

Mientrastanto, cada uno seguirá persiguiendo sus sueños y buscará la felicidad, la de los pequeños detalles, la del día a día, que no se explica en los colegios ni te la enseñan los padres. Lo aprende cada uno a medida que avanza por el tortuoso camino de la vida.

Esta noche he decidido subirme a un árbol y observar las estrellas. He comprendido una vez más que hay palabras que jamás se las puede llevar el viento, que siempre van a estar ahí presentes. Somos muy afortunados, algunos más que otros y hemos de persistir hasta llegar a nuestras metas particulares. Me quedo sin ideas en esta madrugada, me voy consumiendo como el cigarrillo en manos de una quinceañera en una discoteca. Se va apagando poco a poco la luz con la que tratamos de engañar a la oscuridad, se va deshaciendo el helado de chocolate que todos esperamos saborear.

Nuevos horizontes se han abierto más allá del mar. Algunos intrépidos y osados ya han decidido embarcarse en la aventura. Pero recordad que la principal aventura es la vida, y que a veces sus riesgos vale la pena correr.

26.5.07

Siempre


La noche que ilumina esplendorosa la terraza invita a salir y mirar el cielo y a observarte ahí arriba, donde siempre estás, donde siempre vas a estar: en la cima. Pasarán los días, los meses, los años, pero tu lucha constante y sacrificada te conducirá allí donde te mereces, allí donde siempre has vivido, alli donde presidirás todo con humildad y cariño.

Verás la oscuridad en muchos momentos y te sentirás arrastrada por el pánico; tendrás a veces miedo de enfrentarte de nuevo a otros desafíos; tendrás miedo de recordar y de no poder seguir adelante con lo que siempre has querido y deseado. Pero siempre, siempre, acabarás viendo la luz.

Te dejarás llevar por la esperanza y la ilusión de cada amanecer, te mirarás al espejo y sabrás que te rodea gente a la que le importas de verdad y que nunca te fallará. Hasta habrá gente dispuesta a sacrificarlo, dejarlo todo por tu felicidad y bienestar. Todo lo que quieras lo vas a conseguir porque tu fuerza es tan poderosa, puede con todo y no va a conocer rival.

Será tu música la que dirija la orquestra de cada día, desde los altares de la divinidad celeste a la superficie de lo terrenal. Tu melodía podrá con las únicas fronteras existentes, las físicas, que se rendirán a su paso, porque ella no deja sino vida allí por donde va, aporta ganas y ánimo por vivir a todo aquél que seduce con su mirada y sonrisa.

Siempre tendrás a mucha distancia un espejo donde verte reflejada, un hombro sobre el que apoyarse, una ilusión a la que abrazar, una sombra con la que compartir.

Navegarás en ocasiones por ríos de dudas y reflexiones, desembocarás en mares desconocidos que te sorprenderán, pero finalmente pisarás tierra firme con decisión y mirarás con optimismo el horizonte, superado lo pasado, nerviosa y excitada por el porvenir.

Tú que conoces el rumbo y cómo llegar a su destino, tú que vas a pelear hasta el final para lograr lo que te propongas, tú, que vas a poder contra viento y marea, abarcarás la felicidad diaria con tu saber hacer y tu gracia natural.

Porque siempre vas a estar ahí. Siempre ahí arriba.

25.5.07

Resfríado democrático

Sometido por los efectos de un resfríado que acaba de arrancar, lastrado por la necesidad de descanso, buceando en pensamientos vagos que refrescan la mente y atraído por la sensualidad de una siesta. Fue esta al final quien conquistó a nuestro personaje, pero lo que presumía ser un breve período de refugio duró toda una tarde. Tres horas y pico de apogeo, durmiendo como solo saben hacerlo por estas tierras, eso dicen.

Nadie hubiera vaticinado que ese tiempo fuera a invertirse tan efectivamente. Fue de repente que él empezó a soñar. Llegaba y transcurría el domingo de las elecciones como cualquier otro domingo de cualquier otra semana de cualquier año, fugaz y sin verlo venir. Las 8 tocaron y ya se iban anunciando los resultados de la jornada. Lo que seguía a continuación no resultaba sino estremecedor. Nadie había ido a votar. Era como una pesadilla, esta vez demasiado cruel y verídica.

Los días que siguieron a la fecha en asterisco estuvieron empapados de incomprensión, ignorancia y un no saber qué hacer que se contagiaba por todos los rincones. Nadie podría haber advertido de las consecuencias de unos resultados así, pero algunos ya habían predecido la incomprensión de parte del electorado, su descontento, y el deterioro de la percepción acerca de la política y sus practicantes.

Y tal fue así que desde las instituciones se tomó una severa decisión, fatal para toda la sociedad: se convocó al estilo de concurso actual una especie de "Operación Caudillo", ya que decían que era a través de un poder fuerte y una estructura férrea que se debía ordenar y harmonizar las calles y sus gentes. Se eligió por consenso al que consideraban que mejores credenciales aportaba, y así de un día para otro se pasó en el país a una Dictadura. La Democracia había sido enterrada bajo un mar de ilusiones pasadas, efímeros recuerdos que se jactaban en el corazón de muchos.

Una corriente de aire fresco del avanzado atardecer invadió la habitación. En ese instante él se levantó algo sudado y casi delirando. Había sido lo más cercano a una pesadilla. Sin embargo, dado el estado en el que se encontraba, no podía demostrar que la Democracia seguía su curso. Todo ello despertó en él un deseo de votar de cara al domingo, y de apostar por sus convicciones a través de los canales de representación que ofrecía el sistema. Un sistema que garantizaba nuestro derecho a ejercer el voto cada 4 años, para algunos escasos, para otros insuficientes.

Lo que quedaba a todas luces claro es que la nuestra era una Democracia incompleta en una sociedad imperfecta, y que la mayoría de nuestros políticos ni estaban concienciados ni capacitados para liderar con honestidad y principios un municipio, una Comunida Autónoma o el Gobierno. Pese a todo, pese a la baja calidad de los políticos españoles, no debemos dejar pasar una de las pocas oportunidades que se nos presentan en el sistema vigente, un sistema que es el que más se aproxima a lo que entendemos por libertad, igualdad y justicia. Un sistema por el que tantos millones de personas han luchado a lo largo de la historia y que ahora lo que debemos es seguir apostando por su evolución y crecimiento hacia los tres principios anteriormente destacados.

Hemos de tener presente que una alta abstencion o baja participación, según se mire, alimenta a la derecha y extrema derecha de este país en su intento por recuperar el poder dada la culpabilidad eterna de Zapatero. Pase lo que pase será culpa de él, y el PP representará la verdad. Cada uno es libre de votar a quien quiera, pero que sea responsable y consecuente con lo que vota. Lo que advierto es que la abstención solo beneficia a ellos, y acaba perjudicando a la gran mayoría, entre ellos gente con capacidad y talento intelectual de sobras que no se ven con ánimos ni ganas de participar de un juego en el casi todo el pescado está vendido. Aunque parezca mentira, nos jugamos más de lo que creemos, y nuestro voto puede cambiar el destino de la Historia. Todo aquello que signifique poder gozar de los privilegios de la Democracia será positivo, si bien es cierto que se deben seguir buscando y encontrando nuevos caminos de progreso, nuevos horizontes para hacer de este mundo uno mejor, en el que podamos disfrutar en libertad los unos con los otros sin ningún tipo de distinciones, prejuicios ni diferencias más allá de las otorgadas ricamente por naturaleza.

Que así sea.

20.5.07

Subirse al tren


Esperando en el andén cada mañana. El mismo metro, la misma gente, esas miradas soñolientas que anuncian la pesadumbre de una nueva jornada laboral, estudiantil, de la que siempre espera uno mejores cosas que de la anterior.

Habrá gente que nunca se atreverá a coger el tren por miedo a equivocarse de destino, por dudar en dar el siguiente paso en sus vidas. A veces es solo cuestión de subir primero un pie y después el otro. Ese acto que parece tan trivial puede esconder un futuro muy brillante y de lo más esperanzado para muchas almas. Otros andan perdidos en un laberinto sin salida, de tren en tren, de vagón en vagón. Sin rumbo fijo, no por ser unos nómadas de estos tiempos sino por no saber que es lo que desean realmente y qué hacer para intentar lograrlo. Cabalgan como jinetes sin caballo, luchan como caballeros sin espada.

En ocasiones nos vemos obligados por las circunstancias a subirnos para empezar nuevas aventuras, nuevas etapas que nos deben llevar allí donde queremos o tenemos pensado ir. Y pueden cambiar mucho las cosas durante el trayecto recién empezado. Vamos conociendo compañeros de viaje que nos cuentan sus inquietudes y sueños, diferentes metas en distintas personas, varias miradas hacia un mismo futuro desde variopintas perspectivas. Durante el camino haces más migas con unos que con otros, personas que integras en tu nueva vida, y de los cuales alguna en especial intentas que te conozca ampliamente. Siempre habrá tiempo para mirar al pasado, para el recuerdo, para mantener vivo el olor y la atmosfera transcurrida. A veces el gusto de lo vivido resultará amargo; en otras ocasiones la dulzura reinará vastamente y sin complejos.

Es entonces en esos momentos cuando te planteas en qué y cómo ha cambiado tu vida que nunca hubieras imaginado llegar hasta dónde has llegado. No te habías parado a pensar que subirse a ese tren iba a significar algo tan revolucionario. Al principio temes más que esperas, y nunca del todo acaba de evaporarse esa sensación de miedo e inseguridad ante lo desconocido. Suerte que durante el trayecto puedes topar con algun viajero que aún siendo soñador y amante de lo ficticio, te intenta mostrar la nueva realidad como es, te intenta ayudar y guiar por la oscuridad del camino de la soledad y la incertidumbre. Llegará un día lejano en un lugar aún más alejado que evocarás todos aquellos pensamientos que te sobrevolaban la cabeza cuando montaste en el tren. Más aún, recordarás aquellos que hicieron posible que tus nuevas huellas no se quedarán atrás, empapadas y hundidas en la miseria del olvido, arrinconadas como la ropa vieja en los armarios. Ese día animarás a nueva gente a subirse al tren con destino a nuevos horizontes, con destino a nuevas tierras por descubrir y alguna que otra zona por conquistar.

A todos los viajeros de la vida con destino en mente y a los que no gozan de rumbo fijo, que algun día subirán al tren apropiado.

12.5.07

Bosco Mítico (I)

Doce años es tiempo. Según como se mire. Doce años son muchos, es casi una vida; más si los has empleado jugando a aquello que más te apasiona: a fútbol. En el mismo equipo, el del colegio. Parece que fue ayer cuando me colgué unas botas con tacos por primera vez. Parece que fue ayer cuando comenzó lo que nunca se olvidará. San Juan Bosco (de Horta) es el club (escuela de fútbol) cuya camiseta he defendido con orgullo e ilusión.

Gracias a la vida y a su gente (mis padres en este caso) pude ir a ese colegio para luego apuntarme a hacer fútbol en segundo de primaria. Se podría realizar tranquilamente una crónica de todos estos años, son muchos los recuerdos que permanecen grabados, que jamás se olvidarán. Muchas de estas palabras bien las podrían suscribir mis compañeros en el equipo y grandes amigos, excelsas personas que tanto en el campo como en la calle irradiaban ilusión, compañerismo y pura fantasía. La relación era tan buena, nos conocíamos tan bien, que sobre el césped no se traducía sino la realidad. El ejemplo evidente es que podíamos ganar jugando mal y teniendo el día tonto, ese día resacoso que aparece marcado en el calendario en rojo, de atención y peligro.

De todo el largo período, la temporada 2003-2004 fue la más exitosa y brillante tanto a nivel colectivo como individual en mi caso. Los nombres que integraron esa plantilla están inscritos con oro en la historia humilde del club. Los conoceréis a todos más tarde o temprano. Espero que no se molesten si no los nombro aquí hoy, pero debería hacer lo mismo no solo con ellos sino con todos aquellos con los que he compartido pelota y pasión, y también los que han hecho posible que haya disfrutado con todo esto (entrenadores y técnicos, delegados, padres, directiva...)

He aprendido mucho como futbolista y sobretodo como persona, porque el deporte es formación humana además de competición, ganar, perder y correr. Del dulce sabor del triunfo a la amargura de una derrota. Perder es algo a lo que siempre hay que renunciar. De la satisfacción de una remontada, del alivio de un partido fácil que dominas a los 20 minutos, del extásis de un gol en el último minuto. ¿Volveremos a vivir todo esto juntos?

Mi generación, la del 88, es posiblemente y sin que resulte pedante, la colección de mejores jugadores que ha tenido en la historia el Bosco. Realmente y sin exagerar puede ser así. Pregunten a padres y seguidores. Es bastante improbable que vuelva a haber tantos chicos que van al mismo colegio, tienen la misma edad y juegan juntos al fútbol. Y además lo hacen bien. Si bien es cierto que nos hemos nutrido de jugadores que procedían de otras escuelas, pero que han sido adoptados, felizmente recibidos y pertenecen al Bosco con majestuosidad. Yo reconozco que no fui, no he sido ni soy (ya tampoco seré) un dotado de la magia de la técnica y la calidad, algo innato, pero que a base de trabajo y sacrificio uno puede mejorar aquello de lo que carece por naturaleza. Y entonces lo vas compensando con tus virtudes propias. En el equipo (cuando hablo de equipo me refiero a aquél en que jugamos los de nuestra generación esencialmente), había y los hay, de cracks totales, de jugadores de dibujos animados, de play station. Y mejores personas si cabe. Espero que este escrito sea el primero de muchos en los que vaya desgranando el tarro de las esencias, que despierte la ilusión y la esperanza de hacer lo que uno desea, de poder disfrutar haciendo lo que a uno le agrada, de luchar por conseguir las metas que nos vamos proponiendo en esta vida repleta de cuestas y bajadas, de llanuras y elevaciones, de júbilo y odio.
Hoy he jugado mi último partido de liga con el Bosco. Termina ya la etapa de juveniles y no hay amateur (a diferencia de hace unos años). Voy a colgar las botas. Tan solo falta un partido amistoso y nuestro torneo. Ese día será la despedida. Las palabras hasta siempre permanecerán retenidas en la memoria y en el paso del tiempo. De aquí a unos años alguien se acercará para preguntarnos si jugábamos en el Bosco y nos pedirá que le contemos alguna que otra anécdota. Lo fundamental que se debe destacar de todo esto es la calidad humana y futbolística, esa unión es más poderosa que el matrimonio más feliz que pueda existir.

Va para y por vosotros, ya sabéis quienes sois. Muchas gracias por ser como sois y perseguid vuestros sueños. Algún día quién sabe el lugar y momento, nos volveremos a reunir en el campo. Muchas gracias por todo, he disfrutado lo indescriptible compartiendo uniforme con todos vosotros, y nos seguiremos viendo para recordar esos momentos de felicidad. La nostalgia es inevitable, sobretodo cuando los momentos vividos son tan bellos y bonitos como el caso. Para siempre quedarán nuestros nombres, camisetas, partidos, goles, alegrías y decepciones, las risas, las bromas, los motes, los ánimos, los aplausos, los abrazos, las celebraciones. Para siempre quedará el verdadero triunfo de esta historia: habernos reunido al azar para compartir horas y horas de diversión disfrutando con el fútbol y con nuestra personalidad, siendo como somos.

Esto también es un guiño al fútbol base, al de verdad, nada hechizado por el mercado ni la mass-media, lo mediático.

Hasta siempre amigos-jugones. En realidad os quiero mucho a todos.

Gracias,

Aquél que un día fue vuestro capi.

5.5.07

De cicatrices y la victoria

Bien recibida la madrugada y con mucho sueño por recuperar. Cualquier mirada al pasado es válida para sentir nostalgia, para evocar algún que otro recuerdo. En estos momentos un joven de 16 años se arrepiente de no haberle dicho a la chica que le atrae para salir a tomar algo y al cine.

Ha llegado a casa uno y lo primero que se encuentra es al ex-presidente Aznar haciendo lo que sabe, dar la nota y actuar como lo que es: un anti-demócrata. Y aún habrá gente dispuesta a rendirse a sus pies y a su demagogia, dispuesta por otra parte a que volviera a presentarse a una elecciones generales. A quien no lo debe haber resultado gracioso es a Rajoy, en plena campaña como siempre, y ahora con más motivos que se acercan municipales y autonómicas en el Estado. Pero es que las palabras de Aznar no tienen desperdicio, no se puede tener más cara.

Observo la mano izquierda y una sutil cicatriz marca que hace dos veranos sufrí un torpe accidente en bicicleta que por suerte solo me dejó ese recuerdo además de algún que otro temor a las bajadas en bici. Cicatrices así sirven para aprender de los errores y para alertarnos de que en el pasado nos equivocamos y que puede volver a pasar. Nadie es, ni debe ser, por suerte, perfecto. Sin embargo hay otro tipo de marcas que cuesta mucho más que se cierren. Por más que uno lo desee, parece imposible. Ejemplos de estas en los corazones de muchos.

El daño que alguna vez hemos podido sufrir se convierte en un sentimiento de temor y miedo de lo que está por llegar, siempre marcados por las experiencias pasadas, y por el hecho de habernos equivocado. Mas hemos de encontrar el camino para lograr visualizar la esperanza y ser optimistas ante el presente más inmediato y asimismo del porvenir. Será de esta forma que poco a poco se irán cerrando viejas heridas, cicatrices de antaño que parecían destinadas a oxidarnos a nosotros mismos.

Las cicatrices marcan experiencias al fin y al cabo, y de estas por tanto las hay de muchos colores. Nuestro país arrastra aún una por culpa del Franquismo, y no se han cerrado ni mucho menos heridas del pasado aún. Cada uno de nosotros podemos presentar alguna a causa de desengaños amorosos, amistades que no eran tal, accidentes inoportunos y culquier tipo de vivencia que se os ocurra. Seguro que muchos de vosotros tenéis alguna de ellas, y deseáis haberla tapado o seguís en su intento. Cerrar cicatrices no es siempre olvidar, es saber aprender y rectificar, corregir aquello que no ha sido tan deseable para poder ser con ilusión más felices poco a poco.

El silencio mantiene inundada la peatonal calle, no se anuncia ni el más mínimo ruido a estas alturas de la noche. La Luna se encuentra en su esplendor, iluminando las capas del Universo, y dejando en evidencia a las atrevidas nubes que la desafían. Sonríe porque sabe que están escribiendo sobre ella, y hasta se enrojece un poco.

Dicen que mañana será un nuevo amanecer. Hay realmente pocas cosas de las que podemos estar seguros. Pero las que tenemos claras han de ser pilares fundamentales de nuestras vidas, y los ejes a partir de lo cuales vale la pena luchar. Perseguid vuestros deseos, soñad despiertos y todo se podrá hacer realidad. La fe mueve montañas. Creer en vosotros mismos y luego en los demás, solo así ocurren los verdaderos milagros. Y si no que se lo pregunten a un equipo de la NBA, los Golden State Warriors, que siendo el último clasificado para los Playoffs en la Conferencia Oeste han eliminado al mejor equipo de la temporada regular, los Mavericks de Dallas. Es un ejemplo algo trivial, pero para nada. Es el ejemplo a seguir para todos nosotros porque si creemos en algo, ello es posible. Nunca os déis por vencidos; el mundo necesita gente despierta, activa y reactiva ante lo que sucede por todos los rincones, necesita de vuestras voces y oídos para mejorar sus olores y sabores.

Entonces, en la soledad de la noche, algún que otro revolucionario grita, extasiado por el júbilo y la figura de lo que no es sino un mito de lo que realmente fue, un ídolo del que nos hemos de quedar con algunas de sus ideas y con su mentalidad, desde luego:

¡Hasta la victoria siempre!