21.6.08

Al llegar a los 20


Ha pasado página el 20 de junio; pero no ha sido un día cualquiera en mi humilde y trascendental vida; 20 años ya hace que mi madre me trajo al mundo. Nací sobre las 4 de la tarde y por tercer año consecutivo y justo como en la Selectividad hace dos años, el mismo día de aniversario un examen. Espero estar en forma para celebrarlo en próximas fechas...

20 años ya son una vida casi, y tengo la sensación de que he hecho muy poco o que me queda demasiado por hacer. De todas formas noto que algunas de mis ideas están cambiando; no creo que sea preocupante pero ciertamente empiezo a ver las cosas de distinta forma que no de diferente perspectiva. Te haces mayor y debes ser capaz de asumir las responsabilidades de acuerdo con la edad que presume tu DNI. No es fácil dejar de lado, renunciar al espíritu juvenil y aún algo infantil que llevas dentro, ese grado de inmadurez reflejado sobretodo en el hombre, en su virilidad.

Me gusta jugar con la memoria y recordar el pasado y me guío de eventos históricos, sobretodo deportivos, para contextualizar mi existencia, mi vida, cronológicamente. Hace 20 años cuando nací, se celebraron unas Olimpiadas ya en Asia (Seúl, Corea del Sur), los Lakers y los Celtics se habían enfrentado en la final de la NBA con distinto signo al de hace pocos días, Holanda ganaría la Eurocopa ese año, el PSOE gobernaba en España con Felipe González, Barcelona se preparaba ya para los JJ.OO. del 1992, se veía a lo lejos el germen del Dream Team, el futuro de la Unión Europea con el objetivo de la Unión Económica y Monetaria (€)...

Actualmente, año 2008. Se celebrarán Olimpiadas en Asia (Beijing, China), que empezarán curiosamente el 8/8/2008, gobierna el PSOE con Zapatero al frente, misma final de la NBA, Madrid sueña con ser elegida sede olímpica (ojalá) y prepararse así a tope para los Juegos, en la Eurocopa quizás Holanda repita triunfo de hace 20 años (entonces Van Basten era jugador, hoy es el entrenador), pero confío en España y espero una gran alegría, la UEM es ya una realidad (además de la Europa de los 27), se inicia una nueva etapa en el Barça con Guardiola (un estandarte entre otros del Dream Team) como jefe de los banquillos...

Va a ser un año como he comentado en alguna ocasión de cambios de tendencia. Importante. Un punto de inflexión seguramente a nivel global marcado por el cambio de rumbo de USA. Debe ser el año en el que un presidente afroamericano llegue a la Casa Blanca; lo más importante más allá de la raza y el simbolismo es que es demócrata y que puede ayudar a recuperar la credibilidad y el saber hacer del concepto de bilateralismo y multilateralismo en las relaciones políticas y económicas mundiales. Confío en el cambio de rumbo y sin querer caer en odas personalistas ni la demagogia del populismo tengo esperanza en el senador por Illinois, tengo predilección por él sin duda.

Los tiempos cambian, nos hacemos mayores, pero una esencia de caprichoso azar parece que planea sobre nosotros permitiendo observar cómo algunas cosas parece que se repiten. Cambian los escenarios, el perfume, pero permanece periódicamente o mejor dicho cíclicamente una esencia bella, de color azul marino.

Curiosidades al margen, uno ya tiene 20 años y ya es hora de ir afianzando el sueño de escribir un libro que le pueda dar a conocer más allá de las fronteras micro que se esconden en este precioso rincón creado para la distracción , el desenfreno y la evasión. Hace algunos añitos recuerdo que decía que quería llegar a ser Presidente de la III República en España. Es simbólico, a utopía huele desde luego, pero lo importante es alimentar sueños de juventud y por encima de ello, que el niño que haya nacido casualmente un 20 de junio de 2008 empiece lentamente a desarrollar sus propias ilusiones y sueños para de aquí a otros 20 años más echar las vista atrás y comprender cuán bella puede llegar a ser esta vida.

¡Gracias por todas las felicitaciones!

14.6.08

Emotividad


Coldplay está sonando. Hoy ha terminado la temporada con el torneo del Bosco. Hemos ganado con el benjamín B y segundos con el C. De todas maneras no hemos perdido ningún partido y los jugadores lo han dado todo. Les hemos regalado a cada uno una foto de todos los componentes con nuestra firma y un comentario dedicado. Con mi estado de anginas, tos y resfríado me he permitido el lujo al final de jugar el partido entre entrenadores y padres, mezclados claro; si mis padres se enteran me crujen algo... Lo cierto es que casualidad o no esta tarde antes de ver el partido de España me notaba muy calenturriento y he comprobado gracias al termómetro que tenía casi 37,5 de fiebre. Pero ahora ya me ha bajado más de un grado así que mejor.

Volvía después del torneo a casa tras el ritual de siempre: coger el metro en Mundet, bajarme en Canyelles y recorrerme toda la Via Favencia hasta bajar por Joaquim Valls. Mientras mis piernas me llevaban solas por la Via Favencia me han venido a la cabeza recuerdos de esos mismos instantes de sábados anteriores. De aquellos días que empalmaba y llegaba a casa todo junco, algunos días hasta con alguna clara de más dejando de lado los cubatas de la noche que había dejado atrás. Esos días sin dormir, de vuelta, imaginaba cómo sería cuando llegase junio y acabara la temporada. Qué pasaría, qué habríamos hecho, si habríamos mejorado todos, incluso yo, etc. Ese día ha llegado y puedo afirmar con sinceridad que ha sido una experiencia grata y provechosa, beneficiosa además.

Nunca había dedicado tanta parte de mi tiempo a gente tan pequeña; de hecho en teoría era bastante poco cariñoso con la canalla. Sin embargo creo que ha valido la pena y que he aprendido a ver las cosas de forma distinta, a intentarme armar de paciencia y a disfrutar también. No se ven las cosas de la misma forma desde dentro del campo que desde fuera. Después de 12 años como jugador en un equipo llegas a entrenar y vives cosas nuevas, algunas inesperadas, que piensas que no verás nunca. No todo es bueno, también hay espacio para momentos malos, menos agradables. Son esas espinas que te vas encontrando por todo camino.

Quizás el año que viene seguiré entrenando, no es algo que dependa de mí, pero si tengo la oportunidad de continuar y no tengo ninguna incompatibilidad de gran altura pues creo que aceptaré. Me encantaría poder seguir no solo porque creo en la cantera, en el fútbol base puro, de verdad, sino porque los que llevamos el fúbtol en la sangre sentimos que es un deporte que constituye algo así como la más importante de las cosas con menos importancia en la vida. Y esto me llena y mucho. Lo de volver a jugar ahí está siempre presente. El día 26 de junio se organiza una fiesta en Pacha, la Amateur Communication Party, con el objetivo de recaudar fondos para financiar la reconstrucción del amateur en el Bosco. Es posible aunque hoy por hoy ciertamente improbable a mi parecer...Para más información acerca de la fiesta contactad conmigo (630378924) o igle8820@hotmail.com.

Tengo que dar las gracias a los que me han dado la oportunidad empezando por Joaquín, a Gago, a Alfons por todo lo que hace y siempre ha hecho por el club y por mí, a Eric, sin el que hubiera sido imposible tirar adelante todo esto, ha sido un gran compañero de entrenador, fuimos compañeros ya de vestuario en su momento y es una gran persona como su padre; los padres también se merecen mis agradecimientos aunque algunos se pasan más de la cuenta y es cierto que es más difícil lidiar con ellos que con sus hijos; y como no gracias a todos los de la generación del 99, los críos famosos, que constituyen una base de futbolistas prometedora repleta de talento y espíritu de sacrificio (con mucho margen por progresar), y que quizás algún día puedan superar algunos logros en el Bosco que conseguimos los de la generación del 88. Tiempo al tiempo. Paso a paso.

Desde mi posición si sigo de entrenador una temporada más trataré de infundar en los chavales un espíritu competitivo, de trabajo y lleno de ilusión para sacar lo mejor de ellos y sobretodo para que ellos lleguen a ser muy felices y disfruten con el balón en los pies. Eso es lo fundamental. Que presionen arriba, roben la pelota, abran juego, paredes y busquen el gol con insistencia. Un carácter ofensivo donde la defensa debe ser sobria y donde todo pasa por oxigenar el medio campo a partir de abrir el juego a bandas y buscar conexiones y permutaciones constantes entre medios, bandas y delantera. Que los chavales que empiezan a jugar a fútbol sean felices, sonrían con la pelota, que es como una parte más de su cuerpo y mente, y que lleguen a saber ser dignos en la victoria y en la derrota.

Porque el fútbol no es lo más importante en la vida pero es de esas pequeñas cosas que te puede llenar de verdad. A un crío le puede hacer increíblemente feliz. Y cuando uno ve a la más ingenua y tierna juventud en estado de gracia y rebosante de alegría es cuando uno mantiene la esperanza por un futuro prometedor. Es de esos detalles de la vida en los que parece que la hipocresía y el mundo artificial que nos contamina no ha llegado.

Haz feliz a un niño y harás felices a los de su entorno.

8.6.08

Después de la tormenta


Ha sido un fin de semana ocupado; ayer con un torneo en Villa Olímpica que organizaba el CEEB; hoy con la comida de equipo, con los pequeños jugones, sus padres, Eric y el omnipresente e imprescindible, gran Alfons. Ha empezado la Eurocopa, un paso más en la neurosis deportiva que llevo en la sangre. Pero el fútbol especialmente corre por mis venas. Un apunte deportivo más si cabe: Rafa Nadal y su cuarto título seguido en Roland Garros. Es un tenista especial, único, seguramente el mejor que jamás haya visto el mundo sobre la tierra batida.

No estoy seguro si ha empezado ya una serie que tiene por título algo así como mira la que se avecina. Lo cierto es que los más pesimistas tienen esa frase de lema, seguro. Mañana empieza una huelga indefinida de transportistas como protesta ante la subida de los precios del gasóleo. Puede generar un efecto dominó tal que se resienta lógicamente la industria, necesitada de abastecimiento y de fuente de energía, los consumidores vía uso del transporte privado o vía escasez de alimentos en las tiendas o supermercados principalmente, etc. Es un síntoma más seguramente, un agravio añadido del ciclo económico que estamos atravesando. Técnicamente aún no estamos en crisis puesto que no encontramos crecimiento negativo del PIB durante dos trimestres consecutivos. Por otro lado se observan tendencias y posibles efectos nada halagüeños que pueden confirmar que el ciclo de contracción puede llegar a ser severo y notable. Pero dejemos la ortodoxia económica de lado, los técnicos puros y básicamente lo que nos encontramos es ante un clima de descontento generalizado por la situación económica, una sensación que captan los más sabios, el pueblo llano que madruga para levantarse a trabajar de lunes a viernes, digamos. Contracción del consumo (demanda) unido a subida de los precios de la gasolina hemos visto, aumento de los precios de la electricidad, caída de la construcción (estallido de la burbuja inmobiliaria), recortes empresariales (no se ha creado empleo en mayo por primera vez en bastante tiempo), aumento del paro, los tipos de interés por las nubes que contrae si cabe aún más la inversión (el Banco Central Europeo que preside un tal Trichet opta por estas medidas en pro de un ansiado control de la inflación)...

Que vamos a entrar en crisis técnicamente, ya veremos. La desacelaración es muy notable, la economía está al borde de la recesión. Afortunadamente en Cataluña, por la parte que nos toca, en el último mes se ha paliado la situación de emergencia nacional de la grave sequía, con una gran escasez de reservas de agua que teníamos, y que debido a las cuantiosas lluvias pues parece que se ha frenado la alarma. Pero nunca llueve a gusto de todos, y miren en Euskadi lo que ha ocurrido con inundaciones, zona incomunicadas e incluso la amenaza de que se ague, si se me permite la expresión, la fiesta de la Expo de Zaragoza, ante la crecida del Ebro.

Tengo la teoría de que los años pares son buenos; más que una teoría es una creencia puesto que no tiene ningún fundamento ni hipótesis probada. Me gusta el 8 y estamos en 2008. La situación a nivel general no se avecina pues muy favorable ni rebosante de alegría, pero es precisamente en momentos así, de previsible tensión y sufrimiento cuando debemos luchar para minimizar el impacto de las crisis, sean del tipo que sea, y no dejarse vencer por el desánimo. No se levantó Roma en dos días. Además hoy me apetece defender eso de que vale la pena relativizar y tomarse las cosas con más calma. Yo que soy una persona demasiado emotiva, que le da mucha importancia a las cosas, que le gusta vivir con intensidad los momentos que respira, que siente. Y eso que aún no he empezado a estudiar...

No lo duden, no pierdan la esperanza. Ahora mismo estoy más preocupado por la salud de mi padre que de la crisis económica. Pero hay que tener el toque de serenidad y templanza para ser optimistas y no pensar que detrás de la tensión alta (tiene la mínima muy elevada) y el derrame en el ojo que tuvo ayer mi padre se esconde algo grave (bastante a menudo le ocurren este tipo de derrames en un ojo). Los médicos dijeron que no. Debe ser de los nervios, quizás es algo que he heredado. Somos muy emotivos y sensibles.

Lo dicho, sean felices y no pierdan la esperanza. Espera sonriente un nuevo amanecer en que otro mundo es posible, en que reverdecerán rojas amapolas en una extensa y alegre pradera de sentimientos y amor.

1.6.08

Más vidas


Mala hierba nunca muere. Pongo música romántica. Sin hacer ruido, en plena soledad, con la lámpara iluminando desde la franja izquierda. Siempre la izquierda, siempre.

Me imagino un mundo repleto de universos paralelos. Es una idea que me han sugerido y contado algunas personas que han pasado, aparecido en mi vida. La posibilidad de vivir otro mundo distinto al actual que siento que es el real. En esas otras vidas paralelas se desarrollaría todo de forma distina a las de ahora. Entararía en juego entonces la creatividad y la imaginación al fin y al cabo.

Esta es mi vida y soy un afortunado de verdad. El pasado martes 20 de mayo mi madre cordobesa cumplió años, ya 51, los mismos que mi padre segoviano cumpliría al día siguiente. Ese martes antes de ir a la universidad actualicé el fotolog en honor a mi madre. Se me escapó un mar de lágrimas antes de poder terminar de escribir palabras, que aun siendo insignificantes, serán el día que no esté huellas de mi pensamiento, de mis ideas, del amor que siento por ella y por mi padre. Nunca he sido capaz de demostrar realmente mi amor por ellos, soy demasiado cobarde y orgulloso. Pero sé que en el fondo bajo mi aparencia sarcástica, irónica y fría ellos saben lo que significan para mí. El día que celebraron las Bodas de Plata salí a decir unas palabras de forma improvisada; delante de todos no logré unir dos palabras seguidas, que arranqué a llorar como nunca lo había realizado en público. Imagino que si algún día mis padres leyeran cosas que he escrito sobre ellos solo harían que confirmar sus tesis de que su hijo les quiere un montón. Sé que lo saben porque son mis padres, son los que me crearon por un acto de amor, y como mínimo he de compensarles con eso, con mucho amor, estima, aprecio y cariño.

Como hijo que trata de estudiar la verdad que he compensado hasta ahora el esfuerzo económico que han hecho, algo solo posible dado que soy hijo único. La vaca no da para tanto, no se crean. Pero tengo dudas, algún temor. Sé que no soy infalible y que me amparo demasiado últimamente en el escaso esfuerzo y que estudio poco. Tengo que ponerme las pilas este trimestre y aprobar todas como hasta ahora. Ellos lo que me exigen es que haga todo lo que pueda y luego que pase lo que pase. Yo siento dado que no trabajo seriamente en mi vida (lo de entrenar no es un trabajo puramente), ni he trabajado, que estudiar es lo que me queda no solo para tratar de labrarme un futuro, una vida mejor, sino también por orgullo y dignidad de mis padres, para que ellos compartan mis alegrías, la consecución de ciertas metas. Son las primeras páginas del libro aún, estoy en plena juventud, así que queda mucho por hacer. En otros aspectos ya les he fallado más de una vez. Solía ser muy responsable y he cometido alguna que otra estupidez, pecados de juventud, exceso, incivismo, irresponsabilidad vaya. De todo se aprende, ya me repito como el ajo.

Soy una persona sinceramente que normalmente he tratado de esconderme en una capa fuerte y opaca. Con pintas chulescas, altivo... Nunca he querido mostrar realmente mis sentimientos y mis problemas, si es que los he tenido. Supongo que por eso escribo. A veces prefiero contar por escrito que explicar a alguien según que. Opto por guardármelo y pensar que ya se pasará. Pero una cosa son las apariencias y otra muy distinta es la realidad. El cuerpo a cuerpo, el trato personalizado. Siempre he intentado preocuparme por los demás y ayudar en lo que fuera posible, ni que fuera tan solo escuchando. Creo que mucha gente necesita eso, ser escuchada y a veces hasta uno le puede comprender; al menos tratar de ponerse en su situación, animarla, enfundarle energías para afrontar y lidiar con las reses más bravas que se plantean a lo largo del camino. En asuntos íntimos, personales, en persona, siempre prefiero escuchar que hablar.

Tengo la impresión de que estoy escribiendo demasiado creo. Hay gente que me importa mucho, más de lo que se pueden pensar. Pero me gusta ir de duro por la vida y de matasuegras. Luego vengo a refugiarme a este blog; ahora mismo me río de mi mismo. Creo que soy incapaz de dejar de escribir durante un tiempo, sobretodo en estas fechas. Es primavera, se acerca el verano, mis 20 años, todo si queremos puede llegar a ser especial.

Esperemos que el día a día sea especial y que poco a poco sea capaz de ser más expresivo y abierto en persona. No me gusta desnudar mi personalidad demasiado. Prefiero optar por eso de que las apariencias engañan. Luego algunos conocen a ese tal Chopi y descubren que está tan loco que además escribe, y no demasiado mal. Y que dice que se va y vuelve.

Pero no me puedo ir, y cuando me vaya por necesidad espero que aquí se deje constancia de vida, de detalles que nos hacen a todos más dichosos, de la esencia de compartir experiencias. No he cumplido mi palabra, lo sé, pero no me puedo marchar. Y cuando lo haga, reitero, quedarán mis palabras. Tengo dentro de mí sentimientos tan bonitos y bellos que no puedo dejar de escribir ni dejar de pensar lo grande y magnífica que puede llegar a ser esta vida. También injusta y llena de mamarrachos asquerosos, pero contra la injusticia uno se debe rebelar.

Porque en la soledad del que escribe, con letras románticas, enganchado a Prison Break, con un carrusel deportivo por venir impresionante, puedo decir que ha sido un día agotador. Consulten mi agenda si eso... Una agenda que por cierto hace días que no actualizo a cierta persona, que seguro que agradece que no la aturde con mis tareas... Mucha suerte a todos con los exámenes, algunos ya habrán empezado, otros empiezan el 4, otros empezamos el 18. Esto también va por barrios.

En la noche me despido, prometiéndome la luna que este mes de junio que entra va a ser menos lluvioso, más inteso y lleno de emociones y que terminará con una gran traca final. Bendita sea la noche y los gatos que se asoman a ella.

26.5.08

De una nueva despedida


Es lunes. Después de la tormenta siempre llega la calma. Vuelta a la llamada normalidad que solía tener antes del mes de mayo. Un mes actual que agoniza y se evapora en medio de rumores de fichajes, de proyectos, de divisiones internas en el seno del PP, de trasvases o no trasvases, las finales de la NBA, la Eurocopa que se asoma por la esquina, la financiación como esencia estructural de los debates bilaterales entre autonomías y el estado central, ganas de referéndum en la tierra de Ibarretexe, atentados y alguna detención de ETA...

Algunas cosas cambian, otras no. La vida a veces es como una rueda que gira eternamente, y que cíclicamente llega a repetirse, de forma continua. Algo similar ideó Nietzsche en su cabeza.

Ha llegado un día de nuevo en el que escribo para despedirme, no sé hasta cuándo. Quizás sea una mentira temporal, y el fin de semana que viene me veré con la necesidad imperiosa de coger la pluma. No lo sé. Lo que tenga que ser será.

Hace un año estaba enamorado. Creo, no lo dudo. Hoy día no tengo relación con esa persona que me gustaba tanto. No he sentido quizás nada por otra chica como por ella. A veces en la vida ocurren estas cosas; sinceramente me gustaría que fuera algo distinto ahora y que la amistad no se hubiera perdido, pero ya debe ser parte del pasado. Parte de lo que sentía por ella el año pasado desde que la conocí lo dejé plasmado en este rincón, y por tanto es inevitablemente parte de mi vida, o mejor dicho, lo fue. Lo cierto es que llegamos a tener una buena amistad y aunque ahora la vida nos haya puesto de nuevo en caminos distintos, el cruce de destinos fue agradable y no me arrepiento de nada. Todo lo contrario, fue una experiencia muy grata y una amistad sincera al fin y al cabo. La vida da muchas vueltas y quien sabe. Es una chica magnífica.

Y como la vida da muchas vueltas aquí estoy de nuevo, y aunque no me guste sincerarme y confesarme tan descaradamente, ya que prefiero la metáfora, pues siento de nuevo una llamada en mi trayecto que me invita a abandonar esta sana actividad algún tiempo, no lo sé. Siempre he dudado a lo largo de mi vida. Eso es inequívoco.

En gran parte le debo a un ángel el que decidiera volver a escribir. Me ofreció nuevos puntos de vista, nuevas ideas, ilusiones y por qué no sueños. Es un ángel con los cabellos azabache, realmente bella, como la noche.

Esta vez no lo dejo porque esté desencantado, desilusionado y sin energías; más bien lo contrario. Es una llama que arde dentro de mí y que me invita a escribir lo que estoy escribiendo. Tampoco lo dejo porque no tenga ganas de escribir o porque se me hayan agotado las ideas. ¿Acaso alguna vez las he tenido?

Dejando las ironías de lado y dado que no soy una estrella mediática cuyas palabras generan ingresos ingentes, me despido humildemente agradeciendo que haya gente dispuesta a sacrificar parte de su tiempo para compartir experiencias, vivencias, momentos así como el presente que aquí redacto.

Aunque a veces peque de sentimentalista lo cierto es que es gratificante cuando alguien te cuenta que te ha leído, y que le ha gustado. De verdad, gracias.

Pero es sobretodo gracias a chicas como la que conocí el año pasado o como la que volví a conocer este año que uno encuentra más allá de lo racional el flujo eterno de ideas, inspiración, satisfacción, gloria y grandeza con los que reflejar por escrito lo que uno ve, siente y observa.

Puede que la vida sea una gran metáfora. Chicas como ellas o las amigas y amigos que injustamente no nombro son la fuente de creación en estos rincones. Son gente que te ayuda a ser mejor persona.

Un descanso, un respiro, una llamada, una mirada, un gesto, una ilusión...

Hasta siempre, gracias.

18.5.08

Breve recuerdo de sábado


Volvía en el metro de la universidad; raro es verme por ahí un fin de semana pero es por necesidad imperiosa, ya que el miércoles exponemos un trabajo que contabiliza 12 créditos. Casi nada... Así que en el metro nuevamente me han venido a la mente escenas, imágenes de precisamente cuando volvía de fiesta años atrás. Entonces salíamos por las tardes y por la noche uno llegaba a casa para cenar con la cara y el alma de no haber roto un plato en todas esas horas que había estado de juerga. Si yo te contara...

A nivel de salud, entre unas cosas y otras no he pasado por una buena racha. Lo último un mal de estómago que me ha tenido sin pisar las clases desde el miércoles y con bastantes dolores. Debe sr algo nervioso, intrínseco totalmente. Ahora ya me encuentro mejor y en ese sentido con ganas a todos los niveles de volver a hacer muchas cosas. Tengo ganas de volver a entrenar y jugar; esta semana que empezará retornaré a lo que siempre me acompañará: la pelota. Qué simples podemos llegar a ser los simios, digo los seres humanos...

He ganado alguna nueva afición como los crucigramas de El País, va a días, pero uno se entretiene algo mientras no atiende a las aburridas clases de Economía Internacional I y Teoría Económica IV. De todas formas hay que ser franco, y es que los hombres somos capaces de hacer varias cosas a la vez. Los tiempos cambian, a mejor.

Llego a un punto en el que me percato de que escribo más en primera persona, a veces en plan diario personal con ciertas anécdotas o asuntos principales de mi ser, de mi interior, que quiero contar. Escasean reflexiones políticas, económicas, digamos que mediáticas. Con todo nunca he dejado de hacer de mi vida una metáfora compatible con la vida de ahí fuera. A eso llamemósle extrapolar. Pero sé que amanecerán tales días en los que me lance a una piscina de sucesos actuales y plasme por escrito lo decepcionado que estoy con algunas cosas y gente, y lo que me horroriza el ver algunos fallos judiciales, escándalos corruptos (léase Coslada)... Impotencia la que siento cuando veo por TV esas catástrofes naturales que arrasan con todo, con miles y miles de inocentes. El poder de la naturaleza llega a ser muy devastador y siempre está ahí para demostrarlo.

Mañana será un nuevo día. Los caballos aguardan en las cuadras para al salir el sol echar a galopar por las verdes praderas. La lluvia de los últimos días ha traído un frescor merecido al ambiente, que se agradece. Por las praderas florecen amapolas esplendorosas y se extiende un olor a jazmín que recuerda a patio andaluz, a la Córdoba de mi madre.

Ayer (ya estamos a 18 considero) se cumplieron 10 años de mi primera comunión. Cómo pasa el tiempo, y cómo cambiamos. No sé si queda algo del niño de mofletes con pajarita roja y sonrisa maliciosa, pícara. Seguro que sí. Todos conservamos algo del demonio y del ángel ingenuo que llevábamos dentro así como la energía y ganas con las que nos íbamos de picos pardos aquellas míticas tardes que recordaba al inicio al volver del metro.

PD. Cuelgo el texto hoy domingo por la noche tras los problemas en la conexión de la madrugada de ayer.

11.5.08

Lluvia interior de madrugada


No recordaba días así con tanta lluvia. Son los que yo llamo días de perros y gatos cariñosamente. Días propicios para pasar el tiempo durmiendo tapado con la manta que tu estimada abuela confeccionó para ti. Un regalo especial esa manta culé, de la que se desprende un aroma tan distinto al de la actualidad barcelonista precisamente. ¡Ya está bien! No se puede seguir jugando con los colores azul y grana de la camiseta de esta manera. Vendrán tiempos mejores...

No recuerdo tampoco volver a escribir en tan poco espacio de tiempo. Hoy había un plan pero la lluvia lo ha torcido sin más. Se recuperará pronto...

Es la una y media, eso no es distinto, y al encuentro de mis sueños junto a mi alma solitaria se une el silencio en una danza tribal ancestral; consiste en que tu corazón sea capaz de girar sin parar hasta que la cabeza te diga basta; entonces te sumes en un estado de plena inconsciencia donde no reside sino un placer metafísico sublime; todo termina cuando vuelves a abrir los ojos y delante de ti mismo observas que la hoguera hace poco que he terminado de arder.

Te percatas que el sofá ha adoptado hoy más que nunca tu silueta juvenil. Tienes ganas de ver el sol, tremendas ganas, aunque sepas que te quedan algunos días para poder disfrutar de él. Una de tus obsesiones es ponerte moreno cuando llega el verano, como antaño en el camping.

Cuentas algo porque tan solo quieres dar rienda suelta a tus pensamientos, el flujo eterno de la imaginación, te gusta que te lean y que te escuchen. Eres en verdad algo vanidoso y te enorgullecerías plenamente si algún día te publicaran. Pero no estás hecho para la grandeza, no la mediática. Búscala en tu entorno me digo a mi mismo, pero ésta como otras tantas cosas va apareciendo y no se gana con buenas palabras sino con acciones día a día. Mejor ser discreto y que los demás te echen de menos cuando uno esté ausente.

Quizás llamas la atención por cómo eres, por que parece que te han asignado un papel: cachondo, loco, chico de barrio, responsable, político, futbolista, filósofo, culto, borde al amanecer, chulería a rachas, emotivo...

Pero, y cambiando a primera persona, todo eso es lo que soy. Lo que estoy llegando a ser. Todos somos únicos por esencia y por definición. No hay dos iguales. No dudéis que por cómo sóis habrá gente que os apreciará, os querrá un montón, y que cuando dejéis de estar cerca os echarán muchísimo de menos. Hay mucha gente de la que se acerca por este rincón a la que aprecio realmente. Y es por cómo son, con ellos mismo y al fin y al cabo conmigo.

Sé que solo soy un joven sin rumbo ni compromisos claros, que estoy sujeto a la variabilidad humana en casi todos los aspectos. Que hoy estoy aquí pero mañana quién sabe dónde. Esto es una aventura, ojalá sin fin.

Esto es la vida. ¿Cómo es la vida?

- La vida es así...

Todo idealismo frente a la necesidad es un engaño.

10.5.08

Breve relato felino


Son las 2 y cuarto de la madrugada. Tras la cena en compañía de amigos universitarios para celebrar un cumpleaños he encontrado un momento para escribir. Ha llovido todo el día y lo que llevamos de noche sigue dale que te pego. Insistente, variante en intensidad, ha sido recibida como agua de mayo, nunca mejor dicho. Ya no recordaba dónde tenía el paraguas. Resfríado; congestión nasal; estornudos; poca tos. La humedad se palpaba en el ambiente al salir del metro, la calle estaba solitaria y se oía suavemente la combinación de la lluvia y el viento golpeando contra las hojas esparcidas por el suelo. Entonces he pensado en gatos, esos animales tan ariscos precisamente a días como hoy, tan poco propensos a mojarse y a darse chapuzones. El agua no es lo suyo.

Entre esos seres hay una gata en especial que hace tiempo que no veo, bastante, mucho. Un día se volvió a cruzar en mi camino por artificio, hará algunos meses ya. Me gustaría poder acariciar su pelo negro azabache y mirarla fijamente a los ojos propios de la noche, en la que todos son pardos, para envolverme en su mirada, en esas esferas relucientes que acompañan la danza de la luna junto a las estrellas. Unos ojos que brillan con luz propia en un firmamento de sueños e ilusiones. Una mirada, sólo una mirada penenetrante, eterna y dichosa, digna de ser abrazada y admirada. Maúlla que da gusto, con una digna exquisitez.

La gatita es de cuerpo ágil y juguetona, traviesa. Le encanta el aroma de lo bucólico y pastoril, las esencias rurales, y cada vez que puede aprovecha para escapar de la monotonía urbana de la gran ciudad, donde es más difícil sobrevivir ante el espíritu depredador de los que mandan, de los que tienen la sartén por el mango. Huye para refugiarse en cuevas alejadas de la urbe y se encuentra a ella misma en su esplendor. Cada noche que por esos lugares se encuentra, se dice que mira a la luna y su belleza se magnifica. Su negro azabache se torna más dorado y brillante y su mirada es divina. Balancea su cuerpo con una alegría innata con la seguridad de la que se siente reina en su salsa.

Es una especie única, de las que uno siempre hubiera deseado conocer. Le encanta dormir horas y horas en su cesta de mimbre, una especie de santuario donde es capaz de reunir sus sentimientos más profundos y transformarlos en distintos sueños sobre diferentes campos. Da rienda suelta a su imaginación. Es muy inteligente, seguramente de las que más, y no es nada ingenua. Desde bien pequeñita ha ido labrándose paso entre los mayores hasta conseguir respeto en su camada. Con esfuerzo va dejando huella allí por donde para y llegará seguramente a colmar sus deseos y sueños, aquellos que se forja con el día a día y que va descubriendo experiencia tras experiencia.

Sabe que le queda bastante camino pero lo conseguirá.

Por esas cosas de la vida me topé con ella un buen día. Es tiempo para seguir soñando puesto que el mundo de la imginación es mucho más grande que el de la realidad, a veces tan distinta a cómo nos gusataría que fuera. Me encantaría poder acariciar su negro azabache y oír de cerca sus maullidos pero de mientras seguiré mirando cada noche a la luna y las estrellas y ver allí arriba su encanto abrumador, aprendiendo de la belleza de la vida cada día un poco más.
Las 3 menos diez casi, hora de cerrar el libro, guardar la pluma y desearos buenas noches.

2.5.08

Del metro en plena temporalidad


La luz de la lámpara de mesa preside la habitación. Tenue. Estamos en pleno puente, creo que el más largo del año aunque hoy tenía una clase y no he ido.

El lunes al llegar a casa tras la visita con el dermatólogo me derrumbé; me vine abajo como hacía tiempo que no lo hacía; arranqué a llorar no como un descosido pero sí claramente aullando como un lobo, clamando exageradamente como una hiena hambrienta; no fue mucho tiempo pero caí en las profundidades del desánimo, sí. Ahora que han pasado unos días voy asumiendo cada vez más eso de que hasta de aquí a un mes aproximadamente no tendré la cara bien del todo en su parte izquierda, forma parte del proceso normal y de momento todo evoluciona correctamente. No sabía que el alcance temporal iba a ser tan amplio ni que me fuera a impedir entrenar a los críos, y es que me he quedado sin fútbol durante cierto tiempo (no me puede dar el Sol porque me pigmentaría la piel...). Esto, unido a que me resulta más complicado salir de fiesta con este aspecto me hizo pensar que iba a estar unas semanas sin vida social en apogeo, y por eso me derrumbé el lunes noche. Admito que si me quedo sin fútbo, sin su práctica directa o indirecta, no soy el mismo.

El miércoles pese a todo salí y creo que es lo mejor y no tengo alternativa. Además luego en principio tendré la cara mejor que antes de pasar por el láser, así que estos bajones deberían ser como he mencionado antes temporales. Mis padres me repiten que para estar bien antes hay que estar mal, que para lucir hay que sufrir, y mis amigos y amigas me dicen que no pasa nada, que luego tendré la cara genial. Desde fuera es más fácil, lo sé, pero he de vivir con ello y asumirlo. Es temporal.

Debido a mi aspecto, que llamo más la atención que antes, la gente mira más de lo normal en el metro, aunque no mucho más de lo habitual. Mi gorra roja y que parezca que tenga quemada una parte de la cara despierta el interés ajeno. Poco le debe importar a la gente la música con la que me martilleo los tímpanos o porque leo El País a la vuelta de la uni. Antes de vuelta a casa volvía acompañado todos los días. Ahora entre los horarios, trabajos en grupo y que alguna pareja se ha formado pues ciertamente la primavera ha cambiado el paisaje. Me alegro mucho de lo de la pareja, mucho.

Viajo en el metro cada día y muchas jornadas es una odisea encontrar asiento de buena mañana. ¡Y eso que me subo en la segunda parada de la línea amarilla! Topas con gran cantidad de gente y por mucho que lo intentas la mayoría siguen siendo desconocidos para ti. Esconden un universo personal lleno de sueños y fracasos, como todos nosotros seguramente. Sin embargo hay rostros agradables con los que te familiarizas, no porque te hayas puesto a hablar de la coyuntura económica actual, ni del tiempo, ni tan siquiera porque has intentado seducir a una joven atractiva, no. Te familiarizas porque en sus caras se refleja algo de bello y enigmático, y son siluetas, formas y curvas que no olvidarás. Voy descubriendo que cerca de donde yo vivo, relativamente, algunas chicas van a estudiar a la misma universidad que yo. En estos barrios el porcentaje de universitarios es muy reducido. Pocas carpetas azules y negras se ven, cómo se van a ver rojas pues...

Los inmigrantes son un baremo ideal de cómo ha ido cambiando la sociedad; en estas zonas periféricas de la ciudad se acentúa la ola de personas extranjeras que han venido en busca de trabajo, mejores condiciones de vida, mayor libertad y dignidad. El metro como transporte público de masas es empleado en gran mayoría por ellos, lo que hace que al inicio de mi línea uno confunda al extranjero. ¿Soy yo de fuera dentro de mi país? Curiosa sensación. Mestizaje. Globalización. Muchos miran con cara de desconfianza, pero que es la misma con la que podemos mirar los autóctonos.

Malas pulgas se intuyen en algunos rostros de buen amanecer. Antipatía y apatía unidos por el clima subterráneo, donde en la atmosfera se entrelazan las notas de los múltiples mp3 que entorchan los vagones, se cruzan infinidad de miradas y se pasan páginas y páginas de diarios, libros y revistas a lo largo de la semana, los meses y el año. Algunos duermen, o hacen ver que duermen como marmotas. Entonces se despiertan justo en la parada que les toca. Sexto sentido. Llevo siendo usuario del metro mucho tiempo, forma parte de mí y hasta de broma hablo de él como de mi segunda residencia. A falta de casa en la playa o en el campo, el metro. A falta de muchos recursos y capital con el que invertir en bienes patrimoniales, en activos prósperos, metro, transporte público. Esos bienes que nos hacen a todos iguales y que en Barcelona cuestan demasiado. Demasiado.

Son muchas las historias que podríamos derivar de las caras y los almas que dibujan las personas con las que viajo a diario. Seguramente algún día se me ocurra contar alguna de ellas. El metro avanza lentamente por mi querida línea pero se palpan avances, modernos trenes, ya era hora ciertamente. A veces es un lujo plantarse en 25 minutos en la universidad; otras un calvario.

Universidad, fútbol, fiesta... sin el metro todo sería más complicado. Centenares de espíritus viajan a diario bajo tierra y esconden miles de historias personales, tragedias y victorias, sueños y lamentos, dolor y placer.

Yo también escondo en mi interior todo ello. No me gusta expresarlo nunca en persona, exteriormente, aunque a veces es inevitable. Prefiero por escrito; es la ventaja o el inconveniente de aquellos que parece que nos expresamos mejor con la pluma que con la labia. Si dominas ambas ya eres un indomable para siempre.

Hasta la vista...

25.4.08

De los colores


Saltas al terreno de juego pisando con el pie derecho primero; dos nudos en la bota izquierda y tres en la derecha; miras al cielo buscando la gloria que ansías. Son puras manías. Hasta hace casi un año lo hacía cada fin de semana. Son fechas señaladas en las que el recuerdo sale a escena, es un año par y eso es un valor añadido. En la memoria los años 2000 y 2004, por ejemplo. A veces creo que vivimos del recuerdo demasiado, pero supongo que en mi caso es algo que me ayuda a estar orgulloso del pasado y al mismo tiempo es un signo de anhelo, de desear volver a vivir sensaciones similares. Mas dicen que no podemos vivir del recuerdo; sería quizás doloroso e innecesario.

Este fin de semana va a resultar atípico, distinto a la mayoría, como nueva para mí fue la intervención con láser para atenuar el problema de la piel que tengo en la cara. Dicen que para lucir hay que presumir; espero que después de tanto tiempo y con el mantenimiento merezca la pena y presente un aspecto sino perfecto pues mejor que los últimos tiempos. Debido a ello no puedo estar en contacto directo con la luz solar unos días, y hasta que no salte donde me han aplicado el láser pues no tendré un aspecto más decente como para tener mucha vida social sin complejos. Son unos pocos días...

Seguramente no aprovecharé todo lo posible para descansar, que lo necesito, para dormir en abundancia, para soñar... Ya empieza a notarse el calor primaveral, y las hormonas también se resienten. Ya se sabe que la primavera la sangre altera. Hay dichos increíbles la verdad. Ya empiezan a aflorar las abejas, con su miel tan rica, avispas con caprichosos aguijones y los mosquitos anuncian que están al venir. Muchos árboles ya han florecido debido seguramente al cambio climático, ese desorden natural de las cosas que llevamos padeciendo. Pero el calor seguirá siendo calor y las flores seguirán ofreciendo su néctar, atendremos las polinizaciones debidamente y nos refrescaremos con algún zumo natural de cierta fruta exótica si puede ser, como de mango.

Pega el sol entonces con más fuerza, es hora de abrir la ventana durante el día y ver qué entra en casa. Es bueno siempre tener puertas, ventanas abiertas a nuevas ideas, horizontes. Así podemos llegar a vislumbrar metas personales y colectivas tras una pequeña apertura a la innovación, a lo desconocido. Podemos asomarnos e incluso pescar a la carta aquello que más nos convence, pero lo importante es tener la voluntad de querer algo. No ser indiferente a nada, vivir la vida y buscar a diario motivaciones. Desde ir a la universidad para encontrarte con tu gente, con la que tienes unas ganas tremendas de charlar y reír; ir al encuentro de esa chica que te vuelve loco y más en esta estación; ir a entrenar para disfrutar de la ingenuidad de los críos y de su calidad, y es que cada vez veo más claro que la educación y la formación en esos niveles de corta edad es la base para la prosperidad democrática de un país y su progreso económico, social y cultural; ir con los amigos de fiesta a echar unas birras y/o cubatas y ver que se cuece en el ambiente, según el sitio; irse a dormir satisfecho y con la mirada en la luna y las estrellas, sabiendo que te esperan dulces sueños y quizás alguna amarga pesadilla que para nada ensombrecerá los otros; ir a tus padres y decirles que gracias por todo lo que han hecho y que les quieres mucho.

Son detalles, algunos pueden parecer irrisorios, pero he ahí donde radica la esencia de la belleza más sublime. Es algo inexplicable, que solo se puede sentir y que me resulta complicado describir. Amarillo, rojo, verde, naranja, azul, rosa. Amistad, amor, esperanza, fiesta y goce, mar y cielo, cariño. Sensaciones, colores.

La vida es un cúmulo de colores y tonalidades con los que poder pintar la variedad de vivencias y experiencias, con los que poder sentir de todo un poco, y de un poco mucho, aquello que más nos agrada y satisface. Placeres físicos e intelectuales.

Rompiendo moldes, abriendo fronteras a nuevas ideas, conceptos pero ondeando una bandera multicolor. Ahora las noches son más calurosas. Se acerca el verano. La distinción entre el día y la noche se hace más diminuta. El calor uno a los dos como los colores dan forma a esta nuestra vida.

20.4.08

Aires de vuelta


De nuevo por estas tierras de la península tras ser conquistado por algunos encantos de Túnez. Está en proceso una crónica del viaje así que renunciaré parcialmente a extenderme en la república sobre lo acontecido.

Cierto es e importante que el viaje sirvió para desconectar del mundo real y para olvidarme de la rutina cotidiana de las obligaciones y leyes impuestas, de los deberes, nunca mejor dicho, con doble sentido. Vuelves y algunas cosas siguen igual o peor, enzarzados como estamos en la guerra por los recursos hídricos, politizando este y otros temas que determinan la calidad de la convivencia civil, que influyen en la sociedad. Lamentable algunas cosas que suceden en este país. ¿Estamos todos locos o qué?

Quizás hoy ya domingo día 20 que será presidida su noche por una imponente luna llena, si entran lluvias puede que tengamos unos días de tormentas y chubascos que atenuen el efecto de la sequía y el estado de alerta en que nos encontramos. El gran Montalbán ya predijo hace unos años que algunas guerras del futuro vendrían marcadas por la lucha por los recursos naturales, entre ellos, el agua.

Es cuando ya topas de nuevo con el día a día tras un período vacacional que te das cuenta lo a gusto que te encontrabas tostándote al sol, calentando ideas junto al oleaje mediterráneo del norte de África, que tardaste en descubrir su Luna pero era algo irremediable ya que tratándose de un país musulmán, el astro que reina en la noche es el imán que guía los años, que mide el tiempo en esas naciones. El calendario lunar, por tanto. Por ello destacan en sus banderas la luna en estado creciente junto a alguna estrella normalmente. Distintas costumbres y tradiciones, hábitos, pero el turismo, la globalización han cundido de pleno. Los occidentales nos encontramos como en casa, supongo que vayamos donde vayamos. Y la idea de consumir no escapa de sitios así. De todas maneras ni teníamos tantos días ni era el objetivo del viaje en sí, pero no creo que hayamos visitado lo principal de Túnez; de hecho la ruta que hicimos los tres días tras los mismos iniciales de descanso total y absoluto al libre albedrío, consistía en lo llamado Túnez desconocido. Añadiré a falta de más detalles un contraste entre el Norte y el Sur, bastante notable, y que cada cosa, como casi todo en esta vida, tiene su encanto.

La visita a un nuevo continente me ha aportado días de tranquilidad y mucha relajación pero ha dejado algo de mella en mi salud, que tengo que cuidar me dicen; que sobretodo tengo que descansar y dormir. No dormiré esta noche seguramente 14 horas como habrán hecho otras personas pero soñaré que me traslado a la playa en los aledaños de Monastir, estirado en la toalla disfrutando de un majestuoso, picante Sol. El agua noto con los pies que está excecesivamente fría. Me quiero trasladar al centro elíptico del amfiteatro de el Jem, luchar como un gladiador y ganarme mi libertad. Ver el final sin fin del desierto, ese horizonte implacable que impacta desde luego, que puede llegar a atemorizar si se quiere. Debilidad espacial.

Recuerdo que el día que pisé tierra firme al llegar a Túnez dije a todos de respirar hondo y sentir algo nuevo. Era una sensación distinta. Allí estábamos; ahora de nuevo dando guerra por el barrio y escribiendo. No solo no dejamos huellas en la arena de la playa sino por todos los sitios que pisamos dejamos nuestra semilla. ¿Españoles? Desde luego. Y catalanes... "mucho mirar y poco comprar...". Ahora respiro y no me desagrada el aroma de la noche, su sabor también es a veces dulce aunque incomoda de su belleza, de tanta grandeza que desprende. Entiendo que si pudiera permitírmelo viajaría por todo el mundo en busca de distintas culturas, paisajes, gastronomías, siguiendo un camino feliz, todo aquello de lo que pudiera escribir, y viajar escribiendo, o escribir viajando. El aire del día, de la política, el fútbol, está bastante viciado, es mñas desagradable que los vientos de la noche, donde almenos dominan los sueños y la imaginación.

Pasarán los años, pasará el tiempo y recordaré los días en Túnez, no por el hecho de que sea un país tremendamente bello, que no creo que lo sea, sino porque es el segundo país que he visitado tras Italia (Roma). Es curioso que los dos países que he conocido además del mío sean el resultado de lo que quizás fueron los dos imperios más trascendentales y enfrentados de la Antigüedad: Roma y Cartago. No cruzaré como Hannibal los Pirineos y los Alpes con elefantes y un ejército bien poblado ni estaré a punto de sitiar la Roma imperial, pero seguiré dejando huella por activa (físicamente) y por pasiva (en mis escritos) de aquello que mis ojos vieron y que mi mente transforma en palabras, sensaciones, esencias, sustancia.

Y si algún día vuelvo a sitios donde he estado sé que nada será lo mismo. Porque nunca te bañas dos veces en el mismo río, como dijo el sabio. A cada cosa su momento, a cada lugar y tiempo su goce. Soñaré despierto. Soñaré.

PD. Carlos, como seguramente habrás visto en otros espacios, no me olvidé del aniversario republicano. Agradezco mucho tu texto, digno de ser publicado aquí en lugar de mis escritos.

6.4.08

Despedida en el sueño de un mediodía


Hace unos cinco meses abandoné este rincón para que mi alma viajara y explorara nuevos horizontes. Fue un retiro espiritual; ahora estaré unos cuantos días de ausencia, tanto física como espiritual. Es un punto de inflexión en el presente año y en el arte de compartir ideas a través de esta república. Y es que como algunos ya sabréis me voy a Túnez el siguiente martes. Volveré con las pilas cargadas, con más ideas y más experiencias con las que poder jugar en esto del escribir y el leer.

Puede ser ahora un buen momento para recordar lo que ha sido este espacio desde que volví. No hubiera esperado que el retorno fuera a ir progresivamente tan animado y vitalista, que mostrara bastante entusiasmo en mis escritos y que al otro lado hubiera personas que aún me seguían. Y sobretodo alguna alma impaciente, con ganas de diversión en otros lares y pueblos, alejada de la ruidosa ciudad, reapareció, y brillando como la estrella más joven y fugaz, me animaba aunque ella no se lo imagine a seguir; indirectamente, con los detalles más ínfimos y las conversaciones algo surrealistas pero naturales, me impregnaba de esencias y sustancias sobre las que relatar historias, metáforas de mi yo, y de todos nosotros, de mi entorno.

Seguramente el contenido ha cambiado desde que reanudé la marcha en este camino, pero las formas sugieren los mismos derroteros, las mismas lanzas de ataque en pro de una defensa de la vida y la libertad. Y sobretodo sigo escribiendo porque es algo que semanalmente me llena por dentro y me satisface, pero más que nada el saber que después habrá gente dispuesta a viajar con mis palabras y mi alma, los latidos de mi corazón, me complace bastante, mucho.

Una noche tuve un sueño, difícil de explicar y concretar; ni con Freud me aclaro hoy en día a dilucidarlo. Sonaba una melodía preciosa de piano, algunos acordes lentos de guitarra y unos toques ágiles de batería; estaba yo caminando por una llanura hasta que descubrí bien arriba, recostadita al lado de la Luna, un estrella preciosa que no brillaba como las demás. Quise entonces sin vacilar ir a cogerla, a compartir esa luz que desprendía. Además cantaba como los ángeles. Para ir a su encuentro tenía que subir como unas escaleras de mármol, estilo renacentista. Cuando me percaté que estaba a mitad quizás del camino, me desperté súbitamente; lo último que mis ojos, mi pensamiento admiró en el sueño fue esa estrella deslumbrante.

Han pasado las semanas y quizás sigo a mitad del camino, o éste es eterno, infinitamente implacable e inalcanzable en su totalidad. Lo esencial es que a medida que uno va subiendo, en busca de su meta, de sus sueños, de sus fines, va aprendiendo, va tropezándose, se equivoca una y otra vez. Se reemprende la marcha, uno se hidrata de nuevo y el ardor vitalista sigue su curso. Porque más allá de presiones, responsabilidades de los tiempos actuales, obligaciones, es bello tener en el horizonte, en el cielo, en una noche estrellada, una llama que desprenda energías y amor por la vida; un motor que acompaña y guía tus pasos. Quizás nunca llegue a ella pero en el trayecto habré sido feliz y habré disfrutado de las subidas en estado de éxtasis, y habré luchado con todas mis fuerzas en momentos de sopor, dolor y en los que el mal me alcance. Porque merece la pena sobreponerse a las advsersidades y luchar por lo que uno desea sin obsesionarse.

El verdadero triunfo es el día a día. El verdadero triunfo es poder amanecer cada día y sonreír al asomarse por la ventana.

La más sublime de las victorias es irse a dormir al anochecer contemplando y afirmando, admirando la belleza de la noche. Preciosa fuiste, preciosa eres y preciosa serás.

En el mediodía de una tarde de domingo, hasta un nuevo amanecer, anochecer.

28.3.08

Del destino


Siempre acabo encontrando nuevas voces, nuevas divas con las que bañarme en un mar de sonidos, emociones y hasta de ilusiones. Sinceramente existen cosas que me encantan, que me apasionan. Una de ellas es el sabor de la victoria, el aroma del triunfo es más que agradable en las almas humildes pero ambiciosas; sazonado todo ello con ritmos de locura y emociones extasiadas, raza y casta, amor, mucho amor y vida por supuesto.

Voy a bucear en las profundidades del ser humano, de nosotros que vivimos en compañía y sin ella, amparados en lo que llaman sociedad. No hagan caso de lo que llegó a decir Margaret Thatcher de que no existía la sociedad sino los individuos. Me dentengo en una gruta a unos cinco metros de profundidad, ya es demasiado hondo para mí. En la cavidad frontal leo algo así un poco ininteligible: Destino.

La vida es algo así como una rueda que no cesa de girar, que es eterna por gracia y por sí misma, que fluirá por los vasos sanguíneos de toda especie, que nadará por océanos, mares y ríos, escalará las cumbres más elevadas, endulzará el verdor de la flora global... En la vida muchas cosas no ocurren por casualidad, tienen un significado que no cabe buscar sino que llega solo, se encuentra a medida que los pasos avanzan firmemente sobre terreno llano, sin dudas ni lamentaciones. Creo que el capricho, el azar, el bendito destino es capaz de colocarnos en un tiempo y lugar, rodearnos de unos personajes con los que interactuar. Por alguna razón nos cruzamos en el espacio, en esta Tierra y podemos aprovechar al máximo la coincidencia.

No es que en algún lugar bajo llave, en cierto tesoro, se encuentren encerradas las vidas de todos ni que esto sea un cuento escrito en tiempos ancestrales en los que la vida empezaba a germinar. Es un proceso constante, vital, de cambio, progreso y eternidad, un camino lleno de bandas sonoras bellísimas, rosas rojas con y sin espinas, girasoles espléndidos, amapolas relucientes al atardecer... El destino es algo impredecible por esencia, algo sin sustancia lleno de sorpresas, emociones, casualidad, azar y capricho al fin y al cabo; es capaz de despertar en uno mismo una sonrisa al amanecer, al comprobar que sí, que merece la pena seguir hacia adelante. Porque vendrá él y te ofrecerá oportunidades, que tendrás que aprovechar, no malograr. Disfrutar que esto es posible.

Puede que esto no sea creer en el destino, simplemente reconocer una magia invisible llena de vida y esperanza, que puede depararnos muchas alegrías pero también momentos tristes. Más allá de momentos trascendentales, trágicos o felices, sería plausible y digno de admiración que fuéramos capaces de aprender a compartir y de extraer de los demás, de aquellos que se cruzan en tu camino por o sin accidente alguno, lo mejor, lo más positivo, aquello que irradia vida allí por donde va. Así tu camino, el vuestro y al final el mío, todos estos caminos, se forjarán con la dureza y solidez del metal, con la dulzura del canto de un gorrión, el suave frescor de la brisa marina, el olor a jazmín del jardín, los rojez del geranio, las estrellas de la noche, el cielo azul relajante, música, mucha música, voces angelicales, instrumentos tocados por los dioses del Olimpo, miradas nostálgicas y esperanzadas, sueños, metas, ilusiones, ambiciones, mucha vida, vida al fin y al cabo.

Quizás ha sido la inercia del destino la que me ha llevado a improvisar todo esto en la noche de hoy. Seguramente no son mis palabras dignas de ser leídas en todo el mundo y en 150 lenguas pero el escaso alcance que tengan es suficiente porque al otro lado estáis llenos de vida, ilusiones y esperanzas, esperáis que a cada nuevo amanecer os sonría el Sol y que al meteros entre las sábanas en plena noche la Luna os deseee felices sueños.

Esperáis aunque ni siquiera lo sepáis que el destino os reserve una existencia feliz y admirable.

21.3.08

Noche de luna llena


Sales al encuentro de un nuevo anochecer sin esperar nada a cambio; sin esperar de las estrellas más que una mirada atenta de precaución. Un valiente joven al acecho, en busca de algo no encontrado. Dicen que de noche todos los gatos son pardos. Debe ser muy cierto. Lo que sí que es más que verdad, real, angelical, sublime, es una noche como esta, de preciosa luna llena.

A mí las noches así me recuerdan a momentos vividos; pasajes en los que me encontraba yo mirando ese cielo y esa luna estando en el camping, siendo mucho más crío e inocente, justo cuando me dirigía a los servicios a cepillarme los dientes antes de irme a dormir; tengo esa imagen de entonces grabada, me traslado a ese pasado vivo y me reflejo en el presente. O aquellas noches de fiesta en las que ella sale a tu encuentro y te advierte que la nocturnidad es joven, fiera y poco dócil, te reserva más de una sorpresa, agradable o no. Y tú te imaginas de todo, intentando subirte a ella, allí en lo alto del firmamento.

Recuerdas, añoras, anhelas y esperas, no olvidas. Ella siempre me ha traído buenos recuerdos, la he mitificado como algo esencial en mi vida, en mis palabras, versos, labios; he identificado a ella con ellas, quizás porque en ellas la belleza de lo mágico, lo desconocido, lo curioso y lo atractivo brilla como ella acompañada de su coro de baile, esas estrellas danzantes a un ritmo celestial, de color azul oceáno bien profundo. Allí yo de marinero navegando hacia lo efímero, el placer sublime, con escala hacia lo eterno, lo inmortal.

Muchos dicen que nada pasa por casualidad. Cierto día dije a alguien que creía en el destino. Yo no creo estrictamente en él pero confío en el contenido azaroso de la vida y que ofrece oportunidades que no se han de dejar escapar y que se han de interpretar como señales del destino, de algún fin que no tenemos marcado pero que si estamos convencidos podemos forjarnos, para aprovechar el momento y subirse al vagón del tren más certero. Porque llega un día como este y ves que puedes sintetizarlo todo en algunas pocas sensaciones, a reunirte con tus palabras en un baile frenético de ideas, esencias y sustancia. La vida ofrece muchas dudas pero somos nosotros los que debemos buscar las respuestas, y equivocados o no, debemos creer en todo momento lo que hacemos y confiar en nosotros mismos; sino no merece la pena lanzarse a la aventura, empezar a remar y repostar en los mejores puertos. No sirve rendirse, no merece la pena desistir sin lograr lo que queremos. Llegará el reposo, llegará el descanso ansiado pero nada vendrá a nosotros sino vamos a buscarlo.

Yo una noche como esta de luna llena salí sin brújula alguna y me dejé llevar por el destino. Después de un tiempo que las cosas no salieron como uno hubiera querido en el más bonito y dichoso de los sueños, apareció otra estrella que en mi ser brillaba fuerte. Pero no fue más allá y de esa luz brotó una espléndida amistad que camina con paso firme, que navega entre su puerto y el mío.

Entonces de casualidad una noche alcé la vista al cielo; una estrella que había estado en mi atmosfera durante muchos años había resurgido de la distancia, de tiempos pasados, pero su carácter y raza eran aquellos que yo había conocido tiempo atrás. Reencuentros así de azarosos siempre son más que agradables, endulzan el alma y el corazón a cada amanecer y anochecer.

Por eso en noches de luna llena como las de hoy miro allí arriba y veo algo muy brillante entre la multitud de estrellas. Solo las mejores y más valientes se atreven a danzar alegremente con esa personalidad y brillantez alrededor de su majestad la luna; es por eso que solo las más importantes y bellas lucen con fuerza cuando mi mirada y el firmamento se convierten en un solo ser, cruzándose el presente con el recuerdo, el pasado y el futuro, los sueños de esta vida que une y separa, pero que no olvida para siempre. Esta vida que nos coloca en partes de un mismo camino dirección a la eternidad.

16.3.08

Domingo revolucionario radical


Somos lo que somos. Erramos porque somos humanos, seres de carne y hueso con razón y sin ella. Amparados en el instinto, los reflejos automáticos, sin pensar, cometemos acciones, y nos equivocamos. Caminamos entre luces y sombras. Ni somos tan buenos ni tampoco tan malos; ni somos totalmente ángeles ni totalmente demonios. Lo importante es aprender de los errores. Somos corazón y alma, tenemos dotes y defectos fruto de las esencias del día y de las de la noche.

Es una melodía que agrada a mis oídos, tranquilamente avanza con un alto sentido de la determinación, ondea una bandera preciosa en favor de la justicia, la libertad. El débil, indefenso, sin protección ante el poder abusivo, la jerarquía social del orden, de la ley impuesta que oprime a los más desprotegidos y enaltece la alevosía y el egoísmo de los más opulentos, los que desgranan el alma, sentimientos y la dignidad humana. Porque hay que seguir remando fuerte, a ritmo progresivo, y es que la meta se divisa lejos. No importará tanto el llegar a conseguir el oro sino no arribar demasiado tarde a nuestra finalidad.

Y es que no está todo como desearíamos pero apenas tenemos tiempo para pensar en los demás. Cada uno tiene lo que se merece dirán muchos, pero la raíz sigue siendo la riqueza que uno tiene, ya sea no solo en líquido o en el banco sino en patrimonio y diversas propiedades. Y la redistribución de la renta suena a chino en los manuales de Economía. Porque sigue prevaleciendo lo estándar, lo clásico, y aún nos cuesta reconocer que estamos equivocados, que nuestra senda logra un pastel más grande pero que éste cada vez se reparte de peor manera, menos igualitaria y desigual, injusta. Reflexionemos un momento sobre que es lo que podemos hacer. Cuando la riqueza más suprema debe ser la humana, la nuestra, no la estrictamente material.

Las grandes revoluciones empiezan en nuestro interior, como individuos que representamos; comienzan en el fondo del alma junto a los latidos del corazón. Las ideas entonces llegan a tu mente y te dispones a mejorar tu parcela más cercana. Y te dejas la piel en el intento. No quieres hacer cambiar a nadie sino cambiar las cosas para que todo pueda ser posible; es una inercia que debe llevar al progreso y a la vitalidad máxima de la humanidad. Un paraíso lleno de gloria para todos donde beber agua potable y comer tres veces al día no sea un privilegio.

Vivo de sueños porque seguramente soy joven y todas estas palabras anteriores deben sonar a filosofía barata de un loco utópico que se cree que se puede cambiar el mundo. Pero se equivocan; esas serían palabras propias de gente sin escrúpulos, de neocons y neoliberales actuales, de farsantes y verdugos de la democracia que se llenan la boca y los bolsillos con la libertad como estandarte.

Escribo lo que escribo porque no hago daño a nadie, porque creo que otro mundo es posible, y si alguien se siente ofendido es porque el impacto de mis olas les remueve el alma, y es que arrastran cargos de conciencia, como serpientes mudan su moral según sople el viento, y con lengua viperina. Escribo lo que escribo porque las verdaderas revoluciones son pacíficas y empiezan en el interior de uno mismo, su primera magnitud es cercana y su fin es utopía, de alcance mundial.

Pero más que todo eso es vivir, intentar vivir colmando sueños de juventud, de esperanza y de progreso, de justicia y libertad. Sueños que cuando sea mayor recordaré junto a las veces que tropecé con las piedras entre las llanuras y las serranías. Intentaré día a día poner mi granito de arena por mejorar el espacio donde viva, reconoceré los errores y de ellos querré aprender.

Porque la vida no tiene fin. La vida es un cúmulo de sensaciones y experiencias que deben armonizar en una felicidad, unas ansias y ganas espléndidas por querer que nada de esto sea un sueño, por querer que todo esto dure para siempre.

10.3.08

Mujer, fuente de vida eterna


Atípico en las formas, reencuentro tardío. Estamos todos algo de resaca electoral, pero los partidos nos superan; en función de los resultados ya dirimen en estrategias internas y tratan de analizar qué ha pasado. Pero por encima de eso el sábado fue el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, una fecha reivindicativa y especial.

Algunos habrán leído antes de mi intento de obra que la mujer es ante todo fuente de vida, creación e inspiración. Nunca ha dejado de ser un generador de arte en mi caso particular. Porque la mujer es belleza, adoración, divinación. Ella puede hacer feliz y dichoso al más ignorante de los hombres. Debemos proteger y respetar al sexo femenino ante todo y procurar que de una vez por todas se logre una plena igualdad de oportunidades. No se trata de que haya diferencias de sexo en favor de unos o de otros ni de favorecer a un sexo en cuestión sino de lograr que ambos, tanto el hombre como la mujer, puedan desarrollar libremente sus planes de vida sin ninguna restricción. Y dado que la mujer aún hoy en día se encuentra en una situación desfavorable en muchos ámbitos, de forma totalmente injusta, reclamamos una equiparación de derechos, de oportunidades. Diferentes sí, pero iguales al fin y al cabo.

Con una mirada me derrito; con su tacto me consumo; se ilumina el alma a cada palabra que surje de su boca, que sus labios se mueven al compás de un tango de Gardel, invita a mover las caderas; su cabello se entusiasma entre mis torpes manos; el corazón gime de placer, alegría.

De la vía de la reivindicación recuerdo a algunas de ellas y algunas palabras que con ellas acompañé mi recuerdo, mis ilusiones, y por qué negarlo, sueños, muchas esperanzas. Me inspiran y me pueden, ante ellas me llego a sentir débil porque veo belleza en su planta, sentimiento en su interior. Pasarán unas y otras pero evocarán grandes creaciones, generarán más que vida. Habré pasado por momentos de menor entusiasmo pero deseo no haber perdido el tiempo y que no sea demasiado tarde para recuperar el terreno perdido. Alguna amistad queda pendiente de reencuentro. Lo deseo en el fondo de mi ser, pero no soy tan valiente.

Por las mujeres que merecen la mayor de las dignidades y libertad, por que se acaben las sociedades excesivamente patriarcales y conservadoras. Para que de una vez por todas se acabe con la lacra de la violencia sexista (de género).

Para que cada mujer despierte a cada amanecer más libre, más feliz, más bella. Así la vida seguirá su curso. Así tendré siempre motivos para sacar a pasear la pluma virtual, para contemplar la grandeza y riqueza de todo lo que me rodea, de la vida. Así quizás algún día encuentre el amor en una chica, una mujer al lado de la cual me sentiré el hombre más feliz del mundo.

En recuerdo y dedicado a todas las mujeres del mundo y en especial a mis amigas y familiares féminas, a las chicas por las que he sentido algo especial (de las que algunas quiero recuperar la amistad), las que pueden estar ahí y las que vendrán.

Mujer, fuente de vida eterna.

1.3.08

Fuimos, somos, seremos...


Cambiar. Para que no se convierta en rutina y llegues al desánimo de nuevo. Recuerdo cuando abandoné este rincón durante cierto tiempo. Al volver me había topado con agradables sorpresas, algún reencuentro inesperado pero especial, a su manera. Viví lo necesario para retomar fuerzas pero con insistencia sigo viendo como me detengo demasiado en el pasado. Debe ser ese amor por la historia que siempre ha ido acompañando mis pasos. Y como de un año hasta aquí cambiamos, y hasta lo hace este espacio al que acudo como cuando al salir pido un whisky-cola.

He observado unas fotos hace un rato de cuando era bien pequeño, esos mismos años en los que comenzaba a dar las primeras patadas futbolísticas en el Bosco. En clase teníamos una cantera de lujo (algunos) de aquella mítica generación del 88 que siempre fuimos y seremos: coincidí en clase esos primeros tiempos con Xavi, Rubén, Iñaki, Jaume, Tae-Yang, Oriol, entre los destacados. Ahora intento verme reflejado en los niños que entrenamos Eric y yo mismo, críos del año 1999 con mucha ilusión, ganas y una energía que encomienda. Porque la más tierna juventud es una fuente de vida brutal, una corriente pura, inocente e ingenua de vitalidad asombrosa.

Debo decir que nunca me habían gustado especialmente las criaturas, y no sé si el hecho de ser hijo único haya jugado en esa dirección, pero más bien me he mostrado siempre indiferente y alejado de lo más pequeños en estos años que ya uno tiene una edad. Sin embargo, el hecho de unir a estos niños con una de mis pasiones de siempre como el fútbol va haciendo que adquiera seguramente nuevas visiones y hasta capacidades. De todo se aprende, y a veces ciertamente cuesta, puesto que son bastante pequeños y la frontera entre entrenar a fútbol, educarlos y actuar de psicológo infantil muchas veces es muy estrecha, demasiado.

Contemplando entonces esas mismas instantáneas me había trasladado a otro tiempo, y viendo alguno de esos rostros me venían en mente recuerdos, algo de nostalgia sana. Pero no volvería a vivirlo por el hecho de que he hecho muy poco en la vida, pero lo poco que he hecho ha sido a base de bastante esfuerzo, y sería sacrificado volver a repetirlo. Recordaba los momentos esperando a entrar para comer mientras estábamos en una fila sentados en el suelo del patio de abajo, donde ahora está párvulos. Y los días que había pescado; como lo odiaba que hasta alguna que otra vez había sido capaz de guardarme la merluza en cuestión envuelta en la servilleta y bien metida en el bolsillo de la bata para tirarla luego por el lavabo. La famosa bata...

Los partidos entre clases en el patio, como nos picábamos... y eso hasta bien grandes claro. Lo cierto es que en el colegio se pasan los años más decisivos de tu formación, educación, y el entorno condiciona mucho y juega un rol esencial. Yo era aquél chico tímido de tez morena y bajito que me fui convirtiendo en no se sabe qué, pero en algo al fin y al cabo, aquél niño que lloró el primer día de clase y que acabó sacando matrícula de honor en bachillerato. No es algo de lo que me guste presumir aunque tengo una chulería innata que a veces surge de no sé dónde. La humildad que mis padres me infundaron desde bien chico es algo que debo implantar e irradiar allí donde vayan mis pasos.

Recuerdos, recuerdos...

De aquí a 8 días se celebran elecciones generales. Tengo mis preferencias, ya lo saben ustedes, así que si tenemos un futuro gobierno aireado de barbas, nación española, demagogia barata, discurso para el pueblo ignorante, intereses clasistas, tradicionalistas y católicos, centrismo de capa de derechas y una falsa imagen de libertad, pues pediría volver a ser ese niño que ciertamente fui, para desde mi inocencia e incomprensión sana y natural no tener que abrir los ojos a la realidad.

O bien pase lo que pase seguiré peleado con el mundo falso y avaricioso que me rodea y seguiré construyendo vías de libertad y esperanza, caminos y refugios para almas y corazones que deciden parar para preguntarse. ¿Quién soy? ¿Dónde voy? Para nada de pequeño yo imaginaba que iba a estar estudiando ADE por poner un ejemplo; de hecho quería ser granjero con mi primo Isaac. No hubiera imaginado que cada semana guardaría unos minutos para descansar y ponerme a escribir en esta bendita república, pero quizás todo empezó cuando mi tía que me cuidaba me compraba para hacer sopas de letras y me enseñaba revistas por las cuales yo mostraba mucho interés: ¿Y esta letra tita? - La "p". ¿Y esta otra tita? - La "g"...

Suceda lo que suceda, gobierne quien gobierne no dejen que su vida sea un mar de espinas sino de claveles, que no marchitarán con el viento como algunas de mis palabras sino que permanecerán anclados en los escondites más profundos del ser humano.

La fuerza está en vosotros. Los que fuimos el pasado somos una realidad y el futuro nos espera. La ilusión que tuvimos siempre de pequeños debe ser una fuente de vitalidad constante y tozuda en nuestro intento por hacer que estos bellos jardines no dejen jamás de florecer.

23.2.08

De la resaca


Volver por los mismos derroteros. Sentado, con algo de música si no en los oídos, sí en mente, dispuesto a tocar la guitarra de forma pletórica. Que la campaña oficialmente ha comenzado aunque algunos sabrán que llevamos cuatro años reales de electoralismo. ¿Recesión económica? La única crisis bien sabida hoy es mi falta de inspiración y el poco entusiasmo de esta noche. Pero me seduce a lo lejos, en la distancia, viniendo de la eternidad un aroma a chocolate y el cerdo ibérico cocinado a la piedra del mediodía. Con el paladar saciado y con gran dosis de imaginación todo es más sencillo. Es como esa gente que bebe y entonces se abre a los demás. Cambios realizados: mayor tendencia a escribir en primera persona y presente. Cambios por consumar: que los sueños se hagan algún día realidad. Mientrastanto seguiré soñando que la vida es para siempre.

¿Has sentido jamás la llamada de algo celestial, como divino, como viniendo del más allá? A mí me confesaron las estrellas que estaba hecho para querer y dar a los demás todo lo que podía ofrecer mi mente y cuerpo; pero que difícilmente iba a ser amado nunca. Por eso busqué refugio en la luna para que me comprendiera y para que me iluminara en la oscuridad de la noche. Así hacía ella cuando yo volvía de fiesta solo, con no poco alcohol en mis venas, pero más que nada borracho de vida. En esos momentos caminando con la única compañía del aire fresco de la mañana que está por abrazar los mares, con las ideas nada claras pero sabiendo que tu rumbo lo guía ella. Las estrellas ya se han despedido y te han venido a saludar los carteles de los partidos de derechas mientras bajas el paseo más caro de la ciudad en dirección al metro. Entonces solo puedes esperar ser fuerte y no quedarte dormido porque estás muy cansado, realmente agotado.

Como cansados seguramente están muchos ciudadanos, descontentos en tanta medida que no encontrarán motivos ni incentivos para ir a las urnas. Nos jugamos todos algo y el 9 de marzo no será un día cualquiera. El país puede tomar un rumbo u otro aunque ante todo debe triunfar la democracia. Me espanta la demagogia política y las estrategias bipartidistas del establishment y la mass-media en España. No saben que es más placentero nadar entre las estrellas mientras la luna baila un tango. No amanecen más felices a cada amanecer, sino más turbios y distorsionados. Recuerden que el voto en blanco también es una opción, en mi opinión preferible a la abstención.

Bostezo de forma tremenda, que parece el aullido de un lobo feroz en busca no de caperucitas sino de frutas silvestres, de esas del mismo bosque: unas moras, unas fresas...algo que seduce con el color de la piel. Pero me subo al primer árbol y escalo hasta llegar a coger un pomelo que presenta una textura envidiable. Desde las alturas me siento tan pequeño y distante con el mundo que decido quedarme allí un buen rato. Me atrae el verde en esas vistas y un océano rojo de rosas. Me lanzo a coger una de forma desesperada y torpe. La tengo en la mano derecha y la huelo profundamente, tanto que me llega al fondo de mi alma todo lo que ella desprende. Me la guardo pensando que cierto día ofreceré la rosa a una doncella. La doncella no saldrá de cuento más bonito que la vida misma si es que no ha salido ya, aunque a veces hay caparazones duros de romper y de los cuales cuesta salir. Me la imagino a ella y deseo que sea alguna en particular. Pero asumo que seguir soñando siempre será una opción.

Llegas a casa tras sprintar una vez has salido del metro. Tienes el tiempo justo para ponerte el pijama y meterte en la cama rápidamente. Todo empieza a dar vueltas y te quieres acurrucar de forma fetal, aunque hay días que ni tiempo de eso da.

Despiertas y te levantas al cabo de unas horas con la mente confundida, con vacíos de memoria, las famosas lagunas, con la sensación de que la noche anterior hiciste cosas pero al mismo tiempo que podrías haber hecho unas otras y es que tenías fuerzas como para comerte el mundo a bocados. Necesitas una ducha como el comer y sentir ese agua tan poderoso que te cura y que cae por tu piel a modo de cascada. Agua también necesitas beber para cubrir el déficit de ayer. La terraza te abraza como a un hijo y levantas la vista hacia un cielo primaveral. El sol brilla tanto que el nuevo día es para uno mismo una gozada trascendental. Y decido mirar hacia el horizonte, allí donde los sueños se hacen realidad, donde mueren los ríos, donde se juntan nuestras almas, donde los besos son eternos y hacer el amor es la melodía más bella, la única melodía. Ya despierto del todo.

Podrán venir cambios estructurales, transformaciones que nos impondrán, pero no acabarán nunca con nuestros sueños. Como cantaba el gran Víctor Jara: la estrella de la esperanza continuará siendo nuestra.

17.2.08

Transeúnte solitario


Hoy como el miércoles me acompaño del silencio en mi andada particular; en mi cruzada contra el sueño, el escaso descanso y el anhelo de lo que no está cerca, no está presente. Es cuando el tiempo se para, la respiración se congela y los búhos campan a su ancho antojo. Yo soy uno más cuán lobo que aúlla a través de las palabras, guiando en la oscuridad de la noche mis pensamientos, dejándome llevar por el corazón.

Así ocurrió el miércoles tras el seminario de Estadística. Las once de la mañana y un sol primaveral saludaban sin complejos, y decidí ir a dar una vuelta sin compañía por el paseo Marítimo, recorriendo las playas a mi paso. Entonces me paraba a mirar el horizonte, tan a lo lejos y a la vez tan próximo. La distancia se empequeñecía a la vez que la brisa mediana golpeaba mi tez, no tan morena como antaño pero pulcra y en ebullición introspectiva. Mis latidos marcaban al compás de las olas; siendo el ruido del mar, ese fragor eterno, algo que siempre agradeceré.

Conmigo mismo, reflexionando, quizás demasiado. Turistas apresurados, viejos jugando al dominó con malas pulgas y rabiando como un servidor cuando pierde practicando alguna actividad deportiva, gente aprovechando la mañana para correr por la arena y el mismo paseo, deportistas haciendo ejercicios físicos, muchos transeúntes solitarios como yo, que me recordaron los Pájaros de Barro de Manolo García: Por si el tiempo me arrastra a playas desiertas, hoy rechazo la bajeza del abandono y la pena. Ni una página en blanco más. Siento el asombro de un transeúnte solitario..., miembros de unidades familiares desestructuradas que buscaban refugio en ciertos rincones de una gran ciudad, escondiéndose de su dura realidad y algunos que habían optado por desayunar con la vista al mar.

Cuando llegué al barrio de pescadores subí por comte Joan de Borbó para luego dirigirme a Marquès d'Argentera y enfilar hacia el parque de la Ciutadella. Había tenido tiempo conmigo mismo y lo que antes contemplaba era el reflejo de algunos episodios en mi vida, el horizonte temporal que marcaba el peso de las palabras, de las acciones. No quiero arrepentirme de nada y creo que a todos nos llegará nuestra hora, y que en la propia Naturaleza existe una justicia divina que acaba santificando las personas bondadosas y buenas y denostando los que hacen de la maldad y la codicia un desenfreno diario. Cambiamos. Soy el primero en asumirlo, pero el tiempo nos acaba poniendo en nuestro lugar. Quería estar conmigo mismo y por eso mis pasos me guiaron por donde fui. Tras meses repletos de contrastes aunque no sé qué rumbo está siguiendo de verdad mi camino, sé los rumbos y las direcciones que no está tomando, y que jamás quiero emprender.

Terminé recorriendo el parque de punta a punta y pasé por sitios que en otro contexto fueron especiales, quizás mágicos entonces. Ya no olían más que al recuerdo, a vivencias pasadas. Me tomé un respiro para fijarme desde la distancia en el Desconsol de Llimona, enfrente del Parlament. Salí para girar por Wellington y retornar a la universidad, aunque no tenía clases de nuevo hasta las dos y media. Llegué con la impresión de que me había servido de mucho. A veces los viajes con más compañía son los que uno hace consigo mismo.

El sol brillaba y calentaba, todo era más bello a mi alrededor y respiré hondamente con delirios de humildad, ansiando un futuro mejor y confiando en que las decisiones actuales prometieran unos rendimientos reales y prósperos a todos los plazos. Pero más que pensar en el futuro quería, quiero vivir día a día y seguir aprendiendo con todos y de todo, reírme más de mi persona que del resto y no dejando escapar la oportunidad de subirme a atracciones atractivas.

Hace un año estaba sumido en un letargo increíble, eclipsado por una lesión en el tendón de Aquiles de la pierna izquierda que puso en peligro la continuación de una de mis pasiones como el fútbol y que me dejó en el dique seco tres meses. Estaba en un invernadero sin incubar nada de ideas, alejado de todo. Un año después soy aquél con muchos de los mismos miedos, pero con más experiencia y saber hacer.

No importa que sea tarde cuando amanezcas sino despertar al fin y al cabo. Salir de la madriguera, ir a por alimento y repartir entre todos. Las palabras se las puede llevar la misma brisa que me acompañaba el miércoles, pero las ideas y las buenas intenciones ahí quedarán. Si a todo ello le añadimos algo fundamental como el ser pragmáticos, entonces la receta suena estupendamente.

El silencio ahora entona un himno nocturno y el tiempo reanuda su marcha.


Nota del autor:

Gracias a los que entráis a leer este blog. Lo agradezco mucho. Sois como he dicho siempre el motor por el que muevo toda la maquinaria pesada. Lo que también pediría es que si me escribís comentarios, aunque sean anónimos que los firméis al final o al principio, como queráis, para que pueda saber quienes sóis. La semana pasada alguien que supongo que me conoce lo hizo pero no adivino quién es.

Buenas noches

8.2.08

Viaje al alma

Me encuentro sumido en una sublime espesura de nocturnidad, quieto ante algunas señales que marcan distintas direcciones. Al final decido seguir el rumbo que dicta mi corazón, y me vuelvo impulsado por algo incierto, hasta cierto punto azaroso, que no sé dónde me llevará. Por ello decido desplegar mis alas y revolotear hasta alcanzar una altura que me permita nadar por los cielos con serenidad y de forma sostenida.

Y en medio de la noche con la vista puesta entre las sábanas se hacía patente que la vida era así, que había algo de mágico en todo, en cada libro, cada tejido, cada bolígrafo, cada cadena, cada pulsera, cada póster, cada recuerdo, cada deseo instantáneo. Dudaba de la gasolina que me quedaba en depósito pero el ritmo no era muy frenético y podía aguantar hasta antes de quedarme dormido. La espalda dolía, y bastante, tras días de poco descanso voluntario, cuando localicé desde las alturas algo indescriptible, plenamente bello, lo que todos anhelaríamos. Sólo se podía sentir, con lo que bien orgulloso estaba. Me moví hacia ello sin vacilar y ahí en frente cara a cara los dos. Sonreímos a la vez cuán espejo se tratara, y vi mi rostro en lo suyo. En lo etéreo, lo eterno, lo abstracto, la esencia. En mi alma.

Así era que ella leía cuando yo escribía, cantaba cuando componía canciones, anochecía cuando amanecía, descansaba cuando me agotaba, se iba cuando venía, estudiaba cuando esperaba resultados, volaba cuando nadaba, cortaba cuando pegaba, escuchaba cuando hablaba, comía cuando reposaba, maullaba cuando ladraba, se vestía cuando me desnudaba, se liberaba cuando yo me encerraba, reía cuando yo lloraba, jugaba cuando yo arbitraba, ordenaba cuando obedecía, gritaba cuando yo callaba, caminaba cuando corría...

Pero ese cruce entre yo y ello, no había sido por casualidad. Nada en la vida pasaba porque sí y el destino rara vez no ofrecía nuevas oportunidades, nuevos caminos; abría puertas, horizontes modernos por estrenar, y de nosotros dependía subirse a ese carro o no. Vuelas y dormitas en la metafísica del alma, en tu puro interior, y te das cuenta de qué es lo que te gustaría, qué es lo que desearías en estos momentos.

Reanudé el vuelo tras ese encuentro fugaz pero intenso y llegué a tiempo para dormir sobre mi lecho escogido, una vez había navegado en el fondo de mi propio alma.

Todos tenemos en nuestro interior algo que nos conmueve y que nos motiva. De vez en cuando, noches como las de hoy, merece la pena viajar a ello para afirmar qué es lo que queremos y darnos cuenta de que la vida nos ofrece día a día trenes que no hay que dejar escapar, y que debemos aprovechar al máximo todo lo que tenemos, y pelear por aquello que de verdad deseamos.

Solo así la vida sigue su curso, solo así el agua vital recorre por el alma de todos nosotros. Solo así merece la pena vivir, repleto de ideas, ilusiones, sueños y metas. De un porvenir. De darlo todo para que los que detrás de ti vengan disfruten de esta tierra en su esplendor y gloria habiéndote sentido importante y útil para la humanidad. Por la vida.

1.2.08

Eternidad


La voz de Enya abrazaba y endulzaba las paredes de la habitación, de cielo azul, para formar un firmamento sin estrellas pero bello igualmente. Entonces preguntó por la eternidad. El silencio le contestó y ahí se hizo la luz. Surgieron las estrellas de la nada y se completó la creación de un Universo de Vida y Amor por todos los rincones.

Se arrastraba lentamente cuán herido por el combate o la guerra, con algunas cicatrices del pasado, cerradas pero no olvidadas. El olvido conduce a los necios al desprecio de la historia y la experiencia. Y tras dormir y despertarse renovado de energías y anhelante de alegrías dejaba atrás todo aquello que arrastraba como una losa. Pesaba demasiado como para seguir adelante. Necesitaba un punto de inflexión, saltar un charco lo suficientemente largo como para ganar en confianza y amor por sí mismo.

Sin aroma ni reminiscencias a alcohol, con horas de descanso por delante, esperanzado, famoso por un día. Se miraba al espejo y la barba había desaparecido como la gomina había hecho ya un mes ha. Entonces deseaba solo una cosa. La deseaba a ella. Sentirse vivo y glorioso para siempre, poner fin a la renuncia a la vida. Ser eterno para siempre.

Quería trasladarse al lugar que distingue a los dioses de los humanos, a los héroes de los ciudadanos, a las leyendas de lo trivial; allí donde uno nace cada día y contempla el más bello amanecer que se pueda esperar; allí donde los sueños se hacen realidad; allí donde la noche y el día son un mismo ser de dos caras; allí donde las corrientes de agua vital fluyen a destajo; allí donde vemos lo que deseamos; allí donde el hombre deja de ser hombre y se convierte en un ser eterno.

En esta noche apacible que aguarda un futuro increíble lleno de ilusiones, esperanzas y también claro temores, había encontrado espacio para sí mismo. Al cielo quería ir entre los vivos y permanecer para siempre con esa voz sazonando el paraíso, con esa melodía eterna que era vida.

Buenas noches.